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jueves, febrero 12, 2015

La casa y el cuarto para los niños

Autora: Mónica Palafox Guarnero, si quieres conocer más datos de la autora, haz click aquí
Publicado en Síntesis

Cuando el niño nace, ya los padres han preparado un espacio dentro de la casa que está destinado a albergarlo. Pero no basta con esto, es necesario, además, arreglar la casa en forma adecuada para que pueda desarrollar sus actividades con libertad y sin un exceso de prohibiciones.
            No necesitaremos una casa especial, la situación ideal es que disponga de un espacio en el que pueda movilizarse y jugar sin peligro para él y las posesiones de los adultos, o los objetos valiosos de la casa.
            En los primeros meses de la vida pasará la mayor parte del tiempo en su cuna y especialmente en los brazos de la madre, pues como ya hemos visto, para desarrollarse normalmente, necesita de este intercambio con ella; que lo arrullen, que lo mezan  y que se juegue con él. Esto no significa de ninguna manera tenerlo todo el día cargado. No es necesario para el niño, y por otra parte la madre necesita disponer de tiempo para ella y para sus otras actividades. Lo  más saludable para él y para la madre es una justa distribución entre la cuna y los brazos.
            Teniendo ya  algunos meses, puede ser de utilidad un corral en donde dispondrá de más libertad de acción y movimientos pero no debe convertirse en una cárcel, solo porque se sabe que ahí está seguro y  cubierto de peligro.
            Al comenzar a caminar, se convierte en un observador atento y, sobre todo, en un explorador incansable. Explorará todos los rincones de la casa y todos y cada uno de los objetos que en ella existan. Lleva dentro de sí la chispa de explorar, la energía para hacerlo, y es importantísimo que se le permita. La naturaleza lo ha dotado de ese interés incansable para que aprenda, conozca y se familiarice con el mundo que lo rodea y sus objetos. Así se irá haciendo una cabal idea de todo, a través de su propia experiencia. Todo lo registra, todo lo toca, todo lo lleva a la boca, en todo pone la mano. Por otra parte toda esta actividad le permite desarrollar sus músculos, su cuerpo y su mente. Pero en los hogares hay muchas cosas de valor, que el niño puede tirar o romper y muchos lugares que pueden resultar peligrosos. Es por ello que surge la necesidad de preparar adecuadamente un cuarto para el niño, donde no existen peligros, no objetos valiosos que cuidar para que el niño goce de entera libertad de acción. Pero no es suficiente un cuarto, hay que preparar el resto de la casa. Es injusto y poco saludable emocionalmente mantenerlo reducido a un cuarto.
          Las experiencias de los primeros meses en el niño son la base de un adecuado desarrollo físico y emocional, y estos pequeños detalles contribuirán para ello.

martes, septiembre 09, 2014

Cómo hacer una convivencia divertida durante la comida

Autora: Mónica L. Palafox Guarnero, si quieres conocer más datos suyos, haz click aquí
Publicado en Síntesis Puebla, el 5 de septiembre de 2014

Las familias actualmente, se encuentran muy atareadas, posiblemente trabajan el padre y la madre. Es por ello que los pocos espacios del día con los que cuentan para convivir, son el momento ideal para implementar algunas actividades que faciliten la interacción entre sus miembros. A continuación les compartiré algunas ideas que facilitan que los niños permanezcan en la mesa y los padres  tengan una sana convivencia.

Picasso en la mesa
Coloque media hoja de papel rotafolio blanco en forma de mantel individual, además proporciones 5 crayolas junto a los cubiertos de cada comensal. Las únicas reglas son no manchar el papel con los alimentos además de dibujar y comer. Algunos niños gustan de hacer coloridos contornos a los platos y vasos. Use sus mantelitos durante varias comidas, hasta que no queden espacios en blanco. Cuelgue el Picasso en la pared de la cocina para poder apreciarlas y comentarlas.

El reportero de TV familia
Confeccione un micrófono de cartón y cuando todos estén sentados para comer, seleccione a alguno de los miembros de la familia para que sea el “Reportero preguntón” quien trabaja en “Canal X TV familia”. Ahora el reportero puede hacer preguntas sobre la escuela, el trabajo de los padres, la calidad de la comida, qué pasa en la casa. El programa se puede grabar para escucharlo después.

¿Cuáles son las noticias?
Antes de cenar solicite a cada miembro de la familia que elija una nota interesante del periódico o texto que revisó en la escuela, para compartirlo en la mesa. Cuando los niños no sepan leer, puede elegir los dibujos de un cuento o una fotografía. Es una buena forma de inculcar la lectura en general.

El restaurante
Seleccione a dos personas de la familia. Cada uno de ellos servirá la cena fingiendo que están en un restaurante. Pídale que escriba un menú sencillo. Quien juega el papel del mesero pide opiniones sobre el servicio y la calidad de los platillos. Al finalizar el mesero presenta una falsa cuenta astronómica  por lo que los comensales tendrán que lavar los platos al no contar con suficiente dinero.

Dime cómo te llamas y te diré quién eres.

Busque en  internet los  nombres y sus significados, variaciones según los diferentes idiomas  y la raíz histórica, de cada uno de los miembros de la familia. Cuénteles a sus hijos cómo eligieron sus nombres y pregúnteles qué nombre les hubiera gustado tener y porqué.

jueves, marzo 13, 2014

El niño y los amigos imaginarios

Autora: Mónica Lorena Palafox Guarnero
Publicado: Síntesis Puebla, 05 de marzo de 2014


     Para la gran mayoría de los padres el hecho de que su hijo tenga un amigo imaginario, es motivo de preocupación. Dicho fenómeno se presenta en los niños en el rango de los tres a los nueve años. Regularmente el adulto observa que su hijo, de pronto empieza a referirse a un compañero que ha adquirido y con el cual juego y sostiene conversaciones frecuentes durante el día. Naturalmente estos "niños invisibles" a pesar de lo cual tal parece como si el niño realmente lo viera. Sin embargo para el niño es tan real que incluso lo llama por su nombre Juan, María, Luis etc., pero también puede llamarse como un personaje de televisión o historia infantil. No es raro que el niño solicite que le guarden un lugar en la mesa, en el auto, la sala. No se extrañe que el menor llore si alguien se siente en el lugar donde se encuentra su compañero.
     La mayoría de los compañeros imaginarios son del mismo sexo y edad que el niño que lo crea, aunque podría darse que un varón tenga una amiga imaginaria y viceversa.
     Así mismo poseen características y cualidades que corresponde más bien a los adultos, al poseer fuerza, poder, conocimientos y autoridad, como un adulto.
     Se ha llegado a pensar que existe una relación directa entre la inteligencia de los niños y la capacidad de crear compañeros imaginarios, ya que en su mayoría cuentan con una inteligencia superior.
     El compañero imaginario cumple con la función de ser la conciencia, al consultarle si debe comer, acudir a cierto lugar, por lo que los padres se sienten muy enojados, dado que no los obedece a ellos sino a su amigo. Afortunadamente lo que el amigo le sugiere, corresponde a la petición del padre.
     Conforma pasa el tiempo, el niño adquiere la habilidad de controlarse por sí mismo, sin necesidad del "auxilio" de los padres. Es así que el compañero imaginario es en este caso un paso intermedio entre el control por los padres y el autocontrol del niño.
     No obstante algunos niños tienen amigos imaginarios para culparlos de su propia conducta cuando hicieron algo mal. De ésta manera trata de justificar su comportamiento al ensuciarse, romper algo. Es natural que los padres lo vean como una estrategia del niño para librarse del castigo, pero nada más lejos de ello, sobre todo cuando el niño es muy pequeño.
     Ocasionalmente el compañero imaginario es una especie de personificación de ideales que el niño ha adquirido, pero que aún no tiene la capacidad de satisfacer.
     Resulta interesante anotar que los hijos únicos con mucha frecuencia crean compañeritos imaginarios cuando en el colegio adquiere amiguitos reales.
     La autora es profesora de la Universidad Iberoamericana Puebla.
Este texto se encuentra en: http://circulodeescritores.blogspot.
com Sus comentarios son bienvenidos

viernes, marzo 08, 2013

¿Qué son los límites en la educación del niño?


Autora: Mónica Palafox Guarnero
Publicado: en lado B, 27 de febrero de 2013

     Los límites son las herramienta de la educación, y la educación no es una lucha de poder, así que cuando, nos encontramos en situaciones en las que el cumplimiento de las normas se convierte en una batalla para ver quién gana, esto es, sí los padres “domamos” al niño o él consigue que cedamos una vez más, tenemos que hacer un alto y reflexionar sobre el momento en que perdimos la ruta.
     Educar se vuelve una lucha de poder cuando perdemos de vista que, los límites y las consecuencias son en favor y no en contra del niño. Los límites juegan en contra de su niño cuando los padres la usamos sólo como una forma para reprimir lo que nos molesta, cansa, y que pensamos que los  hijos hacen paramolestarnos intencionalmente. Esto da lugar a una peligrosa escalonada de respuestas y reacciones que responden a nuestros estados de ánimo, más que al aprendizaje del autocontrol. Es muy frecuente que los sentimientos de culpa se traducen en una veleta, donde un día somos muy buena onda y, al otro, nos comemos con los ojos al insolente niño.
     ¿Quién dirige el barco?
     Para que los límites jueguen en favor del niño tenemos que estar convencidos que al dar al niño los elementos para que autorregule su conducta le estamos haciendo un importante regalo que le será útil durante toda su vida.
Todos los niños – sin importar el género, la edad o condición social- requieren saber que se espera de ellos y cuáles serán las consecuencias, que establecemos y cumplimos como familia. Esto les ayuda aresponsabilizarse de lo que hacen y a ser más independientes.
El autocontrol es particularmente importante para los niños  pues sólo así podrán integrarse a su entorno y regular su comportamiento.
     La tentación de sobreproteger a los niños pequeños, de no exigirles porque: “después de todo la vida ya les muy dura y ya la enfrentarán cuando sean adultos” es primero que nada, una manifestación de que en el fondo no creemos en ellos, no los creemos capaces de cumplir sus metas y tampoco pensamos que sus objetivos son importantes.
     Si el niño aprende a usar los berrinches o cierta inmadurez en su desarrollo, como una forma para obtener privilegios, está de fondo dañando su autoestima porque en realidad se le está comunicando de una manera sutil que no es como todos.
     Todos necesitamos límites y como padres o educadores debemos conocer bien a los niños para saber cómo establecerlos y estar bien seguros de que lo que les estamos pidiendo no está más allá de sus posibilidades. Hay que conocer a fondo al niño, actuar sobre el ambiente y hacer las modificaciones necesarias. Dar al niño el apoyo y los recursos que necesita para controlar su conducta, implica dedicarle tiempo, ser paciente y creativo.
     Los límites no son estrategias de castigo, tampoco intransigencia ni autoritarismo. Es una herramienta para que los hijos construyan las actitudes que les permitirán vivir en comunidad.