martes, mayo 14, 2013

¿Hasta que la muerte nos separe?


Autora: Ma. Teresa Abirrached
Publicado:  Síntesis Puebla,10 de mayo de 2013.

     ¿Existen las relaciones para toda la vida? Para responder a este cuestionamiento es preciso considerar que las relaciones humanas, laborales y comerciales se rigen bajo el mismo principio básico: son un acto de voluntad, en el que dos entidades o personas participan con un objetivo específico, que es el obtener una ganancia de esta relación y que la pueden abandonar cuando así lo deciden.
     Hace algunos años se tenía la creencia que toda relación debía ser duradera y permanente, sin importar la satisfacción o crecimiento que implicara estar en ella.   
      Matrimonios que permanecían juntos aún cuando no existiera más amor entre ellos; trabajos en los que nos quedábamos toda la vida sólo porque ya teníamos la base y con ello una pensión segura.
     Si trasladamos la analogía a la relación con los clientes, anteriormente el consumidor tenía pocas opciones de compra, pero dada la competencia, ahora puede elegir y prefiere los productos y marcas que le otorgan mayor valor por su dinero y con los que puede establecer relaciones basadas en la confianza. Sin embargo, ¿por qué un cliente deja de comprar un producto?
     Regresamos al análisis de las relaciones humanas: cuando nos sentimos seguros tendemos a descuidar aquello que es importante para nosotros. Lo mismo le pasa a las empresas cuando han alcanzado cierto nivel de crecimiento. Se tiene la creencia que el cliente nunca se va a ir, lo que les lleva a olvidar los detalles más pequeños, los de todos los días, creando una sensación de insatisfacción que puede romper la relación.
     Mientras no se comprenda que las relaciones para toda la vida no se dan sin esfuerzo y que la lealtad de los clientes sólo se consigue cuidándolo en cada encuentro, se abre espacio que la competencia puede aprovechar muy bien.
     ¿Hasta que la muerte nos separe o hasta que nos convenga a ambos? La respuesta es innovación, servicio y, sobre todo, un real interés por cuidar a quien nos otorga su decisión de compra.
     La autora es profesora de la Universidad Iberoamericana Puebla.
Este texto se encuentra en: http://circulodeescritores.blogspot.com.
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Comer frutas en las noches ¡no engorda!


Autora: : Emma Isabel Suárez Ruiz
Publicado:  en lado B, 10 de mayo de 2013

     Muchas personas piensan que solo se debe de comer frutas antes de cierta hora en la tarde, ya que si las comes en la noche “engordan” o “se convierten en grasa”. Esto es un mito.
     Las frutas contienen principalmente hidratos de carbono, conocidos popularmente como “carbohidratos”. Los carbohidratos aportan principalmente energía, misma que sirve para poder llevar a cabo las funciones básicas del organismo y las actividades diarias; pero ¿qué pasa cuando comemos carbohidratos después de cierta hora en la tarde? Siempre que comemos cualquier carbohidratos, (tales como: pan, avena, arroz, cereales de caja, tortilla, fruta, pastas, etc.) se van a convertir en “azúcar” dentro del cuerpo por medio de ciertos procesos bioquímicos. Esta azúcar es la que usa el cuerpo para obtener energía y así poder realizar todas las actividades diarias. Cuando esta energía proveniente de los alimentos no se ocupa, sin importar la hora en la cual la consumamos, nuestro cuerpo la va a guardar en forma de grasa como reserva, sin embargo, esta energía guardada en forma de grasa no siempre es utilizada por el cuerpo, a menos que se realice actividad física moderada o intensa. Entonces, si comer una fruta proporciona la misma energía que una tortilla, un pan o cualquier otro carbohidrato, ¿por qué cenamos quesadillas o tacos (que llevan carbohidratos), sin tener miedo a engordar?
     Lo ideal después de comer cualquier alimento a la hora de la cena es no ir directamente a la cama, ya que esto conduce a la inactividad física y se acumula la energía mencionada anteriormente. Es mejor cenar temprano y después realizar algunas actividades, aunque sean leves, para utilizar la energía consumida y así evitar que se acumule en el cuerpo en forma de grasa.
     Otro factor muy importante cuando comemos fruta en las tardes/noches, es cómo la estamos comiendo y cuánta fruta estamos comiendo. Como muchas personas saben, se puede comer de todo, siempre y cuando seamos personas sanas y lo comamos con medida; por ejemplo: no es lo mismo comer una manzana y un sándwich que comer toda la pieza de papaya y un sándwich. Toda la pieza de papaya aporta más energía que una pieza de manzana, si queremos comer papaya podríamos comer sólo una taza o una rebanada.
Tampoco es conveniente dejar de comer otras cosas para poder cenar un plato grande con muchas frutas diferentes, ya que tanta fructosa (el azúcar de la fruta), va a tener un gran contenido energético que no va a ser utilizado, aparte de que no aportaría otros nutrimentos necesarios para llevar una dieta equilibrada.
     Para que tu cena sea equilibrada, puedes combinar la fruta con yogurt o algún queso como el cottage, ya que estos contienen proteínas y grasas (en poca cantidad); y así estarías incluyendo en  tu comida todos los grupos de nutrimentos. Además, cuando un carbohidrato se combina con proteínas, su valor glucémico (que es la cantidad de azúcar que ese alimento eleva en la sangre) disminuye.
     Por otro lado, la cantidad de fruta recomendada es de 2-5 raciones por día, tomando en cuenta que algunas frutas como el mango, la pera o el plátano equivalen a dos raciones de fruta aunque sea sólo una pieza. Si excedes la cantidad recomendada de cualquier grupo de alimentos; ya sea frutas, alimentos de origen animal, cereales, grasas, etc.; tu consumo de calorías aumenta y ganaras peso o “engordaras” aunque no comas fruta por la tarde/noche; por lo que se recomienda que controles las raciones de todos los grupos de alimentos para mantener tu peso o alcanzar tu peso meta.
     Dejando de lado todo lo anterior, comer frutas tiene muchos beneficios. La fruta tiene un alto contenido de fibra, sobre todo en la cáscara, agua, vitaminas y minerales. La fibra y el contenido de agua te van a dar la misma sensación de saciedad que otros carbohidratos, pero con un menor aporte calórico, además de que te ayudarán a mantenerte hidratado. Además, el tener esta sensación de saciedad, va hacer que comas menos, mientras que el aporte de vitaminas y minerales te va a ayudar a mantenerte en un buen estado nutricio y por lo tanto de salud.
     Por lo tanto, comer fruta en las noches no engorda. Lo que puede hacer que subas de peso es la cantidad de fruta que comas en la cena, así como la cantidad y el tipo de los otros alimentos que consumas a lo largo de la tarde y en la noche, y por supuesto, las actividades que lleves a cabo después de cenar. Así que ya no lo pienses más, ¡Debes perder el miedo de comer fruta por las noches!

jueves, mayo 09, 2013

Infórmate antes de protestar


Autora: Laura Angélica Bárcenas
Publicado: e-consulta, 07 de mayo de 2013
  



     Con todo este asunto de las marchas de los maestros de Guerrero establecí una pregunta en un foro de mi curso virtual para que mis alumnos, que la mayoría son profesores de escuelas básicas y públicas, pudieran plantear sus puntos de vista sobre cómo tendría que protestarse si es que no se está de acuerdo con la reforma sin afectar a miles de niños y adolescentes directamente y a la educación mexicana de manera indirecta.
     No todos respondieron, pero los que sí lo hicieron, dieron respuestas sorprendentes que creó el gobierno podría llevar a cabo para que los profesores construyeran un visión propia de la misma, pues desde mi posición observo que los profesores están siendo manipulados por el SNTE, la CNTE y otros sindicatos independientes. La reforma los ha unido pues ellos saben que si ésta sigue su curso en poco tiempo habrán perdido una buena cantidad del poder que han acumulado a lo largo de los años, no solo los de la señora Elba Esther Gordillo cuando estuvo a cargo del más grande sindicato de Latinoamérica.
     Es importante aclarar a los apreciados lectores que mi intención no era que mis alumnos dijeran si estaban o no a favor de la reforma, sino que en el principio de que todos tenemos derecho a expresar nuestras inconformidades, tal como lo señaló en su tiempo enciclopedista francés Voltaire cuando afirmó que podía no estar de acuerdo con algún señalamiento, pero que con su vida defendería el derecho a expresarlo, consideré que es necesario que se ejerza el derecho a expresar la opinión de los inconformes de la reforma educativa, sin afectar a miles de estudiantes. Ante mi cuestionamiento mis alumnos expresaron:
"Creo firmemente que la mejor manera para manifestar las inconformidades sin afectar a los alumnos, sería hacerlo en un turno en el que no se está o debería estar frente a grupo, así las autoridades se darían cuenta que la finalidad no es NO TRABAJAR, sino luchar por los intereses que más nos convienen". Alejandro
Esta idea, refleja una vieja práctica para decir que se está inconforme pero que no se eluden las responsabilidades, porque en la protesta una cosa no tiene que ver con la otra.
     "Otra forma de manifestarse sería hablar con los padres acerca de lo que es la reforma y la manera en la que afectará a la escuela en general, así también los padres de familia nos estarían respaldando, otra forma sería utilizar las redes sociales y enterar a nuestros conocidos acerca de este tema". Cynthia
     La idea de Cynthia permitiría buscar adeptos a la propuesta sin alterar el orden público y sin afectar los intereses de quienes asisten a la escuela y una idea interesante es que haya la posibilidad de conocer la reforma, por la sociedad civil, pero también por los profesores a través de las redes sociales y pueda ahí discutirse.
     "Sin embargo si nosotros como docentes no conocemos gran parte de la Reforma, como es bien sabido ya se ha aceptado la reforma en lo general y en estos días han pasado al senado los puntos en particular, algunos de ellos son: la permanencia, la desaparición del escalafón, entre otras ideas. Sí que es un tema controversial...". Ana
Ana plantea que está de acuerdo con lo que opinan sus compañeros, pero reconoce que los profesores o la mayoría no conocen la reforma educativa y ella muestra que por lo menos sí está enterada de en qué punto del proceso se encuentra. Sin embargo es muy preocupante que se vaya a las calles a protestar sin conocer el fondo de lo que se protesta.
     "Un primer paso sería que los docentes, antes de asumir o respaldar posturas, formáramos grupos de análisis de la Reforma y otros documentos que sustentan e incluso rebaten, para tener una opinión crítica de la misma y así poder informar a otros (por ejemplo, padres de familia), con más sustento y menos visceralidad".
Finalmente Marcela, antes del texto que aquí muestro, confirma el desconocimiento de los docentes acerca de la reforma que está siendo bien aprovechada por quienes buscan obtener beneficios para unos cuantos, habla de que la OCDE hizo recomendaciones a México para la mejora de la educación pública que están en sintonía con la reforma y finalmente que los gobiernos utilizan a la educación con intereses políticos más que educativos. Sin embargo nos deja una buena idea, para que los profesores, lean, discutan, comprendan y asuman una postura ante la reforma educativa, antes de salir a las calles a protestar y hasta agredir bajo el manipuleo que ciertos líderes sindicales están ejerciendo para mantener sus líneas de poder.
      Del mismo modo lector lo invito a leer la reforma educativa completa antes de tener una opinión sobre ésta y sobre las protestas de los docentes guerrerenses.




De víctima o protagonista


Autora:  Rocío Barragán de la Parra
Publicado: en lado B, 7 de mayo de 2013

     Una de las situaciones más complejas en las relaciones humanas es comprender y asumir la responsabilidad que tenemos sobre las decisiones que tomamos. Relacionarnos con los otros y con la realidad no es una tarea sencilla, sin embargo cuando estamos conscientes de este proceso podemos disponernos para iniciar un camino muy valioso en el crecimiento humano: ser protagonistas de nuestra vida.
     El ambiente en el que nos desarrollamos, las personas que nos rodean, el lugar donde estudiamos; la cultura, costumbres y manera en que convivimos familiar y socialmente son determinantes al moldear el modo en que capturamos e interpretamos nuestra realidad; instalando en nuestra conducta una de ambas posturas: víctima o protagonista.
     Quien asume sus acciones y decisiones desde la posición de víctima lo hace desde sus emociones, suposiciones e interpretación de la realidad, sufre de miopía o incapacidad para aceptar su responsabilidad ya que ésta es ajena a su campo de acción. Considera que los otros, el ambiente o las circunstancias son las causantes de lo ocurrido y no es capaz de observar(se) y mucho menos de identificar su responsabilidad.
     Quien se adjudica el rol de víctima en sus relaciones (consigo mismo o con los demás), suele mostrar una conducta más bien inquisitiva/inquisidora y de sufrimiento con respecto a los hechos, busca que le compadezcan y que los otros resuelvan lo que dejó de ver, hacer o decidir. Se percibe como mártir, sacrificado, atormentado, herido o damnificado.
     Generalmente se expresa a través de  frases como "me pasó, me lastimó, me afectó, me hizo o me hizo sentir que", delega al otro la capacidad de generarle sentimientos o emociones que él es incapaz de controlar; “ si no fuera por A yo tendría B, las circunstancias no me permitieron llegar, la empresa no me permite crecer, no me dio tiempo para hacer, las ocupaciones me agobian” de manera que son otras personas, factores o situaciones las que le impiden cumplir  sus objetivos.
     Esta posición suele ser más dañina de lo que se piensa,  no sólo genera emociones negativas que se albergan en la conducta y se disparan peligrosamente sin control; también determinan un sistema de creencias limitantes que reduce y/o cancela oportunidades de crecimiento personal, profesional, familiar y social; limita el desarrollo e instala una riesgosa “zona de confort” de la que difícilmente saldremos.
     La posición de protagonista o de hacerse responsable se manifiesta de manera diferente, una persona comprometida consigo atiende y entiende las consecuencias de lo que dice y hace; sabe darle sentido a sus acciones (identificar el para qué hace lo que hace), vislumbra el impacto de aquello que decide hacer/no hacer; prevé escenarios y evalúa consecuencias. La actitud protagonista permite analizar los hechos de manera más objetiva, asumir las consecuencias y reconocer las implicaciones.
     La persona que se hace responsable de sus decisiones muestra abierta disposición para enmendar y corregir; se expresa a través de frases como “enfrenté el desafío, elegí hacerlo, es consecuencia de mi decisión, me siento mal/me enfado cuando, estoy administrando mal mi  tiempo, soy capaz de alcanzar mejores resultados, debo enmendar/ minimizar el daño, con esta experiencia aprendí que, o me doy cuenta que…"
Ser responsable o protagonista resulta una posición liberadora, porque además de impulsar el aprendizaje en cada experiencia, promueve un ejercicio de autoevaluación y reflexión constante que fortalece la personalidad y el crecimiento interior; permite transformar las creencias limitantes en potencializadoras y abre la oportunidad de disfrutar nuevos escenarios de convivencia y crecimiento con uno mismo y con quienes nos rodean.
     Cuando cada quien se hace responsable por lo que dice o hace, las situaciones adversas se convierten en una fuente de oportunidades que templan el carácter y las relaciones; ser protagonista supone así una actitud sanadora que concilia, fortalece, integra y alinea la percepción de uno mismo con la de los otros; hay congruencia entre lo que se dice, se piensa y se actúa.
     Un protagonista antes de intervenir, es capaz de discernir y comprender para entonces actuar responsablemente, es decir, tiene la capacidad para asumir  y aprender de las consecuencias; transforma sus vivencias en experiencias en un sólido camino a la madurez intelectual y emocional, la gran pregunta  entonces es cómo nos asumimos ¿víctimas o protagonistas de nuestra vida?.

Perspectivas del Conflicto Magrial iste


Autor: José Vicente Hurtado Herrera
Publicado: la Primera de Puebla, 03 de mayo de 2013

     La educación es un tema que ha estado, y seguirá estando 
presente en la opinión pública, y ello responde a su relevancia 
social, a su importancia como potencial mecanismo de cambio y 
de progreso para una sociedad, pues ella centra sus esfuerzos en 
una población de suma relevancia: los niños y los jóvenes.
     Particularmente en este momento de la historia, en esta 
coyuntura sociopolítica que guarda México, la educación está en 
boca de muchos, principalmente por las manifestaciones que los 
profesores de varios Estados del país están haciendo: Michoacán, 
Oaxaca, Guerrero, entre otros.
     En este escenario los medios de comunicación social han 
impuesto una opinión de las movilizaciones, pues aunque no 
podemos negar que pueden existir intereses políticos de por 
medio, lo cierto es que los medios de comunicación dominantes, 
particularmente las televisoras, han tachado las protestas como 
expresión de meros rijosos, que buscan sólo intereses de 
carácter personal. Pero en realidad ¿cuáles son las peticiones de 
los maestros en estos movimientos? ¿son peticiones que pueden 
tener sustento en la realidad presente o histórica?
     En días recientes, he tenido la oportunidad de escuchar diversas 
voces que me permiten entender otras aristas del conflicto 
magisterial, he podido escuchar la opinión de otros actores de la 
educación cuyo testimonio es valioso tomar en cuenta.
     Primeramente Don Emilio, un profesor jubilado quien hace más 
de 40 años participó en la fundación del Sistema de 
Telesecundarias en el país. Ese hombre también tiene una 
palabra sobre la Reforma Educativa promovida por el actual 
gobierno federal. Don Emilio considera que es lógico que los 
profesores de Guerrero se manifiesten, porque han vivido 
engañados por las promesas gubernamentales; el gobierno abrió 
normales rurales, prometiendo trabajos para todos los egresados 
de las mismas, y esto nunca ocurrió, de aquí una de las demandas 
que reclaman los profesores.
     Por otro lado, Valente un joven maestro oaxaqueño, quien labora 
en un municipio del Estado y que forma parte de la CNTE. 
     Expresa su convicción de oponerse a una Reforma Educativa 
impuesta, decidida desde la élite del poder. Menciona estar a 
favor de la evaluación tanto para docentes y alumnos, pero está 
en contra de que sea una evaluación estandarizada, homogénea, 
pues las condiciones educativas de maestros y alumnos no son las 
mismas en el ámbito rural y urbano de este país. Se pide una evaluación que parta de un 
planteamiento de equidad y desde el contexto específico.
     Cierto es que también existen otras voces, otros profesores o 
ciudadanos en general, que consideran estas manifestaciones 
como una forma de desestabilizar un sistema, de intereses 
mezquinos que sólo afectan los derechos del resto de la 
población. Pero ¿es la expresión auténtica de lo que se piensa 
sobre un movimiento, o es la mera repetición del mensaje con 
que los medios de comunicación nos bombardean 
cotidianamente?
    La problemática educativa que estamos viviendo es un fenómeno 
sin duda complejo, que implica informarnos y escuchar también a 
los
rijosos, a los desestabilizadores del sistema, pues todos 
aquellos que laboramos en el ámbito educativo, buscamos 
condiciones dignas de trabajo que nos permitan crecer junto 
con los alumnos, y parece que ellos también, o por lo menos 
muchos de ellos.
     Docentes o no, lo cierto es que como mexicanos estamos 
retados por construir un Sistema Educativo de mayor calidad, 
más pertinente para los tiempos que vivimos, que promueva 
condiciones dignas de vida, que le permita a las futuras 
generaciones ser agentes de cambio.
    Vale la pena la lucha de muchos, la voz cuestionadora y disidente 
de diversos profesores, pues la educación a pesar de 
encontrarse en crisis y profundamente retada por el contexto 
de cambio que vivimos, sigue representando una alternativas para 
hacer de este mundo una realidad mejor.
     Las trincheras para transformar y dignificar la educación son 
diversas, la principal y al alcance de todos los que nos dedicamos 
a esta apasionante labora es el aula, ese espacio de relación en 
donde pueden ocurrir grandes experiencias, en donde podemos 
colaborar para que los alumnos se conviertan en sujetos, en 
personas, en actores del destino personal y social.
     Como docentes estamos retados a ver más allá de lo aparente, de 
lo que se nos quiere mostrar desde los mecanismos del Estado. 
Estamos invitados a indagar a tener una postura crítica ante lo 
que está ocurriendo en el marco de la Reforma Educativa, pues 
lo que está en juego es crucial: la formación de las nuevas 
generaciones, el sentido de nuestra vocación y labor como 
educadores.
El autor es profesor de la Universidad Iberoamericana Puebla.
Este texto se encuentra en: 
http://circulodeescritores.blogspot.com.
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¿El alto consumo de proteína es benéfico para un deportista?


Autora: Yamme Sánchez Tame
Publicado: Puebla on Line, 07 de mayo de 2013

     En el mundo del deporte la ganancia de masa muscular, el incremento en el rendimiento, y  la mejoría general del deportista con base en alimentación se ha convertido en un asunto de interés popular.
     El tema del consumo de  proteínas está causando gran controversia, pues se ha visto que una gran cantidad de deportistas, en su búsqueda por aumentar masa muscular y mejorar su rendimiento, apoyándose de la información proporcionada por quienes publicitan suplementos proteicos, incrementen su consumo habitual de proteína por encima de las recomendaciones máximas  (2g por kg de peso al día), esperando ver cambios rápidos y significativos sin conocer en su totalidad los efectos secundarios que pueden padecer.
     Si bien se sabe que el consumo de proteínas por medio de la dieta (alimentación) es fundamental para obtener los elementos necesarios para construir y reparar tejidos corporales,  mejorar rendimiento, compensar el desgaste producido por un exceso de ejercicio, y en general mantener un adecuado equilibrio y funcionamiento del cuerpo,  debe recalcarse que actualmente no existe evidencia que justifique el aumento  en el consumo de proteína por encima de las recomendaciones.
     Durante la realización de deportes extenuantes y principalmente de deportes de fuerza, la utilización de energía, y de proteínas aumentan en comparación con las necesidades de los sujetos que se encuentran en reposo, sin embargo estas necesidades no se elevan indiscriminadamente pues el exceso de ambos pueden ocasionar efectos secundarios nocivos para la salud de un individuo.
     Cuando se ingieren alimentos ricos en proteínas, estos se comienzan a digerir en el estómago, el proceso continúa en el intestino delgado  y finalmente se absorben.
Las proteínas digeridas (aminoácidos) se transportan por medio de la sangre y llegan al hígado quien después de transformarlos los repartirá a sus sitios de acción, y enviará los desechos de dicho proceso a los riñones quienes se encargaran de filtrar  y eliminar lo que no sea necesario.
      El exceso de proteínas consumidas  en la dieta implica una sobrecarga de trabajo para el hígado y en consecuencia par los riñones. Estos proceso de “sobre-carga” dan origen a la producción de ciertas sustancias denominadas “cuerpos cetónicos” que aunque se producen en el organismo resultan de gran toxicidad para el mismo, por lo que el cuerpo se ve  obligado a eliminarlas para evitar un mayor daño en el organismo, la eliminación de los cuerpos cetónicos se da en gran medida por la orina, lo que implica una pérdida de agua excesiva ,que de no ser repuesta adecuadamente  puede llevar a una grave deshidratación.
     En el año 2000, un grupo de investigadores estudiaron el funcionamiento renal de un grupo de deportistas (fisicoculturistas) con ingestas altas y medias de proteínas, y en base a sus análisis de laboratorio, los investigadores concluyeron que los deportistas que ingieren proteínas por debajo del tope máximo recomendado no presentaron alteraciones renales a diferencia de quienes superaron las recomendaciones en la ingesta, por lo que es recomendable que personas que padezcan otra enfermedad o disposición para desarrollar problemas de riñón vigilen estrictamente su consumo de proteínas.
     Por otro lado se sabe que la ingesta de proteínas de origen animal va de la mano con el incremento en el consumo de grasas malas (grasas saturadas) lo que puede ocasionar daños en los deportistas y riesgo en su función cardiovascular así como alteraciones en los niveles de colesterol y triglicéridos sanguíneos.
     La recomendación diaria de proteínas depende de las condiciones fisiológicas y biológicas de cada individuo, así como de su constitución física, edad, actividad física  etc. de manera general se recomienda que las proteínas constituyan  del 10 al 15% de la dieta sin exceder los 2g/kg por día, sin embargo para determinar los requerimientos específicos de cada persona se debe hacer bajo la asesoría de un profesional de la salud, quien calculará la cantidad de proteína adecuada evitando la sobrecarga de los órganos que pueden ocasionar alteraciones en la salud.
     Finalmente, es importante recalcar que la parte principal en la alimentación de un deportista  se basa en  una ingesta calórica adecuada que permita cubrir el gasto de energía, mantener la fuerza,  incrementar la resistencia,  mantener la cantidad de masa muscular,  reponer pérdidas de electrolitos y nutrimentos  y en general mantener una adecuado estado de salud en el  individuo; dichos requerimientos de nutrimentales  se darán en función de las características individuales de cada deportista como son : sexo, edad, peso, talla ,índice metabólico etc., así como también de las características del deporte realizado, frecuencia, intensidad, duración etc.

El modelo de comunicación de marketing agoniza


Autor: Moisés Martínez Nava
Publicado: Síntesis Puebla, 02 de mayo de 2013

     Agencias, medios y clientes se han comunicado durante mucho tiempo con sus consumidores utilizando el modelo mental tradicional basado en el estímulo, el momento de compra (en el anaquel) y la experiencia de consumo; dicho modelo ha sido no sólo práctico sino cómodo, sin embargo está próximo a caducar.
     El 2010 Google contrató a la compañía Shopper Sciences para investigar las fuentes que inciden en el proceso de decisiones de compra, después de entrevistar a miles de consumidores se añadió un nuevo elemento al modelo tradicional: el momento cero de la verdad (ZMOT)
     ¿Qué es el momento cero de la verdad? Es simple, piense qué hace antes de ir al cine, comprar un auto, rentar una casa o salir de vacaciones; difícilmente otra cosa podría coincidir en todos los casos, pero consultar internet es una constante. Los consumidores toman micro-decisiones antes de la compra, cuando el usuario indaga en línea más información del producto, experiencias de otras personas, ofertas, descuentos y cupones se le llama el momento cero de la verdad. ¿Está listo?
     De manera general los compradores desean saber tres cosas acerca de su producto: ¿me ayudará a ahorrar dinero?, ¿mejorará mi calidad de vida? y ¿me ahorrará tiempo? Su compañía está respondiendo a esto o publicó a mediados de los 90´s un sitio en flash con las secciones ¿quiénes somos? y fotos de catálogo con asiáticos y afroamericanos.
     Si usted no se encarga de generar y difundir comunicación sobre esto, no se preocupe, alguien más lo está haciendo, sólo que usted no lo controla.
     Si tiene poca o mala presencia en línea eso no lo exime del escrutinio público, recuerde que para los clientes la verdad no la dicen las marcas, la dicen las personas e internet es el lugar donde la gente suele hacer caso a perfectos desconocidos.
     Píldora de inmunidad: Quizá ahora mismo se está dando una píldora que contienen una fuerte dosis de "eso no me afecta a mi" lamento decirle que no.
     Lo reto, entre a google y busque su producto por nombre, marca, tipo y categoría, seguro se sorprenderá.
Moisés Martínez Nava @mooymkt.
El autor es profesor de la Universidad Iberoamericana Puebla.
Este texto se encuentra en: http://circulodeescritores.blogspot.com
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Cuando las cosas no salen como queremos


Autor: Alexis Vera,datos del datos haz clic aquí
Publicado: Puebla on Line, 02 de mayo de 2013

     Aunque no siempre tengamos objetivos claros en nuestra vida, lo cierto es que todos anhelamos algo. Anhelamos quizás comprar una casa o cambiar la actual por otra más adecuada; tal vez anhelamos un mejor trabajo o una mejor relación de pareja; quizás queremos tener una mejor comunicación con aquel hijo que entró ya en la adolescencia; o quizás anhelamos simplemente ser más felices de lo que ahora somos. Lo cierto es que, a pesar de desearlo, las cosas no siempre salen como quisiéramos. Es más, difícilmente salen como uno prevé. Sin embargo, como dicen los Rolling Stones en una canción, “no siempre puedes obtener lo que quieres, pero si lo intentas, obtienes lo que necesitas”.
     La vida es un fenómeno extraordinariamente complejo pero simple a la vez. Contradicciones como esta abundan en la existencia y creo que ahí radica el gran truco de la vida: manejar las contradicciones, manejar su complejidad y simpleza. No siempre obtenemos lo que deseamos porque no siempre están bajo nuestro control todas las variables que intervienen en un evento o fenómeno. Hay que identificar qué sí está en nuestro control y qué no. Me parece que casi siempre la mayor parte de las variables no son controladas por uno; la mayoría está fuera de nuestras manos. Querer controlarlo todo es como querer controlar el oleaje de los océanos. Sin embargo, existen variables sobre las que sí tenemos influencia y es sobre ellas que conviene actuar y concentrarse, no sobre las que están fuera de nuestras manos. Luego entonces, un primer paso es identificar lo que sí podemos cambiar para sobre ello actuar y no estresarnos con el resto que no está en nuestro ámbito de influencia. Hay que aprender a soltar y no engancharnos con aquello que está fuera de nuestro círculo de poder porque si no, gastamos energía valiosísima que podríamos emplear sobre aquello que sí podemos cambiar. Soltar es un tema de libertad interior, esa joya rara que a veces habita los seres humanos; soltar es un tema de desapego, de sana indiferencia, como dicen mis amigos jesuitas.
     Cuando las cosas no salen como esperábamos no deberíamos frustrarnos tanto porque sólo estaríamos alimentando o fortaleciendo esas cadenas que nos atan a determinados resultados que deseamos, y eso se puede traducir fácilmente en amargura o infelicidad. No se trata de conformismo, tampoco de mediocridad, se trata de hacer más llevadera nuestra existencia aceptando que no somos dioses como para controlar todo lo que nos ocurre. Además, creo que la vida no sería tan bonita si todo fuese  predecible al cien por ciento; hay algo de magia en la espontaneidad, en lo desconocido, en lo inesperado.
     Cuando las cosas no salen como esperábamos es bueno fijarse en las nuevas posibilidades que se abren con los resultados obtenidos y no prestar tanta atención a lo perdido. Conviene revisar resultados, entendiendo porqué no salieron bien, pero no para flagelarnos sino para ver nuevos horizontes y aprender de los errores. En Francia alguna vez escuché que decían en un café: “se cierra una puerta pero se abren diez”. ¿Qué puerta se me cerró con este resultado? ¿Cuáles se me abren? ¿Cómo las voy a aprovechar?
     Cuando las cosas no salen como esperábamos es bueno ponerlas en perspectiva y darse cuenta que sólo se trata de un minúsculo resultado en el océano de eventos que componen nuestras vidas. Azotarnos por un pequeño resultado no tiene mucho de positivo. Lo mismo pasa con nuestros logros: tampoco hay que creérnoslos como si lo fueran todo. La realidad es que somos una maravillosa mezcla de sabores dulces y amargos, éxitos y fracasos, amores y desamores… pero eso es lo que, desde mi perspectiva, hace grande nuestra existencia; es lo que la moldea y hace madurar; es lo que la hace hermosa.
     Bill Gates, creador y presidente vitalicio de Microsoft, alguna vez dijo: “El éxito es un mal maestro. Seduce gente inteligente a pensar que no pueden perder”. En efecto, creo que no es cuestión de si vamos o no a perder, es un hecho que algún día nos tocará perder, el chiste es saber cómo actuar y reponernos cuando eso suceda. ¿Nos vamos a derrumbar o vamos a encontrarle sentido? Cada fracaso es una oportunidad para crear, reinventar, vislumbrar mejores posibilidades y actuar para capitalizar los “malos” resultados. Es, en efecto, una oportunidad para aprender, crecer y, por lo tanto, celebrar y disfrutar. Pero hay que encontrar la lección a aprender, de lo contrario no hay disfrute y las nuevas oportunidades encogen rápidamente si no aprendemos la lección que el caso nos dejó. Mi blog: http://veraalexis.wordpress.com Twitter: @veraalexis

La evaluación para compensar más que para señalar


Autora: Laura Angélica Bárcenas Pozos
Publicado: en lado B, 24 de abril de 2013

     Hace dos semanas con motivo del VI Foro del Campo Estratégico de Acción Modelos y Políticas Educativas estuvo en la Ibero Puebla el Dr. Carlos Muñoz Izquierdo, reconocido investigador educativo en México que ha estudiado el impacto social de la educación a lo largo de cincuenta años. Durante la conferencia magistral este investigador dio a conocer algunos datos significativos de las razones por las cuales la educación no mejora en nuestro país y algunos de esos datos no tienen relación alguna con lo que sucede en la escuela.
     Por ejemplo habló del impacto de lo que se llama “el capital cultural”, que se refiere a que los contextos en los que se desarrollan los niños que asisten a la escuela básica define en gran medida el éxito escolar. Es decir, a padres con mayor nivel de escolaridad y educación, hay más probabilidades de hijos que concluyen, al menos la educación básica o jóvenes que avanzan hacia la educación superior; pues lo padres se convierten en la piedra de soporte de los pequeños que asisten a la escuela. Estos no solo están al pendiente de que sus hijos cumplan con los requerimientos escolares, sino que dan ejemplos de vida académica.
     Estos padres tienen un nivel de escolaridad de medio a alto por eso son lectores, hay libros en sus casas, se lee el periódico, se consultan fuentes electrónicas, así que hay computadoras en el ámbito familiar; se discute en la mesa de situaciones sociales, ven programas televisivos más culturales y no se concretan a la televisión abierta, pueden ir al cine, van a museos, viajan; ellos mismos estudian un posgrado, especialidad o al menos un diplomado, hacen ejercicio, separan la basura y hasta tienen un dieta balanceada; analizan la escuela a la que asistirán sus hijos e indagan cuál es la mejor antes de inscribirlos; independientemente de si está o no cerca de sus casas.
     Esto corresponde a los resultados que han arrojado las evaluaciones que organismos como el Instituto Nacional para la Evaluación de la Educación (INEE)  o la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE), en donde se puede observar que las escuelas donde el capital cultural es más escaso, muestran un menor desempeño, mientras que las escuelas con un mayor capital cultural muestran un desempeño más alto. Esto es una preocupación significativa para muchos, pues se está haciendo una brecha más grande entre los que más tienen y los que menos tienen, y la escuela en México no está cumpliendo con su cualidad compensatoria como hace en otros países.
     Esto se debe a que muy pocos padres con un mayor capital cultural  envían a sus hijos a escuelas públicas, la mayoría está optando por escuelas privadas, mientras que los padres con un menor capital cultural envían a sus hijos a escuelas públicas, en muchos casos es la que tienen más cerca o la que hay en la comunidad, como pasa en las zonas indígenas, en donde las escuelas carecen de infraestructura y en donde tal vez solo se encuentra una escuela primara, los niños de estas comunidades no asisten al jardín de niños con las obvias desventajas de quiénes sí asisten y además no haya una escuela secundaria, quitando posibilidades de que los pequeños que concluyeron la educación primaria puedan continuar con el nivel siguiente, pues los padres tendrán que invertir para que sus hijos continúen su formación en alguna población mayor y más alejada.
     Esto es coherente con los resultados que ha venido arrojando la pruebas estandarizadas, tanto PISA, como EXCALE y ENLACE, en donde se da evidencia de que las escuelas privadas obtienen los mejores resultados, mientas que las escuelas públicas de zonas indígenas obtienen los resultados más pobres, haciendo la brecha más grande entre los que más tienen y los que menos tienes.
Hasta aquí los profesores no juegan ningún rol, si usted aprecia querido lector, los padres juegan un papel fundamental en la formación escolar de sus hijos en los primeros años de su vida; sobre todo porque ayudan a la escuela a desarrollar hábitos que les permitirán adquirir herramientas hacia la autorregulación y la autonomía académica.
     Sin embargo, el otro factor que inclina la balanza en el éxito escolar son los docentes. A la pregunta expresa de si las normales están cumpliendo con la formación de docentes para disminuir estas brecha, el Dr. Muñoz Izquierdo  respondió que NO. Sus argumentos fueron que la escuela normal forma a los profesores en pedagogía y didáctica pero no en lo que debe enseñar y que los profesores deberían formarse primero en lo que deben enseñar y después en pedagogía y didáctica.
     Si analizamos este otro elemento, la SEP está contratando sólo a egresados de normales para atender a los estudiantes en escuelas públicas básicas, mientras que las instituciones privadas se dan el lujo de contratar a egresados universitarios que han tenido una formación más integral y compleja, siendo profesores cualitativamente distintos. Por otro lado, el Dr. Muñoz Izquierdo señalaba que los docentes más nóveles son enviados a las zonas indígenas y en cuanto empiezan a destacar o a ganar experiencia emigran a zonas urbanas, dando como consecuencia que en las regiones con mayor nivel de marginación estén desempeñándose los profesores con menor nivel de preparación.
     Claro que no quiero dejar la sensación de que aquí está la solución al problema de la educación en México. El problema es muy complejo y así debería revisarse y atenderse. Los resultados de la evaluación de la docencia, así como las pruebas estandarizadas ya mencionadas, deberían analizarse para decidir cómo compensar y no a quién señalar.
La autora es profesora de la Universidad Iberoamericana Puebla.
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La educación es una pastilla de liberación prolongada


Autora: Rocío Barragán de la Parra
Publicado: Puebla on Line, 22 de abril de 2013

     Desde hace tiempo ronda en mi cabeza la idea de que la educación provoca en los estudiantes el mismo efecto de una pastilla de liberación prolongada y, por ende, el desarrollo de un tratamiento médico puede asemejarse al efecto que provoca el proceso educativo en los alumnos; luego de sostener varias charlas con amigos, alumnos, maestros y con el Doctor Óscar Soto Ordoñez, médico ortopedista, coordinador del Departamento de Enseñanza del ISSSTEP, me pareció que la idea no era tan descabellada y ahora les comparto algunas reflexiones.
     En 1969, Norman Leo Henderson y Louis Nasir Elowe inventaron y patentaron las cápsulas de liberación prolongada, este hecho revolucionó la forma de prescribir los medicamentos, ya que al espaciar el tiempo de consumo entre las dosis, se brindó a los pacientes un tratamiento médico menos agresivo y esclavizante, sin sacrificar su recuperación y bienestar. Esta idea parece sencilla, pero no lo es, sobre todo si se considera  la cotidiana reticencia que mostramos en el cuidado y preservación de la salud.
     Cuando tenemos en casa un enfermo o nosotros enfermamos, es usual  evitar la visita al doctor y aún más complicado cumplir a cabalidad el tratamiento asignado, culturalmente creemos que si nos sentimos bien podemos abandonar el tratamiento y probablemente no volvamos al chequeo o por el alta médica, con ello entendemos que el cuidado y atención de nuestra salud es un proceso  poco atendido y valorado; cotidianamente lo desestimamos y lo volvemos a considerar sólo si la salud se complica o agrava.
     Lo mismo pasa en el proceso educativo cuando los alumnos desean que el profesor no llegue, no asigne tareas o no considere la asistencia a clases, es decir, no desean ser diagnosticados, ni cambiar su estado actual de aprendizaje y formación por uno de mayor crecimiento y oportunidades. Cuando el docente, igual que el médico, pone atención en el alumno y diagnostica actividades para apuntalar o desarrollar la profesión, genera experiencias profesionales o espacios de disertación con sus compañeros, es común escuchar quejas por la excesiva cantidad de trabajo o por el tratamiento que el maestro asigna al buscar guiar a sus alumnos a un estado de bienestar y plenitud profesional.
     Como un tratamiento médico, la formación profesional requiere de un proceso continuo de atención y acompañamiento, de manera que al finalizar un plan de estudios le garantice al estudiante no sólo la obtención de un título y cédula profesional, sino  el desarrollo integral de competencias para su desempeño; lo que equivale a una alta médica donde el doctor garantiza el estado de salud del paciente al verificar el cumplimiento del tratamiento, las revisiones médicas y la correspondiente rehabilitación.
     Una prescripción adecuada es clave para garantizar el aprovechamiento de los beneficios y la reducción de los riesgos que los medicamentos son susceptibles de proporcionar. Cuando las sustancias son de liberación prolongada; éstas descargan gradualmente su principio activo en el organismo, permitiendo que durante su viaje, aquel reciba poco a poco la mayor cantidad de sustancia mientras ésta se descompone, licua y absorbe, manteniendo así los niveles deseados en el torrente sanguíneo; del mismo modo, una adecuada gestión del aprendizaje puede posibilitar a los futuros profesionistas el desarrollo equilibrado de sus conocimientos, habilidades y actitudes.
     Contrariamente a lo que se puede pensar, el proceso educativo no concluye con los estudios universitarios y tal como sucede con un paciente rehabilitado que valora y aprecia la salud recuperada;  es cuando los egresados se incorporan a la vida laboral y ponen en función las capacidades adquiridas cuando suelen valorar lo aprendido en la Universidad.
     Como suele sucederle al médico que acompaña cercana, asertiva y afectuosamente a su paciente; los alumnos regresan a la Institución con una mirada diferente, comprometida y generosa hacia lo aprendido. Es entonces que la profesión del médico o del maestro, cobran sentido y alcanzan su verdadera dimensión; ése es el momento clave donde la pastilla de liberación prolongada logra su efecto: Trascender en los procesos médicos o educativos para impactar, en la vida de la personas  al posibilitar estados de mayor plenitud y felicidad;  de manera que, dos esferas profesionales que parecen disímbolas se pueden conectar cuando colocan en el centro de su accionar el mismo objetivo: El ser humano.