Mostrando las entradas con la etiqueta redes sociales. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta redes sociales. Mostrar todas las entradas

martes, septiembre 09, 2014

#icebucketchallenge, encaminando acciones negativas y positivas

Autora: Niza del C. Gutiérrez, Ruiz.
Publicado en Puebla on line, el 4 de septiembre de 2014.

Por casualidad o no, todos hemos sido testigos del reto Ice Bucket Challenge, lanzado en la red y que en poco tiempo se viralizó a través de las redes sociales, así como en diferentes medios de comunicación.
          Para conocer un poco más, este desafío fue lanzado desde ALS Asociation (Asociación para la Esclerosis Lateral Amiotrófica). Su intención era lanzar un reto que permitiera al público en general, tener un acercamiento con la sensación que presentan aquellos que padecen esta enfermedad, arrojándose agua con hielos. Este debe aplicarse en el momento y vaciarlo a la persona que acepta el reto. Asimismo, el participante realizará un donativo significativo a la asociación y finalmente, lanzará el reto a dos o tres personas más, a fin de crear una cadena que brinde apoyo a la asociación. Los detalles pueden encontrarlos a través de la página www.alsa.org.
          Hasta aquí, la idea es prometedora, pues atrae a nuevas generaciones, a los involucrados en entornos o medios virtuales y a su vez, buscando la concientización de dicho padecimiento. En su trayecto, hemos visto a diversas figuras públicas: artistas, deportistas, conductores, periodistas, amas de casa, estudiantes, padres de familia, hijos…en fin, diversas personalidades.
          Lo negativo en esto: los involucrados, más que ayudar buscan el protagonismo mediante su publicación; entre más retuiteado o compartido esté, mejor. A mayor número de vistas en el canal de video o red social, los hace sobresalir entre los demás. Esto incluye las publicaciones denominadas como “fail”; aquellos retos que en su intento no tuvieron el mejor resultado, pero son excelentes para pasar el rato; involucrando hasta conductas inapropiadas para el usuario en la red. Al final, estas aportaciones quedan en eso, una publicación más, sin aportación; cero reflexión, ni contribución económica.
          Por otro lado, tenemos a las figuras públicas o celebridades. Unos cuantos han sido los que han mostrado su apoyo mediante un donativo; recordemos nuevamente, uno de los objetivos principales. Estos cubren el reto, además de mostrarse como un ejemplo a seguir ante su público, su marketing exige mantenerse al día y estar presentes en diferentes medios de comunicación y digitales. Esto puede prestarse a la promoción, más que la misma acción; simple apariencia.
          Bajo este contexto, es inevitable pensar también en el desperdicio de agua que se ha generando alrededor del mundo y aterrizándolo a México, tenemos el ejemplo de contaminación del Río Bacanuchi y Sonora. La población de ese municipio, estaría feliz con toda el agua que se ha perdido, sin embargo no todo es malo en esto y justo con este ejemplo, se generan acciones positivas a raíz del Ice Bucket Challenge, pues ha logrado aterrizar otros retos, mediante las mismas redes sociales, como:
     Donación de garrafones, para ser entregados a las comunidades afectadas, como Arizpe, Banamichi, Aconchi, Huépac, San Felipe, Baviácora y Ures, en el estado de Sonora. También circula el reto que consiste en otorgar cubetas con alimentos de primera necesidad a familias de escasos recursos. Otros más, preocupados por el cuidado del medio ambiente, invitando a realizar el reto lanzado por ALS, reciclando agua y beneficiando a las áreas verdes de nuestro entorno, apoyándose a través de imágenes para lograr con éxito el reto. Otro reto más, agradecer por 3 bendiciones en la vida, por 5 días. Quizás este último esté fuera propiamente del reto “Ice Bucket Challenge”, porque no requiere de donación alguna y más que cubrir un reto, este invita al público a realizar una reflexión personal, considerando motivaciones personales, profesionales, intereses, retos alcanzados a lo largo de su vida, etc. Por cierto, este reto no ha llegado todavía a mis redes sociales.
          Finalmente, puedo mencionar que el Ice Bucket Challenge, tiene sus pros y contras, como ya se ha mencionado. Esta era digital ha permitido tener el alcance, que en otro momento no se habría pensado llegar tan rápido en tan poco tiempo, además de lograr acercarse al público joven, que siempre están atentos a las novedades que se presentan en las redes sociales, ¡Bien por la asociación! Queda camino por recorrer, así como la formulación de nuevos retos en presencia física y virtual, que atiendan a nuestro contexto, a nuestro México, a nuestra comunidad y al prójimo.
Adicional a esto, se debe tener mucho cuidado con los retos que usan a las personas, que atentan en contra de la integridad y valores del ser humano, catapultándose al hacerse virales.

viernes, septiembre 21, 2012

No todo lo que brilla es oro: ante el deslumbramiento por las redes sociales


José Rafael de Regil Vélez
Publicado en Síntesis Tlaxcala, el 13 de junio de 2012

El proceso electoral federal comenzó aparentemente soso, pero al paso de las semanas ha ido adquiriendo calor y color. Todo parecía muy dado para los candidatos y sus partidos, pero emergieron dos protagonistas cuya presencia no había sido apreciada con justicia por la clase política y el cuarto poder que son, de hecho, los medios de comunicación: los jóvenes y las redes sociales establecidas en las tecnologías de información y comunicación (tics).

La comparecencia de Enrique Peña Nieto ante la comunidad educativa de la Universidad Iberoamericana Ciudad de México destapó el protagonismo juvenil, agitado por los universitarios, bajo la bandera de un auténtico acceso a la información, en especial en lo que se refiere a política.

 A decir del movimiento "Somos 132" los jóvenes son capaces de participar en aquéllo que tiene que ver con los asuntos de interés público, en especial en lo tocante al proceso electoral. Reclaman para ello información real y no creen encontrarla en la prensa, radio y televisión comerciales. A su parecer las empresas dueñas de los medios de comunicación son rehenes de sus propios intereses y no procuran los de la ciudadanía.

En este contexto la apertura de Internet con la velocidad comunicativa de las redes sociales como Twitter y Facebook se presenta casi como la gran solución, por el papel que han jugado en procesos sociales como la recién acontecida primavera árabe. Pareciera que nos encontramos con LA opción, porque permite velocidad y amplitud en la comunión en el intercambio de los recursos comunicativos y sus contenidos

Sin desconocer la importancia de estas tecnologías hay que estar atentos, porque no todo lo que brilla es oro. Si bien en los muros de las redes los sucesos pueden ser reportados y las opiniones compartidas de manera instantánea, la rapidez y variedad  de tópicos informados no son suficientes.

Contar con información pertinente para actuar consistentemente ante los complejos problemas sociales contemporáneos requiere de contexto histórico, de capacidad crítica para apreciar justamente los datos recibidos y establecer relaciones con otros más que muestran realidades profundas e interconectadas existentes en lo humano. La información en Internet fluye indiscriminadamente y requiere de un usuario -o grupos de usuarios- que sepan qué hacer con ella. Eso supone un internauta que es capaz de mucho más que sólo navegar y "postear" lo inmediato, pues intenta formarse una opinión sensata de lo que exige que se comprometa, porque lo que va de por medio es un mundo más humano.

El analfabetismo funcional digital es un mal silencioso, porque carcome las posibilidades de interacción con la realidad, en la ilusión de que se tiene un vasto panorama para formar un buen punto de vista.

En el mundo de las nuevas tecnologías, con computadoras, tabletas, smartphones, en el que el fluir de información reluce y deslumbra, no saber qué hacer con ésta por falta de formación de la conciencia crítica y la alfabetización digital seria equivale a vivir en la dura realidad de que no todo lo que brilla es oro, aunque uno esté deslumbrado.