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martes, mayo 13, 2014

Marxismo ¿Hoy?

Autor: Ramón Felipe Tecólt González.
Publicado: Síntesis Puebla, 02 de abril de 2014

     En nuestro país el marxismo, o algunos tintes de la ideología marxista siguen estando vigentes. Tal vez no en la izquierda como sucedió en los sesenta, setenta y primeros años de los ochenta. Las bases económicas en tiempos de Marx eran muy parecidas a las de hoy: fuerzas productivas en primer lugar; sólo que antes eran las herramientas, técnicas y formas de organizar el trabajo; hoy, son los propios hombres, mujeres y niños quienes conforman una fuerza productiva, pues ya va más allá de tener las herramientas, sino que se convierten en una extensión de la misma, de lo contrario serían un cero a la izquierda.      Por lo tanto, las relaciones de producción, en vez de darse entre hombres, se dan entre compañías, estados, naciones y demás dando como resultado a una moda de los últimos años llamada Globalización. Esclavismo, feudalismo y capitalismo son tres etapas históricas de la relación de clases, que, queramos o no, siguen vigentes hoy en día. ¿Acaso no sigue existiendo aquel patrón que trata igual o peor que esclavos a sus trabajadores? ¿No existe el personaje adinerado dueño de grandes extensiones de terreno y que tiene a sus peones en la miseria? Y el capitalismo, pues vivimos en una sociedad capitalista, por lo tanto, hay quien tiene más y quien tiene menos y los burgueses son la minoría mientras que los obreros somos la mayoría. Marx dijo que el cambio puede darse con la lucha de clases.            Quisiera yo ver una lucha de clases hoy en día. ¡Ja! Aún desconociendo la filosofía marxista, el comunismo es mejor que el capitalismo, al menos en el sentido de que todo es de todos y para todos, como cuando un grupo de hombres primitivos iba en grupo a cazar a su mamut, y éste era repartido entre todos; bien o mal, Cuba es un ejemplo de esto y hasta donde yo sé, es uno de los países con mayor alfabetización, con los mejores avances en medicina, tal vez no serán los humanos mejor alimentados, pero nadie se muere de hambre por falta de comida. Para finalizar, la alienación de la que habla Marx, también es vigente hoy en día, en todos nosotros. ¿No soñamos con ser menos mexicanos y más gringos? ¿No pensamos que es mejor algún producto extranjero que el mexicano aunque tengan los mismos estánda-res de calidad? ¿No planeamos nuestras vacaciones al extranjero cuando en el país tenemos todos los tipos de climas y terrenos que existen en el mundo? Considero que el marxismo puede jugar un papel importante en torno a la sociedad actual en dos aspectos: criticar las sociedades actuales y dar paso a una mejoría (inclusive espiritual y religiosa), o fusionar las principales ideas capitalistas con las comunistas (que no se contravengan) para buscar el bienestar de las sociedades. Ahí se las dejo de tarea. El autor es profesor de la 
Universidad Iberoamericana Puebla. Este texto se encuentra en: http://circulodeescritores.blogspot.comSus comentarios son bienvenidos


jueves, marzo 13, 2014

Construcción de conocimiento en el ciberespacio

Autor: Ramón Felipe Tecólt González
Publicado: lado B, 26 de febrero de 2014 

     Hoy en día, los jóvenes llegan a la universidad con una más que clara falta de preparación y, al mismo tiempo, con conocimientos y destrezas que generaciones anteriores ni imaginaban. Ahora podemos hablar de comunicación interpersonal y mantener contacto con personas que quizá nunca conoceremos personalmente. Podemos conocer lo que no está al alcance de nuestros ojos y hablar sobre ello; argumentar en reuniones que nunca se convocaron; opinar en foros sin que se nos haya solicitado opinión alguna.
     Las nuevas formas de comunicación que nacen del contexto tecnológico en el que hoy nos sumergimos posibilitan la entrada de un sinfín de información en nuestro cerebro, lo que nos obliga a reformar una y otra vez los mapas mentales con los que organizamos la realidad y el imaginario colectivo, enriqueciendo las áreas de la interacción y conocimiento humanos, espacio intersubjetivo donde se edifica la experiencia y donde se fabrica la comprensión en el significado, el dominio en el que realmente tienen lugar los procesos que íntimamente definen el concepto de cultura.
     Lo que denominamos ‘la web social’ es, al mismo tiempo, causa y consecuencia del modo en cómo se aborda la distribución de información y la construcción personal de conocimiento basado en dicha información. Entendemos este espacio virtual como el lugar donde las interacciones se generan y sus peculiaridades están limitadas por las dimensiones del mismo. Hace algunos años, los estilos educativos y sus métodos pretendían reproducir la realidad en el aula o por lo menos, encontrar las semejanzas más cercanas a los hechos y fenómenos del objeto de estudio.
     El actual contexto tecnológico permite ampliar el espectro donde se producen las interacciones acercándonos o alejándonos del objeto del conocimiento. Se hace necesaria la generación de microcontenidos por medio de foros, chats, blogs, wikis, podcasts, etc., que ayuden a delimitar el lugar y magnitud de ese espacio, y permita acercarse a los objetivos educativos planteados en cada momento de la vida formativa. Es evidente que el medio transforma no sólo el mensaje, sino al emisor y al receptor, formando parte de un sistema que se encuentra limitado por las interacciones que tienen lugar.
     Un foro, como ejemplo de comunicación cronológica, o cualquier modo de conversación virtual síncrona, como el chat, exigen cambios en las aptitudes comunicativas, el cambio de escenario que supone la web en los últimos años afecta la identidad misma de los participantes. De forma individual o colectiva, el usuario, es quien determina los nuevos usos de Internet, quien desarrolla medios y formas de comunicación difíciles de imaginar hace 20 años. El usuario es quien genera y delimita los espacios de comunicación y aprendizaje en que se tiene lugar la experiencia educativa y/o comunicativa.
     La apropiación de significados, herramientas o competencias en este contexto, no es sencilla. La intrusión de los usos (emergentes) de la web es un hecho al que no se le puede dar la espalda; al contrario, se deben buscar los modos naturales de inclusión, pero no por ello se está exento de la reflexión y la investigación sistemática que nos permita contrastar las explicaciones dadas en el aula con las obtenidas en el mundo virtual. La web es participativa por naturaleza, no se puede adoptar una actitud pasiva. No sólo se lee, también se discute, comenta, opina, anuncia, publica, corrige… Es decir, se participa activamente, se siente que la web es propia y ese sentido de pertenencia está justificado.
     Hoy, las instituciones educativas trabajan en la elaboración de perfiles elaborados en competencias que buscan alcanzar muchas de las habilidades antes señaladas. Tecnológicamente están dadas las condiciones para desarrollar aptitudes que nos permitan producir y consumir información y compartirla de manera abierta, económica y rápida con los demás.
     Las posibilidades de comunicación e interacción que las plataformas educativas online han alcanzado han sido superadas por la infinidad de herramientas disponibles al día de hoy. No es de extrañarse que los alumnos en sistemas de aprendizaje en línea se desarrollen dentro de sistemas cerrados, donde los maestros de los cursos pueden tener un control de sus actividades, de las tareas, de la participación, etc. y amplíen sus conocimientos través de un ejercicio de aprendizaje "informal" intercambiando información en redes más amplias, creativas y estimulantes utilizando herramientas como Facebook o su propio blog. La formación en línea tiene la posibilidad de integrar a los alumnos como sujetos activos, con identidades más complejas y relaciones mucho más profundas de las que se crean en entornos educativos "formales".
* Universidad Iberoamericana

lunes, junio 17, 2013

Relaciones humanas modernas

 


Publicado: Puebla on Line, 11 de junio de 2013

     La complejidad de la comunicación entre personas es muy grande y cíclica. Toda relación depende de la cultura y del entorno; y en definitiva, a mi parecer, de lo aprendido en el seno familiar, transmitido (casi inconscientemente) de padres a hijos. Muchas de las actitudes que se tienen con los demás están fuertemente influidas por lo aprendido en familia. Y esto se repite sucesivamente tal giro de las manecillas de un reloj.
     Cualquier cambio en este sistema de comunicación puede o no desmoronarlo por completo, como una conexión de focos en serie o una conexión en paralelo, este resultado puede depender (no necesariamente) de su origen y llegar a un resultado en común (en este caso, encender todos los focos simultáneamente).
     Un gran ejemplo de lo anterior es la película ¿Quién le teme a Virginia Woolf?  
     Tanto Marta como Jorge tienen un sistema de comunicación un poco peculiar, pero trasladándolo a la realidad yo he sido testigo de relaciones de pareja por el estilo, no al grado que representan los actores en el film, pero sí con un tinte de ellos. Lo que me pongo a pensar es: ¿es una relación sana porque se mantienen unidos o definitivamente es una relación enferma? Muchas veces un hijo enfermo es quien mantiene unida a una familia, en cuanto el chico mejora o fallece, la familia se va desmoronando a tal grado que puede fragmentarse por completo. Lo mismo sucede en una relación de pareja, el grado de competencia (o de joderse la existencia) entre uno y otro puede llegar a tal grado que los puede destruirlos o mantenerlos unidos; y si esta competencia cesa (digamos momentáneamente) una de las dos estallaría al no ser retada y de esta manera provocar que surja esta competición de nuevo para así seguirse manteniendo (enfermamente) unidos.
     Los psicólogos consideran que cada vez es más frecuente encontrarse dentro de este tipo de relaciones, que en algunos casos pueden llegar a ser peligrosas. Se crean desde unas condiciones vinculares de mutua dependencia y circularidad, llenas de alianzas inconscientes, donde hay un estado mental y emocional de expectativa de un individuo sobre el otro y viceversa y que llega a convertirse en indispensable al mismo tiempo que insoportable. En ocasiones, esta información que determina las relaciones que pueda tener una persona y la manera que tiene de enfrentarse a los conflictos, le pasan totalmente desapercibidos.
     Las relaciones de interacción humanas funcionan al igual que una computadora o algún sistema electrónico: si alguna de las partes falla es probable que el sistema por completo caiga, esto depende de cuán importante es la parte que sufrió la avería. Por ejemplo, si en una tarjeta madre falla el fusible del teclado, el sistema no fallará por completo pero perderá la retroalimentación que recibe por parte del usuario; si en la placa madre falla uno de los componentes clave, la memoria, el sistema fallará por completo ocasionando la caída total de la máquina. Lo mismo sucede, con una relación humana.

El autor es profesor de la Universidad Iberoamericana Puebla.
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viernes, marzo 08, 2013

Una nueva filosofía mundial


Publicado: Puebla on Line, 26 de febrero de 2013

     Actualmente estamos, hablo de la humanidad en general, viviendo una época de cambios. La civilización debe cambiar sino de lo contrario morirá. El propio ser humano ha creado las tecnologías suficientes para autodestruirse. Para evitar esta autodestrucción, tenemos, nosotros mismos, que concientizarnos para desarrollar el principio de corresponsabilidad. El ritmo de crecimiento tan acelerado que se ha dado en las últimas décadas ha generado un proceso de devastación que de continuar, para mediados del siglo en curso habrá desaparecido la mitad de las especies animales y vegetales.
      Puede existir un paradigma que puede ser esperanzador para este poco agradable futuro que nos espera como seres humanos, un ensayo nuevo a la especie homo-sapiens-demens. Una reingeniería del ser humano pero con más capacidad de compasión, sensibilidad y convivialidad. Hablo de un realismo materialista, donde todos participan, nadie es espectador. Un realismo donde se pretende entender la realidad como un objeto independiente al ser humano, una ilusión porque el sujeto no puede existir sin el objeto y viceversa.
     Existen cuatro realidades que estaban olvidadas y que lentamente regresan a lo humano.
     La primera es la categoría Tierra. La tierra es más que un astro inerte, es un sistema en lo que todo está inter-retro-conectado, es un superorganismo vivo llamado Gaia en el que cualquier insignificante cambio en sí mismo podría acarrear catástrofes, por los que la Tierra es vida, no sólo tiene vida sobre ella, sino que ella misma es vida. Hay que redefinir la relación hombres-Tierra para garantizar las condiciones para que ésta pueda subsistir y seguirse desarrollando. A esto se llama el principio de responsabilidad.
     El segundo elemento es el pathos o sentimiento profundo del ser humano. Poco a poco la racionalidad en el ser humano pasa a un segundo término. Hoy está volviendo a la cultura el sentimiento profundo, primero está el corazón después la razón. Actualmente se vive en un mundo cruel y sin piedad y que el problema no son los problemas mundiales típicos como son la economía o las finanzas, sino que es la falta de ese pathos. Este sentimiento profundo no es nada más que la humanización, la inclusión, la compasión como elementos regidores de las sociedades. La capacidad de la otredad, es decir, sentir al otro saliéndose de sí.
     Un tercer elemento es lo femenino, lo femenino como principio estructural de lo humano junto con lo masculino. Es pensar con el cuerpo, de captar totalidades, de sentir profundidades, de ser sensible a la vida, de tener cuidado con todo ser viviente y frágil, que es captar un mundo por detrás de éste, que es tener espiritualidad. Sensibilizar sociedades más sentimentales capaces de proveer protección a la vida es lo que brinda lo femenino a lo masculino.
     El cuarto elemento es la espiritualidad, alejada de la connotación religiosa o personal. La espiritualidad en este contexto es sentirnos parte de un todo. Es darse cuenta de que las cosas no son porque deben de ser y que están puestas aleatoriamente, sino que son pero en un perfecto orden, escritas en una gran partitura cósmica.
     Estos elementos pueden conformar una nueva filosofía basada en una conciencia más abierta, incluyente y espiritual para fortalecer un sentido más abierto y también una capacidad de organizar las relaciones humanas de una manera menos explotadora, a lo que yo diría, menos autodestructiva.

viernes, noviembre 09, 2012

Las dimensiones de la existencia humana

Autor: Ramón Felipe Tecólt González
Publicado: en lado B, 08 de noviembre de 2012

      Por ser libre, el obrar humano posee un destino constitutivo: es cambiante, circunstancial y concreto. Lo que se hace se puede hacer o tal vez, hacerlo de otro modo. Las circunstancias no determinan el actuar, se pueden asumir de forma distinta. Por esta y muchas otras razones, la vida del ser humano es insegura y un tanto dramática. La forma de obrar puede lograr para bien o para mal a un individuo, se revierten transformándolo en un hombre o mujer de bien o de mal.
     La singularidad es otra característica del obrar de la existencia humana. Se construye a sí mismo en base a sus decisiones, poco a poco, de tal modo que en cada decisión (por ende un acto) se compromete íntegramente orientándola por un camino.
     Una acción humana no es la elección de una realidad que ya existe. Las acciones hay que inventarlas. No son tangibles. Tampoco las leyes naturales pueden funcionar como un instructivo, porque la ley natural, no es un código abstracto y general, ni el individuo una máquina con comportamientos cíclicos y medibles.
     En el acto humano se pueden distinguir tres universos: objeto, fin y circunstancias. El objeto es la conducta concreta elegida por el individuo. El fin o intención es el propósito perseguido con dicha conducta; y, finalmente, las circunstancias son elementos ajenos al individuo que pueden o no modificar los dos anteriores.
     La existencia humana es un misterio y dada su complejidad no puede agotarse con la luz de la razón. Para el chino, el hombre es el centro del gobierno, de la religión y del ente, el hombre es amor. Para el hindú, es un andariego de tres caminos: conocimiento, devoción y acción. Para el griego, el hombre es parte del cosmos, donde el alma es la esencia y el cuerpo la cárcel. Para el renacimiento, es el centro del universo. Para la modernidad es la primacía del sujeto pensante, objetivo. En el pensamiento contemporáneo surgen varias tendencias: el materialismo, el evolucionismo, el existencialismo, el personalismo y la fenomenología.
     El materialismo considera al hombre como materia pero organizada de acuerdo a las leyes naturales. El evolucionismo explica al hombre por adaptación o selección natural. El existencialismo lo considera como un ser contradictorio mientras que el personalismo como libre, responsable, irrepetible e histórico. Finalmente, en la fenomenología el hombre se abre al mundo en cuanto a su espiritualidad.
     Pascal decía que “el hombre es una mezcla de ángel y de bestia, racional e irracional, materia y espíritu, libertad y esclavitud, ser y no ser”. La complejidad del ser humano refiere a que éste está conformado en múltiples dimensiones pero vividas en la unidad de su ser. A través del tiempo, la filosofía ha tratado de definir al hombre y ha descubierto que no es tan sencillo.
     El ser humano para hacerse tiene que atender de manera integral a dichas dimensiones permitiéndole un desarrollo armónico de su ser.
     El objetivo de buscar una respuesta globalizante sobre el hombre, su existencia y su obrar trae consigo una serie de interrogantes que muchas disciplinas han intentado responder. No basta que la pregunta sea por el origen físico del hombre, sino que va más allá, en el origen metafísico, su fundamento, la razón de su existencia.
     La relación del hombre con el mundo es primordial en su existencia. Por ella toma conciencia del otro yo y lo lleva a tomar conciencia de yo para distinguir lo que no es yo; con ello comprueba que viene de este mundo material y que le da sentido.
     Ser en el mundo es un ser que expresa su actitud traduciéndola en actitud frente al mundo y las cosas frente a su cuerpo. Capta el yo en relación con el mundo, lo que aparece frente a sus ojos porque no son él y esa relación significa que el hombre se refiere al otro y que está sometido a leyes que rigen a los seres. Todas llegan al hombre a través de los sentidos por medio de la percepción.
     El hombre está abierto al mundo, actúa libremente en el llamado espacio vital, no en el sentido de lugar sino de trascendencia más allá de su entorno.
     Ser situado equivale a tener una relación de presencia ante el mundo como sujeto que expresa convirtiendo a los objetos en lo llamado naturaleza humanizada o cultura objetiva, y esta es la tarea del hombre en el mundo: humanizar.

 

martes, octubre 23, 2012

Globalización vs. Cultura


Autor: Ramón Felipe Tecólt González
Publicado: Puebla on Line, 15 de octubre de 2012

     La globalización es un fenómeno prácticamente reciente y está ligado a muchas causas, entre las principales está la agudización de la internacionalización de los mercados, interdependencia entre diversas economías, libre flujo de bienes, servicios, capital y trabajo entre otros. La globalización es un espacio abierto, el mundo como totalidad, donde el mercado mundial es quien dicta los intereses nacionales.
     Los beneficios de la globalización sólo aplican para aquellos que ostentan el poder y el poder del conocimiento mientras que para los separados, marginados y excluidos tendrán que acostumbrarse a continuar con el mismo modo de vida que han llevado durante décadas. Pero el problema es mayor ya que esa separación, marginación y exclusión además de darse entre países se gesta entre los mismos habitantes de un país, favoreciendo a la minoría rica y poderosa. Prado Galán acierta sabiamente: “cada vez hay más pedazos del tercer mundo en el primer mundo y pedazos del primer mundo en el tercer mundo.” La globalización une a las economías desarrolladas mientras que a las subdesarrolladas las resquebraja más ya que basan su economía en mano de obra poco calificada y en exportación de materias primas. El mundo se divide hoy en ricos globalizados y en pobres localizados.
      Los avances en las tecnologías de comunicación es una de las características en esta globalización. Los avances ofrecen posibilidades de elección, en el contexto de que disponemos de una gran cantidad de canales de televisión, estaciones de radio, internet, etc., pero el mensaje que éstas transmiten es muy semejante por lo que la posibilidad de elección no existe. Un claro ejemplo son los dos gigantes de la televisión mexicana, ambas buscan el beneficio económico antes que brindar cultura y educación al pueblo mexicano. Ofrecen una pseudo posibilidad de elección en su programación pero ambas continúan ofreciendo la misma porquería mediática de siempre. Venden realidades alcanzables sólo para unos pocos, revenden realidades de otros países y también sólo realizables para la minoría de la población mexicana. En nuestro país, a pesar de que cada vez es más accesible a la televisión de paga, no deja de ser la misma homogeneidad del mensaje.
     La globalización significa uniformidad y homogeneidad cultural. Todo se mundializa. Por tanto, se pierden los valores que identifican a un pueblo. El problema es que no es una globalización que atiende a una democracia mundial, sino una imposición hecha por aquellos a quienes les conviene económica y políticamente. La globalización ha llevado a la pérdida de los valores que caracterizan a las culturas locales.
     Ahora, la cultura ya no es un cuerpo viviente ni la presencia de una colectividad, entendida como religión, festividades o relatos propios de un lugar que produce signos. Ningún signo produce culturas. La cultura debe de tener una función simbólica, es decir, debe significar algo a alguien, debe de estar abierta al debate, debe autorreferenciarse y autocrticarse y así irrumpir en la ceremonia de la cultura masiva. La cultura encuentra su definición en la dinámica del consumo: los ciclos de la moda, el ambiente, la tecnología, que llegan a todos los aspectos de la cultura.
      La cultura de hoy se malinterpreta, la cultura de la industria de la globalización abastece las ideologías y media la experiencia. Su medio es la tecnología, y conduce a una racionalidad enferma. Hoy en día no se trata de adquirir signos de poder, sino de controlar el código… el proceso de significación. Probablemente, la élite no está separada de la plebe sólo por su poder adquisitivo y de conocimiento, sino porque tiene un acceso privilegiado y exclusivo a los signos. En el mundo globalizado “el homo videns mediático y virtual es sinónimo de idiotismo y estupidez”.

La adaptación de los medios a las condiciones tecnológicas


Autor: Ramón Felipe Tecólt González
Publicado: Síntesis Puebla, 07 de octubre de 2012

     La sociedad de la información es el nuevo contexto en donde la información se convierte en materia prima. Esto exige una adaptación de los medios de comunicación para dar respuestas a una sociedad encaminada más hacia la desinformación que hacia el conocimiento. En este sentido, los medios nacidos en este contexto deben de posicionarse diferenciándose por sus propiedades interactivas o multimedias, además de su valor documental.
     Internet es la herramienta de la sociedad de la información, una herramienta con poco más de 30 años de vida, que nace de la unión de tres ámbitos antes divergentes entre sí, corno son la investigación académica, la estrategia militar y la innovación contracultura.    
     Los pilares asentados por cada uno de estos precedentes han construido las características de la red: una estructura horizontal y abierta, un carácter descentralizado, una capacidad para compartir información y una plataforma que sirve al conocimiento.
     La nueva sociedad de información, sostenida por este sistema útil, demanda un medio de comunicación propio y adaptado al perfil marcado por este nuevo contexto social. Este medio digital compite con los medios audiovisuales por su inmediatez para actualizar las noticias y su capacidad para construir discursos multimedia, por lo que puedo argumentar que el periodismo tradicional está en vías de desaparición. El proceso de adaptación cambiante que afecta a la sociedad, a la herramienta y al nuevo medio se hace extensivo a todos los medios de comunicación masiva La adaptación de los medios se configuran por un proceso de triple cambio: en las funciones de los servicios, en las misiones y en los mensajes.
      A partir del desarrollo del valor de esta adaptación podría comenzar a surgir una serie de nuevos medios que recuperen el criterio de los ciudadanos y que facilite a los individuos las claves para saber valorar críticamente la información. En la medida que los medios sean de mayor calidad, la sociedad también lo será, y será cuando caminemos, con paso seguro, hacia la sociedad del conocimiento y del criterio.

miércoles, octubre 17, 2012

La cultura de la sospecha

Autor: Ramón Felipe Tecólt González
Publicado: e-consulta, 26 Septiembre 2012.

      La información y el entretenimiento han entrado en la era de la sospecha. Esta era da inicio en la guerra del Golfo, donde la práctica de las televisoras norteamericanas, tanto públicas como privadas, presentan la guerra en directo y transforman al espectador en “testigo” de los hechos, lo que algunos llaman fraudes informativos.
     La era de la sospecha coincide con la época en que las grandes corporaciones de medios imponen una ecuación utilizada anteriormente: Ver=Creer. Nada sucede sin imágenes que “autentifiquen” los hechos. La tecnología ha liberado al hombre de la subjetividad de la representación, y tales avances que han acabado con la representación porque permiten un acceso directo al mundo, sin mediaciones.
     En el círculo información-mercancía, cualquier cosa representada tiende a cambiar de significado: verdadero-falso, real-virtual, presente-futuro; es decir, la evidencia o la transparencia de la imagen no sería más que un engaño. Los numerosos fraudes informativos de los que hoy en día somos testigos, invitan al escepticismo y a la desconfianza en las posibilidades del cine y de la televisión, en restituir la realidad. Los pensadores posmodernistas, encuentran fascinante la negación de la “realidad” concibiendo el concepto de hiperrealidad donde se elimina la distinción entre lo real y las apariencias.
     La realidad de los medios masivos de comunicación, no convida al optimismo y abre camino a especulaciones o escepticismo elitista. Este escepticismo, brinda una variedad de juegos de palabras, frases altisonantes, argumentos ingeniosos o vocablos que justifican toda clase de eventos. Un completo círculo vicioso difícil de romper: la cultura de la sospecha.
     En el documental, principalmente el producido para televisión, este escepticismo y la cultura de la sospecha nos llevan a la conclusión de que los límites entre ficción y no ficción son difusos. Este género cinematográfico se ha convertido en uno de los objetos privilegiados de esa cultura de la sospecha y que gira alrededor de las ideas de falsedad y mentira. Abrir líneas que permitan romper este círculo vicioso es la intención de los discursos enfocados en el razonamiento documental-ficción.
     La práctica habitual de los documentalistas era la reconstrucción de hechos por la supuesta infalibilidad de la cámara fotográfica y cinematográfica al momento de reproducir el mundo real. En la actualidad, han de responder a una supuesta transparencia del mundo y colocan al espectador como testigo, como si la sola presencia del sujeto ante un evento determinado bastase para comprenderlo. Esos discursos pretenden instaurar confianza ciega en la tecnología. Las sospechas que se ciernen sobre el documental se deben a la consideración del mismo como un conjunto de filmes sobre hechos cotidianos.
     Desde sus inicios el documental utiliza imágenes del mundo como materia prima para la expresión personal, ya sea de un director o una institución. Tales imágenes han sido usadas como material poético y la reconstrucción o la dramatización de los hechos, un narrador o bandas sonoras hechas en estudio no alimentaban sospechas de fraude. El documental no tenía nada que ver con el periodismo y a partir de la segunda guerra mundial, esta práctica comienza a confundirse con la de los noticiarios cinematográficos.
      El desarrollo de equipos portátiles de filmación y sonido permite a los realizadores prescindir de las reconstrucciones forjando “un nuevo estilo de periodismo televisivo”, que supone el abandono de los estudios, la desaparición del narrador y la inclusión de entrevistas. Esto da como resultado que la línea entre documental y periodismo televisivo sea más delgada; la proliferación de equipos portátiles influye en la aparición del Direct Cinema. Sin confundirlo con el periodismo, comparte con él la “ética” de la no intervención y de la observación (estricta) de la realidad.
     El cine directo establece un contacto directo con el hombre, conectándolo con la realidad planteando el dilema de la verdad al nivel social, es un cine de la comunicación. Para este cine ya no son necesarios los comentarios acerca de las imágenes, la realidad se muestra y habla, ya no es necesario transformar el mundo, basta con verlo, ya no tiene sentido efectuar encuestas o investigaciones previas al rodaje, el cineasta se esfuerza por imponer la presencia de la cámara ante toda institución que en principio, eluden la visibilidad pero el problema actual es que manipulan y crean su propia “visibilidad”. El cinema vérité se oponía al direct cinema ya que consideraba que la presencia de la cámara acabaría transformando la realidad que se pretendía transmitir como una realidad de la representación. La televisión se ha apoderado de las características formales de éstas dos vertientes del documental y fabrican efectos de realidad que se alimentan en las salas de postproducción provocando un escepticismo de la imagen, por lo tanto la cultura de la sospecha no hace sino alejar el documental de su función social.
     El discurso periodístico ha impuesto la estructura de los documentales en función de los hechos filmados y es necesario insistir en que jamás ha pretendido la transparencia y deja ver sofisticados montajes que ordenan los acontecimientos en base a las intenciones del director o de la institución que los produce. Esto alimenta la cultura de la sospecha en la medida en que expresión personal se opone a objetividad o verdad, excluyendo la posibilidad de reconstrucción de hechos determinados y cualquier indicio de reconstrucción alimenta la sospecha de falsedad o manipulación. La televisión justifica dichas reconstrucciones apelando a la imposibilidad legal de grabar ciertos acontecimientos. El engaño no reside tanto en la reconstrucción sino en el omitir las referencias a dicha reconstrucción en los títulos de crédito o en los comentarios del narrador.
     Las imágenes se han convertido en uno de los componentes básicos de nuestra hiperrealidad o mejor dicho, elementos manufacturados por los mass media que a pesar de su aparente verdad, no se refieren más que a sí mismas.

 

 

 

 

 

 

 

 

martes, septiembre 11, 2012

Las impurezas del documental


Autor: Ramón Felipe Tecólt González
Publicado: La Primera de Puebla, 05 de septiembre de 2012

     Erróneamente pensamos que al ver en el cine –incluso en la caja idiota-- algún “documental” estamos viendo una producción con datos incuestionables capaces de probar o mostrar algo y que tienen que ver con una mentalidad que cree que lo real y lo objetivo conectan directamente con la verdad a través de un concepto que se denomina prueba o por lo menos,  ver el fantasma de lo real en una apariencia de realidad.
De aquí se deduce que el cine documental ha existido para dar al espectador documentos, pruebas irrefutables y verdaderas de algún suceso o tema en particular. Pero realmente esto no es así, siempre hay alguien detrás de estos documentos –y cualquier otro tipo de documento—que lo confecciona: el director, el cine fotógrafo, el guionista, y detrás de ellos, las productoras, televisoras o instituciones mediáticas con ciertas líneas editoriales (o políticas); por lo tanto, más que probar la realidad, se refieren y describen a quien o quienes lo producen.
     Lo más sensato es olvidarse del término documental y adoptar “cine de lo real” para determinar a este género cinematográfico-televisivo que busca su materia prima en la realidad en vez de hacerlo en la ficción. Las reglas básicas del documental rezan que se debe de colocar la cámara en una situación o lugar determinado y se captan imágenes prácticamente sin intervenir pero pocos han respetado la regla, los demás procuran dar la sensación de que se respeta dicho modelo. La cámara es en definitiva, un factor de intromisión en cualquier documental, por lo que hay cierto grado de desapego con la realidad.
     Hay quienes piensan que trabajar cinematográficamente con la realidad implica extraer fragmentos de algo que existe para que de esta manera se conviertan en documentos y pretender utilizarlos como prueba.
     Hablar de cine de lo real, supone encaminarse en la dirección correcta dejando de lado la cadena de evasivas que la palabra “documental” lleva consigo; ello ha permitido al “documentalista” trabajar con las manos libres.
     Los reality shows mantienen a la audiencia pegada al televisor donde se muestra la estupidez en su más alto grado, no basta con mostrar la cámara, sin pudor en la escena como parte del espectáculo. Este procedimiento está ubicado aún en las viejas reglas del documental, en lo que algunos autores definen como fetichismo de lo real, aquello que arrastra a los cineastas o realizadores no sólo a la búsqueda de un objeto inexistente, sino a fijar el significado en una simple referencia vana.
Al trabajar con lo real, se va en busca de “gestos” individuales y sociales, visualizándolos por medio de la cámara y ordenándolos con los elementos reales. Los gestos constituyen el significado visual de la realidad, es poner atención a lo que hacen y dicen las personas. De este modo, la suma de acciones de las personas da como resultado un gesto individual y social, que no es más que la visualización cinematográfica de un conjunto de acciones que conforman un comportamiento individual dentro de una estructura social.
     Hay dos maneras de concebir el cine de lo real: pretender dar a ver lo real o plantearse el problema de lo real. El nuevo documental, el “film-ensayo” protagoniza el resurgimiento de este género y propone un cambio en su concepción ya que se enfrenta con este pensamiento complejo. No se trata de sustituir la objetividad por el conocimiento, sino de complementarla y poner de manifiesto los problemas que esconde la llamada verdad objetiva. Se sabe a voces que la objetividad se puede manipular y desinformar tanto como uno quiera. La relación entre verdad y mentira es meramente de índole ética, es un asunto de honestidad personal. Un film-ensayo ofrece más herramientas para trabajar con la verdad, capaz de mostrar los fenómenos que están implícitos en ella.
     Este nuevo documental no puede dar el salto hacia el cine de lo real sin antes escribir las emociones, apelar a estas es requerir a la subjetividad pura y dura, a todo aquello que está más allá de la ciencia junto con las emociones de la realidad. Las emociones también poseen su historia y cada una de ellas se cristaliza en el modo más adecuado para que este género comience a tornarse interesante, mostrándose capaz de construir una visión amplia, densa y compleja de un objeto de reflexión en un discurso sensible sobre el mundo.


lunes, agosto 27, 2012

¿Globalización de la Comunicación o Comunicación de la Globalización?


Autor: Ramón Felipe Tecólt González
Publicado: La Primera de Puebla, 14 de agosto de 2012

El error más común es entender globalización como homogeneización. La globalización no significa que todos los países hayan sido cortados por la misma tijera, no hay una homogeneización entre regiones, naciones ni zonas internas de los países. En todos ellos, hay una gran variedad de situaciones sociales, de manifestaciones culturales, de economías distintas, etc.
Globalización es la nueva etapa del proceso de expansión del capitalismo mundial, es una tendencia creciente a que la dinámica de las relaciones entre hombres y mujeres, grupos humanos y empresas vaya más allá, es decir, que trascienda. La tendencia a la globalización, a pesar de ser un producto histórico, se puede entender con la aparición en las últimas dos décadas, de un fenómeno cuya intensidad no tiene comparación: el alcance, cobertura, calidad, modo, forma y velocidad de las comunicaciones. Gonzalo Ortiz Crespo dice que “la globalización o mundialización es un proceso que no obedece a un molde único. Es asincrónico, desordenado, inarmónico, ambiguo, desigual y hasta esquizofrénico”.
La interfaz comunicación/globalización caracteriza dos relaciones. La primera fuertemente enlazada a una problemática “clásica” del desarrollo económico, es decir, basada en la nueva economía de la información que define los parámetros que precisan las cualidades utilizadas para designar los países “desarrollados”, “en emergencia” y “subdesarrollados”. Segundo, la comunicación se encuentra a la base epistemológica de un enfoque antropológico que trata las cuestiones de desarrollo relacionadas con la cultura. Algunos autores indican la importancia que debe otorgarse a la relación entre comunicación como fuerza cultural y desarrollo. Se trata de una interacción que pone en juego las nuevas tecnologías de la comunicación y los diferentes sistemas socioculturales. Dentro del marco de la liberación de los mercados se debe observar la relación que entretienen los diferentes actores sociales implicados en los intercambios efectuados a través de los medios de comunicación de masa para comprender las transformaciones que se realizan y como se efectúa todo tipo de convergencia y cuáles son sus incidencias.
En cualquier ciudad del país la experiencia es similar al encender el televisor. El primer canal que aparece en la pantalla puede tener un contenido no nacional, y si se hace zapping para ver otros canales que se ofrecen en la TV de paga, se encontrará con la Deutsche Welle de Alemania, TV Colombia, CNN, TV5, TVE y canales de cine, deportes, moda, historia y muchos más.
Regresando a sus primeros pasos, ¿cómo logró la televisión superar en implantación e influencia a los otros medios? No por su calidad de imagen, inferior a la del cine, ni por la inmediatez de sus informaciones, que era proporcionada por la radio, ni por el número de noticias ofrecidas diariamente, muy inferiores a las de un periódico. Realmente el logro de la TV ha sido el introducir en el ámbito de la privacidad del ciudadano un poderoso lenguaje icónico, sustituyendo en la cultura popular no tanto a la letra impresa, ya que, no nos engañemos, el nivel de analfabetismo funcional ha sido muy alto en muchos países hasta fechas muy recientes y en otros continua siéndolo, como a la radio, culminando el proceso iniciado por el cinematógrafo.
Sin embargo, su influencia ha sido tan grande, incluso entre aquellas personas que han podido acceder a una mayor formación, que ha hecho tambalearse al medio escrito como punto de referencia obligado, (libros incluidos) obligándole a replantear contenidos, lenguaje y elementos formales. El teórico de la comunicación Marshall MacLuhan, en los años 60, aseguró que tanto la radio como la televisión hacen que se abandonen las culturas literarias, que considera limitadas, y que se regrese a las viejas formas de comunicación de las culturas preliterarias. Considera que el predominio de la escritura como base de la civilización hizo que se acabara con una sociedad oral basada en las relaciones interpersonales, en la pluralidad de puntos de vista que generaba un pensamiento que se movía con comodidad en lo metafórico y mágico.
Nueve empresas globales de la comunicación (ocho de ellas estadounidenses y una mexicana) controlan la mayor parte de los satélites, las telecomunicaciones, la televisión, la radio, Internet, el acceso a la información, la industria cultural y el entretenimiento en todo el orbe.
“El mensaje mono-cultural de los medios de comunicación globales le está haciendo a la diversidad cultural lo que la globalización económica y la explotación no sustentable le hizo a la biodiversidad del mundo. Hoy existen más de 5 mil lenguas y culturas en todo el planeta, la inmensa mayoría amenazadas con desaparecer”, se afirma en un informe de la WACC sobre la propiedad de los medios de comunicación difundido recientemente.
Al vivir en una cultura visual, determina en alto grado nuestra compresión del mundo actual, y consecuentemente, nuestra propia identidad (¿otro posible significado de globalización?).
Los medios de comunicación repercuten en los procesos de construcción de significado. Podemos crear discursos para los medios de comunicación o recibirlos como audiencia. Este ocurso es un ejemplo de discurso. En el segundo caso, recibimos imágenes, textos e ideas, algunas veces en forma de propaganda.  Por medio del procesamiento y organización de estas imágenes, texto e ideas creamos la interpretación del discurso, lo cual posa finalmente a formar parte de nuestra propia concepción del mundo.
El rápido desarrollo de las tecnologías de información y comunicación así como la incipiente monopolización de los conglomerados que rigen las telecomunicaciones y la industria “cultural”, representan un serio reto para el mundo. Es particularmente importante, en consecuencia investigar y proponer soluciones que den a la sociedad civil, a las universidades, a los grupos humanos y a los propios medios de comunicación social de los países “subdesarrollados” ese acceso.  En teoría, los medios de manejar información son cada vez más accesibles y democráticos: por ejemplo, más de 40 millones de personas en 168 países tienen conexión con Internet.  Pero, en la práctica existe el peligro inminente de un nuevo elitismo de la información que margine a la mayoría de la población del mundo.

martes, junio 19, 2012

La adaptación de los medios a las condiciones tecnológicas


Autor: Ramón Felipe Tecólt González
Publicado: La Primera de Puebla, 14 de junio de 2012

     La sociedad de la información es el nuevo contexto en donde la información se convierte en materia prima. Esto exige una adaptación de los medios de comunicación para dar respuestas a una sociedad encaminada más hacia la desinformación que hacia el conocimiento. En este sentido, los medios nacidos en este contexto deben de posicionarse diferenciándose por sus propiedades interactivas o multimedias además de su valor documental.
     Todas las causas de cambio conllevan tensión y adaptación, y el paso hacia la sociedad de la información implica alteraciones que han de ser atendidas desde el punto de vista del cambio en el que nos hallamos. Castells dice que “la sociedad de la información representa una forma específica de organización social en la que la generación, el procesamiento y la transmisión de información se convierten en las fuentes fundamentales de productividad y poder, debido a las nuevas condiciones tecnológicas que surgen en este periodo histórico”.
     Internet es la herramienta de la sociedad de la información, una herramienta con poco más de treinta años de vida, que nace de la unión de tres ámbitos antes divergentes entre sí, como son la investigación académica, la estrategia militar y la innovación contracultural. Los pilares asentados por cada uno de estos precedentes han construido las características de la red: una estructura horizontal y abierta, un carácter descentralizado, una capacidad para compartir información y una plataforma que sirve al conocimiento.
     La nueva sociedad de información, sostenida por este sistema útil, demanda un medio de comunicación propio y adaptado al perfil marcado por este nuevo contexto social. Este medio digital compite con los medios audiovisuales por su inmediatez para actualizar las noticias y su capacidad para construir discursos multimedia, por lo que puedo argumentar que el periodismo tradicional está en vías de desaparición.
     El proceso de adaptación cambiante que afecta a la sociedad, a la herramienta y al nuevo medio se hace extensivo a todos los medios de comunicación masiva. La adaptación de los medios se configuran por un proceso de triple cambio: en las funciones de los servicios, en las misiones y en los mensajes.
     A partir del desarrollo del valor de esta adaptación podría comenzar a surgir una serie de nuevos medios que recuperen el criterio de los ciudadanos y que facilite a los individuos las claves para saber valorar críticamente la información. En la medida que los medios sean de mayor calidad, la sociedad también lo será, y será cuando caminemos, con paso seguro, hacia la sociedad del conocimiento y del criterio.

lunes, mayo 21, 2012

Delirando el futuro de la comunicación


Autor: Ramón Felipe Tecólt González
Publicado: Puebla on Line, 16 de mayo de 2012

     El hombre es Dios, está en todas partes, puede ser cualquiera, sabelotodo, este es el nuevo mundo de Prometeus. Todo empezó con la revolución de los medios masivos con Internet al final del siglo pasado. Todo lo relacionado con los viejos medios se desvaneció: Gutenberg, los derechos reservados, la radio, televisión, publicidad. El viejo mundo reacciona con más restricciones para los derechos reservados, nuevas leyes para las copias ilegales; Napster, la compañía de música "punto a punto" es demandada. Al mismo tiempo la radio gratuita por internet aparece; TiVO, la televisión por internet, permite a los televidentes evitar los comerciales; el Wall Street Journal aparece en línea y Google lanza Google News. Todos los días millones de personas leen Ohmynews, el mayor periódico en línea escrito por miles de periodistas; Flickr se vuelve el repositorio más grande en la historia de la fotografía; YouTube lo es para videos. El poder a las masas. Una nueva figura emerge, el prosumer. Productor y consumidor de información, cualquiera puede ser un prosumer. Los canales de noticias están disponibles en Internet, los blogs se vuelven más influyentes que los medios mismos, los periódicos son distribuidos gratuitamente, la Wikipedia es la más completa enciclopedia de todos los tiempos en la historia de la humanidad.
     En el 2007 la revista LIFE cierra, el New York Times vende su televisora y declara que el futuro es digital, la BBC sigue el ejemplo. En las principales ciudades del mundo la gente está conectada gratuitamente, millones de personas se están acostumbrando a los infinitos mundos virtuales de Internet, una persona puede tener múltiples identidades en línea, Second Life lanza el avatar vocal o ‘que habla’; los viejos medios se defienden, un impuesto es agregado a cada pantalla; periódicos, radios y televisiones son financiados por el Estado; las descargas ilegales desde la web son castigadas con años de cárcel.
     El año 2011 es el punto sin retorno: las inversiones publicitarias son hechas en la red, el papel electrónico es producido en masa, cualquiera puede leer lo que sea en papel de plástico (y vale la pena mencionar al papel reutilizable).
     En el 2015 los periódicos y la televisión desaparecerán, se abandona el terrestre digital, la radio se traslada en su totalidad a internet; la arena de medios es cada vez menos concurrida, sólo el Tiranosaurio Rex sobrevive, la red incluye y unifica todo contenido, toda información; Google compra a Microsoft; Amazon compra a Yahoo!, así convirtiéndose en los líderes universales del contenido junto con la BBC, CNN y CCTV. El concepto de información estática: libros, artículos e imágenes, cambian y se transforman en flujo de conocimiento; la publicidad es elegida por los creadores del contenido, por los autores en sí, y se convierte en una experiencia de comparación de información.
     En el 2020, Lawrence Lessig, el autor de la cultura libre es el nuevo Secretario de Justicia de los Estados Unidos y declara a los derechos reservados como ilegales; dispositivos que reproducen los cinco sentidos están disponibles en los mundos virtuales; la realidad puede ser reproducida en Second Life: cualquiera puede tener un Agav, un ‘agente-avatar’ que encuentra información, gente y lugares en los mundos virtuales.
     En el 2022, Google lanza Prometeus, la interface estándar Agav; Amazon crea Place, una compañía que reproduce la realidad, puedes estar en Marte, en la batalla de Waterloo, en el super-bowl, en persona, es real.
     En el 2027, Second Life evoluciona a Spirit, la gente se convierte en lo que quiere y comparte la memoria, las experiencias, los sentimientos, la venta de memoria se vuelve un comercio normal.
     En el 2050, Prometeus compra Place y Spirit, la vida virtual es el mercado más grande en el planeta; Prometeus financia todas las misiones espaciales para encontrar nuevos mundos para sus clientes, el avatar terrestre. La experiencia es la nueva realidad.
     Podría ser difícil el calcular la magnitud de los cambios que vienen en un futuro no muy lejano. Las tecnologías de comunicación estandarizadas activadas por software serán el catalizador para la convergencia de voz, vídeo, texto, usos de la información y transacciones, permitiendo crear una serie continua de las comunicaciones que se extienda más allá del trabajo y el hogar de las personas. Esto proporcionará la base para nuevos productos, servicios y capacidades que cambiarán el mundo de manera profunda e inesperada. Esto sucederá sólo en países desarrollados donde el acceso a la tecnología digital es lo normal, también en economías emergentes de todo el mundo.
     Actualmente, cerca de mil millones de habitantes tienen una PC, apenas una fracción de la población global. Así como la tecnología es más accesible y más simple en su uso, a menudo bajo la forma de dispositivos móviles, se pueden ampliar nuevas oportunidades sociales y económicas a los miles de millones de personas que nunca han podido participar en la economía global del conocimiento (y de la tecnología). Cada vez más personas de la población mundial están dispuestas a usar sus ideas, talentos y trabajo duro al máximo y darán como resultado nuevas innovaciones tecnológicas que harán que nuestras vidas sean más ricas, más productivas y más satisfactorias.



martes, marzo 27, 2012

La magia de los 80's


Autor: Ramón Felipe Tecólt González
Publicado: La Primera de Puebla,

   Los que nacimos en la década de los 60's y 70's somos fehacientes testigos de las más importantes invenciones tecnológicas que conocemos hoy en día. Aunque muchos nacimientos de esta índole se gestaron en las décadas de los 50's, 60's y 70's, el “boom” de dichas invenciones fue en los 80's y parte de los 90's.
   Esta fue una época completamente radical, la transición de la era industrial a la era informática, una era que acuñaba acrónimos sorprendentes: CD, VCR, IBM, PC... un paraíso tecnológico dedicado al entretenimiento y a la ergonomía cortesía de Silicon Valley.
   Conocí y usé un Walkman, andábamos por las calles con el aparatejo colgado en el cinturón, audífonos monstruosos y horribles en la cabeza y unos tres o cuatro cassettes para que la música a escuchar fuera lo más variada posible. Si no adquirías el medio de un artista en específico, se solía “pasar” música de varios LP distintos consiguiendo un cassette eclécticamente grabado con una duración no mayor a dos horas, además había que “voltearlo”. Ahora tenemos un iPod o gadget de MP3 con cien o mil veces la capacidad de un cassette y mucha mejor fidelidad auditiva que un Walkman ochentero.
   Conocí y usé una VCR Beta, formato producido por Sony, competencia del VHS de JVC siendo éste último el ganador en la primera guerra de formatos de video. Las VCR que usábamos eran gigantescas pero nos trajeron la magia del cine a la comodidad del hogar. Ahora tenemos DVD y BluRay, con una nitidez y definición que puedes hasta apreciar los poros del actor en close up.
   Conocí y usé una PC, una gigantesca computadora “personal”, que de personales no tenían más que el nombre, con un poderoso procesador Intel 8088, 64Kb en RAM, dos unidades floppy de 5 1/4” de 360Kb cada una, monitor monocromático, módem de 28.8 kbps para conectarnos vía dial-up al naciente internet. Ahora tenemos microcomputadoras con 1000 veces más capacidad de procesamiento y almacenamiento del tamaño de una libreta pequeña.
   Conocí y usé un Atari o un Intellevision, con gráficos muy pobres de ocho bits pero que podían mantenernos estáticos frente al televisor por horas jugando títulos como Asteroids, Missile Command, Donkey Kong, QBert y Pac Man. Ahora tenemos XBox 360 y Playstation 3 con gráficos y texturas sorprendentes que nos dejan a los de la época de Tron boquiabiertos; y tenemos Kinect, un engendro cámara+sensor+micrófono que evita que tengamos control alguno en las manos. También tenemos PSP y Vita, super consolas portátiles con una resolución inimaginable en los ochenta.
  Conocí y usé televisores blanco y negro de bulbos, que parecían tardar siglos en encender y otro tanto en apagarse con el típico puntito central muy brillante. Después conocimos la televisión a color, 100% transistorizada, que ya no tardaba siglos en encender, sino décadas, nada de botones o control remoto, ¡perillas! para cambiar de canal. No había mucha variedad en canales de televisión abierta, sólo 3. La televisión por cable, ni pensarla. Ahora tenemos pantallas planas LCD, LED y LED-3D, que van de 29 a 70-80 pulgadas que nos tienen atónitos ante ellas durante horas haciendo “zapping” con sistemas de cable satelital de calidad HD con más canales que granos en un elote.
   Conocí y usé teléfonos celulares de un kilo de peso. Algunos venían como especie de maletita y pesaban más, costaban alrededor de 4500 dólares. Sólo eran para la élite y los empresarios por los que teníamos conocimiento de ellos era por las películas que Hollywood nos mostraba. En los 90's fue el boom, era más fácil acceder a estos dispositivos y era relativamente fácil obtener uno previo endoso del acta de nacimiento, matrimonio y defunción. Ahora tenemos Smartphones con juegos, aplicaciones, GPS, pantalla táctil, almacenamiento casi infinito y mil un monerías nunca antes vistas.
   Conocí y usé Internet pero lo llamábamos Bitnet. Podíamos, de manera rudimentaria, enviar y recibir correo electrónico, acceder a información académica a través de Gopher, hacíamos búsquedas con Verónica y WAIS. El chat se limitaba a una pantalla dividida en dos partes, una para lo que escribía el emisor y otra para lo que nos tenía que decir nuestro receptor, una analogía virtual del modelo creado por Shannon y Weaver. Teníamos grupos de noticias en Usenet y los BBS eran las primeras formas de lo que ahora llamamos blogs. Ahora tenemos Messenger, Twitter, Facebook, miles de millones de páginas a todo color, YouTube si deseamos ver videos, LinkedIn, Instagram y Flickr para fotografía, Wikipedia, Google… miles de aplicaciones on-line para todos los gustos y edades.
   Creo que pertenezco a la generación que ha conocido más que otras en lo que refiere a adelantos tecnológicos y que ha moldeado el mundo lo que es hoy. ¿Cuánt@s se identifican con un servidor?

lunes, marzo 05, 2012

La liquidación de la gramática o el asesinato de las letras



Autor: Ramón Felipe Tecólt González
Publicado: e- consulta,  28 de Febrero de 2012

     Tuve la fortuna de conocer Internet y volverme adicto a él desde poco antes de sus inicios, cuando lo que existía en aquel entonces era una red internacional de computadoras llamada Bitnet; ésta prácticamente era exclusiva para universidades y centros de investigación y ofrecía servicios de chat, de correo electrónico, Gopher y otros más.
     En estos albores de lo que hoy se conoce Internet nació una infinidad de peculiares formas de escribir y expresarse: smileys, acrónimos y mil cosas más, pero aún se escribía de forma correcta, completa. Era permitida la omisión de caracteres con acentos ya que esta red estaba cimentada en aquel entonces en servidores Unix y las computadoras permitían gráficos muy pobres, por lo que todo texto se basaba en código ASCII.     
     Actualmente, con el avance de la tecnología, la omisión de gráficos y acentos es literalmente cosa del pasado, es decir, es posible escribir correctamente, con todas las reglas habidas y por haber por cualquier medio electrónico de comunicación.
De unos pocos años a la fecha, las nuevas generaciones de jóvenes han creado su propia forma de escribir y comunicarse. La sintaxis, la semántica y la ortografía son tres partes de la gramática que han pasado al olvido y así se comunican los adolescentes para “hablar” por cualquier medio electrónico.
     Ola, k tal. Aki pazando. Ezpero me alkanxes rapiidoo. Kuentamee d la chiKa wapa q vizte. Graxx peiiO no sii lo aaGaa. Boy a ksa t kierO muuxoo x 100pre bs L.
     Este es un ejemplo del problema que se va agravando considerablemente con el tiempo. Independientemente de que se use este lenguaje en los medios de comunicación electrónicos, se hace presente en tareas y exámenes, “inconscientemente” escriben así para cualquier situación. Los adolescentes deberían poder decidir en qué momentos usar esta forma de escritura y cuándo es necesario una que sea totalmente coherente y correcta. Aunado a esto, aparecen extranjerismos, recuperan términos en desuso o simplemente juegan con las palabras.
     Algunos especialistas consideran esta manera de comunicarse como un deterioro del lenguaje producto de las nuevas tecnologías, pero esto no es justificación para que se les permita a los hijos o alumnos a escribir de esta manera constantemente. Otros consideran que no hay que demonizar a los medios electrónicos y que hay que buscar las razones de los problemas que han causado este problema que arrastran niños y adolescentes.
     Esta forma de escritura no es mala, es pésima y atenta contra la lengua y la comunicación correcta entre personas culturalmente civilizadas. El premio nobel de literatura, Mario Vargas Llosa, con palabras duras afirma que “si escribes así, es que hablas así; si hablas así, es que piensas así, y si piensas así, es que piensas como un mono”.
      Padres y maestros deben manejar métodos firmes y estrictos de enseñanza y corrección de ortografía. Luis Pedro Barcia –miembro de la Real Academia de la Lengua- asegura que no existen mediciones del impacto en el lenguaje “electrónico”, no obstante dice que quienes corrigen las tareas y exámenes dan fe de este serio deterioro.
     Los medios electrónicos no son los únicos responsables, la escuela básica, media y media superior han perdido mucho en su capacidad docente de la ortografía. La lengua es la vía de enseñanza de todas las asignaturas, por lo tanto, todos los maestros deberían enseñar lengua en el momento en que corrigen las lecciones escritas.
     Todos sabemos que no es lo mismo enviar un e-mail a un amigo que escribir una carta para solicitar trabajo, el problema que se presenta es que no existe una sólida base ortográfica, semántica y sintáctica. 140 caracteres en Twitter o 160 en un mensaje SMS pueden ser buenos desafíos para la ordinariez mexicana, pero la decreciente práctica de la redacción en las escuelas acentúa las limitaciones. Es difícil que entiendan lo importante que es escribir correctamente y la responsabilidad no es de las redes sociale,s sino de la falta de políticas educativas estrictas.
     Con todo esto no quiero decir que se siga al pie de la letra las normas de la Real Academia de la Lengua (cosa que ya es parte de la historia), sino procurar asumir una responsabilidad social y un respeto por los demás, expresándose de la forma más correcta y entendible que sea posible.
     No es necesario ser profesor de lengua o experto en lingüística para darse cuenta de este grave problema, la juventud se expresa cada día de la peor forma posible, lo que sin duda tiene que ver, en mi humilde opinión, con el hábito de la lectura.