jueves, mayo 22, 2008

Organizaciones Sociales y Universidades: los retos de la educación superior.

Autor: Benjamín Ortiz Espejel
Publicación: La jornada de oriente, 22 de Mayo de 2008

Esta semana se esta llevando a cabo en la comunidad de Lipuntahuaca, municipio de Huehuetla, Puebla, el primer foro de investigación multidisciplinaria de la Sierra Norte de Puebla. La organización sede es la Universidad Intercultural del Estado de Puebla y a donde asistieron mas de 50 ponencias de diversas organizaciones entre las cuales la Universidad Iberoamericana asistió con 3 ponencias. El eje de la reunión además de establecer un balance de las investigaciones que se llevan a cabo, es el de poder confrontar diversos modelos de intervención y de educación para el desarrollo sustentable en una región indígena como es la Sierra Norte de Puebla. En este sentido varios de los asistentes pudimos coincidir en algunos aspectos clave de aquellos procesos organizativos a favor de un desarrollo sustentable. El primero de ello consiste en reconocer en cada una de estas organizaciones un sistema de valores autoadscriptivos y que podemos mencionar como una suerte de conciencia colectiva de una nueva ética de solidaridad con los seres humanos, con el planeta y con quienes lo habitan. Una conciencia que reconoce los límites de la naturaleza y los límites del ser humano en su manejo desenfrenado, descontrolado de los ecosistemas. En segundo lugar pudimos reconocer en todas estas organizaciones, un patrón constante en cuanto al valor de la herencia cultural de los diferentes pueblos indígenas que habitan nuestro país desde tiempos inmemoriables. Además estos pueblos coinciden geográficamente con las regiones mas ricas biológicamente y que de diversas maneras han sabido coexistir con en ellas sin destruirlas (como es el caso de la Sierra Norte de Puebla). Se trata de una matriz cultural intangible, que mas allá de de la presencia de infraestructuras de desarrollo (hospitales, universidades, caminos) es un soporte cultural vivo y vigoroso, que posibilita una diversidad de proyectos alternativos y endógenos. Un tercer aspecto que constatamos es la presencia de grupos de científicos e investigadores comprometidos con estas organizaciones. Se trata de una variedad grande de estrategias de intervención, que van desde las asociaciones y/o personas que se integran plenamente a la vida de las comunidades y de sus aspiraciones, hasta aquellas formas de intervención de tipo asistencialista permanente pero que encierra formas de control muy sutiles a pesar de parecer muy bien intencionadas.
Todo esto me fue posible percibir en este foro regional que invita a su vez a las universidades a realizar proyectos de investigación con sus estudiantes y profesores, a fin de poder construir juntos proyectos de desarrollo. Que lejos de esta circunstancia se encuentran las universidades centradas en un modelo educativo “bancario” donde los alumnos no salen al encuentro de la efervescencia social. Las universidades y centros de investigación deben ser no solo puertas abiertas a la sociedad y lectores atentos de los sucesos contemporáneos, deben además proponer nuevos esquemas de interpretación de la realidad acordes con la complejidad de los tiempos atreviéndose a transitar por nuevos senderos (hablo en sentido literal y metafórico). Celebro la realización de este tipo de encuentros por la sencilla razón de ponernos en contacto.

lunes, mayo 19, 2008

Severo golpe al bolsillo del consumidor

Autor: Gerardo Reyes Guzmán
Publicación: E- Consulta, 19 de mayo de 2008

La recientemente desatada crisis alimentaria se puede entender como una secuela de la crisis energética y el cambio climático. Así lo afirmó el controvertido analista geopolítico Alfredo Jalife-Rahme, quien asegura que detrás del incremento en el precio de los granos básicos está no solo el fracaso de la intervención armada en Irak, sino la respuesta unívoca de occidente ante el embate a sus economías por parte de la OPEC y demás países productores de petróleo, vía altos precios.

Estados Unidos y la Unión Europea ocupan los primeros lugares a nivel mundial en la producción de granos, gracias a sus políticas agrícolas basadas en el subsidio. Como si se tratara de un juego de póker, en donde las naciones occidentales iban perdiendo la partida, responden ahora con la carta alimentaria para reivindicar sus severas pérdidas causadas por los altos precios del petróleo y cristalizadas en un creciente déficit externo.

Así, son 6 los factores que explican el aumento de precios de los granos: a) la demanda de maíz para el uso de biocombustibles; b) el incremento de la demanda tanto de carne como de granos por parte de China e India, a partir de un mayor poder adquisitivo en su población; c) la reducción de las reservas mundiales de granos; d) la restricción en las exportaciones de algunos países productores, e) la sequía en Australia y f) la amenaza que representa la propagación del hongo letal Ug99 a los campos de cultivo. En este último fenómeno, llama la atención que la única semilla resistente a ese hongo, sea la que patenta Monsanto, compañía trasnacional dedicada a la producción y comercialización de semillas genéticamente modificadas.

El Fondo Monetario Internacional, afirmó que el índice general de materias primas para alimentos observó en marzo pasado un crecimiento anual de 43.5% y de 38.6% en el primer trimestre de 2008; análogamente, el trigo muestra un aumento anual de 121% y de 107.4% respectivamente. El precio del arroz aumentó 77% en marzo y 52% en el primer trimestre del año en curso; mientras que el maíz lo hizo en 38% y 29% respectivamente. El efecto inmediato de este fenómeno ha sido el incremento de precios generalizado a nivel mundial, que golpea directamente el poder adquisitivo de la población.

La ONU ha declarado ya que la presente crisis mundial de alimentos, amenaza a 100 millones de personas que viven en países como Liberia, Costa de Marfil, Zimbawe, Mozambique, Somalia, Eritrea, Egipto, Irak, Uzbekistán y Afganistán, pero también Ecuador, Bolivia y Haití, país en donde la violencia en las calles es ya un hecho. Según la CEPAL (Comisión Económica para América Latina y el Caribe), Latinoamérica es vulnerable a este problema y calcula que tan solo un 15% de incremento en los precios de alimentos, dispararía en 3 puntos porcentuales el índice de la indigencia en la región, lo que involucra a 15.7 millones de personas.

México reporta un déficit de 14.8 millones de toneladas de granos básicos, cuyo costo es de 3 mil 273 millones de dólares. Las importaciones de trigo, maíz y arroz en 2007 fueron de 12 millones 30 mil 966 toneladas, equivalentes al 68% de las compras al exterior y por lo que se pagó 2 mil 658 millones de dólares, monto cuatro veces mayor al de 1990. Las importaciones de estos granos cubren 70% del consumo nacional. En este tenor, las compras de maíz fueron de 7.9 millones de toneladas, es decir 66% del total. No obstante el gobierno es optimista, según la Sagarpa, en 2008 se alcanzarán records de producción en frijol, azúcar, carne, huevo, frutos y hortalizas. En maíz, se espera para 2008 una producción nacional record de 25 millones de toneladas. Además, se abrirán los cupos de importación y se garantizará el abasto a la población más pobre de productos alimenticios a bajos precios a través de Diconsa.

Pero por otro lado, las secuelas de la crisis alimentaria ya están causando estragos en el sector pecuario. Aunado a la sequía que se detecta en el norte del país, el incremento de los precios ha desestabilizado a este ramo. De agosto de 2006 a febrero de 2008, el precio nacional e internacional de los granos y pastas oleaginosas para la alimentación de ganado se ha incrementado en 89%, lo cual ha provocado que los costos de producción en este sector se hayan disparado hasta en 50%.

La sequía ha obligado a vender el ganado a precios bajos para con ello comprar alimento caro, es decir, las vacas terminan por comerse unas a otras. Los costos de producción se estiman entre 10 y 15 pesos el kilo, mientras que el precio de venta es de 17 pesos; el consumidor paga 30 pesos el kilo y la diferencia se la apropia el intermediario. Se estima que aproximadamente un millón de productores de carne vive una de las peores crisis que los obligará a reducir sustancialmente la producción.

Finalmente, el fenómeno ha detonado una presión inflacionaria severa. El índice nacional de precios al productor (INNP) de mercancías y uso intermedio, subió en 8.27% anual en marzo. En ese mismo periodo, el INNP de bienes intermedios para los productores de cárnicos y lácteos aumentó 17.75% y para aquellos dedicados a la producción de alimentos, el incremento fue de 7.67%. Con ello, el índice de precios de la canasta básica y el índice nacional de precios al consumidor fueron de 4.82% y 4.25% respectivamente.

Así, y desde la crisis asiática de 1997, se ve amenazada nuevamente la estabilidad de precios en México a raíz de un choque externo. El objetivo del Banco de México (Banxico) de mantener un índice inflacionario de 3% anual mas/menos un punto porcentual, se posterga conforme arrecian los efectos de la crisis alimentaria por un lado y los impactos que puedan tener el Impuesto Empresarial de Tasa Única (IETU), así como los ajustes en precios de energía y transporte por el otro.

Banxico estima que para el segundo y tercer trimestre de este año, la inflación alcanzará hasta un 5% anual y que para todo el 2008 podría ser de hasta 4.75%. Con estas declaraciones, se inquieta a sectores de la sociedad que ven amenazados sus intereses sobremanera. Por ejemplo, los bancos están ya ajustando al alza las tasas de interés de préstamos al consumo (tarjetas de crédito), y los trabajadores intensificarán su lucha por ajustes al salario, lo cual podría desatar una espiral inflacionaria precios-salarios de la que México tiene una amarga experiencia.

La crisis alimentaria deteriorará sin duda los índices de pobreza y desigualdad, mismos que ya se ven afectados por la mengua en el flujo de remesas, debido a la crisis económica de los Estados Unidos. Con ello, el programa eje de política social, lanzado por el presidente Felipe Calderón en abril pasado y bautizado como Vivir Mejor, no cuenta con los mejores augurios.

Libertad versus progreso económico: el Tíbet en su lucha por la independencia

Autor: Gerardo Reyes Guzmán
Publicación: E-C0nsulta, Pendiente.


Todo comenzó cuando propietarios de pequeños negocios en la cuidad de Lhasa, denunciaron a las autoridades que un grupo de tibetanos lanzaba piedras a sus locales. Según versiones encontradas, el pasado 14 de marzo de 2008, dos monjes tibetanos fueron golpeados por agentes de seguridad chinos, o bien, los guardianes del orden fueron agredidos por los monjes, previo al acto represor. Ese fue el detonante de una ola de violencia, cuyas dimensiones rebasan ya las protestas de 1959, cuando el Dalai Lama tuvo que abandonar el Tíbet y huir a la India. Los insurrectos coreaban consignas como viva el Dalai Lama y liberen al Tíbet, mientras se abalanzaban en contra de los negocios propiedad de miembros de las etnias Han y Huis. Las víctimas se quejaron de la lenta intervención de las autoridades, pues su patrimonio fue arruinado y no contaban con seguro y mucho menos, con uno que les protegiera contra motines. Sin embargo, la represión del levantamiento ha sido menos intensa que la registrada en la plaza de Tiananmen en 1989, pues actualmente la prensa internacional tiene a China en la mira, debido a los juegos olímpicos de 2008, así como del hecho de que el próximo junio, la antorcha olímpica pasará por Lhasa, capital del Tíbet.
China está compuesta por 56 etnias, entre las cuales están Mongoles, Han, Coreanos, Musulmanes, Tibetanos, etc. No obstante, la etnia Han constituye cerca del 90% de la población china. En este contexto, el Tíbet aparece en el mapa de China desde la dinastía Yuan (1271 – 1368), la dinastía Ming (1368–1644), la dinastía King (1644–1911), la República de China a partir de 1911, y la República Popular China a partir de 1949. En 1903, los ingleses colonizaron el Tíbet durante la dinastía King, imponiendo un régimen de esclavitud entre la población. En 1950, cuando China comunista retoma el Tíbet, gobernaba Tenzin Gyatso, reencarnación del catorceavo Dalai Lama, líder espiritual que representaba la máxima autoridad estatal y religiosa. Pero ante la ocupación de la planicie por las fuerzas castrenses de Mao Zedong, el Dalai Lama tuvo que abandonar Lhasa en 1959 para trasladarse a Dharamsala, India, desde donde continua la lucha apoyado por los Estados Unidos, según lo testimonia el libro The Cia´s secret war in Tibet. El Dalai Lama, premio Nobel de la paz en 1989, con ahora 72 años, pide un alto nivel de autonomía, desmilitarizar la región y expulsar a la etnia Han del Tíbet. Por otro lado, el gobierno chino lo acusa de no aceptar que el Tíbet ha sido parte de China y de intentar la secesión argumentando que el Tíbet es una nación ocupada. China esgrime que el Tíbet es ya una región autónoma, pero El Dalai Lama enfatiza que todos los puestos políticos de importancia los ocupan chinos y no tibetanos, por lo que de facto no hay autonomía. En virtud de que las pláticas se estancaron en 2005, los tibetanos insurrectos piensan que los juegos olímpicos representan una única oportunidad para ejercer presión y llevar a las autoridades chinas a negociar.
Una vez bajo la influencia de Bejín y a partir de la década de los 80, comenzó a darse una migración masiva de la etnia Han hacia la región del Himalaya, hecho que provocó el desmantelamiento de la cultura e identidad del pueblo tibetano. Los Han han sido los mayores beneficiarios del auge económico reciente. Son ellos los que poseen la mayor parte de los negocios y se expanden rápidamente a las ciudades conforme el progreso evoluciona. Se calcula que en la actualidad viven en el Tíbet 10 millones de Han y 5.5 millones de tibetanos, pero que cada vez más los primeros desplazan a los segundos. Se afirma que una sexta parte de la población tibetana que existía antes de la ocupación militar en 1949 ha sido exterminada por el régimen comunista central, obligando a los líderes a abandonar el país.
Zhang Ojingli es jefe del partido y gobernante en el Tíbet desde 2005. Es de origen Han y se ha creado la fama de un político de línea dura, a raíz de haber reprimido enérgicamente intentos separatistas en Xinjian, región vecina del Tíbet. Durante su gestión en el Tíbet, ha prohibido el culto al Dalai Lama y al Karmapa Lama (quien huyó en 1999 del Tíbet), ambos líderes espirituales exiliados en Dharamsala. En Xinjian habitan los Uiguhres, quienes profesan el Islam y reciben una fuerte influencia de movimientos políticos de corte fundamentalista que se albergan en países vecinos como Afganistán, Pakistán, la India, Rusia, Mongolia, Kazajstán, Kirgiztán y Tayikistán. Ello hace pensar que una desestabilización política en el Tíbet podría incentivar movimientos insurgentes de Xinjian y provocarle un severo problema al gobierno chino.
Por otro lado, El Tíbet ha sido destino de cuantiosas inversiones en infraestructura; de manera singular, está el ferrocarril Kinghai-Lahsa, considerado el más grande del mundo en su tipo, pues comunica desde 2006 a la capital (Lhasa) con Bejín. Las obras en infraestructura no solo incluyen las vías de comunicación, sino hospitales, escuelas, transporte, etc. Todo ello ha apuntalado la actividad económica en la región, principalmente la industria turística. El PIB del Tíbet ascendió en 2001 a mil 800 millones de dólares. En los últimos 7 años, el PIB ha crecido a más del 12% anual; en 2007 fue de 14%. Según información oficial, el ingreso per cápita aumentará este año en un 13% en el sector rural y en 24.5% en el urbano. La economía del Tíbet había sido hasta antes de boom turístico, de agricultura de subsistencia, destacando el cultivo de cebada, trigo, centeno, alforfón y papa. Pero también destacó la ganadería en una planicie con escasa tierra fértil. Recientemente, se ha detectado el incremento inusitado de la demanda de productos agrícolas. En especial, el auge de un producto medicinal conocido como carterpillar fungus, ha provocado serias disputas entre los productores por controlar las ventas. La población se queja de un aumento de precios generalizado principalmente entre los productos importados de otros lugares de China. En el Tíbet se encuentran los glaciares y las altas tierras nevadas que proporcionan agua a los principales ríos de Asia como el Brahmaputra, Mekong, Yangtze, Indus, Amarillo y Salwin. El agua mineral es uno de los productos más comercializados desde la puesta en marcha del ferrocarril en 2006. El Tíbet posee cobre en la mina de Yulong, pero tiene además grandes yacimientos de acero, plomo, zinc y cadmio. Hay incluso estudios que afirman la existencia de petróleo y gas. En 2007, el gobierno central anunció inversiones por 13 mil millones de dólares destinados a más obras de infraestructura para seguir impulsando el turismo y financiar la construcción del aeropuerto más alto del mundo.
El primer mandatario chino Hu Jintao ha declarado que no se dejará chantajear por el Dalai Lama y que no permitirá que los juegos olímpicos sean boicoteados por el movimiento separatista de los monjes. Mientras tanto, el llamado Congreso Juvenil Tibetano, liderado por Tsewang Rigzin, nacionalizado norteamericano, exige la independencia total incluso por la vía de la violencia. Así, el maestro Tenzin Gyatso enfrenta hoy un dilema; por un lado su religión es sumamente espiritual y condena el uso de la fuerza, y por el otro, lo asfixia el hecho de encontrase en el centro de una disputa geopolítica en donde participan los Estados Unidos, la Gran Bretaña y China.

jueves, mayo 15, 2008

LA POLÍTICA, LA RETÓRICA, LA REALIDAD: LA VALORACIÓN DE LA INFANCIA EN MÉXICO.

Autor: F. H. Eduardo Almeida A.
Publicación: La Jornada de Oriente, 15 de Mao 2008

Uno de mis maestros, el Dr. Urie Bronfenbrenner, solía decir que debería clasificarse a los países de acuerdo a la atención que brindan a sus niños. Tenemos en México a uno de los hombres más ricos del mundo, estamos entre las 15 primeras economías mundiales, ocupamos el lugar 54 en cuanto a desarrollo humano, somos el país 104 en relación a la distribución de la riqueza, o sea, uno en el que la desigualdad es muy notoria. ¿Cuál sería nuestro lugar según la atención real que damos a nuestros niños, según la valoración que hacemos de ellos?

Es impactante nuestra negligencia hacia la infancia. Basta revisar la información que proporcionan los medios, la de dos días, para indignarnos.

· En una entrevista por televisión nos enteramos de los abusos que se cometen contra los niños de la Montaña de Guerrero que trabajan en la colecta de tabaco, quedan expuestos a plaguicidas y beben agua en recipientes de los mismos. La estatura de estos niños, de 10 años, es como la de los de 6, en el medio urbano.

· En un diario de circulación nacional se informa que la salud de los niños y niñas que acuden a estancias de desarrollo infantil del ISSSTE está expuesta a causa de fumigaciones periódicas.

· Tragedias por agroquímicos… y negligencia siguen afectando a adultos y niños, y los responsables permanecen impunes.

· La Suprema Corte de Justicia se las ingenia para exonerar en la práctica casos clara y contundentemente probados de pederastia.

· Jerarcas eclesiásticos siguen haciéndose de la vista gorda ante abusos con niños y niñas de parte de miembros del clero.

· El alza en los precios de granos básicos como el maíz y el frijol es una amenaza de hambruna entre los Tarahumaras que dependen de la agricultura de autoconsumo, amenaza terrible para los niños de esas comunidades, y de gran parte del campo mexicano.

· Se reporta que los comestibles de la canasta básica han subido 60.75% de enero de 2006 a la fecha, afectando a la gran mayoría de las familias de este país, y desde luego a la infancia.

· Como escribe Bellinghausen “nada cuesta mas caro que ser pobre”. México, esta nación que enriquece brutalmente a unos cuantos, es la más desigual de América Latina después Haití. ¿Qué espera a sus niñas y niños?

· En explotación sexual infantil México ocupa el lugar 28 a nivel internacional, y el quinto en América Latina.

· En guarderías de la SEDESO dan educación chatarra a los niños pobres.

Las diez situaciones mencionadas anteriormente, y que afectan fuertemente a la infancia, las he recogido en medios informativos entre el domingo 5 y el lunes 6 de este mes de mayo.

Esta es la realidad, apenas sugerida en este listado. ¿Cuál es la retórica? La de las ilusiones democráticas de gobernantes, o ignorantes o desmemoriados. La del “cinismo, la corrupción y el desarreglo a que han llegado gobiernos y partidos en las sociedades democráticas y la continua inyección de miedo, miseria y frustración que aplican a sus súbditos” como expresa Gustavo Esteva

¿Y cuál es la política? La del vacío.

El vacío en el ejercicio del poder en el país. Un gobierno federal y su partido el PAN incapaces de crear acuerdos nacionales, capaces de generar discordia. El vacío provocado por una izquierda electorera, dividida, ambiciosa, incapaz de dar prioridad a las necesidades del pueblo, incapaz de pensar en los requerimientos de la infancia, del futuro, más allá de los mezquinos intereses coyunturales. El vacío que esta tratando de llenar el mismo PRI oportunista de siempre, capaz de vender el país con tal de recuperar los privilegios de que gozó durante años.

¿Qué hacer pensando en la infancia frente al vacío político, a la retórica ingenua y cínica, a la realidad abrumadamente inhumana? El reto es combatir el conformismo que ha invadido nuestras estructuras mentales y sociales. La tarea no es pequeña, consiste nada menos que en “rehacer los fundamentos de las instituciones que amparan el presente estado de cosas” como señala cándidamente Gustavo Esteva. A ello puede ayudar “un quiebre de conciencia profundo, serio, permanente” en los individuos, como propone Fernando Fernández Font.. Pero no basta. ¿Amparan las instituciones a las que pertenecemos el presente estado de cosas?

EDUCACIÓN Y VIOLENCIA

Autor: Martín López Calva.
Publicación: Síntesis, 15 Mayo 2008.

"…para entender nuestro vivir en la generación de violencia tenemos que mirar el emocionar de nuestra cultura y el origen de ese emocionar".
Humberto Maturana. “Biología y violencia”.

No cabe duda que el momento que vivimos en México es extremadamente delicado porque la violencia se está apoderando de nuestras ciudades y convirtiéndose en una parte casi “natural” de nuestra vida cotidiana.
La violencia es un proceso que se da entre dos o más personas y tiene un efecto destructivo en los sujetos que la protagonizan. Las acciones de violencia están configuradas por un “emocionar” y un “lenguajear” agresivos. Se da en este proceso una amplificación de conductas entrelazadas y el círculo sólo se rompe cuando una de las partes abandona el campo de batalla o cuando se paraliza física o psicológicamente al otro.
Independientemente del debate sobre las estrategias para combatir la violencia en el país, es necesario que los que tenemos alguna responsabilidad en el sistema educativo reflexionemos sobre la manera en que debemos contribuir a regenerar a largo plazo la cultura del país. Porque es indudable que vivimos en México en una “cultura de la violencia”.
De esta manera, los actos violentos han pasado de las calles a las escuelas y universidades, de los grupos de narcotraficantes o de delincuencia organizada a los estudiantes de todos los niveles educativos e incluso a los padres de familia.
Para entender este proceso, habría que analizar como plantea Maturana, “El emocionar” de nuestra cultura y el origen de este emocionar.
¿Cómo es el “clima intersubjetivo” de las escuelas y qué elementos de este clima favorecen la violencia? ¿Cuáles son los símbolos presentes en la cultura educativa y cómo generan o inhiben la violencia? ¿Cuáles son los discursos dominantes en la escuela y qué relación tienen con la violencia? ¿Cómo somos las personas que vivimos la educación y qué tanto personificamos con nuestros comportamientos esta cultura de la violencia?

jueves, mayo 08, 2008

La Política Unificadora

Autor: Rodrigo Saldaña Guerrero
Publicación: La Jornada de Oriente, 8 de mayo 2008

Para muchos, política es sinónimo de conflicto. Hablar de política es hablar de pleitos, y lo que pasa hoy en el interior de varios partidos, así como entre ellos, parece darles la razón. Pero también hay algo de una predicción que se cumple a sí misma: se espera que la política sea así. Cuando en el PAN la contienda por la presidencia partidista terminó con un solo candidato, se dio por averiguado que se trataba de un dedazo. Más bien, empero, Espino hizo lo que Menem, dejar solo al adversario para restarle legitimidad. Que los críticos del PAN hayan elegido creerle en este caso a Espino, al que probablemente no le hubieran creído nada más, cuenta su propia historia.

Sí, a primera vista, es más democrático que se elija a la dirigencia en una elección de muchos miles que en una Junta de Consejo, pero ¿en qué democracia avanzada lo hacen así los partidos?. Dos partidos han tratado la elección multitudinaria. El Pri ha acabado por volver a los métodos más obscuros, y el PRD ha ido de desastre en desastre por ese camino. Ningún otro nombra así a sus dirigentes, pero curiosamente no se los acusa de dedazo. Todo esto nos dice más sobre los comentaristas que sobre lo comentado. Nos ayuda, sin embargo, a entender mucho de la política mexicana, cuya rijosidad se da por descontada, y sirve de base para aumentar el desprecio que se siente por la política.

Pues uno de sus misterios es que haya políticos que parecen hacer consistir su vocación y oficio en pelearse con todo el mundo. Uno diría que debiera ser al revés: mientras más aliados se tenga mejor. Observemos, no obstante, que por muchos años eso no servía de mucho. Bajo el semitotalitarismo priísta la suma de aliados no llevaba muy lejos. Para muchos políticos esto significaba que cumplían con su misión si dejaban en claro que no eran parte del sistema priísta. Lo importante era tener un corazón puro, aunque este corazón no moviera, de hecho, nada. Todo lo cuál llevaba a ignorar a un pueblo indefenso y sin voz. Sobrevivir con un corazón puro ya era mucho, pedir que además se representara al pueblo ya era demasiado.

Pero, ¿no era de eso de lo que se trata la política?. La política refleja la diversidad y los inevitables roces en la sociedad. Debe resolver esos conflictos, no agravarlos. Cuando se da por hecho que ese agravamiento es inevitable o inclusive deseable, esto es ya en sí mismo un síntoma de que algo nada muy mal en la política. Y creemos que, en buena parte, está en esa extraña concepción cultivada en el invernadero priísta. Frente a ella, subrayemos lo siguiente: a) Hay que reconocer la diversidad. En particular se debe admitir que muchos no piensan como uno, sin que eso lleve a denunciarlos como malvados. b) Gestionar el buen funcionamiento partidista y, en su caso, un gobierno eficaz, requiere diversos grados de apoyo popular, desde una cierta tolerancia, cómo mínimo. c) Los otros deben ser vistos en primer lugar, en consecuencia, como aliados en potencia, más que como rivales, y menos enemigos. d) En todo esto, el pueblo debe normalmente desempeñar un papel mucho más activo. La actual lucha entre unos cuantos profesionales en una arena vista como algo lejano por la mayoría de la población es un estado patológico. Hay que luchar por cambiar esta cultura política, y ésta es quizá la tarea más urgente y fundamental de todas, si es que queremos resolver nuestros problemas nacionales.

miércoles, mayo 07, 2008

POLÍTICA ENERGÉTICA Y POLÍTICA ALIMENTARIA. ¿AÚN HAY TIEMPO?

Autor: Oscar D. Soto Badillo
Publicación: E-consulta, 7 de Mayo 2008

En Asia se calcula que poco más de mil millones de personas ingresarán al creciente círculo de los excluidos y hambrientos; en África, muertos vivientes se lanzan a las calles y se enfrentan con soldados y policías en una guerra por la comida. En América Latina, las tendencias indican que de continuar, como se prevé, el aumento de los precios de los alimentos, estimado en un 15% para este año, la indigencia en la región crecerá de 68,5 millones a 84,2 millones de personas, de los poco más de 500 millones que constituyen su población total. (CEPAL, 2008)

En los últimos meses el precio internacional de los alimentos ha subido en un 45 por ciento, según datos de la FAO. “En el 2007 los cereales subieron el 41 por ciento, los aceites vegetales el 60 por ciento y los lácteos el 83 por ciento. Entre marzo de 2007 y marzo de 2008 el precio del trigo aumentó en un 130 por ciento”. (Frida Modak, ALADI, 24 de abril, 2008)

Aunque las razones son diversas, tres parecen ser factores importantes:

El primero de ellos es el cambio climático que afectó con sequías e inundaciones a grandes productores como Australia o Ucrania.. A esto se sumó un aumento en la demanda de cereales por parte de economías emergentes como China, India y Brasil, al parecer como consecuencia de un cambio en los patrones alimentarios de un sector de su población. El último es la producción de biocombustibles a partir de cultivos como el maíz, cuestión que se aceleró con el incremento de los precios de petróleo. Estados Unidos, el principal productor de maíz del mundo, destina hoy día el 30% de su producción maicera a generar biocombustibles.

Es claro que la crisis alimentaria se liga a la creciente demanda de energía, vinculada al crecimiento del consumo orientado por un estilo de vida excluyente y depredador que, como es cada día más evidente, resulta insostenible.

Las previsiones más serias indican que el punto de máxima producción mundial de petróleo será a mediados de la siguiente década, aunque algunos optimistas creen que puede alargarse otra década más, por la explotación de yacimientos atípicos que el alza de precios puede convertir en rentables. Más allá de estas posibilidades, lo que parece cierto es que, aún en el mejor de los escenarios, que incluyen, por ejemplo, la extracción de petróleo en las ya míticas aguas profundas, la tendencia a una mayor alza de los precios del petróleo es inevitable por sus mayores costos de producción.

Del mismo modo, es previsible que a partir de este límite, la producción de petróleo ya no va a seguir a la demanda asociada al crecimiento económico que intenta sostenerse y que en las nuevas regiones integradas al mercado ha aumentado, lo que genera nuevas presiones a la producción de la energía en la escala global.

Estas previsiones, situadas en un horizonte tan cercano han estimulado la delirante búsqueda de alternativas energéticas, entre las que se cuentan los biocombustibles obtenidos de maíz y caña de azúcar, que permitan mantener el modelo de consumo capitalista.

Frente a este panorama, el gobierno mexicano asegura, en voz de su titular, que el impacto en la población mexicana será menor y que la situación está bajo control.

Habría que recordar, sin embargo, que por lo menos en lo que concierne a la capacidad de producción de alimentos, México está en una situación de grave vulnerabilidad, resultado de políticas públicas que, para variar, decidieron poner en las manos generosas del mercado nuestro destino alimentario. Del mismo modo que insisten en depositar en las generosas manos de inversionistas privados, nuestro destino energético. Hay que extraer más petróleo hasta donde sea posible, pues hoy por hoy resuelta un gran negocio y cuando se acabe, ya veremos.

Hoy en día México es un importador neto de productos como el maíz, el arroz y los lácteos. Apenas este año se ha liberalizado completamente el mercado del maíz, tras cumplirse 15 años de la firma del TLC. Durante estos años, y pese a las insistentes advertencias y demandas de organizaciones campesinas y no pocos expertos, no solamente no se protegió soberanamente la producción de alimentos, sino que ni siquiera se preparó a los productores campesinos (si esto fuera posible) para la competencia brutal que enfrentarían en un mercado dominado por grandes multinacionales.

El resultado es evidente: un campo empobrecido y abandonado, un consumo urbano muy superior a nuestra capacidad productiva, una enorme dependencia de las importaciones de maíz procedentes de Estados Unidos, quien, curiosamente, está restringiendo la exportación pues lo necesita para la producción de energía. Y mientras tanto, sigue la apuesta por una economía petrolizada que no tiene alternativas frente al inevitable fin de la era del petróleo.

El debate sobre el petróleo no puede soslayar la discusión sobre una nueva política energética. La propiedad estatal de PEMEX y el control social de los recursos petroleros son un asunto crucial, pero sólo si los consideramos el piso sobre el que descanse la construcción de un nuevo proyecto nacional. En las circunstancias actuales, la producción de alimentos depende del petróleo, como también el transporte, la producción industrial, etc. Sin embargo es urgente transitar a un nuevo modelo de desarrollo cuyo abastecimiento energético no provendrá más de los fósiles del subsuelo, es preciso recuperar el campo, ofrecer alternativas a los campesinos para estimularlos a producir los alimentos que necesitamos con urgencia, aunque eso suponga traicionar las sacrosantas leyes del mercado, es urgente estimular la investigación en nuevas fuentes de energía, lo que significa apoyar a las universidades y a la comunidad científica nacional, es urgente que el gobierno sea eso y no el ridículo gestor de negocios de corto plazo en que lo convirtieron los grupos neoliberales aún en el poder.

No quiero sonar apocalíptico, pero parece que no queda mucho tiempo.

martes, mayo 06, 2008

Festejos y conmemoraciones

Autora: Celine Armenta
Publicación: Síntesis, pendiente

Hay diferencias claras entre festejar y conmemorar. En estos días festejamos a las madres, a los niños, los albañiles y los maestros, pero conmemoramos el día de los trabajadores y el trabajo. Por ello felicitamos a madres, maestros, niños y albañiles en días instituidos para manifestarles nuestro cariño y reconocimiento, y para gastar dinero en agasajarlos. El consumismo se impone, y el espíritu festivo domina. En cambio, al trabajador no se le felicita. El primero de mayo nos solidarizamos los unos con los otros para apoyar demandas, revisar pactos, recordar que pese a los avances hay camino por andar. Cuando la condición del trabajador sea digna de celebrarse, no hará falta conmemorar el día de los trabajadores.
Lo que me lleva a pensar que todavía faltan 10 meses para conmemorar el Día Internacional de la Mujer: tiempo suficiente para que al menos algunos de nosotros nos instruyamos al respecto. El 8 de marzo debe asemejarse más al día del trabajador que a la mercantilizada fiesta de las madres. No hay razón para que la ignorancia lo convierta en un festejo simplón. En el Día de la Mujer deberíamos unirnos para demandar equidad en oportunidades y el desmantelamiento de las estructuras misóginas y machistas; e indignarnos si alguien lo convierte en festejo.
He llegado a pensar que si rodeáramos el Día Internacional de la Mujer de otras conmemoraciones, sería más evidente su carácter de denuncia y demanda. ¿Qué pasaría si el 6 de marzo se celebrara el día internacional del ciego y el sordo; el 7 el día internacional del indígena; el 9 el del anciano; el 10 el del síndrome Down, y el 11 el día del gay y la lesbiana? Así sería evidente la intención de dedicar una fecha a cada minoría que sufre trato discriminatorio. Pocos buscarían a sus parientes y colegas indígenas, ciegos y sordos para felicitarlos. Parecería una burla. En cambio con este marco, el 8 de marzo, día internacional de la mujer, no se desperdiciaría obsequiando rosas e ignorancia a diestra y siniestra, ¡como si no hubiera tareas urgentes por realizar!

martes, abril 29, 2008

La mala educación

Autor: Martín López Calva
Publicación: La Jornada de Oriente, 29 de abril de 2008

“Evaluar es hacer a otros lo que no quieres que te hagan a ti” decía irónicamente un profesor. Tenía razón, porque los procesos de evaluación en nuestro sistema educativo han sido siempre vistos como mecanismos de castigo o “ajusticiamiento” por parte de quien ejerce el poder dentro del aula, la escuela o el gobierno.
Conviene reflexionar sobre esta cultura distorsionada de la evaluación a propósito de la reciente aplicación de la prueba ENLACE.
Si bien es cierto que todo instrumento de evaluación es mejorable y que los procesos de aplicación de esta prueba necesitan irse afinando, también es verdad que la existencia de una evaluación nacional estandarizada cuyos resultados se dan a conocer públicamente es un gran avance para nuestra educación.
Porque los resultados anuales de ENLACE, revisados desde una visión positiva de la evaluación educativa, es decir, desde la concepción de la evaluación como un proceso necesario y permanente de retroalimentación para la mejora de la calidad, pueden ser de gran utilidad para que cada escuela trabaje de manera colegiada y colaborativa con sus docentes los aspectos en que sus estudiantes muestren deficiencias concretas.
Lo anterior redundaría en una cultura de mejora continua que resulta muy necesaria en nuestras escuelas.
Para lograr este objetivo, tendrían que cumplirse dos condiciones mínimas: 1.-Que los directivos, profesores y padres de familia sepan exactamente qué es lo que ENLACE evalúa y no pretendan sacar conclusiones o tomar decisiones pedagógicas más allá de lo que la prueba mide y 2.-Que cada escuela revise los resultados comparando con otras instituciones similares pero sobre todo, analizando los aspectos en los que la misma institución avanza o retrocede año con año en cada nivel (la competencia fundamental es respecto de sí mismos).
Por otra parte, una sociedad como la mexicana, que está luchando -con muchos problemas y contradicciones- por llegar a ser verdaderamente democrática y equitativa, tiene que construir un sistema educativo que se sustente en una cultura de la transparencia y la rendición de cuentas.
La construcción de una auténtica cultura de la evaluación a través de elementos como ENLACE, puede ser un factor que contribuya de manera gradual a una reforma educativa en nuestro país puesto que proporcionará información para una participación social más efectiva y corresponsable en la gestión escolar.
Los resultados de México en este tipo de pruebas a nivel internacional son preocupantes y el desempeño de Puebla en ENLACE no es tampoco satisfactorio.
Pero “la mala educación” no es resultado de las deficiencias de los instrumentos o de la aplicación de las pruebas. “La mala educación” es resultado de procesos de enseñanza-aprendizaje marcados por la rutina, la falta de reflexión y retroalimentación, así como de la opacidad y la falta de rendición de cuentas de nuestro sistema educativo.

lunes, abril 28, 2008

“EMPRESARIOS” MEXICANOS

Autor: Alexis Vera
Publicación: e-consulta, 28 de abril de 2008

En toda sociedad los empresarios son un factor clave del desarrollo económico y social, eso es incuestionable. Los países con mejor cultura empresarial tienen sin duda uno de los mejores niveles de vida. Es decir, sí existe una correlación interesante entre nivel de vida de una sociedad y la calidad de sus empresarios.
En México, como en todo el mundo, la clase empresarial es un buen reflejo de la cultura nacional. Una cultura de distancia jerárquica grande (donde la gente acepta con mayor facilidad la desigual distribución del poder) tiende a presentar un patrón muy desigual de distribución de beneficios en las empresas. En culturas de alta distancia jerárquica, como la mexicana, es aceptado –y hasta bien visto- que el dueño o el director de la empresa viva espléndidamente y sus empleados o subordinados apenas tengan para cubrir lo mínimo para subsistir en la vida. En efecto, el síndrome de empresarios ricos, empresas pobres, es bien característico de culturas como la nuestra.
A pesar de que cada día hay más conciencia en México de que esta situación es dañina para el desarrollo económico y social del país, todavía tenemos décadas –quizás siglos en ciertos casos- de retraso con respecto a los países más avanzados en esa materia (los países nórdicos). En México todavía es muy común ver empresarios que viven de maravilla, y trabajadores (de sus propias empresas) que viven miserablemente. Lo curioso es que para muchos mexicanos esto es normal, porque para la mayoría de nosotros un empresario o alto ejecutivo/funcionario debe vivir exponencialmente mejor que los subordinados.
Conozco a una joven mujer poblana que puede ejemplificar un poco de la injusta situación laboral que viven muchos compatriotas hoy día. Ella es una de las mejores maestras de danza clásica que hoy tiene la ciudad. En los últimos cuatro años, ha tenido que presentar renuncia en tres empleos porque las condiciones laborales han sido sumamente pobres, incluso indignas. Su más reciente renuncia nos puede servir para ilustrar a grandes rasgos la mentalidad del empresario promedio de nuestro país. Una exalumna de esta profesora (hija de un importante político y alto funcionario del gobierno del Estado de Puebla), la invitó a trabajar como coordinadora académica de la escuela de danza que su papá le iba a montar. El acuerdo inicial de contratación fue una plaza de medio tiempo para ayudar a esta “empresaria” con el montaje técnico de la escuela y, ya operando, con la coordinación académica de la misma. Una buena tarde –después de un mes de abierta la escuela-, la “empresaria” le dijo que el pago originalmente pactado con ella era demasiado alto, así que le pedía ascender su jornada semanal a 40 horas. La maestra no estuvo de acuerdo porque ese no había sido el arreglo inicial por el cual ella decidió trabajar en dicha escuela. La siguiente quincena, su pago llegó más pequeño de lo acordado. En efecto, la “empresaria” decidió bajarle su ya pequeño sueldo y avisarle de ello el mismo día de pago. Además, le descontó de su quincena la aportación patronal al IMSS, AFORE e INFONAVIT. Si quería tener todos estos beneficios, tendría que pagarlos ella.
La “empresaria” cometió otras atrocidades con la maestra de ballet, quien evidentemente renunció, pero solo con esta tenemos para darnos una idea su visión de ser empresario. Esta es la realidad de muchos (no de todos afortunadamente) “empresarios” y trabajadores mexicanos. Los primeros tienen mucho y los segundos muy poco, y lo poco que tienen se los tratan de quitar en un despliegue de egoísmo sínico y total ausencia de la más mínima responsabilidad social. En países con altos niveles de calidad de vida, la responsabilidad social empieza por pagar lo justo a la gente. Y lo justo es no sólo lo necesario para comer y poder ir a trabajar. Todo ser humano requiere desarrollo en lo físico, moral, intelectual y espiritual; pero en nuestro país eso es solo privilegio de unos cuantos.
El “empresario” mexicano debería ser capaz de observar que todo en la vida está conectado; que mejores seres humanos es necesariamente equivalente a mejores trabajadores, y mejores trabajadores es necesariamente equivalente a mayor riqueza (en todos los sentidos). Esto no solo lo dicen estudios científicos, mejor aún, lo dice la realidad de varias naciones que hoy vemos tan avanzadas con respecto a la nuestra en el tema del desarrollo social y económico. Necesitamos, como sociedad, ver con otros ojos el rol de la empresa, y los primeros en cambiar su visión al respecto deben ser sus directivos.