viernes, septiembre 26, 2014

La magia del marketing en un pueblo mágico: ¡una alternativa turística para considerar!

Autora: Tania Ortiz Scorsa
Publicado en La primera de Puebla, el 18 de septiembre de 2014

El turismo es uno de los sectores económicos más importantes del país, aporta alrededor del 8% de Producto Interno Bruto Nacional. En los últimos años las preferencias de los turistas se han inclinado hacia los escenarios históricos, culturales y naturales de pequeñas comunidades a través de las visitas a los Pueblos Mágicos.
          De acuerdo a la SECTUR, "un Pueblo Mágico es una localidad con atributos simbólicos, leyendas, historia, hechos trascendentes, cotidianidad, magia que emanan en cada una de sus manifestaciones socio-culturales y que significan una gran oportunidad para el aprovechamiento turístico". 
      El Programa Pueblos Mágicos contribuye a revalorar un conjunto de poblaciones del país que han estado en el imaginario colectivo y representan alternativas para los visitantes, además cuentan con ubicaciones cercanas a sitios turísticos o grandes ciudades, con accesos carreteros.
     Sus objetivos son: resaltar el valor turístico de las localidades, despertar el interés por la cultura, tradición, aventura y actividades en el destino mágico, aprovechar la singularidad de la localidad para generar otros productos turísticos, hacer del turismo local una herramienta del desarrollo sustentable, que la comunidad receptora se beneficie del turismo como una actividad redituable e implementar estrategias turísticas, con fuerte promoción Federal y Estatal.
      En Puebla existen siete pueblos mágicos: Cuetzalan, Zacatlán, Pahuatlán, Chignahuapan, Cholula, Tlatlauquitepec y Xicotepec, todos promovidos a nivel (Inter) nacional en diferentes medios de comunicación.
      Las frases promocionales argumentan "Deja que tus ojos descubran la grandeza de los espacios naturales, de la riqueza cultural, de las tradiciones regionales, de los edificios históricos y de los impresionantes espacios naturales que México te ofrece". 
      Es el caso de Cholula, que cuenta con lugares como la Gran Pirámide, el Santuario de los Remedios; el ex convento de San Gabriel, las iglesias de Santa María Tonanzintla y San Francisco Acatepec. En ella destacan también la Biblioteca Franciscana, el Portal de Guerrero, el comercio artesanal, las zonas arqueológicas, los museos y ¿por qué no? los famosos contenedores sustentables en Container City.
    Una de las mejores campañas de comunicación es la de "las Cholulas"; integradas por los municipios de San Pedro y San Andrés, estas son las únicas poblaciones en el país que comparten el título y ambas están clasificadas con el rango de alta vocación turística. Sus técnicas del marketing han sido exitosas ya que de manera natural ofrece escenarios inimaginables, llenos de olores y sabores capaces de sublimar el espíritu, donde encontrar magia es sencillo. Tal ha sido el impacto de campaña "Visit México" que en 2011 se incrementaron las visitas en un 15.7% y para 2012 en un 30%.
     Casi todos los fines de Semana visito Cholula y observando a detalle sus características me doy cuenta que no siempre se cumplen con las normas de lo que un Pueblo Mágico debe promover.
    Es fácil llegar, encontrar la pirámide más grande en superficie y, a sus pies, coincidir con el entorno, ubicar Iglesias y Parroquias, encontrar la riqueza cultural a través de su gastronomía y, de vez en cuando, interactuar armónicamente con su gente. Sin embargo la magia no se da observando a los vendedores sino al involucrase en la esencia del lugar para cubrir la promesa de campaña: "Un lugar alternativo, fresco y diferente".
     Idealmente los turistas deben conocer sobre el contexto del pueblo, de otra manera difícilmente podrán reconocer la magia y el sincretismo que acompaña el lugar, y esto no tiene que ver con técnicas del marketing, sino con el desarrollo del producto.
     Michael Wirsbitzki, un gran amigo experto en marketing sustentable me dijo: ¿Ya observaste?, en Cholula hay tiendas que ofertan productos hindúes, y así es, las llamadas artesanías suelen ser productos de otros estados o países y no de la localidad. La magia existe, pero muchas veces las técnicas de mercadeo nos persuaden de tal forma que no somos capaces de identificar la verdadera propuesta de valor de la localidad.
     Cuando visitemos un Pueblo Mágico no nos quedemos encantados solo con lo que vemos en campaña porque podemos perder vista la verdadera riqueza del lugar, su promesa de valor. El marketing, a través de sus técnicas debería educarnos como consumidores para ampliarnos la percepción sobre un bien o servicio; sin embargo la última palabra es nuestra, busquemos que la interacción con estos escenarios sea pues, mágica.

¡Feliz 15 de septiembre!

Autor: Moisés H. Martínez Nava
Publicado en Puebla on line, el 18 de septiembre de 2014

Todos a tomar tequila, usar sombreros, tocar cornetas y ondear banderas; gritemos con orgullo y llenos de alegría. ¡Bravo! Brindemos con tequila adulterado de venta en los mercados ilegales de Tepito y Lagunilla, sombreros bordados con la paciencia y sangre de nuestros pueblos que reciben cuatro pesos por cada jornada de trabajo, cornetas chinas de plástico mal oliente, banderas con telas plásticas, desechables, muy semejantes a los valores de nuestra sociedad.

Sin el ingenuo y fácil camino de la crítica barata en la que se refugian quienes culpan al gobierno, al sistema o a las multinacionales y citando a Dostoievski, les invito a reflexionar "Si podemos formularnos la pregunta: ¿soy o no soy responsable de mis actos?.. significa que sí lo somos".

Los problemas no son monstruos gigantes

Tanto la información de los medios masivos como las charlas de café, se encuentran plagadas de diálogos como éstos: "El narcotráfico es muy sanguinario", "El gobierno corrupto", "Eso es algo que se arregla desde arriba", "El ejército está coludido".

Pero ¿a quién se tiene que detener o replegar, si ninguno de los anteriores grupos son gigantes que avanzan destrozando la ciudad?, ¿a quien inquirir o reclamar, conscientes de que no estamos frente a ningún (anti)héroe de caricatura, estilo los Power Rangers? Esa gente corrupta y sanguinaria son individuos como usted y como yo, tejido social, simplemente, nosotros mismos.

Vivimos y somos responsables de alimentar los mecanismos que hacen creer a los demás que tener es la razón por la cual vale la pena vivir; rendimos tributo a la opulencia de los narcos y consumimos series televisivas que veneran los negocios ilícitos, como una fuente de profunda inspiración.

Inicia la subasta de almas, todo tiene un precio, la justicia, educación y seguridad es de papel, viene impresa en los billetes del cartel, en la hija o nieta que nos cambiará la suerte, o en los dólares del despatriado que renunció a su libertad para "vivir mejor"

¿Dónde están los mexicanos que entregan su vida y le dan gloria al país?

¿Dónde estaban los doctores comprometidos con la salud y el bienestar cuando Nancy dio a luz afuera del Hospital General Pilar Sánchez Villavicencio, en Huajuapan de León, Oaxaca? https://www.youtube.com/watch?v=_arwaxzyosI

¿Dónde están los alumnos de la Sección 22 de la CNTE?, ¿en sus aulas, cursando sus materias, aprendiendo valores y conductas cívicas?... no es así; no lo es porque sus maestros se encuentran destrozando propiedad privada y violentando los derechos de los demás, https://www.youtube.com/watch?v=2ngkS8-QvMM

¿Dónde quedaron los ideales de Morelos sobre la abolición de castas y el sueño de una sociedad más justa y llena de oportunidades, si abundan las "ladies chiles" que consideran delito tomar comida sobrante exhibiendo y denigrando a los empleados domésticos? https://www.youtube.com/watch?v=1ja6iN6TL7c

En la construcción social todas las aportaciones individuales repercuten en el colectivo. Los actos cotidianos constituyen los resultados que obtenemos; ya lo expresaba la ganadora del premio Pulitzer, Ariel Durant "Una gran civilización no es conquistada desde fuera hasta que se destruye ella misma desde adentro."

¿Y yo por qué? Decía el entonces Presidente Vicente Fox, al pedirle su intervención en el conflicto social suscitado en Oaxaca, y es que hacerse responsable no resulta sencillo o placentero, sin embargo ese es el camino del verdadero cambio.

Si eres estudiante, compromete tu formación para ser útil a la sociedad; si eres trabajador, sé comprometido y honrado con tu empresa; si eres empleador, busca el bienestar de tus empleados; si eres funcionario, ayuda en lo posible, pues tú conoces mejor que nadie todos los procedimientos; si eres comerciante, no engañes ni manipules la venta; y, más trascedente aún, si eres padre, recuerda que el ejemplo es más poderoso que cualquier lección o colegio de paga, enseña a tus hijos los valores universales.

Hacer las cosas bien y para el bien toma exactamente el mismo tiempo y esfuerzo que hacerlas mal o para el mal, sólo de nosotros depende seguir cavando el agujero que termine por enterrarnos.

Ganamos como equipo o perdemos como individuos

Hagamos de este país el México que todos queremos, celebremos con el esfuerzo, el trabajo, la dedicación y el compromiso diario, sumemos nuestros esfuerzos para levantar al gigante dormido y animarlo a bailar con la Iztaccíhuatl, apaguemos el televisor y salgamos a vivir la vida que merecemos vivir, a disfrutar de nuestra herencia cultural, a festejar que tenemos patria, orgullo y libertad.

martes, septiembre 09, 2014

Analfabetismo e incompetencia comunicativa: para pensar y actuar

Autor: José Rafael de Regil Vélez. Si quieres conocer más datos biográficos suyos haz click aquí
Publicado en Síntesis Tlaxcala, en la columna Palabras que humanizan, el 10 de septiembre de 2014 

El ser humano nace carente, le faltan muchas cosas para poder realizar su vida. Las personas y el mundo que lo rodean le suponen infinidad de desafíos que tiene que poder acometer para realizar su vida. Vive permanentemente en la tensión de adaptarse a la realidad en la que ha de vivir y transformarla para que cada vez brinde mejores condiciones para ser en comunidades en las cuales sean posibles la justicia y dignidad.
                El camino es el mismo: hay que estar atentos con todos los sentidos, entender las cosas, verificar que lo que se piensa de ellas y lo real correspondan mínimamente para poder actuar con ellas y sobre ellas, valorarlas para darles la importancia necesaria para relacionarse con ellas, decidir lo que hará, interactuar con lo real, modificarlo, responsabilizarse de esa modificación que transforma la realidad que pedirá nueva atención, entendimiento, juicios de realidad y valor, decisiones, acciones. Se trata de encargarse de la realidad para poder ser humanos.
Y en ese dinamismo vamos creando un impresionante patrimonio del cual se pueden beneficiar nuestros contemporáneos y quienes nos sucederán en la tarea de ser humanos. Al principio las generaciones compartían entre sí y con las que venían detrás de ellos de manera oral: explicaciones prácticas sobre cómo hacer las cosas, explicaciones míticas y religiosas, sabiduría reflexiva. Unos les contaban a los otros lo importante que había en la vida para ser humanos y eso bastaba. No muy simple, pero tampoco demasiado complejo.
Al paso del tiempo la oralidad no fue suficiente y nació la escritura como la posibilidad de plasmar en símbolos que representan al lenguaje todo aquello que hemos encontrado y que humaniza: lo bello, lo verdadero, lo mundano, lo religioso, las inquietudes y preguntas prácticas y trascendentes, lo útil. Y con la escritura nació simultáneamente la lectura, que se convirtió en uno de los accesos más importantes al patrimonio humano de preguntas y respuestas para interactuar con los demás y con el mundo a fin de responder a sus desafíos en lo cotidiano y extenderse más allá del tiempo y el espacio, en el arte, la técnica, la tecnología, la ciencia, la filosofía, la teología y la religión.
Leer desde el principio se convirtió en mucho más que el reconocimiento de grafías: en la puerta de entrada al pensamiento informado que puede volverse crítico y que está en la base de una comprensión personal de lo que sucede, de lo que son las cosas, de los significados y los valores que valen la pena de ser compartidos entre personas.
La lectura amplía inconmesurablemente las posibilidades de la transmisión oral y colabora para ponernos en la antesala de la autonomía, que es la capacidad de guiar la propia vida sin depender de los demás pero sí en diálogo con ellos, para responsabilizarse de todo aquello que nos atañe. Las personas autónomas pueden resolver problemas, ser responsables del mundo, tomar decisiones por motivos reales y no meramente mágicos, pueden participar cívicamente y con ello ser actores y no meros espectadores de sus propias vidas en comunidad, porque han formado una visión propia del mundo, de sí mismos, de los demás.
Quien es incapaz de leer se queda fuera de muchas oportunidades.
El analfabetismo segrega, excluye, resta oportunidades, vuelve a los seres humanos dependientes de los demás, pues aunque la cultura oral les dé cierta sabiduría, la imposibilidad de la lectura les quita enormes posibilidades, pues el patrimonio que los humanos hemos generado para compartir humanidad a lo largo de los siglos es enorme.
Como señala la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO), cuando una persona logra la alfabetización es capaz de aumentar y madurar su capacidad de aprendizaje, de acceder a la formación permanente, a la resolución menos ingenua de problemas y –muy probablemente- deseará que sus hijos y los hijos de sus hijos gocen también de los beneficios que ser alfabetizados tiene en la vida, así que fomentará escolaridad en las generaciones venideras.
Esta organización desde su fundación en 1946 se preocupó por promover la educación fundamental, con la idea de que todo ser humano, fuera o no a la escuela, tiene derecho a adquirir los conocimientos y competencias que necesita obligadamente para alcanzar una vida mejor en todos los ámbitos.
Centró uno de sus puntos de referencia al respecto en el analfabetismo, poniendo de manifiesto que era un obstáculo de enorme magnitud para la humanización en el mundo. Hacia 1965 ya había una visión claramente articulada de la importancia de trabajar por la erradicación de la existencia de personas iletradas, que no se reducía solo al desconocimiento de las grafías y su combinación para ser leídas, sino que debía encaminarse a que los alfabetizados entiendan lo que se lee.
En 1967 se promulgó el 8 de septiembre como día internacional de la alfabetización y en 1975 se declaró que la alfabetización no es solo el aprendizaje de la lectura, la escritura y las matemáticas básicas, sino una contribución a la liberación del hombre y a su plena realización.
De entonces a la fecha se han creado y fortalecido diversas iniciativas internacionales y nacionales en contra del analfabetismo. La lucha por la alfabetización ha dado frutos, si bien no ha sido una guerra totalmente ganada. En un siglo en México se pasó del 80% de analfabetos a un 6.9%, según fue registrado en el Censo de Población y Vivienda 2010.
                Hoy, si bien se sigue reconociendo la importancia y magnitud del asunto que hemos venido exponiendo, se tiene conciencia de algo que es primordial: leer y escribir no es el todo del problema. Se requiere comunicación competente: entender lo que un autor dice en su contexto, sus entre líneas, relacionarlo con otras ideas adquiridas por experiencia e inteligencia propias o por el diálogo y la lectura con otros, utilizar la información para resolver problemas sin esperar a que otros nos vengan a decir qué hacer. También es necesario que se pueda expresar pertinentemente a otros de manera oral y escrita lo que uno entiende, juzga y razona.
                Y en esto sí, la situación es alarmante. Mariana Meza publicó en el número de julio de la revista AZ un artículo sobre las competencias que no encuentran las empresas en los egresados de las universidades. Señala que según los resultados de la Encuesta de Competencias Profesionales 2014 los empleadores reportan como una de las diez incompetencias que carecen los candidatos que no saben leer, ni escribir competentemente, tampoco expresarse hablando en público y en entrevistas privadas.
                Miles de jóvenes transitan todas las etapas del Sistema Educativo Nacional y egresan de la educación superior sin entender lo que leen, sin poderse dar a entender cuando hablan y escriben. Esto se traduce en incapacidad de resolver problemas, de crear equipos de trabajo, de comprender el contexto social, político y económico en el cual deben tomar decisiones. Son una carga para la vida económica, no un aporte y ¡pasaron al menos 14 años en la escuela!
                Y lo mismo sucede en la vida pública. Siempre me ha llamado la atención que haya profesionales de la educación en escuelas públicas que critiquen al gobierno sin haber pensado siquiera que ellos son gobierno, pues son trabajadores del poder ejecutivo. Pueden descifrar las letras de la palabra gobierno, pero no entender lo que dice el vocablo.
Somos ciudadanos de segunda porque, entre otras cosas, somos incapaces para entender nuestro mundo, hacer juicios críticos y comunicarlos a otros para participar políticamente de manera correcta. No es difícil entender por qué muchas personas piensan que política es pertenecer al partido o simpatizar con él, empujar al candidato y esperar las dádivas de la ubre gobierno… ¡pues si no entienden nada!
                El 8 de septiembre, día internacional de la alfabetización, nos pone ante un panorama que da para pensar mucho: qué educación estamos dando y recibiendo, cómo se logra que una persona a través de la lecto-escritura ingrese al mundo de los significados que permiten no solo adaptarse a la realidad y transformarla. Es un llamado a que pensemos el papel que todos tenemos en esta tarea socialmente prioritaria.
Pero un poco más: da para hacer desde ya.
Quienes somos alfabetizados tenemos la labor ingente y urgente de crearnos competentes para comunicarnos entre nosotros (oralidad en distintos niveles), con los distantes en el tiempo y el espacio (lectura y escritura) porque el mundo que vivimos es muy complejo y que excluye de muchas posibilidades a millones de personas y necesitamos poder leerlo para encontrar en él y en nosotros las posibilidades que sí existen para que pese a todo haya mayor justicia, que es la cancha para que cada vez más seres humanos vivamos dignamente.
Con personas alfabetizadas y competentes en la comunicación será más posible avanzar hacia el desarrollo sostenible, como propone la ONU en el lema del día internacional de la alfabetización 2014, en la medida que existirán más personas autónomas para tomar las decisiones correctas en los ámbitos del crecimiento económico, el desarrollo social y la integración medioambiental.  Con esto hay suficiente para pensar y actuar

Cómo hacer una convivencia divertida durante la comida

Autora: Mónica L. Palafox Guarnero, si quieres conocer más datos suyos, haz click aquí
Publicado en Síntesis Puebla, el 5 de septiembre de 2014

Las familias actualmente, se encuentran muy atareadas, posiblemente trabajan el padre y la madre. Es por ello que los pocos espacios del día con los que cuentan para convivir, son el momento ideal para implementar algunas actividades que faciliten la interacción entre sus miembros. A continuación les compartiré algunas ideas que facilitan que los niños permanezcan en la mesa y los padres  tengan una sana convivencia.

Picasso en la mesa
Coloque media hoja de papel rotafolio blanco en forma de mantel individual, además proporciones 5 crayolas junto a los cubiertos de cada comensal. Las únicas reglas son no manchar el papel con los alimentos además de dibujar y comer. Algunos niños gustan de hacer coloridos contornos a los platos y vasos. Use sus mantelitos durante varias comidas, hasta que no queden espacios en blanco. Cuelgue el Picasso en la pared de la cocina para poder apreciarlas y comentarlas.

El reportero de TV familia
Confeccione un micrófono de cartón y cuando todos estén sentados para comer, seleccione a alguno de los miembros de la familia para que sea el “Reportero preguntón” quien trabaja en “Canal X TV familia”. Ahora el reportero puede hacer preguntas sobre la escuela, el trabajo de los padres, la calidad de la comida, qué pasa en la casa. El programa se puede grabar para escucharlo después.

¿Cuáles son las noticias?
Antes de cenar solicite a cada miembro de la familia que elija una nota interesante del periódico o texto que revisó en la escuela, para compartirlo en la mesa. Cuando los niños no sepan leer, puede elegir los dibujos de un cuento o una fotografía. Es una buena forma de inculcar la lectura en general.

El restaurante
Seleccione a dos personas de la familia. Cada uno de ellos servirá la cena fingiendo que están en un restaurante. Pídale que escriba un menú sencillo. Quien juega el papel del mesero pide opiniones sobre el servicio y la calidad de los platillos. Al finalizar el mesero presenta una falsa cuenta astronómica  por lo que los comensales tendrán que lavar los platos al no contar con suficiente dinero.

Dime cómo te llamas y te diré quién eres.

Busque en  internet los  nombres y sus significados, variaciones según los diferentes idiomas  y la raíz histórica, de cada uno de los miembros de la familia. Cuénteles a sus hijos cómo eligieron sus nombres y pregúnteles qué nombre les hubiera gustado tener y porqué.

#icebucketchallenge, encaminando acciones negativas y positivas

Autora: Niza del C. Gutiérrez, Ruiz.
Publicado en Puebla on line, el 4 de septiembre de 2014.

Por casualidad o no, todos hemos sido testigos del reto Ice Bucket Challenge, lanzado en la red y que en poco tiempo se viralizó a través de las redes sociales, así como en diferentes medios de comunicación.
          Para conocer un poco más, este desafío fue lanzado desde ALS Asociation (Asociación para la Esclerosis Lateral Amiotrófica). Su intención era lanzar un reto que permitiera al público en general, tener un acercamiento con la sensación que presentan aquellos que padecen esta enfermedad, arrojándose agua con hielos. Este debe aplicarse en el momento y vaciarlo a la persona que acepta el reto. Asimismo, el participante realizará un donativo significativo a la asociación y finalmente, lanzará el reto a dos o tres personas más, a fin de crear una cadena que brinde apoyo a la asociación. Los detalles pueden encontrarlos a través de la página www.alsa.org.
          Hasta aquí, la idea es prometedora, pues atrae a nuevas generaciones, a los involucrados en entornos o medios virtuales y a su vez, buscando la concientización de dicho padecimiento. En su trayecto, hemos visto a diversas figuras públicas: artistas, deportistas, conductores, periodistas, amas de casa, estudiantes, padres de familia, hijos…en fin, diversas personalidades.
          Lo negativo en esto: los involucrados, más que ayudar buscan el protagonismo mediante su publicación; entre más retuiteado o compartido esté, mejor. A mayor número de vistas en el canal de video o red social, los hace sobresalir entre los demás. Esto incluye las publicaciones denominadas como “fail”; aquellos retos que en su intento no tuvieron el mejor resultado, pero son excelentes para pasar el rato; involucrando hasta conductas inapropiadas para el usuario en la red. Al final, estas aportaciones quedan en eso, una publicación más, sin aportación; cero reflexión, ni contribución económica.
          Por otro lado, tenemos a las figuras públicas o celebridades. Unos cuantos han sido los que han mostrado su apoyo mediante un donativo; recordemos nuevamente, uno de los objetivos principales. Estos cubren el reto, además de mostrarse como un ejemplo a seguir ante su público, su marketing exige mantenerse al día y estar presentes en diferentes medios de comunicación y digitales. Esto puede prestarse a la promoción, más que la misma acción; simple apariencia.
          Bajo este contexto, es inevitable pensar también en el desperdicio de agua que se ha generando alrededor del mundo y aterrizándolo a México, tenemos el ejemplo de contaminación del Río Bacanuchi y Sonora. La población de ese municipio, estaría feliz con toda el agua que se ha perdido, sin embargo no todo es malo en esto y justo con este ejemplo, se generan acciones positivas a raíz del Ice Bucket Challenge, pues ha logrado aterrizar otros retos, mediante las mismas redes sociales, como:
     Donación de garrafones, para ser entregados a las comunidades afectadas, como Arizpe, Banamichi, Aconchi, Huépac, San Felipe, Baviácora y Ures, en el estado de Sonora. También circula el reto que consiste en otorgar cubetas con alimentos de primera necesidad a familias de escasos recursos. Otros más, preocupados por el cuidado del medio ambiente, invitando a realizar el reto lanzado por ALS, reciclando agua y beneficiando a las áreas verdes de nuestro entorno, apoyándose a través de imágenes para lograr con éxito el reto. Otro reto más, agradecer por 3 bendiciones en la vida, por 5 días. Quizás este último esté fuera propiamente del reto “Ice Bucket Challenge”, porque no requiere de donación alguna y más que cubrir un reto, este invita al público a realizar una reflexión personal, considerando motivaciones personales, profesionales, intereses, retos alcanzados a lo largo de su vida, etc. Por cierto, este reto no ha llegado todavía a mis redes sociales.
          Finalmente, puedo mencionar que el Ice Bucket Challenge, tiene sus pros y contras, como ya se ha mencionado. Esta era digital ha permitido tener el alcance, que en otro momento no se habría pensado llegar tan rápido en tan poco tiempo, además de lograr acercarse al público joven, que siempre están atentos a las novedades que se presentan en las redes sociales, ¡Bien por la asociación! Queda camino por recorrer, así como la formulación de nuevos retos en presencia física y virtual, que atiendan a nuestro contexto, a nuestro México, a nuestra comunidad y al prójimo.
Adicional a esto, se debe tener mucho cuidado con los retos que usan a las personas, que atentan en contra de la integridad y valores del ser humano, catapultándose al hacerse virales.

Cien años: para pensar (después de la primera guerra mundial)

Autor: José Rafael de Regil Vélez, si quieres conocer más datos del autor, haz click aquí.
Publicado en Síntesis Tlaxcala, el 30 de julio de 2014, en la columna Palabras que humanizan

Tras un mes de enorme tensión, precedido por el estira y afloja de muchos intereses multinacionales que tenían a Europa como depósito de pólvora en espera de una chispa, el 28 de julio de 1914 estalló la Primera Guerra Mundial, el primer conflicto bélico de proporciones inimaginadas, del cual obtuvo su nombre, aun cuando también es conocido como la Gran Guerra.
     Con los 70 millones de hombres movilizados por los más diversos rincones europeos apareció como no había sido vista la tecnología, hija de la explosión científica del siglo XIX: misiles, bombas, metralletas, aviación militar, telecomunicaciones; todo como parte de un engranaje que en la maravilla subyacente a cada invento sembró muerte, dolor y destrucción, con un saldo de 10 millones de fallecidos y 20 millones de heridos, más infraestructura deshecha en todos los países involucrados, estados devastados y convulsión en todos los órdenes de la vida europea.
     Un siglo después, en medio de los conflictos en la Franja de Gaza, Ucrania y en países africanos, podemos mirar hacia atrás y obtener lecciones para vivir el presente y anhelar un futuro pacífico, justo, digno.
      Creo que una de las primeras cosas que debemos ver es que el binomio ciencia - tecnología puede llevar a las personas a lugares impresionantes, lo mismo de muerte que de vida. Hemos atestiguado eso a lo largo del siglo XX y lo que va del XXI. Su conducción está en las manos de seres humanos de carne y hueso,  que pueden crear con ellas maravillas o desastres. El asunto es que tomar las riendas requiere formación científica, tecnológica, ética y política, pero nuestro mundo en este renglón está más bien en números rojos, lo que resulta en que unos pocos deciden en realidad el uso del saber y del saber hacer que suponen las dos creaciones humanas a las que nos referimos. Si queremos paz y menos muerte como la de las guerras mundiales no podemos dejar de empujar porque haya educación de calidad: de los conocimientos, sí, pero también de las actitudes.
      Otra reflexión que podemos realizar en este centenario es la de la relación de la ciudadanía con sus gobiernos. En 1914, como después en 1939, los gobernantes de los países en conflicto decidieron las guerras y sus ciudadanos tuvieron que ir a entregar la vida, la salud y sus casas, pueblos y ciudades, más como piezas de maquinaria bélica que como personas libres. Los ciudadanos son dueños de los gobiernos y no al revés. 
     Asumir protagonismo político es una tarea que hoy debemos afrontar y desde allí pugnar por la paz, la justicia, la vida digna que sí es posible lograr con empeño, inteligencia y creación de políticas públicas que apuesten a la vida solidaria. Una vez más eso comienza en el duplo familia - escuela y se proyecta a la vida pública que es nuestra vocación humana más profunda.
     Una sensata vida pública, política, lleva invariablemente al conflicto, que en última instancia es el motor en el avance en la búsqueda y consecución del bien común, en la medida que es reconocido, asumido, gestionado de manera dialogante, plural, incluyente, razonablemente esperanzada. La indiferencia y la imposición violenta no son viables, ya no,  para zanjar los desacuerdos y edificar concordia.

     Hoy, cien años después del inicio de la Gran Guerra, estamos renovadamente invitados a militar en la causa de la paz, de la ciencia y la tecnología al servicio de la humanidad digna, de la participación ciudadana que impida la existencia de gobiernos violentos, que busque el bien común mediando el conflicto. Por allí va la apuesta, por ninguna otra parte y requiere de nosotros madurez y responsabilidad histórica. 

lunes, septiembre 08, 2014

Usura farmacéutica

Autor: Alexis Vera, si quieres conocer más datos del autor, haz click aquí
Publicado en La primera de Puebla, el 2 de septiembre de 2014

Un medicamento genérico puede costar hasta 10 veces menos que uno de patente, ¿por qué? ¿Será la calidad? ¿El empaque? ¿La marca? ¿Los impuestos? ¿El capitalismo salvaje?
          No terminan de sorprenderme estas diferencias exorbitantes de precio; ¿será que, como argumentan los laboratorios, es tanta la diferencia en calidad? Cualquier empleado o directivo de la industria farmacéutica "de marca" te dirá que por supuesto, la diferencia está en la calidad; pero ¿tanto como para marcar sus precios 300, 400, 600, 1000 por ciento arriba?
          En la inmensa mayoría de los demás productos que existen en el mercado (ropa, comida, aparatos, etc.) la diferencia de precio entre marcas "genéricas" y de prestigio difícilmente llega a ser tan grande. Una lavadora -por ejemplo- puede variar su precio en punto de venta entre un 10 y un 30 % según el modelo y marca. Es de suponer que la lavadora con mejor calidad cueste -por decir algo- 30 % más; pero sería poco explicable y aceptable (al menos a la luz de la razón) que costase 600 % más cara que otra idéntica (énfasis en esta palabra) pero de marca diferente. ¿Por qué en las medicinas entonces la gente sí paga tanta diferencia?
          Un día platiqué con el ejecutivo de un prestigioso fabricante multinacional de medicinas, dueño de una de las marcas más importantes en el mercado mundial de farmacéuticos, y me decía que su antibiótico estrella se vendía en las farmacias en $600 pesos mientras que, por otra parte, ellos mismos vendían ese medicamento (idéntico) al gobierno en $6 pesos para consumo en hospitales del sector salud. Entonces sí se puede vender la medicina mucho más barata y aun así ganarle, ¿o no? ¿Será cierto que los medicamentos baratos entonces no tienen calidad? Ya no estoy seguro.
          En diversos países que llamamos del primer mundo se ha criticado, más que en naciones pobres, la inmoralidad de los laboratorios farmacéuticos. En Estados Unidos esta crítica es casi inexistente porque ellos reciben más del 70 % de las regalías mundiales por patentes farmacéuticas. En México estamos todos calladitos pagando nuestras medicinas 10 veces más caras, somos generalmente consumidores bastante dejados.
          Otra ejecutiva de una multinacional enorme, propietaria de la marca de helados más consumida en nuestro país, me decía que en México vendían más caro el litro de helado porque la gente (de casi cualquier estrato social) acepta pagar el precio, mientras que en otros países -incluso con ingresos más altos- se veían obligados a restringir los precios del helado porque los consumidores son más conscientes y sensibles.
         Así pues, por una parte está nuestra pobre cultura de consumo y, por otra, la desmesura de los fabricantes de medicinas que me parece que abusan -y abusarán- mientras nos dejemos. Se entiende y acepta que hay costos de investigación y desarrollo a recuperar y una ganancia que obtener tras la inversión hecha. Sin embargo, lo que me parece cuestionable es el monto de las ganancias buscadas a costa del bienestar de los demás. Otra vez, los ricos se hacen más ricos y los pobres se alejan kilométricamente de ellos.
          Los fabricantes de medicamentos han pervertido el mercado dando una especie de soborno a los médicos para que estos receten sus costosas marcas. Les pagan viajes completos a congresos en otras ciudades y países, por ejemplo. Esto tiene la ventaja de mantener a los médicos actualizados pero la desventaja de pervertir la venta y distribución de medicinas. Así pues, en caso de que existan medicamentos genéricos sustitutos para una receta, el doctor no va a recetar lo que más le conviene al bolsillo del paciente sino lo que más le conviene a él como miembro de esa red de complicidades. 
          El problema es que esto se hace en un sector donde la gente no se siente cómoda escatimando gastos por tratarse de un tema sensible como lo es la salud. Además, se trata de un ámbito donde la asimetría de información es enorme en detrimento del consumidor y las autoridades no intervienen para regular esta forma de robo. Cierto es que no todos los médicos actúan igual pero, lamentablemente, la mayoría en México ya es cómplice de los laboratorios.
          Quizás no todos los fabricantes de medicamentos genéricos o similares tengan óptima calidad, de todo hay en el mercado y habrá que ser selectivos, pero eso no justifica los altísimos diferenciales de precio que hoy se cobran en los medicamentos de patente recetados por los médicos particulares quienes desafortunadamente son cómplices de este acto de insensibilidad e irresponsabilidad social.

miércoles, septiembre 03, 2014

Eficiencia sin eficacia: un drama educativo

Autor: José Rafael de Regil Vélez, si quieres conocer más del autor, haz click aquí
Publicado en Síntesis Tlaxcala, el 3 de septiembre de 2014, en la columna Palabras que humanizan.

En los muchos años que tengo como educador he escuchado una y otra vez a los colegas preguntar: ¿cómo se hace? Ante cualquier cosa de la educación, nueva y vieja, la pregunta es por el hacer. A los maestros y las maestras les gusta que lo que hacen salga bien y se ponen nerviosos cuando no lo logran.
          A fuerza de repetición se han vuelto expertos en llenar formatos: planeaciones, estadísticas, avances programáticos; en tener niños bien uniformados, en hacer espléndidos festivales del día de las madres Y en muchas cosas bien hechecitas más. Muchos, de verdad muchos, son trabajadores eficientes. Entregan en tiempo y forma lo que se les pide y les gusta que sus grupos realicen las labores que les encomiendan de igual manera.
          La eficiencia –hacer las cosas bien- es algo que llama la atención, que seduce, que luce, que permite que se vea el desempeño, pero no siempre va acompañado de eficacia.
         Es eficaz quien hace las cosas adecuadas, tiene claro el punto de llegada y delinea la ruta adecuada para llegar eficientemente (con las cosas bien hechas) hasta la meta.
          En las escuelas hay carencia de eficacia, a pesar de que hay grandísimos esfuerzos por la eficiencia. Es común que una de las grandes preocupaciones docentes, por ejemplo, sea terminar el temario que entregó la SEP o la dirección, aun cuando no haya gran aprendizaje. Los programas de estudios están atiborrados de contenidos y actividades aun cuando la psicología humana procede mucho mejor cuando se abordan pocas cosas, pero bien masticadas y mejor digeridas. Eficientemente se cubre el programa, pero ineficazmente se posterga el aprendizaje.
      Doy un ejemplo para expresarme mejor: un profesor de tercer semestre de Preparatoria se queja amargamente de que sus alumnos llegan sin saber lo básico de las matemáticas: aritmética y álgebra. Esto que pasa es dramático, pues un estudiante en ese nivel educativo ha transitado por al menos DIEZ años en los que le han enseñado matemáticas, en los que sus profesores han terminado los programas, incluso agotado los libros de texto. Su eficiente labor fue ineficaz al no asegurar que un conjunto de chicas y chicos sea capaz de entender la realidad a partir de su cuantificación. Nuestros resultados en las pruebas de la OCDE dan clara muestra de lo que hablo.
         Las escuelas –muchas de ellas- carecen de planes reales, con evidencias de evaluación y metodologías específicas para formar ciudadanos. Alguien puede llegar a la mayoría de edad, habiendo transcurrido trece años de escolaridad, sin haber participado en la elaboración de normas, reglamentos, en su revisión, en su comprensión cabal. Es un ciudadano incapaz de entender por qué la democracia requiere un estado de derecho. Tampoco habrá aprendido realmente a laborar en equipo, porque no hay en las escuelas una metodología concreta que forme en el trabajo colaborativo, que es base de la organización vecinal, de la organización en un municipio, de la capacidad de actuar juntos para supervisar la labor de los funcionarios públicos que llegan a los puestos porque los pone alguien a quienes nosotros elegimos para gobernar.
         Aun más: un joven al concluir al bachillerato difícilmente habrá podido participar teniendo responsabilidades concretas, evaluables en su propia formación, en la marcha de su escuela, en la búsqueda del bien común. Todo se le da hecho, no se les permite tomar decisiones y mucho menos expresar sus juicios críticos, pues a las autoridades les molesta la gente creativa, crítica, que son justo quienes la sociedad requiere para salvar las grandes injusticias, para unirse en torno a soluciones específicas para problemas como la trata de personas, la migración en vulnerabilidad, la violencia intrafamiliar o la carencia de condiciones de seguridad social para la mayor parte de los ciudadanos
Hay poco trabajo en la educación de las emociones, en construir una cultura de evaluación que permita dialogar sobre el logro de los propósitos de un curso, de un programa escolar o incluso de una etapa fomativa completa.
La forma en la que operan los actores del Sistema Educativo Nacional sigue anclada en moralismos, en la disciplina que subyuga (aun cuando los estudiantes se salen de control porque se les sigue tratando como niños cuando deberían ser ya jóvenes encargados de sí mismos), en los cuadros de honor que canonizan a los niños que sacan dieces, muy posiblemente por ser individualistas, sobre estimados en sus casas y capaces para hacer lo que sus profesores les piden, pero muy posiblemente incapaces de arriesgar por sí mismos, como bien señalan los gerentes de recursos humanos que desconfían de las personas de muy buenas calificaciones y gran incompetencia para trabajar autónoma y colaborativamente.
Lo que se entiende por educación es reductivo y no parte de la posibilidad de la total realización de la persona comprometida con el mundo del cual es parte. No se educa poniendo en un más claro lugar los diversos elementos que confluyen en la acción escolar que no en el que se le ha venido dando y cuyos resultados preocupan. Un ejemplo más: la investigación que dio paso a la propuesta de lectura crítica de Yolanda Argudín (Aprender a pensar leyendo bien) daba cuenta de que el 80% de los egresados de licenciatura no entienden lo que leen, pues reconocen grafías, pero son incapaces de contextualizar, de relacionar, de integrar lo leído con el resto de su formación.
La eficacia educativa no está siendo posible porque los docentes y los administrativos están muy eficientemente comprometidos en las cosas accesorias de la educación y no logran siquiera entender una teleología integral, holística de la educación, que sería la que debería orientar sus métodos, técnicas y esfuerzos cotidianos más eficazmente.
Los maestros eficientes e ineficaces navegan muy duro, para ir a ningún puerto. Y su propia formación y la sociedad no son capaz de ayudarles a establecer el rumbo adecuado, que es la posibilidad de ser personas cabales, adaptadas al mundo que les tocó vivir y capaces de transformarlo para que la humanidad digna y justa sea cada vez un poco más posible.

martes, septiembre 02, 2014

El Papa Francisco y su modelo eclesial

Autor: J. Alejandro Ortiz Cotte
Publicado en Puebla on line, el 27 de agosto de 2014

No hay duda de que el Papa Francisco sigue siendo noticia en el mundo occidental. Lo fue desde su primer día como Pontífice. Desde entonces frente a sus acciones existe un gran abanico de interpretaciones en torno a él; en un extremo están aquellos que ven en él, y en sus manifestaciones, la posibilidad de un cambio radical en la Iglesia católica. Hablan de él no sólo con respeto y admiración sino con mucha esperanza. En el otro extremo están aquellos que ven en él y sus acciones actos diabólicos. No, no es broma, es en serio. Solo hace falta que uno se asome al internet y vea videos, blogs, páginas webs que lo identifican como masón, como marxista, como enemigo de la ”verdadera” iglesia, hasta es parte de la horda extraterrestre que vienen a dominarnos. Es ridículo pero es cierto.
         Lo que podemos deducir de esto es que ciertamente hay un buen sector de la religión católica que esta incómoda, enojada, con su estilo de pontificado. Podemos decir que la tendencia conservadora es aquella que no solamente no sabe qué hacer frente a su gestos cada vez más evangélicos y desde una clara opción por los pobres, sino que también empiezan a reaccionar si no frontalmente sí indirectamente en su contra. No han de estar nada contentos con las pocas reformas estructurales que ha empezado a tramitar. Pocas pero valiosas y medulares.
           En medio de estas dos posturas de los extremos existen una gran variedad de posiciones y opiniones. Para algunos es una noticia más, otros no logran identificarlo con algún grupo o tendencia política, para otros es un tema actual del orden mundial y lo siguen en los diferentes espacios noticiosos. Pero lo que sí es cierto es que resulta difícil de catalogar como Papa. Pero ¿se puede analizar “racionalmente” un pontificado? ¿Cómo? ¿Desde qué parámetros?
          En la teología, que es un discurso racional de la fe, se puede hacer. Dentro de los estudios de esta disciplina académica existe un campo de estudio llamado Eclesiología, es decir, estudio o tratado sobre la iglesia. Desde aquí se estudia, se analiza, se justifica, se evalúa el actuar histórico de la iglesia y se discute si este caminar en la historia es coherente y consecuente con las enseñanzas de Jesús de Nazaret, origen, sentido y fundamento de la existencia de la iglesia.
          Una ayuda para este análisis eclesiológico es la categoría “modelo eclesial”. Un modelo eclesial es la postura que tiene la iglesia católica frente al mundo en un momento determinado histórico. Esto significa que en diferentes momentos de la historia, la iglesia ha optado por diferentes actitudes frente a la realidad social (mundo). Una clasificación ya clásica y muy tomada en cuenta es aquella que identifica cuatro modelos eclesiales: el modelo de cristiandad, el modelo de neo-cristiandad, el modelo del Vaticano II y el modelo latinoamericano o de la iglesia de los pobres.
         En el primero la relación es “Iglesia Y Mundo” esto significa que la Iglesia se siente de igual importancia que el mundo y sus poderes terrenales, su relación es de Reinado a Reinado, pero un reinado diferente, este es sagrado frente al mundo profano, donde está el pecado a diferencia de la iglesia, en la que está la salvación. Se debe distinguir entre “las cosas de Dios y las del mundo”, y se nos pide optar: “vivir como el mundo (en pecado) o vivir según los mandamientos de la santa iglesia”.
         En el modelo de neo-cristiandad la relación es “Iglesia VS Mundo” significando que la Iglesia se siente superior a la realidad social, expresando su máxima “fuera de la iglesia no hay salvación”. La actitud que se pide es de ser un combatiente, un guerrero de la fe, alguien que lucha contra los poderes del mal existentes en la historia humana. El fanatismo es uno de los ingredientes de este modelo.
          En el tercero las cosas cambian radicalmente. En este modelo nacido del Concilio (reunión de todos los obispos del mundo) Vaticano II (1962-1965) la iglesia dio un vuelco y trato de “aggionarse” es decir de acomodarse al mundo de ese entonces. Fue así que vinieron grandes cambios eclesiales, entre los que destacan celebrar la misa en la lengua de cada pueblo, transformar los cantos de las liturgias por cantos populares para motivar a una mayor participación en ellas, se transformó la idea de revelación sagrada, de la iglesia misma y de su actuar en la historia. En este tercer modelo eclesial la relación es: “Iglesia EN EL mundo”. La iglesia toma una postura de SERVICIO a la humanidad histórica, encarnada, real.
         Tres años más tarde bajo la misma lógica y dinámica del Vaticano II se reunirán solamente los obispos de América Latina y el Caribe y celebrarán en la ciudad de Medellín, Colombia su segunda reunión como conferencia episcopal Latinoamericana (CELAM) en 1968. Aquí surgirá el último modelo a analizar que implica asumir toda la novedad y actuar histórico del Vaticano II (modelo eclesial anterior) con la realidad propia latinoamericana, por tanto desde una clara opción preferencial por los pobres. De esta manera la relación es “Iglesia EN EL Mundo DESDE LA OPCION POR LOS POBRES”.
         Podemos ir adelantando que el Papa Francisco transita entre el modelo eclesial del Vaticano II y el Latinoamericano. Esto es bueno y es un avance frente a los pontificados anteriores que fueron de cristiandad y de neo-cristiandad. Corren nuevos vientos de esperanzas y alegrías con el Papa Francisco, aunque ciertamente existe una iglesia de cristiandad escondida, todavía muy fuerte y que hace todo lo posible por ir en contra de su modelo eclesial y echarlo abajo. Es cuando sus palabras son una invitación para los que creemos que es posible una iglesia diferente: “Los desafíos están para superarlos. Seamos realistas, pero sin perder la alegría, la audacia y la entrega esperanzada” (Evangelium Gaudium, 109).  Actuemos pero con la alegría del evangelio. Amén.

La tarea de la escuela en la Cátedra Pablo Latapí

Autora: Luz del Carmen Montes Pacheco
Publicado en Síntesis (fecha pendiente)

El Sistema Universitario Jesuita (SUJ) conmemora una vez más a Pablo Latapí Sarré con la Cátedra que lleva su nombre. En esta ocasión se llevará a cabo en la Universidad Iberoamericana Tijuana, los días 28 y 29 de agosto.  Este año se pretende profundizar en el pensamiento de Pablo Latapí en relación a la tarea social que debe cumplir la escuela. Como ya se ha vuelto costumbre, esta actividad académica se compone de un seminario (con asistencia limitada a personas de la comunidad del SUJ), un panel y una conferencia magistral, dirigidos a todo el público.
          En esta ocasión el invitado principal es el Dr. Gabriel Cámara, quien tendrá a cargo el seminario “Otra educación básica es posible” y la conferencia de cierre “Cómo construir otra educación básica”. Él es egresado del doctorado en Educación de la Universidad de Harvard y reconocido investigador que propone modelos alternativos en educación básica y en ámbitos comunitarios; piensa que para trasformar la educación básica y producir aprendizajes de calidad y satisfacción en los maestros hay establecer una “relación tutora”, no cree en la formulación de modelos estándar sino en el establecimiento de relaciones personales de aprendiz y maestro, fincadas en la libertad y en el desarrollo de un sinnúmero de situaciones diferentes. Si usted desea conocer su propuesta puede leer su libro publicado en 2008, disponible en línea y que lleva por título el nombre del seminario que coordinará en la Cátedra de referencia.
En el panel “La tarea actual y futura de la escuela básica desde el pensamiento de Pablo Latapí” participarán la Dra. Cecilia Fierro Evans de la Universidad Iberoamericana León; el Dr. Miguel Bazdesch del ITESO, la universidad jesuita de Guadalajara; y el Dr. Alberto Gárate de Cetys Mexicali.
El 29 de agosto tanto el panel (a las 9 hrs de Tijuana, 11 hrs centro) como la conferencia magistral (12:30 Tijuana, 14:30 centro) se trasmitirán en línea, a través de livestream, cuya dirección es:
www.youtube.com/watch?v=AgnsBfa6U60 ¡Acompáñenos!

lunes, septiembre 01, 2014

¿El problema educativo en México...es sólo técnico?

Autor: José Guadalupe Sánchez Aviña.
Publicado en E-Consulta el 27 de agosto de 2014.


Recurrente, por fortuna recurrente, está resultando el diálogo sobre la educación en nuestro País ocupados desde los esfuerzos que están realizando quienes hoy integran la guía académica y moral del INEE, en medio de un pantano de corrupción y prácticas añejas que los acecha; hasta los alegres discursos de cobertura total y campañas heroicas de alfabetización que anuncia el secretario de educación federal.

Es en este marco que en días pasados, tuve una charla edificante con un grupo de personas interesadas en nuestros destinos educativos. El punto de encuentro se fincó sobre la fuente de la problemática que encierra y limita a nuestro sistema educativo. Difícil aventurar una respuesta sin riesgo de resbalar y caer estrepitosamente.

Como todo evento humano, el fenómeno educativo es complejo, por lo que para entenderlo es necesario realizar un esfuerzo serio por no reducir los factores que intervienen en él; ¿Los maestros? ¿Su sindicato armónicamente fraccionado? ¿Los órganos oficiales? ¿La reforma educativa más reciente? ¿Si usan o no mezclilla? por supuesto que todo esto y más son elementos que intervienen en la definición de lo que nos sucede en materia educativa.

Lo que hoy quisiera señalar en este espacio es que más allá de las cuestiones meramente técnicas y operativas, hay toda una base que orienta y explica los impactos que se causan y dejan de causar en quienes asisten a la escuela. Una base que en su presencia explica que haya personas realmente educadas y que en su ausencia, se presenten personas que con todo y su grado académico, sean severamente cuestionados en su desarrollo como personas, en su paso por la escuela.

¿Es necesario un programa para fortalecer la infraestructura de las escuelas? ¡Por supuesto que sí!, pero no es suficiente. ¿Debemos impulsar un programa de capacitación pedagógica y didáctica entre los profesores? ¡Por supuesto que sí!, pero no es suficiente. ¿Debemos lograr la cobertura total en todos los niveles? ¡Por supuesto que sí!, pero no es suficiente. La educación por definición debe transformar a las personas que se benefician de ella, si esto no sucede pues entonces no es suficiente lo que se hace.

Las instituciones educativas tienen un papel trascendental en esto que se menciona; ya es una ganancia el entender que las Universidad no son empresas convencionales, gracias pero aun hoy, se sigue pronunciando que somos oferentes de un servicio por muy educativo que éste sea, no se trata de ofrecer un servicio pues con esto sumimos a las instituciones en un oleaje de oferta y demanda, en una operación de compraventa un contexto en donde el que paga manda relación entre cliente y servidor en un marco de negociación total y permanente.

Si no es servicio, ¿Entonces qué es lo que las Universidades, todas deberíamos promover? La alternativa está en promover una visión que rompa con este clima que ha dado al traste con intenciones que bien podrían ser defendidos por una sociedad que valorara la educación como una fuente y posibilidad de ser mejores. Las Universidades, deben verse como un espacio en el que se brinda la posibilidad de educarse a quienes participan de ella.

Si me preguntan, diré que el problema de nuestra educación no solo es técnico, es sobre todo de orden filosófico. Casi para cerrar, recupero un fragmento que Pablo Latapí escribió en su último libro en 1999, y que ilustra lo que pretendo señalar en ente texto breve:

"Los valores específicos del hombre no están dados sino en germen en cada hombre y mujer que nace porque somos más proyecto que obra terminada, ellos requieren ser cultivados, protegidos y desarrollados por la educación. Todos somos responsables de preservar la esencia humana. Por esto todos educamos, en la familia, en la calle, en la conversación cotidiana; también por supuesto, en las escuelas y en las Universidades.

Proteger esta dignidad humana es los niños y en los jóvenes, orientándolos para que superen la tentación de reducir su existencia a otras dimensiones más frívolas e inmediatas, es la tarea de la educación humanista que a todos nos incumbe" (pp. 51-52)

Está señalada la responsabilidad que todos tenemos, el que seis de cada diez personas que recientemente presentaron examen para ocupar plazas docentes, lejos de provocarnos actitudes de burla sobre ellas, debería cuestionarnos duramente en el entendido de que todos compartimos la responsabilidad de lo que como sociedad nos sucede. Pero también está trazada la alternativa, la esperanza en movimiento debe representar la posibilidad de cumplir con esa responsabilidad que nos sobrecoge como educadores.