jueves, marzo 26, 2015

Empoderamiento ciudadano, condición del derecho a la educación

Autor: José Guadalupe Sánchez Aviña, si quieres saber más del autor, haz click aquí. Publicado en Lado B el 3 de marzo del 2015

Menuda tarea la de intentar una reflexión sobre los problemas prioritarios de la educación en México, en dónde el espectro de elección es más que extenso en aspectos todos importantes y urgentes; sin embargo, y tratando de señalar un aspecto que considero fundamental por su repercusión en la definición y operación de las políticas públicas, me quiero referir al derecho a la educación (DE).
          Cuando se aborda esta temática se le suele asociar de manera directa a la justiciabilidad, es decir, que pueda ser presentado ante los tribunales como objeto del sistema judicial vigente; posteriormente ha surgido de manera complementaría, la propuesta de considerar la exigibilidad como condición de su cumplimiento, esa exigibilidad que integra de manera más amplia los ámbitos judicial, legislativo, político, administrativo o social.  Sin duda un avance considerable, pero… ¿Es esto suficiente para lograr la vigencia del DE en México?
          Si se ha de aceptar que la persona, cualquiera que sea, en cualquier tiempo y en cualquier lugar, con el hecho de nacer, tiene la condición inalienable de desarrollarse y construirse como ser humano, y que la libertad y la opción de vida, son posibilidades realizables a través de la educación y muy especialmente el acceso a ella, resulta fácil aceptar el DE como esencialmente humano, siendo que el desarrollo humano tiene que ver directamente con la posibilidad que un individuo tiene para elegir una forma de vida que le sea satisfactoria plenamente y permita el desarrollo de todo su potencial.
          En este campo es lógico acudir de inmediato al compromiso que tiene el Estado respecto al DE, de igual forma, es posible delinear las características o cualidades deseables de la educación; sin embargo, pudiera estarse gestando una imagen errónea por incompleta, podría pensarse en que el DE es una concesión generosa de Estado hacia los individuos, esto no es del todo real, es más, es fatalmente errónea.
          Hoy, resulta impensable entender la vigencia del DE sin la existencia de individuos que con conocimiento y capacidad de demanda, con reflexión y acción, se erijan como ciudadanos en pleno ejercicio de sus derechos frente a un Estado que pareciera insensible a las necesidades de la sociedad.
          Por un lado, un elemento que auxiliaría el ejercicio ciudadano de este derecho sería el contar con la posibilidad de medición de su cumplimiento, a través de instrumentos técnicos y sistemas de medición y monitoreo; es decir, la posibilidad de evaluar las políticas educativas en cuanto cumplimiento de la obligación del Estado.
          Por otro, y especialmente relevante para esta reflexión, es el considerar la posibilidad de acción desde agentes fuera del gobierno pero que sin duda comparten la responsabilidad de definir los destinos de la educación en el País: los ciudadanos.
          Es necesario reforzar un concepto de ciudadanía que combine su cualidad reflexiva con su posibilidad de acción, se plantea pues, la existencia de un ciudadano en pleno ejercicio de su libertad capaz de trasformar sus realidades en beneficio propio y de los demás, de un ciudadano empoderado.  Estableciendo que por empoderamiento se ha de entender ese poder que surge de la comunidad que se organiza y aprende, traducido en la capacidad de asumir el control en la definición de las mejores decisiones-acciones en la búsqueda del bien colectivo.
          Establecida esta aproximación rápida a una situación por demás compleja, queda por afirmar: ¿justiciabilidad? ¡Sí!, ¿exigibilidad? ¡Por supuesto!, pero empoderamiento ciudadano como condición indispensable para pensar en un derecho a la educación vivo, pertinente y relevante.  De esta manera, el promover la participación ciudadana impulsada por sus propias fuentes de poder, de un poder que no dependa de aquellos que se dicen gobierno, sino de su reflexión y acción; este planteamiento resulta particularmente pertinente en una sociedad en donde una inmensa mayoría se encuentra en una situación profundamente desfavorecida que la coloca en el agobio existencial y que insiste en hundirla en la desesperanza.

Amor a Bach



Autor: Alfonso Álvarez Grayeb, si quieres saber más del autor haz click aquí. Publicado en La primera de Puebla 

Sucede cada mes, y no por azar: un maravilloso y repetido acto de amor al arte se desarrolla como una partitura precisa en la pequeña aldea suiza de Trogen, en el Cantón de Appenzell. Un grupo de adoradores de la música vocal de Johann Sebastian Bach, en particular de sus más de doscientas Cantatas (que son pretexto para trozos de la música más sublime que se pueda escuchar en la Tierra), han inventado una originalísima celebración del arte de este compositor inconmensurable. Esta gente maravillosa se propuso en el año 1999 ejecutar mensualmente todas y cada una de las Cantatas, de manera que se requieren veinticinco años para completar el ciclo, que pudo comenzar en 2006 y finalizará en el 2030. Nada menos que un cuarto de siglo es lo que durará este proyecto de amor a Bach, solo para expresar una admiración particular y el deseo de compartirla con el mundo, pues la celebración no se limita a los afortunados asistentes que caben entre las paredes de la pequeña iglesia de Trogen, sino que ahí se ejecuta una grabación en vivo con los más altos estándares técnicos, que llegará finalmente a los últimos rincones del mundo a través de CD, DVD e internet.
          La iglesia de Trogen se convierte simultáneamente en una sala de conciertos y en una sala de grabación. Un equipo de técnicos monta esa metamorfosis con una amorosa delicadeza que quiere proteger primeramente la antigua iglesia, y también la comodidad del público, de manera que no se vea estorbado ni por las cámaras ni por los equipos de grabación e iluminación. Se instalan estructuras especiales para colocar las cámaras en forma tal que no sean percibidas por el público y que ellas mismas no aparezcan en la grabación. La plantilla de músicos y cantantes cambia lógicamente de Cantata a Cantata debido a las características distintivas de cada una, pero estos técnicos trazan mapas precisos de su colocación idónea en la iglesia para cada una de las Cantatas. Esta preparación técnica previa toma, luego de la experiencia ganada en los últimos años, unas cuatro horas, dejando la iglesia a disposición de los músicos que ensayan.     
          Con la música no sucede como con la arquitectura o la escultura: no podemos pararnos simplemente frente a ella para admirarla, sino que hay que recrearla en cada ocasión, estableciendo una conexión inédita con la obra de arte musical cada vez. Y cada generación debe hacer lo mismo.
Un equipo de diseñadores discute la estética en la elaboración de los carteles del evento mensual, pero que se extiende a las portadas de discos compactos y DVD que serán difundidas en todo el mundo, además de la presencia en la página Web de la Fundación Bachstiftung, la organizadora del festival, página que se actualiza continuamente. La comunidad involucrada con este proyecto crece año con año a nivel mundial. Sólo en México tiene más de cincuenta y cinco mil seguidores, y se comprueba que el arte de Bach es bien recibido por las jóvenes generaciones de todo el mundo.
          En cuanto a los músicos, vienen de Suiza, del sur de Alemania y de Austria, y son todos especialistas en interpretación –e instrumentos- históricos del tiempo de Bach. Antes de los ensayos, hay que afinar los doscientos cincuenta tubos del órgano, que debido a la falta de humedad y a la temperatura, sufren alteraciones en su sonido. El director musical, Rudolph Lutz, dice que cada Cantata es como un Himalaya, difícil y laboriosa. Un tenor también subraya la dificultad de la interpretación vocal de la música de Bach, y en ocasiones debe respirar a mitad de una palabra. Lutz deja ver el grado de perfección que se quiere alcanzar en cada interpretación, y explica que su tarea es conocer y dominar la partitura de arriba a abajo, y para eso se auxilia de dos expertos, uno musicológico y otro teológico, para dar un contexto completo a la Cantata de turno. El asunto teológico de la Cantata se complica por el antiguo lenguaje barroco que contiene, y se vuelve necesaria una interpretación actual para hallar el sentido correcto de los textos. Para esto se ofrece al público –para su mayor comprensión y disfrute- un taller previo al concierto sobre las dos cuestiones, musical y teológico-linguística.   
          En cuanto al manejo de las cinco cámaras, se hace con algunas personas discretamente dispuestas dentro de la iglesia y por dos más en un camión fuera de ella dirigiendo las secuencias, queriendo todos pasar desapercibidos. Antes del ensayo general, el director, algunos músicos y el ingeniero de sonido analizan, partitura en mano, la grabación previa para pulir errores o afinar detalles de la obra.
           El día del concierto la Cantata se interpreta dos veces (la bellísima Cantata 151, por ejemplo, es muy corta: dura menos de diez y siete minutos), y entre las dos entregas hay una reflexión hecha por un personaje invitado. La post-producción, que incluye el análisis y crítica de las dos interpretaciones, la reflexión y el taller previo, se realiza en Saint Gallen y sirve para corregir o matizar la calidad del producto.

          En fín, que la gente de la Fundación Bachstiftung parece guiarse por la máxima de que Dios está en los detalles, como dijo Flaubert y popularizó Mies van der Rohe. Y hay que ver cuánto detalle hay aquí distribuido en cuánto tiempo, cuánta gente aplicando su experiencia y sus sentidos en este homenaje a Bach. No nos queda más que agradecer a esta gente lo que hacen movidos por el amor y el deseo de perfección. Viva por siempre Bach.   

miércoles, marzo 25, 2015

Desafíos de la mujer educadora 2: formar personas que construyan la paz

Autor: José Rafael de Regil Vélez. Si quieres conocer más datos del autos haz click aquí
Publicado en Síntesis, Tlaxcala, el viernes 20 de marzo de 2015, en la columna Palabras que humanizan.

En el texto que apareció en mi anterior columna en el periódico Síntesis Tlaxcala, comenté que compartiría con los amables lectores de Palabras que humanizan las ideas que compartí con ocasión del día internacional de la mujer con profesoras y madres de familia en Tlaxco, Tlax., sobre los desafíos y los retos que enfrentan hoy las mujeres educadoras. He señalado que uno de ellos es formar personas sexualmente integradas (http://textoscirculo.blogspot.mx/2015/03/retos-y-desafios-de-la-mujer-educadora.html).
                Creo que un segundo reto que enfrenta todo educador, incluidas las madres, es formar personas que construyan la paz, entendida como la existencia de condiciones para que los seres humanos en lo individual y común puedan vivir dignamente. Su contrario, la violencia, es todo lo que impide la vida digna, haya o no balazos y golpes (si se quiere dar un vistazo mayor a esta manera de comprender lo pacífico, pueden consultar el artículo publicado también en la columna denominado: “La paz es posible, tiene que ser posible”: http://textoscirculo.blogspot.mx/2011/10/la-paz-es-posible-tiene-que-ser-posible.html).
              La persona pacífica es proactiva. Está comprometida consigo, con los demás, en especial los próximos y entre ellos los menos favorecidos, con el mundo que le tocó vivir. Se compromete en que haya vivienda que permita la intimidad, la creación de un hogar –que es más que las paredes del hospedaje cotidiano-; atesora la salud y sus requisitos como la salud y la higiene; valora que la escolarización contribuya a la formación del entendimiento, la voluntad, la libertad, en conjunto con la familia y los grupos socializadores como las iglesias, las organizaciones civiles, sin inteligencia, corazón y voluntad ningún cambio es posible.
                De igual manera aprecia y apoya la existencia de infraestructura de comunicación, de transporte, de sanidad. Entiende que para que haya comunión y progreso debe haber información y expresión. Rechaza que los aparatos institucionales y empresariales estén por encima del valor de las personas y vigila que no haya abusos de autoridad. En el empeño de la construcción de la paz privilegia la mediación en la solución de conflictos que los abusos de poder.
                La lista de características de la persona pacífica es grande, grande, y siempre encontrará su raíz en la educación, en especial la que las mujeres madres y las profesores de educación básica, tienen en sus manos. Solo se puede educar para la paz en la paz. En cada hogar, en cada aula, en cada espacio de convivencia de los templos, las juntas auxiliares se juega el que las nuevas generaciones sean invitados a relacionarse con los demás buscando el bien común, en cualquiera de las dimensiones individuales y sociales de que se trate.
                Educar en la paz para la paz significa crear ambientes en los que unos cuiden de los otros, en los que se puede hablar y escuchar, en los que haya higiene, lectura, escritura, dialogo, al tiempo que haya rechazo y denuncia del acoso, los golpes, la irresolución de conflictos por la existencia de irrespeto, golpes, indiferencia.
                Actualmente abundan los materiales pedagógicos para dar estos pasos. Cada milímetro que se avance es el abono de una cuota real de humanidad digna. El desafío, el reto está allí, hay que formarse como educadoras y educadores para encararlo sin esperar recetas y fórmulas mágicas. Es posible, tiene que ser posible.

Apología de la libertad de expresión

Hace dos años y medio escribí en este espacio un llamado a la libertad de expresión, íntimamente ligada a la de la información http://textoscirculo.blogspot.mx/2012/10/nuestros-derechos-la-informacion-y-la.html). Hoy que el despido de Carmen Aristegui de la empresa MVS ha causado gran revuelo, me invito e invito a los lectores a no perder de vista que no se pueden construir una familia, una vecindario, un municipio, un estado o una nación sin el libre ir y venir de informaciones y sin que la expresión pueda emitirse libremente para la construcción de una democracia en la que quepamos todos.
                Como suelo hacer, desconfío de las polarizaciones donde hay dioses y demonios. Rechazo tanto a las autoridades que se extralimitan y censuran, como a mis conciudadanos que se autocensuran, se desentienden y se mueven básicamente por sentimientos y no por una mente y corazones que se muevan buscando lo más sensato, indagando, dudando, opinando.
                Sí: en México hace falta que sigamos hablando de estos derechos humanos fundamentales, como los demás que continuamente son violados, atajados, conculcados. Y que nuestras discusiones al respecto sobrevivan el morbo de la moda de la salida de una periodista de un medio ocurrida en el vaivén de los múltiples intereses políticos, económicos y sociales que forman una trama compleja en la que todos, de una u otra forma, somos parte.


miércoles, marzo 18, 2015

Retos y desafíos de la mujer educadora I: formar personas de sexualidad integrada

Autor: José Rafael de Regil Vélez. Si quieres conocer más datos del autor, haz click aquí.
Publicado en Síntesis, Tlax., el 12 de marzo de 2015, en la columna Palabras que humanizan.

Con ocasión de la conmemoración del Día Internacional de la Mujer recibí la invitación de un grupo de mujeres en Tlaxco, Tlax. para conversar con ellas sobre un tema que tiene mucho que ver con el lema que asignó la Organización de las Naciones Unidas para esta efeméride: “empoderando a las mujeres, empoderando a la humanidad: ¡imagínalo!”
El tema para nuestra charla fue el de “Retos y desafíos de la mujer educadora”, supongo que en atención al gran número de madres y profesoras existente en esa región (y yo añadiría que en todas).
                La reflexión conjunta comenzó señalando cómo entender la educación de una manera amplia, que dé cuenta de la riqueza de este fenómeno: “Educar es acompañar el proceso por el cual una persona responde a su propio llamado de ser más con, por y para los demás en el mundo que le tocó vivir, de manera integral y abiertos a la trascendencia”.
                La educación, conforme a lo anterior, es un proceso que pretende que una generación acompañe a otra en el descubrimiento de las posibilidades que para ser humano descubrieron las generaciones que las precedieron y en las suyas propias para que el mundo en el que les tocó vivir pueda ser más humano, justo: un lugar para vivir con personas con dignidad.
                Ese día me permití compartirles que yo encuentro que me parece que hay tres áreas prioritarias de retos y desafíos -de oportunidad de empoderamiento-  en esta segunda década de nuestro siglo:
a) El de la educación para vivir una sexualidad integrada, la que forma mujeres que siendo muy mujeres asumen su masculindad y hombres que siendo muy hombres asumen su femineidad.
b) El de la educación que forma personas capaces de valorar todo aquello que los permite ser mejores seres humanos con, por y para los demás con quienes comparten el mundo que deberán transformar en un espacio de solidaridad, justicia y de bien tener, bien ser, bien estar y bien saber.
c) El de la educación que forma para que las mujeres y los hombres se responsabilicen de la creación de condiciones para vivir en paz.

En esta colaboración de mi columna quiero referirme en esta ocasión

                La sexualidad humana es muchísimo más que distinción de hormonas, cromosomas y genitales. Es una forma de estar en el mundo que se caracteriza por su apertura para dar y recibir vida humana y que se constituye en una fuerza que lanza a las personas fuera de sí para lo masculino encuentre lo femenino que puede ser y viceversa.
Un ejemplo entre muchísimos: para una mujer vivir una sexualidad integrada como madre significa que en el contacto con lo masculina descubra las posibilidades paternas que tiene; para el hombre, lo contrario, que significa que un varón debe descubrir sus posibilidades maternas.
Rasgos tradicionalmente relacionados con lo masculino como la agresividad, la capacidad lógica, la racionalidad, la valentía, la fuerza son correlativos con lo femenino, caracterizado como afectividad, intuición, emoción, ternura, capacidad de acoger la vida. Una persona es más completa cuando en el contacto con la sexualidad de los otros integra la suya propia de una manera más amplia, holística.
Esto significa que una persona educada, formada, para construir una sexualidad humana más plena es capaz de ir más allá de los roles de género, de los encasillamientos socio-culturales que excluyen lo masculino de lo femenino y viceversa.
La mujer educadora –lo mismo que el hombre educador- está llamada a propiciar en los educandos la apertura para que de manera libre, respetuosa, ubicada en el contexto cultural inmediato vayan al encuentro del otro mujer u hombre y al compartir responsabilidades domésticas, escolares, sociales, descubran lo masculino y lo femenino y lo integren en su propia forma de ser.
Un amigo varón educado de esta forma puede ser capaz de abrazar con gran ternura a un amigo, hermano, colega que atraviese por momentos reales de dolor, sufrimiento, miedo, frustración o angustia, esos que colapsan temporalmente nuestros deseos de seguir adelante comiéndonos el mundo. Por abrazar así no es menos varón, es más ser humano. Siguiendo esta lógica: debe ser capaz de dar abrazos firmes, recios, de esos que impulsan a salir a comerse la vida a bocados.
Decía anteriormente: se educa en un contexto cultural específico, pero no solo para que las personas se adapten sin más a él, reproduciendo perennemente los valores y las conductas atribuidos tradicionalmente a los roles de género, sino para transformar los significados y las formas de interrelación que permitan que las personas coexistamos con las posibilidades de siempre y las que la complejidad del momento histórico exigen de nosotros.

Educar implica tomar de frente el desafío de formar no mujercitas u hombrecitos, sino seres humanos integrales, integrados, abiertos, capaces de reconocerse en los otros, con los otros y para los otros, con la sabiduría suficiente para rescatar de la cultura lo que humaniza y transformar en ella lo que lo impide, y si de sexualidad se trata: permitiendo que las mujeres sean muy cabales porque son lo suficientemente masculinas y femeninas para generar vida humana en todos los ámbitos; facultando a los hombres para que sean muy cabales porque son los suficientemente femeninos y masculinos para generar vida humana en todos los ámbitos.

viernes, marzo 13, 2015

El administrador de empresas posmodernas.

Autor: Jorge Luis Flores Romero
Publicado en Puebla on line
Durante más de un siglo, los autores clásicos de la administración han realizado grandes aportaciones en este campo. Por sus teorías y aportaciones, son considerados referentes fundamentales para el estudio de las escuelas científica, de las relaciones humanas y clásica. No obstante la fecha en surgen y el tiempo transcurrido, el conocimiento acumulado es vigente hoy día, pues la administración es, en estricto, la puesta en marcha y un compendio de teorías y aportaciones, paradigmas y preceptos, técnicas y herramientas que se emprenden e implantan para a hacer de las instituciones y empresas, entidades eficientes y productivas, rentables, duraderas y competitivas.  ¿Qué ha cambiado?
          Para cumplir con sus metas, las empresas requieren de un administrador y líder que cuente con visión  y perspectiva multidisciplinaria y holística, de liderazgo efectivo. Administradores eficientes, eficaces y bien adaptados a la enorme movilidad de mercado. Individuos que actúen y se desempeñen de manera congruente y consistentemente en apego a principios y valores éticos. El doble discurso no tiene cabida. Los colaboradores son sumamente perceptivos. Desean que sus líderes los conduzcan por los caminos que han diseñado conjuntamente para enfrentar los períodos de crisis y adversidad que caracterizan los actuales entornos socio económicos y políticos.
          Los preceptos y paradigmas del management y la administración posmodernos, dan cuenta de que se requiere líderes con mentalidad de estrategas, gerentes y empresarios que conforman la alta dirección, se caractericen por su ubicuidad, asertividad y proactividad. Personas automotivadas con juicios preclaros sustentados en la perspectiva interna del negocio y del cliente. Que cuenten también con un efectivo pensamiento financiero y la disponibilidad de innovación y aprendizaje, pero ante todo, personas capaces de definir objetivos y metas, diseñando las acciones estratégicas para cumplirlos, con pleno conocimiento del contexto socioeconómico en donde habrán de enfrentar además, los retos que representa garantizar supervivencia y éxito.
          El cambio que se exige a los administradores, obedece y debe dar respuesta a las teorías posmodernas de la administración, en donde las organizaciones asumen nuevas forma y estructuras. Los modelos organizacionales están evolucionando de empresas funcionales y autocráticas, a organizaciones flexibles, dinámicas y evolutivas, es decir, organizaciones orgánicas. ¿Qué las caracteriza o distingue a las organizaciones posmodernas de aquellas burocráticas y mecanicistas del siglo XIX y XX? Que para garantizar su supervivencia han cambiado su enfoque de funcional a humano. Son organizaciones en donde las cualidades de los trabajadores, su personalidad, la creatividad, el trabajo en casa, y dejar a los colaboradores  la libertad de hacer y de crear, son ahora nuevos paradigmas que el administrador adopta como ejes de su liderazgo. Criterios que conforman ahora una cultura organizacional impensable para Henry Ford o Frederick Taylor.
          Más que el beneficio financiero o la utilidad inmediatos, las organizaciones posmodernas prospectan su adaptabilidad al entorno y  dirigen acciones para la generación y gestión del conocimiento. Los administradores son ahora conscientes de que cada empresa es un ser social vivo, dinámico, con una personalidad y competencias únicas. El reto será hacer de estas competencias una ventaja competitiva para la generación de valor. El castigo, las represalias, la política y los juegos de poder, siguen presentes, pero no se oprime, ni se violenta a la persona. En el marco de la ley, se le respeta para promover una competencia sana y la lucha de facciones por alcanzar los mejores resultados.

         Hoy día, los administradores promueven la comunicación informal y las relaciones interpersonales positivas. Son proclives a descentralizar la toma de decisiones y no están preocupado por la baja de las ventas, sino por encontrar soluciones a la desmotivación. No castigan, impulsan el trabajo colaborativo. Suprimen niveles jerárquicos para allanar el camino hacia los colaboradores; responden eficientemente en situaciones de alta incertidumbre. Son ante todo, democráticos y sensibles, empáticos a las necesidades humanas. Saben que la alta productividad y el entusiasmo, son dos efectos que confirman la satisfacción por el trabajo. Las empresas más valiosas del mundo: Google, Facebook y  Apple, son posmodernas.

II Jornada de Educación sobre la Convivencia Escolar


Autor: Laura Angélica Bárcenas Pozos, si quieres saber más del autor haz click aquí 
Publicado en E-consulta 
En la Ibero Puebla, cada programa de licenciatura puede tener un Consejo Estudiantil de Representantes (CER)  que, como su nombre lo indica, es un pequeño grupo de estudiantes que se encarga de representar a sus compañeros de carrera en diversas acciones que organiza la Universidad o ellos mismos, por el periodo de un año.
En el caso de la Licenciatura en Procesos Educativos, los estudiantes del CER se están haciendo de cierta fama porque organizan una actividad académica de alto nivel, sobre algún tema que pueda resultar no solo de interés para los estudiantes de esta carrera, ya sean de la Ibero o de otras instituciones; sino que desde su organización, lo piensan y lo dirigen a profesores en funciones, principalmente de educación básica.
         Este año, el CER de la Licenciatura en Procesos Educativos está organizando la II Jornada Educativa para el día 9 de abril en el Auditorio Gimnasio Ignacio Ellacuría, el tema a tratar es la convivencia escolar y cómo trabajarla desde tres posturas educativas: Montessori, Freinet  y la propia investigación educativa. Dado que las alumnas de esta carrera piensan en grande decidieron invitar a personalidades expertas en la materia, de diferentes partes del país para compartir sus conocimientos con el público asistente.
          La carta más fuerte y quien dictará la conferencia magistral es la Dra. Cecilia Fierro, de la Universidad Iberoamericana León, que ha trabajado el tema de convivencia escolar en sus investigaciones y a partir de estas han desarrollado algunos libros en donde se hacen recomendaciones a los docentes sobre las mejores maneras de enfrentar a los alumnos para generar una buena convivencia en el aula, como: Ojos que sí ven: casos para reflexionar sobre la convivencia en la escuela. Seguramente la Dra. Fierro no solo nos dirá que ha encontrado en sus investigaciones, sino que hará una serie de recomendaciones de cómo enfrentar los problemas de convivencia escolar.
          Posteriormente habrá un panel, en donde las invitadas a participar son la Dra. Bertha Fortoul, quien nos explicará cómo la investigación educativa está colaborando a mejorar los problemas de convivencia escolar, la Lic. María de Lourdes Vargas  nos dará sus ideas sobre cómo abordar este tema desde la pedagogía de María Montessori y lo mismo hará la Mtra. Hortensia Fernández, pero desde la pedagogía de Celestin Freinet. La Dra. Fortoul nos visitará desde la ciudad de México, mientras que la Lic. Vargas lo hará desde la ciudad de Oaxaca. La Mtra. Fernández radica en nuestra hermosa ciudad.
          Finalmente se hará la presentación de un libro que reúne el estado del arte sobre la convivencia escolar que se ha recopilado en los últimos diez años. Este libro lo presentarán dos catedráticas de la Licenciatura en Procesos Educativos, la Dra. Isabel Royo y la Mtra. Teresa Brito, quien además coordina este programa. Cómo ustedes pueden apreciar queridos lectores, este es un evento de alta calidad que busca aportar un poco a la reflexión sobre el tema de la convivencia escolar, de cómo mejorar las relaciones alumno-alumno y alumno-docente en la escuela, para prevenir situaciones conflictivas y dramáticas como de las que hemos sido testigos en las últimas semanas.
          Debo decir que al apoyar a los estudiantes en la organización de este evento, me he llevado gratas sorpresas; primero y tal vez la más importante es la sensibilidad que han mostrado las alumnas y los alumnos al decidir abordar esta temática en un momento complicado en nuestro país en donde la violencia se ha vuelto cotidiana y en donde las confrontaciones entre compañeros son noticia de primera plana de los principales periódicos locales.
          También me sorprendí cuando me di cuenta que todas las invitadas son mujeres, me imagino que debe haber algunos hombres trabajando sobre el tema, pero es evidente que son mujeres las que llevan la batuta, las que muestran con más claridad sensibilidad hacia estos delicados temas y además son las que tienen el reconocimiento de los otros por trabajar el tema. Junto a esta, la tercera sorpresa es la capacidad de organización que han tenido los estudiantes para llevar a cabo un evento de esta envergadura y realmente han requerido de  sus profesores apoyos mínimos  lo que muestra qué tan competentes se van haciendo.

          Así que no me queda más que invitarlos a venir a este evento, a escuchar a estas expertas, obtener ideas, reflexionar sobre cómo podemos mejorar la convivencia escolar en nuestras escuelas y consultarlas sobre las dudas que nos asaltan cuando se tienen que enfrentar la violencia que ha entrado de la calle a la escuela.

martes, marzo 10, 2015

¡Mexicanicemos al mundo!

Autor: José Rafael de Regil Vélez. Si quieres conocer más datos del autor, haz click aquí
Publicado en Síntesis Tlaxcala, el 5 de marzo de 2015.

La semana pasada, la última de febrero de este 2015, se soltó la bomba: la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE) de México envió una nota diplomática al Vaticano porque Francisco, su jefe de Estado, comentó a un amigo en una misiva personal que fue publicada, que habría que espera que su natal Argentina esté “a tiempo de evitar la mexicanización”, refiriéndose al problema del narcotráfico en el país austral. Desafortunada expresión del pontífice que muestra la realidad de violencia y corrupción que vivimos los mexicanos. Comentarios en las redes sociales fueron y vinieron.
                La nota me hizo recordar el final de los años 80, cuando viví en Medellín. En ese entonces los medios de comunicación –generalmente de memoria corta- utilizaban la expresión “colombianización” para expresar una situación de descomposición social derivada del narcotráfico y los múltiples focos de violencia que había en el país andino-caribeño: autodefensas, guerrilleros, ejército, policía.
                Pero ese no es hoy mi punto, sino lo que sucedía cuando los colombianos se enteraban de mi nacionalidad: les causaba gran emoción. En Medellín había salas de cine especializadas en películas mexicanas, estaciones de radio dedicadas totalmente a nuestra música. México –y sus ciudadanos- éramos muy queridos por nuestro arte, por nuestra cultura, por nuestro aporte político, social y económico a la región latinoamericana.
                Yo creo que sí debemos mexicanizar al mundo, puesto que somos mucho más que la violencia desatada por una delincuencia cuya relación con el resto de la sociedad es imprecisa, pero no necesariamente sana.
                En diciembre pasado el Banco Interamericano de Desarrollo daba cuenta de que México fue en el 2014 el país de América que más incrementó en dólares sus exportaciones, por encima de la paz mundial.
Apenas en enero de este año la revista de divulgación de la Universidad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo (la Nicolaíta) hacía un recuento de triunfos en concursos y reconocimientos internacionales que han recibido estudiantes mexicanos en robótica, informática, ingeniería y construcción, química, física, biología, matemáticas, geografía. Detrás de cada uno de ellos hay un esfuerzo real de mejora de condiciones de vida hecho por padres de familia (la educación de los hijos en cualquier sistema educativo es muy caro), profesores que los acompañan en su proceso formativo, directivos escolares que apoyarn, academias de ciencias que convocan, que organizan.
En México muchas mujeres y muchos hombres están fuertemente comprometidos con la promoción y defensa de los derechos humanos, de la igualdad, del apoyo a migrantes, de vigilar el cumplimiento de las autoridades en materia de competitividad, de transparencia, de resultados educativos. Tenemos organizaciones no gubernamentales de reconocido prestigio nacional e internacional por su compromiso y su preocupación por los problemas que nos atañen a todos, pero que ellos asumen como una misión especial, que bien vale la pena.
En nuestro país hay periodistas que se juegan la vida por informar, por acercar a todos nosotros la realidad que muchas veces queda enterrada para que no pueda ser conocida. Su labor es un esfuerzo enorme de participación ciudadana y política en los asuntos que requerimos para seguir caminando como país. Me atrevo a nombrar a los recientemente fallecidos Julio Scherer y Vicente Leñero. Otro botón de muestra son los periodistas Alejandra Xanic von Bertrab y Narciso Contreras, quienes ganaron en 2013 el premio Pulitzer, la primera por la coautoría que desenmascaró las acciones corruptas ligadas a la expansión de Wal Mart en México y el segundo por sus imágenes sobre las realidades sociales en nuestro país. La lista de periodistas destacados por diversos motivos positivos es muy grande.
No abundo, pero podríamos hablar de muchísimas cosas mexicanas importantes en ámbitos como el arte, la artesanía, el folklore, la gastronomía, incluso en materia de relaciones exteriores, políticas públicas como las de salud.
En México tenemos personas y cosas que aportan con su ser y su actuar a la humanidad entera. Estoy convencido de que no hay que tener miedo a mexicanizar el mundo, porque hacerlo significa apertura, que permite que en correspondencia recibamos lo que en otros países sucede y que complementará nuestro ser y actuar.
            No hay que tener miedo a que nos estigmaticen, sino a la cerrazón que no da y recibe todo aquello que suma para una vida un poco más humana cada día.