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miércoles, noviembre 21, 2012

La evaluación vante


Autor: Gonzalo Inguanzo Arteaga
Publicado: Puebla on Line, 14 de noviembre de 2012

     Acaba de realizarse el 5º Foro que organiza el Campo Estratégico y Acción de Modelos y Políticas Educativas en la Universidad Iberoamericana Puebla. Por más de 3 años un equipo de académicos realiza el esfuerzo de conjuntar a especialistas y demás interesados en temas relacionados con la educación y es importante decir que de cada uno de estos foros han emergido estrategias de acción encaminadas a entender e intervenir en el ámbito educativo
     En este 5to foro el eje central radicó en invitarnos a reflexionar sobre cuáles son los retos y desafíos para la evaluación de la educación en México. Se pudo escuchar una excelente conferencia impartida por la Dra. Zorrilla; un panel de expertos y la presentación de un libro que pone de relieve los esfuerzos en la última década en el tema de evaluación educativa.
     Discusión y análisis profundo de una realidad que presenta la necesidad de evaluar, de aceptar que aún cuando los retos y desafíos siempre serán muchos no por ello deben convertirse en pretexto para solicitar dejar de lado la evaluación. La evaluación es pertinente y no debe ser puesta en duda. Se necesita evaluar los procesos, los actores, las estructuras; se debe entender que un proceso de evaluación nos acerca y nos permite conocer fortalezas y debilidades de cualquier sistema, nos permite definir el nivel de eficiencia de los sujetos, responsables de la prestación y calidad del servicio.
     A través de la evaluación podemos apreciar la importancia de consolidar un sistema integrado de evaluación de aprendizajes en todos los niveles y se pude hacer evidente la necesidad de establecer parámetros de evaluación flexibles de acuerdo con contextos específicos.
     Podemos y debemos, a través de una evaluación integral que considere el mayor número de variables posibles, definir los parámetros e indicadores que conformarán el sistema de seguimiento permanente y evaluación de los resultados relativos a diversos temas; de igual manera concebir espacios de participación para llegar a acuerdos que posibiliten la construcción de parámetros indicativos para la elaboración del sistema de seguimiento y evaluación.
     Hoy en día encontramos referencias de que la misma OCDE nos está señalando que algunos de los caminos tomados para evaluar no son las más idóneos y en especifico se habla de la prueba Enlace, herramienta que según este organismo dista de ser para la mejora del aprendizaje y que se convirtió en un instrumento de medición y rendición de cuentas. En este sentido un reto presente es concebir la evaluación como una herramienta de auténtica mejora y no como un medio de acceder a premios.
      Evaluar exige compromiso, responsabilidad, capacidad de sistematizar, valorar lo diferente como alternativa de desarrollo. Cuando evaluamos debemos estar atentos a que existe equilibrio entre lo objetivo y lo subjetivo, debemos entender que la existencias de retos o desafíos no significa que debamos detenernos y dejarle a otros la responsabilidad de solución, de la acción de cada quien surge una alternativa de superación del reto planteado.
      Otro elemento que no debe ser olvidado es que existen actores implicados en toda acción educativa; en referencia a lo que en su momento planteó la Dra. Zorrilla no es de menor importancia lo que sucede al interior de un salón tanto con los alumnos como con los profesores, y en este sentido cuestiones como la autoestima, el autoconocimiento y los rasgos de personalidad entre otros juegan un papel importante en lo que se puede lograr en el clima escolar. En palabras textuales de la especialista se señaló: "No hay mediciones más precisas del clima escolar, y si queremos una educación diferente tenemos que cambiar lo que pasa en la escuela y no va a cambiar porque los llenemos de cosas, sino porque sepamos acompañarlos", comentó.
     Es necesario desarrollar la cultura de evaluación, reconocer el valor de explorar nuevas formas de evaluar la calidad de la educación por la que trabajamos. Aceptar que existen retos y desafíos para la evaluación de la educación en México es el primer paso a dar para entender y aceptar lo que en su momento dijo Octavi Fullat: La educación es un proceso inacabado.

 

 

 

martes, septiembre 18, 2012

Orgulloso docente

Autor: Gonzalo Inguanzo Arteaga
Publicado: e-consulta, 12 de septiembre de 2012

     Domingo en la tarde y me toca escribir esta colaboración, un escrito que siempre redacto preguntándome si alguien la lee, si alguien se toma cerca de los tres minutos de lectura requerido y que para mí generalmente significan una media hora de elaboración. Justo es decir que más allá de la respuesta que pueda tener mi pregunta, la verdad es que disfruto la oportunidad que tengo de poder expresar en palabras las ideas que me abordan en mi día a día.
     Ser docente o maestro es todo un reto en la actualidad, y hablo de reto porque es un tema que está en boca de muchos y no sólo de aquellos que nos desempeñamos en un ámbito educativo. Ya sean políticos, padres de familia o los mismos alumnos, todos opinan y refieren la importancia de la labor del docente, del impacto que tiene ésta para el presente y futuro de nuestra nación.
      Quiero compartirles parte de una conversación que tenía el otro día con una colega y que surgió de la imposibilidad de tener una actividad como docente este semestre. Esta compañera me cuestionaba sobre si me sentía aliviado de no tener que dar clases, esto debido a que asumí nuevas y complejas ocupaciones. Empecé por decirle que valoraba sobremanera que otra maestra hubiera podido sustituirme, pero que buscaría sin lugar a duda la oportunidad de regresar en enero del 2013 a estar frente a grupo, pues siento desde hace ya 17 años la necesidad de enfrentar este tipo de reto.
     Más allá de ser un psicólogo convencido, siempre me he sentido realizado siendo ese maestro que se para frente a un grupo de alumnos a enfrentar el reto de ser guía y referente en su proceso formativo, sea esto como persona y/o profesional. Precisamente como psicólogo sé de la importancia de la constante retroalimentación, lo vital de estar actualizado y que mejor actualización podemos encontrar que aquella que te obliga a estar capacitado para formar a otros, la obligación que aceptas de ser pauta y modelo.
     Recuerdo que mi primer contacto con la docencia surgió de una invitación a acompañar a una maestra titular de la Universidad de la Habana que tenía tantos alumnos en su materia que precisó dividir a esos 76 alumnos en dos grupos, y de esa forma en 1996 impartí mi primera clase de Psicología Cognitiva, específicamente el funcionamiento de la memoria. Fueron 3 semanas de estudio intenso, espacio donde se hicieron presentes aprendizajes previos para llegar un día a ser docente de 40 alumnos que sólo tenían 6 años menos que yo. Aún cuando han pasado muchos años de esa primera clase impartida, sigo sonriendo por lo feliz que me sentí, tan pleno que por 4 años impartí clases en la Facultad de Psicología sin que mediara nunca un pago por este ejercicio tan enriquecedor.
     Desde esa primera experiencia acepté que ser docente es una bendición, y digo bendición porque más allá de las habilidades propias para saberse explicar, uno necesita reconocerse como tal, tiene que sentir la necesidad de estar inspirado para influir en otro, impulsar a tus alumnos a ser curiosos y no aceptar lo que se dice o se lee por el simple hecho de que alguien con anterioridad ya lo planteó; la bendición de poder despertar en el otro la aceptación de sus potencialidades, de reconocer sus afectos en relación a sí mismo y de los otros. Un docente invita a comprender y cambiar, promueve la confianza, el valor de la creatividad y sin importar el nivel en el que se desempeña como docente busca preparar al estudiante para reconstruirse ante cada nuevo reto que enfrenta.
     Termino con esta frase de una canción de Silvio Rodríguez quien dice: al final de este viaje en la vida quedará nuestro rastro invitando a vivir. Creo firmemente que un docente que ama y disfruta lo que hace sin lugar a duda deja un rico rastro para otro ser humano.



lunes, septiembre 03, 2012

Decisiones que me acercan a mi libertad


         Autor: Gonzalo Inguanzo Arteaga

Publicado: Puebla on Line, 29 de agosto de 2012

¿Cómo acercarme a mi libertad? Seguramente todos estaremos de acuerdo en aceptar la necesidad intrínseca de cada ser humano por sentir y expresar que es libre.
    Comparto la idea de que la libertad está en relación directa con un proceso volitivo personal y donde tiene injerencia el contexto en el que nos desenvolvemos. La libertad puede ser entendida como el poder que tiene el ser humano de regir su conducta hacia fines que él mismo se ha propuesto, sin ser coaccionado por ninguna fuerza externa o interna. Las externas muchas veces las podemos definir y describir; sin embargo, en el caso de las fuerzas internas, en repetidas ocasiones no son percibidas.
     Más allá de las diferentes concepciones que puedan existir desde la filosofía particular de cada quien, es importante aceptar que el ser humano es más libre en la medida que su vida está mediada por más de una opción a elegir. Cuando decide por una opción buena, de acuerdo a su naturaleza humana, lo hace crecer como persona e inclusive ayuda a aquellos que están involucrados en su espacio o contexto de vida; considero que está ejerciendo positivamente su libertad. Para poder tomar una decisión correcta las personas deben primero ser responsables. Me permito citar textualmente las palabras de David Isaacs quien decía "ser responsable es aprender a tomar decisiones y responder por los actos realizados u omisiones hechas por uno mismo, sea que hayan sido voluntarios o no, sin importar si éstos fueron planificados de manera personal o grupal".
     En este sentido, la responsabilidad nos permite asumir las consecuencias de nuestras decisiones buscando que los que nos acompañan en nuestra vida sean beneficiados, o por lo menos, no sean perjudicados. Actualmente se observa una cierta tendencia a pensar en la libertad como "la expresión única de nuestra individualidad", pero no debemos perder de vista que hacer lo que a cada uno le parezca mejor para sí mismo puede estar alejado de un criterio de responsabilidad social o de comunidad. Si nuestra decisión perjudica a alguien más o a uno mismo, entonces debemos preguntarnos si no es momento de reflexionar sobre algo más que nuestro propio bien. La libertad integra los valores con el deseo, esa gran fuerza oculta que pone en movimiento nuestra vida psíquica. Integra el querer ser con el deber ser.
     Parafraseando a Pablo Latapí, expresar la libertad nos debe acercar a la autonomía moral, debe interpelarnos en relación a dónde y con quién nos construimos como personas en pleno crecimiento. En la libertad se potencian el carácter, la inteligencia y lo afectivo. Actuar bien traerá más felicidad a la persona libre y por tanto dueña de sí misma.
     Considero que tanto los padres como las instituciones de educación debemos educar en la responsabilidad, permitiendo que nuestros hijos o alumnos asuman las consecuencias de sus actos, sean buenas o malas; dejar que tomen algunas decisiones pero también exigiendo que cumplan con sus responsabilidades como hijos, hermanos, estudiantes y seres humanos. Buscar aminorar los resultados desagradables que pueda acarrear una falta de responsabilidad en un ser humano, más allá de lo que nos dicte el sentido común, implicará dependencia, falta de criterio propio y, por tanto, los estaremos alejando de la libertad.
     Tomar la decisión correcta no es fácil, usualmente parece más sencillo el camino más corto, aquel donde la mentira piadosa o el engaño por omisión nos tienta. Hay que enseñar con el ejemplo el camino de la verdad, el trabajo arduo y la honestidad. Creo que es en este camino en donde podemos encontrar la verdadera recompensa de la vida, aquel donde nos quedamos realmente convencidos de cuál es nuestra verdad, no una que se tenga que explicar a través de argumentos positivistas, no una verdad absoluta y aceptada por todos; no, me refiero a esa verdad que nos hace sonreír al darnos cuenta de nuestra plenitud no convencional, la verdad que al final de cuentas nos hace libres.


martes, abril 17, 2012

Urgencia de ciudadanía


Autor: Gonzalo Inguanzo Arteaga
Publicado: La Primera de Puebla, 10 de abril de 2012

     Es una realidad, todos hablamos de las próximas elecciones presidenciales, de ésas que hoy están presentes en internet, radio o televisión. Unos dicen por quién votarán, otros no quieren decirlo y se guardan para sí mismos esta información, pero sin lugar a dudas, el por quién votar y las elecciones del 1 de julio próximo están no sólo en todos los medios de comunicación sino en la mente de muchos de los mexicanos. Por mi parte he tomado la decisión de ir a votar, pero mi opción será anular el voto.
     Esta decisión la he platicado con personas cercanas, persona que respeto en muchos sentidos, personas que en ocasiones asienten y que en otros casos difieren por completo con mi manifestada decisión. Algo que me llama la atención es que dentro de mi círculo de amigos se dan manifestaciones de intención de voto completamente variados, unos por JVM, otros por AMLO, y algunos por EPN, (y pongo las siglas porque es así como las mayoría de las encuestadoras presentan sus resultados) pero no sólo pongo las siglas de sus nombres para seguir la corriente, sino porque para mí los candidatos a presidente de este país no pasan de esas siglas, a mí no me dicen más que eso.
     En este reflexionar en voz alta, algunos me han dicho que mi intención de anular el voto no sirve al país, es un voto perdido y que mejor no vaya, que me quede en la fila de los que se abstienen de ir porque les da flojera o hastío. Yo más allá de respetar sus opiniones y argumentos creo que sí sirve, porque una boleta anulada tiene un significado, tiene una voz, tiene mi voz. No daré argumentos a favor de esta decisión, ese será un tema que dejaremos para otro día. Hoy quiero en consonancia con mis reflexiones internas compartir la idea de que yo quiero ejercer mi derecho como ciudadano y no quiero quedarme en casa ese domingo.
     Creo firmemente en el derecho y la responsabilidad que tenemos como ciudadanos para ir a ejercer el voto, poner mi voz en una pequeña boleta, pero también creo que la acción ciudadana no se limita a asistir a este acto tan importante, pues realmente ser un ciudadano es mucho más que ir a votar.
     Considero que ser ciudadano es aceptar que las crisis no se solucionan por si solas y mucho menos si la intención es dejar en manos de unos pocos el intento de arreglo, debemos involucrarnos dentro de nuestra posibilidades en la reconstrucción de esa sociedad que nos interpela y tenemos más cercana a nosotros. Creo en la acción del ciudadano que apuesta por afrontar su realidad, con poner el hombro propio.
     Generalmente vemos que la sociedad y en especial los ciudadanos nos implicamos en una acción proactiva frente a problemas concretos y que implican una gran perdida, como ejemplo la labor de muchos para ayudar a los afectados por terremotos, huracanes, atentados terroristas, etc. Ante esos eventos que conmueven, la mayoría de la población se manifiesta a través acciones concretas para ayudar al otro, al afectado, ese que sufre. En este sentido creo firmemente que en nuestro país necesitamos sentirnos urgidos a considerarnos en medio de una situación que nos interpela y nos llama de manera clara a la acción, una acción corresponsable y ciudadana.
     Como ciudadanos debemos dejar de simular, debemos hacernos presentes y empezar a apoyar acciones que convoquen a una participación que se convierta en hábito, ser parte de una cultura de aceptación de nuestras potencialidades, de igual forma debemos exigir programas educativos que nos enseñen a trabajar juntos y en estrecha colaboración; debemos exigir una transparencia en la información para que esta nos oriente y en vez de ser manipulados podamos ser proactivos y socialmente responsables.
     Yo creo en el poder de ser ciudadano en un país democrático, un ciudadano que se implica y participa en lo político, lo cultural y lo religioso; un ciudadano que no se rinde, que aporta desde su realidad y con sus posibilidades; un ciudadano que ostenta su valor en las acciones concretas que realiza para los demás en su día a día. Creo firmemente que aún en medio de la desesperanza que muchos expresan sentir “sí se puede”.





martes, marzo 20, 2012

Pensando en EL PANZAZO no aceptado.


Autor: Gonzalo Inguanzo Arteaga
Publicado: e-consulta, 13 de marzo de 2012

     Este fin de semana en el diario El País  se publicó una entrevista a Elba Esther Gordillo en el que se aborda como eje central el documental ¡De Panzazo! y en donde el entrevistador intenta conocer el parecer de ella con relación al mensaje que se intenta dar.
     Sin el animo de repetir sus respuesta la entrevistada dice entre otras cosas que “ellos quieren manipular”, “no acepto que se hable de fracaso educativo mexicano”, “existe mala fe hacia mi persona”, “no hacemos publicas las cuentas por estrategia política” y muchas otras que nos llevan a pensar que se está cometiendo una injusticia hacia su persona y el sindicato que ella dirige. Al terminar de leer el articulo me quedé preguntándome si ella mismo se lo puede creer o más importante si alguien más se lo creerá.
     Yo no, yo no le creo aun sin haber visto el documental completo y solo teniendo como referencia los cortos o lo que se ha escrito en la prensa nacional, no creo que la líder del sindicato más poderoso de México esté siendo manipulada con mentiras y mala fe.
     No me creo que tenga poco poder una persona que lleva más de veinte años al frente de un grupo de personas, grupo que ha logrado influir en varias elecciones de estado en el transcurso de ese tiempo. De igual manera no me creo que su falta de transparencia financiera sea una estrategia política “valida” y que solo tenga como intención el salvaguardar los intereses de sus agremiados. No me creo que solo se llame dirigente sindical alguien que tiene en la práctica tanta injerencia en temas sumamente operativos
No me creo que la escuela en México haya cumplido su cometido en el siglo pasado y en los años que llevamos de este siglo XXI porque entonces no estaríamos, según organismos institucionales, en los últimos lugares de todo lo que hemos evaluado de la educación. Tampoco me creo que su única negligencia sea el no habernos comunicado mediáticamente todos sus logros y que deba ser una de las funciones de los miembros de su sindicato ser garante de estabilidad política.
     De igual manera no creo que detrás de todos los movimientos realizados por la entrevistada en relación a quién apoya como candidato no exista un proyecto bien trazado. Un proyecto que va en búsqueda de perpetuar su poder más allá de lo posible, un proyecto que a mi entender está dejando de ser visible para la opinión publica porque de esa forma podrá obtener un poco más que si estuviera a la derecha de esa persona que ha decidido apoyar, aunque ahora sea desde las sombras.
     Cuando leía la entrevista realizada se me iban ocurriendo otras preguntas que se le debieron hacer y yo empezaría por cuestionarle qué hace el sindicato para que la educación si mejore, por qué se da la defensa a ultranza de los maestros sindicalizados al punto de que si uno de ellos falta recurrentemente a lo que es su función sustantiva que es estar frente a su salón de clases o llega en estado inapropiado no se puede hablar de despido. Igual habría que preguntarle por qué el proceso de formación de los maestros está controlado en su totalidad por el sindicato, por qué se maneja la afiliación al sindicato como obligatorio para todos, y en especial le haría la pregunta de por qué se tiene la sensación generalizada para familias y alumnos que para el sindicato de maestros lo menos importante es lo que sucede en el salón de clases porque están demasiados “preocupados” por sus derechos laborales.
     Pero hablando claramente, no creo que nunca la pueda entrevistar y me limito a decir que después de leer toda la entrevista publicada en el diario ibérico yo a la entrevistada no le creo la imagen que nos intenta vender en sus palabras, pero también sería justo decir que en ese medio en el que ella y otros personajes se mueven está “en chino” creerle a nadie después de lo que nos ha tocado vivir. Tampoco debemos olvidar que ese “poder” que puede ostentar esta lideresa fue propiciado por aquellos que pensaron que era un mal menor y necesario el tenerla a su lado. Yo de menor no le veo nada y de necesario mucho menos.
     Como conclusión de esta reflexión comparto que a mi entender en el tema de lo que ocurre en nuestra educación no estamos aprobados NI DE PANZAZO.

lunes, marzo 05, 2012

Pensemos en una educación con algunos 'peros'


Autor: Gonzalo Inguanzo Arteaga
Publicado: Síntesis Puebla, 01 de marzo de 2012

     Si asistes a cualquier evento académico que tenga como objetivo la discusión de la "educación" encuentras que se debate o reflexiona sobre reformas educativas, evaluación, proceso de enseñanza-aprendizaje, formación de profesores y muchos otros temas que, indiscutiblemente, son importantes.
     Sin embargo, considero que más allá de la relevancia de los temas, siempre tendemos a centrarnos en una mirada de lo pasado, en el error cometido, en lo que no funcionó, y no sólo eso, el análisis es realizado por los "especialistas" (investigadores, funcionarios, directivos y en ocasiones los docentes). Entiendo la necesidad de reconocer las causas para poder decidir qué cambiar y lograr una mejoría; y también acepto que implicar a los "especialistas" puede acortar el tránsito a una "mejor educación", pero creo que generalmente olvidamos la mirada del alumno y el papel preponderante que debemos darle como actor relevante de ese proceso que queremos entender y mejorar.
      Muchos consideramos que el alumno es el principal responsable de su aprendizaje, pero no hacemos nada para fomentar esa responsabilidad; deseamos que tenga un rol activo y creativo que lo potencie, pero la propuesta de lo que sucede en clase sigue siendo generalmente tradicionalista; los invitamos a que sean innovadores, pero ante ideas liberadoras nos olvidamos de la propuesta inicial; precisamos que sea agente activo de su aprendizaje, pero los docentes siguen aferrados a comportarse como el único protagonista del proceso; les pedimos un aprendizaje colaborativo, pero los espacios físicos o aulas no lo permiten.
      Los invito a dejar un poco el pasado allí donde está, en el pasado. Deberíamos pensar más en lo que sigue, en ponernos en los zapatos de los estudiantes, en no sólo venderles la idea, sino hacer que se conviertan en una realidad. Una realidad donde el alumno sea el principal responsable de su aprendizaje y participe teniendo un rol activo y creativo, donde interactúe con el medio, resolviendo problemas, generando e integrando el conocimiento adquirido con aprendizajes anteriores y con otros productos culturales; donde entienda la interacción con el conocimiento como algo que lo libera y potencia. Si se puede.



viernes, noviembre 18, 2011

Mi signo es LEO


 Autor: Gonzalo Inguanzo Arteaga
Publicado: La Primera de Puebla, 16 de noviembre de 2011

     Iniciaré con una frase de un filosofo y sacerdote español del siglo XIX, Jaime Balmes quien dijo: “La lectura es como el alimento; el provecho no está en proporción de lo que se come, sino de lo que se digiere.
     La semana pasada sesionó el XI Congreso Nacional de Investigación Educativa en la UNAM, en este espacio miles de personas interesadas en la investigación se dieron cita para tratar temas que se distribuyeron en 17 áreas temáticas. Uno de los temas que tuvo la atención de muchos investigadores de todo el país fue el referido a la lectura (proceso, codificación, comprensión, etc). En muchas de las presentaciones se hizo evidente que más allá de las campañas para promover la lectura; la televisión y otros medios de comunicación siguen ganando terreno y los mexicanos seguimos leyendo poco y mal.
     En este sentido quiero compartir algunas reflexiones en torno a las ventajas que pueden señalarse para invitar a nuestros niños y jóvenes a leer cada día un poco más. Ambos, la lectura y ver la televisión tienen defensores y detractores y no es mi intención a través de este pequeño escrito invitarlos a que se queden con uno u otro sino expresar algunos argumentos a favor de leer siempre un poco más. De más está señalar que los amantes de la televisión pudieran esgrimir otros argumentos a favor de esta y sería interesante poder debatir sobre el particular
     Una ventaja de leer  es que esta actividad indudablemente ayuda a estimular la imaginación del ser humano. Cuando estamos leyendo un libro de historia antigua, de ciencia ficción, novela contemporánea, u otro cualquiera, estamos siempre siendo retados por el autor para que podamos ir estableciendo todo un escenario a partir de las palabras escritas por el autor, en este sentido cada uno de los lectores partiendo de su experiencia previa y de su capacidad cognitiva podrá irle dando sentido personal a lo que el autor nos refiere. En el caso de la televisión más allá del uso de muchas estrategias visuales las historias terminan siendo contada para todos de manera parecida. En este sentido, puede ser explicado el porqué la mayoría de las personas que ven un filme que es adaptado de una novela terminan diciendo que la película es buena pero nunca mejor que el libro que le antecede.
      Otra ventaja que puede ser señalada es que leer aumenta nuestro vocabulario, a través de la lectura accedemos a nuevas palabras constantemente, vamos reconfigurando nuestro léxico y además tenemos la posibilidad de mejorar nuestra ortografía. La lectura ayuda indiscutiblemente al desarrollo y perfeccionamiento del lenguaje mejorando además la expresión oral y escrita.
     Otro argumento a favor de la lectura es que permite un mejor desarrollo de procesos cognitivos básicos (memoria, atención y percepción). A medida que lees, nuestra mente tiene que ir traduciendo las palabras en ideas, y aparejado a esto, también vas visualizando y relacionando estas ideas con los conocimientos que ya tienes; lo cual nos invita a mantenernos activos en este proceso desde el punto de vista intelectual. La televisión te permite a través de las imágenes a entender una historia, en la lectura aun cuando estás enfrentándote a palabras que cuenta una historia, de igual manera estás retado a visualizar lo que leer y por tanto debes estar visualizando. Una persona con hábito de lectura posee autonomía cognitiva, es decir, está preparada para aprender por sí mismo durante toda la vida.
     En resumen, la lectura no solo proporciona información sino que permite una mejor educación de nuestras potencialidades, permite la reflexión, el análisis y nuestra concentración, accedemos a conocimiento nuevos y en un futuro nos puede garantizar ser exitosos en el campo laboral o académico; pero no todo es “serio o aburrido” pues también nos permite que recreemos mundos que no podemos conocer realmente, nos distrae y entretiene.
     Culmino este escrito con una de las frases celebres de la campaña publicitaria de la librería Gandhi, a mí entender, impulsora de la lectura en nuestro país a través de un discurso fresco y juvenil, y esta dice: Mi signo es LEO.  Algo obvio, acepta que se puede tener más de un signo.

martes, octubre 18, 2011

Estudios de licenciatura, ¿sólo un paso más?


Autor: Gonzalo Inguanzo Arteaga
Publicado: en Lado B, 11 de octubre de 2011

     Para muchos estudiar en la Universidad puede verse como un elemento de neutralización de desigualdades sociales y en este sentido puede entenderse que tener esta oportunidad funciona como un ascensor social. La mayoría de los alumnos que asiste pertenece a familias que tienen mayores recursos económicos y sus padres tienen estudios universitarios; por otra parte, los estudiantes que proceden de hogares con bajo nivel educativo y que generalmente están asociados a familias de menos recursos económicos nutren el colectivo de quienes, además de estudiar una carrera, tienen trabajos a medio tiempo, lo que muchas veces repercute de forma negativa en su desempeño académico.
     Lo dicho anteriormente puede ser aceptado por muchos y en este sentido es interesante escuchar en el medio universitario que los estudiantes te mencionen sin la menor duda que estudiar una licenciatura ya no es tan importante, en sus propias palabras lo consideran solo un paso “obligado” para poder estudiar un posgrado porque sin este no podrán acceder a un buen trabajo. Y es cuando debemos cuestionarnos si no estamos enfrentándonos a alumnos que buscan realizar estudios profesionales “light” y solo centrado en la meta; lo importante es aprobar las materias y vencer los obstáculos de esta etapa.
     En mi experiencia como estudiante de nivel superior (licenciatura, maestría y doctorado) creo firmemente en el valor primordial de lo que sucedió mientras me formaba como licenciado. El cómo te implicas en la adquisición de conocimientos, la pasión con la que discutes (muchas veces sin recursos) con tus maestros y propios compañeros, el aprender sobre tus potencialidades para reajustar tus estrategias de estudio, esa sensación de bienestar al reconocerte en un campo especifico de la profesión, el ir descubriendo tus motivaciones para el replanteo de un futuro proyecto profesional, el aprender de tus errores al enfrentar problemas nuevos, el aceptar que al final de tu carrera estarás adoptando por convicción una forma de vida en relación al mundo que te rodea, etc.
     Creo que como docentes podemos y debemos mostrar a nuestros estudiantes el valor de los estudios de licenciatura, que lo que allí sucede no es un paso más, es un escalón sumamente importante en el que se establece la potencialidad de lo que podrás aportar para ti y para los demás.

lunes, septiembre 19, 2011

Universidad y entorno que la permea.

Autor:Gonzalo Inguanzo Arteaga
Publicado: : En Lado B, 13 de septiembre de 2011

     El viernes pasado y dando respuesta a un esfuerzo del Campo Estratégico de Acción, Modelo y Políticas Educativas que busca en las universidades del Sistema Jesuita Mexicano incidir en las políticas públicas en materia educativa, se reunieron un grupo de investigadores de las universidades que pertenecen al sistema anteriormente señalado, con el primer objetivo de reflexionar y decidir qué temáticas tendrían un alto nivel de importancia y que deberían ser investigadas en relación al nivel de educación superior.
      El abordaje de las posibles temáticas puso sobre la mesa que en los últimos 15 años la educación superior mexicana ha estado mostrando algunas tendencias básicas: se nota un crecimiento importante en la matrícula total en el nivel de educación superior, se constata la aparición y aumento progresivo de muy variadas instituciones con propuestas formativas que vienen a proponer nuevas formas de entender la educación superior y también de un importante crecimiento cuantitativo en lo referido a las instituciones en el ámbito de lo privado. Estos elementos y otros más han ido marcando la importancia de cuestionarse hasta que medida los cambios operados en el nivel de educación superior están transitando por derroteros viables o solo hemos ido respondiendo a un entorno demandante sin que exista seguridad en cuanto a cómo se están dando los cambios.
      Ante la pregunta de cuáles pudieran ser las temáticas de una investigación que implicara no solo a las universidades del Sistema Jesuita Mexicano sino que permitiera integrar investigadores de otras universidades, sin importar si eran del sector público o privado, fueron surgiendo temáticas variadas dentro de las que se pueden destacar las siguientes: visión y misión de la educación, modelos de organización y gestión institucional, reformas curriculares, desarrollo de competencias, disciplinariedad y transdiciplinariedad, diversificación de las modalidades educativas, formación de docentes, financiamiento y disminución de costos, la universidad en su reorganización interna para tener un impacto en el contexto en donde está anclada sin perder de vista la pertinencia social de la institución educativa, acceso y cobertura, responsabilidad y compromiso social, continuo educativo, entre otras más.
      Después de una reflexión profunda el grupo de investigadores reunidos decidieron el abordaje de dos temas centrales pero que no serán entendidos como temas sino como núcleo que permite aglutinar temáticas a manera de red de problemas y estos fueron “el impacto social de las universidades”  y “financiamiento y equidad en la educación”
      Valorando la disimilitud de los temas abordados y seleccionados para una futura investigación y sin dejar de reconocer que son inobjetablemente pertinentes e importantes, lo que pudiéramos señalar es que sin importar los avances que se puedan presentar, se advierte que en materia de educación, y en particular del nivel de educación superior, los cambios experimentados en la última década, marcan el principio de innovaciones y reestructuraciones que han de llevar al país a una nueva preparación para responder a los desafíos de la sociedad del conocimiento del siglo XXI. A fin de cuentas, esto tiene que ver con la capacidad de brindar al conjunto o la mayoría de los ciudadanos las condiciones de una inserción o reinserción socio cultural más allá de lo profesional.
      Acércanos al reto de investigar lo que sucede en el nivel de educación superior, de aproximarnos a la realidad de lo que se vive al interior de la “universidad” pasa por acertar que en éstas conviven diversas tensiones, tanto en sus relaciones internas como con el entorno en la que se anclan. Al escuchar a cada uno de los investigadores asistentes se acepta como normal la existencia de ideas de desafío, riesgo, complejidad e inestabilidad.
      Un primer paso es reconocer que no debemos evitar esta situación, todo lo contrario, es indicio de desarrollo, de progreso, de cambio. Aceptar esto significa que admitimos el desafío de reconstruir la universidad para que ella nos ofrezca un flujo continuo de reinterpretaciones sobre nuestras historias para añadirlas a los que ya tenemos sobre el mundo y nos permita retroproyectarla a un mejor futuro.
     Al final todos sonreían y aceptaban el reto de repensar la universidad, eso en si mismo lo considero como un avance de suma importancia.



martes, mayo 17, 2011

Formación de los profesionales de la salud

Autor: Gonzalo Inguanzo Arteaga
Publicado: La Primera de Puebla, 11 de mayo de 2011
     Reconocidos académicos, entre los que se puede señalar al decano de Medicina de la Universidad de Harvard y ex secretario de salud de México, Julio Frenk, piden mejoras en la formación de los profesionales de la salud de todo el mundo. Por su parte, estudios que se han venido publicando en los últimos meses mencionan que se le debe dar más importancia a la formación de este tipo de profesionales y se sugieren reformas institucionales y educativas que abarquen tanto sus estudios como su formación continua.
     Se señala que las instituciones educativas como formadoras de recursos humanos deben estar atentas a los cambios que se dan en su entorno, de esta forma se estará apostando por la pertinencia del proceso educativo. Al entender la realidad y los retos que de su análisis se desprende, pueden ser capaces de proponer una formación de profesionales que permitan potenciar los procesos de cambios positivos en su comunidad.
     En este sentido, la formación del profesional de salud debe inscribirse en acciones que lo capaciten para promover a la salud como un imperativo ético, lo cual implica generar los espacios donde el concepto de calidad de vida y promoción de la salud sea discutido y reflexionado a través de un trabajo colaborativo de estudiantes y docentes. Por otro lado se debe facilitar la comprensión de la estrecha relación que existe entre salud y condiciones de vida, al tiempo que se debe enfatizar la responsabilidad social de los conocimientos y una consistente preparación humanista, ética y política.
     Otro elemento a considerar es que la preparación de profesionistas de la salud debe dejar en claro la importancia del trabajo interdisciplinar, los futuros profesionistas deben tener habilidades que les permitan ser eficientes como miembros de organizaciones, trabajar en equipo con otros profesionales de la salud y otras disciplinas.
     No menos importante es preparar al profesional para que en su práctica involucre de manera creativa y efectiva todas aquellas herramientas que posibiliten el cambio de los beneficiarios de las instituciones de la salud a estilos de vida más saludables.
     El logro de los elementos anteriormente señalados no se encuentra presente en sí mismo en la propuesta curricular visible que se le propone a estudiante, sino que se fundamenta en lo que se denomina currículo oculto, entendiéndose éste como un espacio en donde cada universidad o institución educativa contribuye a la generación de espacios de eticidad en los que los valores de la vida humana se hacen viables, se implica con los ideales sociales, al tiempo que transforma a los actores que participan de las experiencias formativas.
     En la interacción que se da cada día por parte del estudiante con la institución educativa y con los espacios de práctica profesional (hospitales, laboratorios, comunidades a los que se asiste, etc.) se define el clima formativo y se hace posible un compromiso vivencial de alta significancia con la promoción de la salud. El profesionista en formación se comprometerá con los altos ideales en la medida que los espacios en los que se está formando lo involucren con vivencias éticas e intelectuales que le permitan identificarse y comprometerse en prácticas específicas y valores determinados.
     Estos valores serán adoptados por el estudiante dependiendo del rostro que les presenta la universidad o institución en la que se forma, de la coherencia entre lo que se pide hacer por la institución y lo que ella misma demuestra en sus acciones, de las vivencias de reflexión y acción que tenga al lado de sus maestros, así como de la capacidad de análisis y toma de decisiones que su paso por la institución le haya permitido desarrollar y potenciar.
     Es importante que las instituciones educativas, en especial las universidades, asuman la responsabilidad que les compete en el proceso como formadora de profesionales y ciudadanos que lideren procesos de cambio en la sociedad en la cual están insertas. Se debe aceptar que existe una corresponsabilidad y que el trabajo de recuperación de la salud en condiciones de equidad, oportunidad y calidad es imprescindible para cualquier sociedad.

lunes, enero 31, 2011

Humanizando los avances tecnológicos.

Autor: Gonzalo Inguanzo Arteaga.
Publicado: Síntesis (Puebla), 26 de enero de 2011

     Es evidente que en esta época que estamos viviendo los avances tecnológicos se están dando a una velocidad que en ocasiones no permiten ni a los especialistas en el área estar al tanto de cómo se dan estos saltos.
     Como ejemplo positivo se puede señalar que en el ámbito de la salud estos avances tecnológicos han sido trascendentales. Ejemplos como el uso de los rayos x, del microscopio en operaciones como la endoscopía, creación de órganos artificiales, dispositivos eléctricos como el marcapaso, el uso de la tomografía computarizada entre otro muchos más, son muestra de cómo la tecnología ha venido a permitir que la expectativa de vida de los seres humanos haya mejorado significativamente.
     Sin embargo, los avances tecnológicos traen asociado a sí mismo, elementos negativos para la salud. Hace años se viene mencionando que todo el desarrollo industrial y tecnológico está teniendo un impacto negativo sobre la capa de ozono. Los estudios muestran que la capa de ozono está siendo afectada por el uso creciente de clorofluorocarbonos que se emplean en refrigeración, aire acondicionado, aerosoles, etc.Este gran agujero que hace que las radiaciones ultravioletas del sol entren con más facilidad y esos rayos afectan mucho al medio ambiente y al hombre, que le puede producir cáncer de piel.
     Es indiscutible que los avances tecnológicos seguirán su curso y los saltos en su desarrollo serán cada vez más rápidos, al ser innegable esto, debemos centrarnos en cuidar que el uso de estos avances sea positivo para los seres humanos, a fin de cuenta nosotros somos quienes creamos y posibilitamos este desarrollo tecnológico.
      Dos elementos a cuidar serían: preguntarnos constantemente cómo se está modificando a partir de los avances tecnológicos la relación del hombre con la naturaleza y así poder entender el impacto de esta relación; por otra parte debemos cuidar que éstos avances lleguen a todos por igual, pues la generación o presencia del mismo avances está siendo utilizado como elemento que sirve para discriminar y marcar diferencias entre grupos de personas.
     En este sentido podemos aceptar que el mayor reto tal vez sea trabajar en generar un pequeño avance en la ciencia de saber ser personas para los demás.



lunes, enero 03, 2011

La formación del docente de nivel secuendaria

Autor: Gonzalo Inguazu Arteaga
Publicado: e-consulta, 16 de diciembre de 2010

     Esta semana se ha hecho público el informe PISA correspondiente a 2009 y en el que se presentan los datos del nivel de la enseñanza secundaria en 65 países, en relación a comprensión lectora, competencia matemática y competencia científica. En este articulo no se hablará de cómo nos fue a los mexicanos, creo que de eso podemos encontrar centenares de artículos en la red o en la prensa escrita, tampoco diremos qué país fue el primer lugar, pero igual es significativo señalar que los países del bloque asiático siguen ganando posiciones y desbancan a otros que por muchos años fueron el ejemplo a seguir.
     En este escrito y en el contexto de los resultados que refleja el informe antes señalado, se quiere proponer una reflexión en torno a una de las causas que pueden explicar los resultados que se obtienen por mucho de los países que participan en esta evaluación: la formación de los docentes del nivel de secundaria.
     La mayoría de las reformas en el nivel de secundaria que están en curso en las diferentes regiones, están encaminadas a cambiar estructuras tradicionales de la formación del personal docente para que estén en sintonía a las demandas sociales y económicas, así como a las teorías pedagógicas actuales. Esto quiere decir que a la necesidad de reformar el nivel de educación secundaria se le debe sumar la transformación de la formación de los docentes.
     ¿Por qué es tan importante la formación de los docentes? En la propuesta de una nueva educación secundaria se han propuestos nuevos parámetros curriculares, se han puesto en duda los modelos institucionales, se ha criticado la tendencia a la fragmentación y como resultado de estas visiones se han operado reformas de alto nivel de impacto para la enseñanza en la secundaria lo cual no siempre ha venido acompañado de una formación de los docentes del nivel para que estos se conviertan en un componente activo y dinámico de la transformación de la escuela.
     Se puede observar que se ha buscado incrementar la formación disciplinar y básica de los docentes a la par que reasignan un nuevo lugar a la práctica docente en los planes de estudio. El equilibrio que se ha intentado lograr no siempre ha logrado ser balanceado. La formación del docente se ha centrado en pedirle una especialización que esté en relación a la materia que imparte, lo cual en sí mismo es contradictorio pues olvida en primer lugar que todo profesor es, ante todo, un docente, y después un docente en un área específica; en segundo, que la disciplina escolar difiere de la disciplina académica en sus finalidades y organización; y tercero, que para enseñar una disciplina escolar es necesario tener una base de formación más amplia e interdisciplinaria que la materia de referencia.
     La formación centrada en contenidos disciplinarios parece no abarcar la complejidad de las tareas que deben enfrentar los docentes pues tiende a reproducir una clasificación en asignaturas que está en cuestión en los campos de referencia, así como a obstaculizar experiencias y reflexiones generales en relación con el quehacer del profesor. Tampoco tiene poco en cuenta la realidad de los adolescentes de hoy y cómo construir puentes entre las culturas contemporáneas y la cultura escolar.
     Es importante hacer hincapié en la formación general de los docentes y, especialmente, en la relación con el conocimiento en que se forman y en la que educarán a sus alumnos. Más allá de la institución en que tenga lugar la formación, debería ponerse el énfasis en una concepción del conocimiento que lo considere una aventura, una experiencia llena de riesgos y que no sigue una vía acumulativa de crecimiento y desarrollo lineal. Que los docentes aprendan y transmitan de esa manera puede ponerlos más en consonancia con los desarrollos contemporáneos del conocimiento. Por otra parte, habría que recuperar el placer de aprender a todos los niveles, como docentes y como alumnos, explotando esta idea del conocimiento como aventura de la curiosidad y como espacio lúdico. La organización de proyectos de investigación o espacios curriculares flexibles que promuevan búsquedas más libres del conocimiento puede contribuir en este sentido.
    Si cada quien se permite no cejar en buscar cambiar lo que no ha funcionado, seguramente en algunos años pudiéramos leer estadísticas más alentadoras. No debemos perder la esperanza de que con el actuar de cada quien podemos lograr mayores beneficios para muchos más.Gonzalo Inguanzo Arteaga
Puebla on line
Pub. 1612  rec 17

miércoles, septiembre 29, 2010

Frutos de la Reforma a la Educación Secundaria

Autor: Gonzalo Inguanzo Arteaga
Publicado: E- Consulta,24 de agosto de 2010
     Leí hace algunos días el documento Panorama Educativo de México, Indicadores del Sistema Nacional 2009 y una conclusión que surge de la lectura es lo preocupante de la situación en el nivel de secundaria, con todo y la reforma que para este nivel se ha implementado en México. Es importante señalar que este documento es presentado por el Instituto Nacional para la Evaluación de la Educación (INEE) que es uno de los referentes en nuestro país y que de manera objetiva evalúa lo que sucede en el entorno educativo.
     Antes de mencionar algunos de los datos duros que se encontraron expondré cuatro de los retos a vencer y que en los últimos años han sido punta de lanza para todos los interesados en mejorar lo que sucede a nivel de secundaria.
El primer reto está referido a mejorar los niveles de rendimiento escolar de los alumnos de este nivel. Históricamente los datos en este indicador han sido muy bajos y todos los expertos lo consideran como un foco rojo del sistema educativo.
      El segundo reto es el referido a lo que sucede o debería realmente suceder en la escuela. Las instituciones educativas no sólo deben ser el espacio donde se aprenden conocimientos sino donde también se educa. Se encuentran grandes obstáculos para poder resolver el ausentismo escolar pues las medidas que se han implementado a los diferentes niveles no han favorecido la aplicación soluciones efectivas para la integración de este tipo de alumno.
     Por otra parte está el reto de la convivencia escolar. Los alumnos tienen la oportunidad de convivir con personas de diversas características, donde generalmente los orígenes sociales, culturales y económicos son muy variados y donde las expectativas de cada quien son diferentes y conforman un imaginario de relación que termina definiendo la calidad de la convivencia. En este convivir el reto del sistema educativo es utilizar las diferencia para hacerlas compatibles e integrarlas en un modelo que invite a una mejor comprensión social y a una resolución genuina de los conflictos.
     Otro reto es el de la inclusión o atención a la diversidad. Cada escuela debe en si misma promover el respeto y la atención de los valores cívicos en sus alumnos, para ello se debe contemplar la necesidad de currículos más flexibles que evite las etiquetas y que por sí misma permita una transición eficiente entre la primaria y la secundaria.
     Volvamos a los resultados que se pueden encontrar en el escrito Panorama Educativo de México, Indicadores del Sistema Nacional 2009. De forma sintética podemos señalar: los resultados del rendimiento escolar son desalentadores pues incluso creció el número de alumnos con logro académico insuficiente y no existe mejoría ni en Español ni en Matemáticas; en el rubro de participación de los padres en la educación de sus hijos también se observó disminución en el tiempo que le dedican a apoyarlos en la realización de actividades de tipo académica; el nivel de deserción y exclusión y autoexclusión ha aumentado, existen serios problemas en el punto de recursos destinados a este nivel educativo pues son pocas las escuelas que contaban con al menos una computadora para uso educativo; en relación a los indicadores de convivencia escolar se reporta que el fenómeno de Bulling o Acoso Escolar ha alcanzado niveles alarmantes y es en nivel de secundaria donde se presentan la mayor cantidad de casos.
     Qué decir de esta realidad? Por una parte existen muchos retos (no sólo los mencionados en este articulo), retos que son aceptados de manera consciente. Se acepta por todos que el nivel de secundaria es el nivel educativo más difícil de transformar y esto no sucede sólo en México sino en la mayoría de los países de la OCDE. Por otra parte se planteó una reforma y los datos que encontramos algunos años después de ésta siguen indicándonos que no hay avances, el panorama no ha cambiado de color y la preocupación sigue creciendo. ¿Qué se puede hacer?
     Lo primero es no desalentarnos por los resultados, se deben seguir haciendo esfuerzos ante una tarea que no es sencilla pero que tampoco permite ser postergada. Todos nos debemos implicar: alumnos, académicos, autoridades educativas, padres de familia, todos, nadie puede quedar fuera de este actuar. Este actuar puede indicarnos que los cambios deben ser más profundos o más drásticos, pero no deben dejar de ser integrales e ir en búsqueda de nuevas fórmulas relacionadas a lo pedagógico o lo institucional.
     Más allá de los esfuerzos que puedan hacer las autoridades de todo nivel, está en todos los ciudadanos implicarnos en este esfuerzo, aún aquellos que crean que no tienen nada que aportar pues comparto la idea que en alguna ocasión dijera el entrañable Pablo Latapí: "La educación es esencialmente un asunto de calidades humanas. El Estado, esa entidad aparentemente tan poderosa, es en realidad impotente para educar, sólo crea condiciones favorables"