martes, marzo 01, 2016

Transformarnos en ciudadanos del más acá

Autor: José Rafael de Regil Vélez
Publicado en Síntesis Tlaxcala, el 01 de marzo de 2016, en la columna Palabras que humanizan.

Mientras repasaba los mensajes que pronunció el Papa Francisco en la visita que realizó este mes a México no pude menos que recordar la idea que transmitió hace cosa de 200 años Ludwig Feuerbach en Heidelberg (hoy en Alemania), cuando pronunciaba sus Lecciones sobre la esencia de la religión. Me permito traer el texto para compartirlo con los lectores:
El objetivo de mis escritos como también de mis lecciones es: el de transformar a los hombres de teólogos en antropólogos, de teófilos en filántropos, de candidatos del más allá en estudiantes del más acá, en liberarlos de ser ayudantes de cámara religiosos y políticos de la monarquía y aristocracia celeste y terrestre, en hacer de ellos ciudadanos autoconscientes de la tierra. Mi finalidad es, así pues, ni mucho menos sólo negativa o anuladora, sino más bien positiva, sí, niego sólo para afirmar; niego sólo el ser aparente, fantástico de la Teología y de la Religión para afirmar el ser real del hombre.
Es claro que el padre del humanismo ateo estaba denunciando a las personas de fe de su tiempo (que bien podrían ser muchas del nuestro) que por estar preocupadas por lo religioso (lo del más allá) se desafanaban de los problemas sociales, políticos y económicos de su tiempo, de su tierra (el más acá). Sus expresiones son lapidarias: transformar a los hombres de teófilos en filántropos, de teólogos en antropólogos…
En la Europa de la naciente revolución industrial, de las influencias iluministas, del surgimiento de las ciudades como hoy las entendemos y del nacimiento de los estados modernos constituidos sobre la base de que el poder emana de las personas y no de lo divino, los problemas sociales se venían haciendo cada vez más complejos y algunos grupos de habitantes tomaban conciencia de que había que hacer algo más que rezar esperando que todo viniera de un más allá que fuera sede de lo divino; o, peor tantito, esperando que aunque las cosas de este mundo fueran pésimas, si las personas tenían resignación, oración, penitencia y sacrificio tendrían una recompensa en el más allá, ganado a costa de vivir en el valle de lágrimas en el más acá.
Hoy el más acá sigue siendo una deuda pendiente: mueren inocentes por las más injustas y diversas causas, hay nuevas formas de esclavitud englobadas en la expresión “trata de personas”, las condiciones socioeconómicas y políticas de muchos lugares producen multitudinarios flujos migratorios caracterizados todos ellos por la vulnerabilidad de las personas.
La economía excluye antes que incluir, millones de personas carecen de una salud que ser cuidada podría costar un puñado de dólares que nunca podrán tener juntos. Los estados vulneran a sus ciudadanos, las decisiones han sido confiscadas por unos cuantos que han hecho del poder político su modus vivendi. El crimen se ha organizado en proporciones globalizadas con secuelas de corrupción, trastocamiento de formas de convivencia.
La visita de Francisco, el pontífice de los católicos, a México ha sido también un llamado a ser ciudadanos del más acá, responsables del mundo que nos ha tocado vivir, protagonistas de la historia que se construye en nuestro aquí y ahora. En el encuentro con religiosos, religiosas, seminaristas y sacerdotes en Morelia decía con todas sus letras: no nos resignemos… No nos acostumbremos a que las cosas sean como están, tan poco humanas y humanizantes.
Invitó a “todos los hombres de buena voluntad” en su mensaje a los jóvenes a entender que la riqueza no está en lo que se consume, sino en lo que cada uno es y con lo que cada quien puede sumarse para construir un mundo más justo, fraterno. Nos invitó a discutir para construir acuerdos y concuerdos; a pedir perdón por haber despreciado formas de vida que respetan más a la casa de todos -como las de los indígenas- para asumir el desafío de inventar un mundo sostenible, de respeto a los otros y a lo otro.
La diferencia entre el papa venido de Argentina y Feuerbach es que el primero piensa que la militancia en el más acá es a la vez la militancia del más allá, porque la invitación del Dios Padre-Madre de todos es a que las personas tengan vida y la tengan en abundancia; a darle gloria cuando se alimenta al hambriento, se viste al desnudo, se visita y cura al enfermo... Precona que se aventuran bien quienes buscan la paz, comparten lo que tienen, viven con el corazón siendo capaz de ponerse al lado del sufrimiento del otro para convertirlo conjuntamente en gozo.
Para todas las personas que apuestan por el ser humano y la justicia y no solo para los católicos la invitación sigue vigente: ante los ingentes desafíos de nuestro tiempo no nos resignemos. Confiemos como si todo dependiera de Dios, pero actuemos como si todo dependiera de nosotros. Transformémonos en ciudadanos del más acá, aun cuando pudiéramos tener puestos la vista y el corazón en el más allá.

sábado, febrero 20, 2016

Hablemos del amor... sin tanta melcocha

Autor: José Rafael de Regil Vélez
Publicado en Síntesis, Tlaxcala, el 16 de febrero de 2016 en la columna Palabras que humanizan

He hecho la prueba muchas veces con grupos de jóvenes y adultos. Todos hablamos del amor, pero cuando hago la ineludible pregunta sobre qué es eso de lo que decimos, prácticamente nadie atina a señalar mayor cosa: impera la ambigüedad. Con razón la palabra amor está llena de melcocha y malentendidos: nos referimos a él sentimentalmente, llenos de romanticismo, como si protagonizáramos una película y fuéramos princesas de Disney… Bueno, realmente no pensamos mucho… hablamos de lo amoroso diciendo todo y posiblemente nada. Intentaré clarificar un poco:
Una mirada a lo que hacemos los humanos nos permite decir que somos capaces de relacionarnos con los demás, comprometiéndonos en su crecimiento como seres humanos.
La madre puede empeñarse en sacar adelante a sus hijos: con el que le cuesta la disciplina, intentando que la obtenga; con el que sufre con las rupturas en las relaciones que establece, animando para gane fortaleza; con el que tiene menor salud, bregando para que la obtenga.
El amigo es capaz de obligarse a caminar con el amigo cuando la situación económica atraviesa por un bache o el fracaso y la frustración parecieran abatirlo o la enfermedad lo agobia.
Un profesor puede buscar de una y otra forma que un estudiante se relacione con las cantidades hasta que logre hacer matemática; trabajar para que el introvertido logre abrirse al mundo exterior; intentar que el egoísta ensanche su horizonte personal abriéndose a los demás y recibiendo de ellos riquezas para ser una persona más cabal.
La lista de ejemplos puede crecer y en todos ellos será posible encontrar un común denominador: hay en los amorosos un querer profundo de que el otro crezca; un intento comprometido en promover al otro para que sea el mejor ser humano que pueda ser; lo que los latinos llamaban benevolencia, es decir: el querer el bien del otro (bene / volere). Desde esta constatación podemos afirmar que quien habla del amor indica la voluntad incondicionalmente fiel de la promoción del otro para que sea más otro en la situación en la que se encuentre.
En esta línea -para seguir profundizando- amar y enamorarse no son lo mismo… Desde mi perspectiva son palabras mal emparentadas… En el primero hay que dar el paso, moverse, ser activo. En el segundo las personas no son agentes, pues el enamoramiento es algo que acontece, ante lo cual se reacciona. Aquel tendería a la mayor permanencia posible, este -tarde o temprano- va a desaparecer. Amar es volitivo, enamorarse es mucho más bioquímico.
El amor tampoco es mero sentimiento, aunque acoja en su experiencia una pléyade de sentires. El sentimiento sirve para advertirnos de la realidad, nos conecta con lo que deseamos, con lo que necesitamos y nos dice cuando hay algo que nos amenaza, nos recompensa, nos rompe el balance. En cuanto pasa aquello que nos mueve dejamos de sentir lo que sentíamos para enfocarnos en otra cosa. No se espera de una madre amante o amorosa el que ame solo mientras le dura la alegría o la tristeza o el miedo o la sensación de confort, sino de una manera que vaya trascendiendo momentos, lugares y circunstancias: que ame al niño, al joven o al adulto que ha ido siendo su hijo o su hija.
En muchas, muchas, muchas ocasiones el amor tiene que pasar por el crisol del disgusto, del dolor, de la incomodidad. No es  para nada agradable ni en sí mismo reconfortante estar toda la noche al lado de la cama de un niño a quien no baja la temperatura o consume la leucemia, como tampoco lo es lidiar con el necio que niega la realidad, víctima de su incapacidad mental o de los bloqueos que suceden cuando se viven las cosas que tocan las fibras más sensibles de la persona. Mucho menos es placentero tener que soportar las rarezas que de una forma u otra todos tenemos y a las que quien nos ama no está acostumbrado o no le parecen agradables, por más que haya pasado el tiempo y nos conozca. Es muy difícil seguir comprometidos cuando las fuerzas disminuyen, cuando ha pasado la emoción del primer contacto y el otro se nos ha vuelto un viejo conocido.
Más allá del sentir el amor es compromiso con, por y para el otro.

Vistas de este modo las cosas el amor es posible para con la pareja, los hijos, los padres, los pacientes del personal de la salud, los discípulos de los profesores, los amigos: en todas estas formas de relación (y las que el lector quisiera añadir) es factible ir más allá de la melcocha, la parafernalia de las princesas Disney que sobre simplifican las explicaciones sobre la vida humana. Se puede llegar al compromiso de hacer cuanto de nosotros dependa para ser más con, por y para los demás. De eso hablamos cuando de amor hablamos.

La economía del amor

Autora: Ma. Teresa Abicharred Fernández


14 de febrero, domingo y un día antes de la quincena. ¿Qué vas a hacer este fin de semana?, me preguntó un compañero de trabajo, haciendo alusión a que el pago llegaba hasta el lunes 15. ¿Cómo celebrar el amor sin dinero?
Si somos como el 80% de las personas en este país que pretende festejar en esta fecha, estaremos pensando en dar un regalo o realizar alguna actividad especial con la pareja, los amigos o la familia.
La Cámara de Comercio, Servicios y Turismo en Pequeño (Canacope) en Puebla publicó algunas cifras con respecto al gasto de los poblanos en este día: rosas, chocolates y peluches, además de una  comida o cena  representan un gasto promedio de  seiscientos pesos, y en algunos casos hasta dos mil; mientras que los más aventurados pueden aprovechar para comprometerse y gastar hasta diez mil pesos en un anillo de compromiso.
¿Dónde quedó la idea de regalar afecto porque lo importante es convivir?  Regala afecto, no lo compres fue una campaña del  Instituto Nacional del Consumidor (hoy Profeco) que en el año de 1982 abogaba por el consumo responsable. Con la frase, “el dinero no vuelve si lo dejas ir” invitaba a reflexionar sobre las compras impulsivas, de último momento, como comprar flores en la calle o decidir entrar al cine o una cita romántica para poner broche de oro al día más romántico del año.
Y aunque a algunos les parece cursi o producto de la mercadotecnia, lo cierto es que es una fecha que incita a realizar acciones extraordinarias para demostrar amor. ¿Cómo no hacer compras impulsivas si no hay nada que aleje más a la razón que la emoción? Y es la emoción la que se busca provocar en cada uno de los anuncios, aparadores y lugares de entretenimiento en los que se respira el amor y con ello los regalos.
Sin embargo, a favor de esta fecha, se puede decir que tiene un efecto económico importante, ya que ayuda a reactivar  la economía local, generando flujos importantes de efectivo en los negocios asociados a la efeméride comercial, incrementándose hasta en un 30% los ingresos en restaurantes, cines y algunos otros lugares que registraron lleno total.


Formación moral, asunto ético que compete a todos

 Autor: José Guadalupe Sánchez Aviña
Publicado en Lado B, el 18 de febrero de 2016.

En medio de un mundo basado en la exigencia de lo fácil, lo inmediato y lo útil, acecha siempre la tentación de perder de vista esos esenciales que hacen de la cotidiana una existencia realmente humana. Entre estos se encuentran los procesos educativos; se refiere a una educación capaz de provocar que el hombre desde su condición de ser natural desarrolle toda su potencialidad y se constituya a sí mismo, con los demás, en Ser humano.  La educación entendida entonces como proceso civilizatorio que humaniza, que implica un acto permanente de valoración y en sí mismo de la educación como algo valioso, como algo por lo cual esforzarse por decisión propia.
Al hablar de educación se hace referencia a aquella que hoy se le puede asociar con el concepto de calidad, entendida como la utópica aspiración formativa de dimensión humana que se orienta fundacionalmente al logro del bien de individuos y comunidades. Partiendo de esta consideración se deja en claro lo inadecuado de separar la educación valoral de la calidad educativa. Como dos condiciones centrales que exige esta calidad, se reconocen:
1) Que debe ser política educativa, dado su interés público, el promover la autonomía interdependiente del estudiante, centrando la atención en la formación moral como natural del ámbito escolar; formación promotora del cumplimiento de obligaciones morales basado en un sistema ético personal, asumido como propio a partir de un proceso reflexivo; y,
2) La recuperación del docente como sujeto moral y factor estratégico del proceso; privilegiando su formación a través del ejercicio introspectivo que le posibilite apropiarse de su acción educativa; mientras el docente no sea explícitamente consciente de sus propios valores fundamentales y sea capaz de traducirlos en una pedagogía de los valores que posibilite el desarrollo moral de sus estudiantes, estaremos ante una práctica docente alejada de la esencia para la que es conminada: la educación.
Cierro esta intervención, acudiendo a palabras de Pablo Latapí cuando señala: “Humana y solo humana es la capacidad de concebir la existencia como destino, con principio y fin, con sentido de realización, en donde cabe –al lado de otras fuerzas determinantes e incontrolables– el libre albedrío para elegir entre el bien y el mal. Por esto, humano es el orden moral que compromete nuestra conciencia hasta en sus actos más secretos” (2009: 51) Y a propósito de Latapí, no hay que confundir ni reducir la formación moral a lo que se llama formación religiosa.


Dejemos que nuestro témpano docente se derrita

Autor: Carlos Augusto Audirac Camarena
Publicado en E-Consulta, el 18 de febrero de 2016.

Esta entrega tiene el propósito de compartir con el lector mi estrategia para desarrollar la asignatura desarrollo organizacional, en el marco del plan de estudios de la licenciatura en Dirección de Recursos Humanos de la Universidad Iberoamericana Puebla. Primordialmente deseo motivar a la reflexión en relación a las prácticas docentes que los profesores aplicamos en cada uno de los cursos a los que somos invitados a participar.
En el campo de la dirección empresarial y en particular en el manejo del cambio organizacional, en los años recientes se ha ido generalizando el uso de cuentos e historias especialmente escritos para abordar temas relativos a los procesos de negocio tales como la mercadotecnia, las operaciones, las finanzas y la dirección de personal, como un recurso para la formación de los integrantes de los cuadros directivos, para generalizar aprendizajes desarrollados en los empleados o como recurso didáctico para la docencia en las escuelas de negocios de las universidades.
Este período escolar realicé un cambio en mi didáctica permutando el libro que tradicionalmente había estado usando como referencia para estudiar los diversos temas relativos a la asignatura Desarrollo organizacional, con uno escrito en forma de cuento por los profesores de la Universidad de Harvard John Kotter y Holger Rathgeber: Nuestro témpano se derrite (Editorial Norma); el título complementario es sugerente: Cómo cambiar y tener éxito en condiciones adversas. Ahora el texto guía es el cuento y el libro "académico" es el que va acompañando al estudiante en la comprensión de los contenidos del primero. El texto de Kotter y Rathgeber aborda el tema del cambio organizacional contando la historia de una comunidad de pingüinos que deben enfrentarse al inminente colapso de su hábitat y a la decisión de emigrar a otro témpano que asegure su supervivencia como grupo. La obra es una analogía respecto del manejo de los procesos de cambio organizacional.
Ahora como profesor, en lugar de explicar teorías y contribuciones de autores del desarrollo organizacional, estrategias de cambio, modelos de intervención y demás asuntos de la materia, he iniciado la lectura del cuento en conjunto con los estudiantes, explorando en cada párrafo de cada una de las escenas de la historia qué concepto organizacional está "encriptado" en el mismo, procediendo entonces a buscar en el texto "académico" y en otros recursos tales como artículos o en contenidos de otras asignaturas por las que han pasado los estudiantes, el respaldo conceptual que explique las diversas situaciones a las que se enfrentan los personajes de la comunidad imaginaria de pingüinos y con ello generar los aprendizajes que se pretenden en los objetivos de la asignatura.
Lo anterior me demanda como profesor una lectura completa del cuento de referencia para identificar los contenidos de la asignatura en los diversos párrafos de la historia e ir hilvanando con los estudiantes las definiciones, teorías, modelos, herramientas, estrategias, autores y ejemplos del desarrollo organizacional a medida que van necesitándose para explicar y dar sentido a lo que Kotter y Rathgeber tratan de ilustrar como la secuencia del cambio organizacional, las repercusiones institucionales al emprender el mismo y las dificultades a las que se enfrenta el promotor de mejoras en su rol de consultor interno. Para que esta estrategia funcione es preciso planear todas y cada una de las sesiones que integran el período escolar (definir el syllabus), de tal manera que se sincronice el avance de la historia con los contenidos meta planeados.
Esta estrategia docente pretende permitir que el témpano de la práctica recurrente aplicada para el aprendizaje de la asignatura se derrita y dé paso a una nueva conformación de recursos que posibilite experimentar mejores y más efectivas formas de aprendizaje en las cuales se mantenga la participación activa del estudiante desde la primera y hasta la última sesión del curso.
Como profesor este cambio se convierte en un riesgo de no alcanzar los objetivos de aprendizaje acordados con el coordinador académico de la licenciatura, que debe ser afrontado con el propósito de explorar alternativas que permitan incorporar recursos didácticos diferentes en función de las necesidades y expectativas de los estudiantes.
Al momento de escribir este documento ha avanzado apenas un mes de estudio del período académico y por las primeras evidencias que he podido identificar ha resultado una dinámica que está generando una actitud diferente para mis estudiantes por la razón que deben leer "un cuento" y a partir de ahí buscar ahora, contenidos que les permitan identificar el mayor número de temas de la asignatura relacionados con las escenas de la historia.

También el témpano de los estudiantes empieza a descongelarse y a adoptar formas diferentes dependiendo de sus propios perfiles personales. Mi reto como profesor al final del semestre será documentar una historia paralela a la de Kotter y Rathgeber, en la que los personajes somos los estudiantes y el profesor tratando de salvarnos del colapso de un témpano educativo que debe derretirse para dar paso a un nuevo escenario.

sábado, febrero 13, 2016

¿Qué hacer después del Guadalupe-Reyes?

Autora: Claudia Rodríguez Hernández
Publicado en Síntesis, Puebla, el 28 de enero de 2016

Desde hace semanas se acabó oficialmente el maratón Guadalupe - Reyes, la principal consecuencia que dicho maratón provoca en un buen porcentaje (arriba del 50%) de los adultos mexicanos, es el aumento de entre 1.5 y 3 Kg de peso - en el mejor de los casos-.
Pues bien, es momento de hacer una reflexión y analizar si verdaderamente ha terminado este periodo, ¿ya dejamos de comer alimentos en una cantidad excesiva?, ¿ya no tenemos reuniones o festejos familiares o de trabajo?
La realidad de nuestro país es que aunque terminen las fiestas decembrinas, las celebraciones continúan prácticamente todo el año, lo que ocasiona que tengamos un consumo constante de alimentos con alta densidad energética; es decir, ricos en azúcares y grasas. 
Pues bien, enero representa la posibilidad de establecer nuevos retos y cumplirlos, sin duda uno de los más deseados por la mayoría de las personas es bajar de peso, y entonces la pregunta sería: ¿cómo podemos conseguirlo a pesar de las constantes fiestas?
La primera recomendación para lograrlo es olvidarse del peso; es decir, no fijar una meta en términos de kilogramos perdidos, si no establecerla en función de la adquisición de hábitos saludables. El peso se puede perder haciendo dietas restringidas o dejando de comer algunos o muchos alimentos, sin embargo, esa estrategia tendrá resultados únicamente a corto plazo, ya que pocas personas pueden mantenerse por mucho tiempo en un régimen así; además, no es saludable bajar de peso por dejar  de comer. 
Entonces, mi propuesta para lograr una reducción de peso es poner la mirada en la modificación de hábitos de alimentación y del estilo de vida; si logramos cambiar nuestras costumbres y mantenernos en las nuevas, conseguiremos resultados favorables en la composición corporal, sobre todo en la pérdida de grasa corporal, lo que tendrá un impacto positivo en el estado de salud a mediano y largo plazo.
Específicamente, recomiendo hacer una lista de hábitos sencillos de adoptar, como por ejemplo: reducir a la mitad su consumo de refresco, reducir una o dos tortillas a la hora de la comida y de la cena, eliminar el azúcar de las bebidas, tomar dos vasos más de agua natural al día, iniciar con una caminata de 15 minutos tres veces a la semana, etc. La idea es hacer una lista de máximo 12 estrategias, e ir integrando una a una hasta lograr la incorporación de todas a nuestro estilo de vida, de esta manera cada año puedo integrar nuevas estrategias que perduren incluso durante las épocas de más festejos.


El robo de las ideas en la escuela

Autora: Luz del Carmen Montes
Publicado en E-Consulta el 29 de enero de 2016

El robo de ideas es un plagio, que es la acción y efecto de plagiar, que a su vez significa copiar obras ajenas, adjudicándolas como propias (ambas definiciones de la RAE). Y las instituciones educativas son lugares en donde sabemos que se practica diariamente esta acción, sobre todo en las de los niveles medio superior y superior. Digo sabemos porque son lugares en donde “exigimos” que cuando se cita una idea de otro, se indique el autor o autores y los datos más importantes del texto.
Muchos profesores de esas instituciones “exigimos” que se cite debidamente (de acuerdo con un estilo definido), pero ¿nos aseguramos de que se haga? La vigilancia es un asunto menor si trabajamos la idea de que citar rigurosamente significa respeto a las ideas de otros, aunque es cierto también que ante la abundancia de prácticas deshonestas, no nos queda más remedio que cerciorarnos de ese respeto, porque en caso de no hacerlo, conformamos una cadena de deshonestidad.
¿Cuándo debe citarse? En el Manual de Publicaciones de la Asociación Americana de Psicología (APA por sus siglas en inglés) dice “Cite las obras de aquellos cuyas ideas, teorías o investigaciones han influido directamente en su trabajo. Esto puede proporcionar antecedentes fundamentales, sustentar o debatir su tesis u ofrecer documentación para todos los hechos y cifras que no son del conocimiento común”. En una institución educativa citar correctamente es obligado, desafortunadamente no muchas personas lo hacen.
Dos botones para muestra. En los últimos meses han acusado de plagio académico a dos altos funcionarios colombianos. A la magistrada de Justicia y Paz del Tribunal Superior de Bogotá, Teresa Ruiz Núñez, quien admitió que faltaron las comillas en algunos párrafos de su tesis de maestría; declaró además que fue sin intención, pues pidió a personas de su oficina que le ayudaran a acomodar el texto y se les pasaron las comillas al citar las ideas de otros autores. El segundo, el ex viceministro Guillermo Reyes quien copió textos académicos en su tesis de doctorado en la Universidad Complutense. Por cierto, ambos casos fueron expuestos por la unidad investigativa del tiempo.com.
Yo me pregunto antes esos casos, y otros más, ¿qué hacían sus profesores? Al menos una vez en la revisión de los documentos ¿se ocuparon de verificar las fuentes? No es tan difícil sospechar el plagio académico cuando estamos familiarizados con la forma en que escriben nuestros estudiantes. Los párrafos con alta probabilidad de plagio son, por ejemplo, los bien escritos o muy bien escritos en donde no se citan los autores; párrafos largos, complicados, con muchos términos especializados; y un conjunto de párrafos o ideas con diferentes estilos de redacción. Aun cuando no contemos con el software que inmediatamente identifique el plagio, o como se anuncia uno de ellos que “detecte el límite entre inspiración y plagio”, hay ya buscadores potentes que identifican una o diversas fuentes en donde se ha publicado esa idea.
Cuando un profesor trabaja el valor de las ideas y se cerciora de que sus estudiantes respetan las de otros autores -porque ellos son autores de su propio texto- invierte más tiempo en la revisión, requiere más concentración y más cuidado; y muchas veces esos “más” no son debidamente remunerados; pero poco se compara con la satisfacción de una tarea cumplida, cuando se sabe que al hacerlo no se vuelve uno cómplice de prácticas deshonestas.
Las instituciones educativas también son escenarios en donde se previene y se evita el plagio académico, y son espacios en los que por excelencia se promueve y se cultiva el desarrollo de ideas propias. Yo me pregunto qué pasó en el proceso formativo de algunos personajes famosos, que recientemente han sido acusados de plagio (fuera del ámbito académico): el escritor Roberto Saviano, autor de “Gomorra” y “Cero, cero, cero”, el dibujante argentino Cristian Dzwonik, más conocido como Nik; Quentin Tarantino; y hasta el arzobispo Juan Luis Cipriani; entre muchos otros.
No bajemos la guardia, no cedamos porque nos pagan mal o porque no hay reconocimiento. No cedamos por cansancio ante las razones débiles y superficiales como: fue un descuido, no lo sabía, estoy parafraseando, no me lo enseñaron así. Cuidemos el estilo, el estilo importa, y no me refiero al estilo de citar, sino al estilo de profesores cuidadosos y comprometidos con la tarea de educar. Contribuyamos al cultivo de la ética académica, de la ética profesional y más aún, de la ética de vida.


Lunch saludable: no solo es para los niños

Autora: Daniela Ramos Jiménez
Publicado en Lado B, el 28 de enero de 2016

Con todos los problemas de nutrición que tiene la población mexicana, principalmente sobrepeso y obesidad, hoy la población comienza a fijarse más en lo que come o lo que se les brindan a los niños mediante el lunch o lo que venden en las escuelas.
Con respecto en este punto en 2011 se comenzó el Acuerdo Nacional para la Salud Alimentaria, en el cual a través de la Secretaría de Educación Pública y la Secretaría de Salud, se buscaba reducir en las escuelas el consumo de alimentos ricos en grasas saturadas, azúcares refinados y sodio, por lo que en algunas instituciones prohibieron la venta de alimentos con estas características y las empresas de alimentos optaron por empacar sus productos en contenedores más pequeños para reducir las porciones y por lo tanto cumplir con la nueva normatividad, sin embargo esta no es la solución.
La iniciativa se basó en una encuesta que realizó PROFECO en 2009 sobre el consumo de alimentos en las escuelas y encontraron que el 74% de los padres de familia les daban dinero a sus hijos y no les enviaban un lunch desde casa. Por lo que si nos seguimos basando en esta problemática entonces si anteriormente un niño compraba un jugo embotellado de 330 ml ahora comprará de dos a tres jugos de 180 ml cada uno (la porción adaptada para su venta) por lo que el pequeño estará recibiendo las mismas o más kilocalorías que si solo se tomara un solo jugo de tamaño regular. Entonces el problema no son los productos el problema es la educación en cuanto a nutrición y alimentación que tienen los padres.
Con los estilos de vida que tenemos en la actualidad cada vez es menos frecuente que los padres elaboren un lunch adecuado. Sin embargo, los niños aprenden de los padres, por lo que si un menor observa que el papá se lleva un lunch práctico y adecuado al trabajo el niño por sí solo pedirá un lunch similar para llevarse a la escuela, pero si observa una conducta donde los padres desayunan solo café o refresco y pan, el pequeño optará por adquirir el mismo hábito y entonces que no nos sorprenda observarlos con sus vasos entrenadores con café, refrescos o jugos.
Por lo anterior es recomendable elaborar un lunch tanto para los niños como para los padres que contenga frutas y verduras, cereales integrales y alimentos con proteínas, sin olvidar los lácteos bajos en grasa y grasas vegetales saludables como el aguacate. De esta manera se va formando un hábito no solo momentáneo sino para toda la vida, evitando las enfermedades que hoy aquejan a la población mexicana.

La formación de investigadores educativos en México

 Autor: José Guadalupe Sánchez Aviña
Publicado en Lado B, el 21 de enero de 2016

Muchos años han pasado desde las reuniones de trabajo en Cuernavaca entre Pablo Latapí, Carlos Muñoz Izquierdo y Manuel Ulloa (Muñoz Izquierdo, Mayo 1994 en Gutiérrez Serrano 1998), ha pasado tiempo del inicio del Centro de Estudios Educativos (CEE) en 1962, de Comisión de Nuevos Métodos de Enseñanza (CNME) de la UNAM en 1969 y del arranque del Departamento de Investigaciones Educativas (DIE) del CINVESTAV en 1971. En un principio la actuación de los investigadores de la educación era “guiada” apenas por la intuición, combinando motivos racionales “orientados” por la sensación de que lo que se hacía era lo pretendido y con la consciencia de que lo que se hacía era lo que el país, y en especial su educación, requería.
En México, la investigación educativa, y la formación de investigadores con ella, se han ido construyendo con el tiempo. Varias han sido las personas que se han encargado de impulsarla y realizarla, así como diversas las formas de intentarlo y hacerlo; hay que reconocer que el trabajo realizado por todos ellos, con la finalidad de promoverla primero y consolidarla después, ha sido de gran valor y sus logros dan testimonio de ello, se puede reconocer una situación que hace pensar en un futuro promisorio, hoy se cuenta con:
a) Organismos sólidos como el Consejo Mexicano de Investigación Educativa (COMIE), consolidados centros de investigación como el Instituto de Investigaciones sobre la Universidad y la Educación (IISUE) y el Centro de Investigación y Estudios Avanzados (CINVESTAV) entre otros..
b) Revistas especializadas como la Revista Mexicana de Investigación Educativa (RMIE), así como la Revista Electrónica de Investigación Educativa (REIE).
c) Participación de diversidad de importantes Universidades que cuentan con áreas específicamente destinadas a la investigación en educación y con programas de doctorado orientados a la formación de investigadores educativa.
Un aspecto a tomar dentro de los puntos de llegada es el considerar a la pedagogía como su espacio de génesis, por lo que bien en ese momento se podría haber llamado investigación de la educación y sobre todo porque en ese momento de emersión como campo específico se hace patente la relación estrecha y dialéctica entre hacer investigación educativa y el estar formado para ello; se hace evidente que son dos caminos que se entrecruzan permanentemente, afectándose el uno al otro, si se quiere comprender la formación de investigadores, resulta inadecuado separarla de lo que es la investigación sobre la investigación.
Por otra parte, la formación de investigadores ha sido vista desde dos ópticas, la fáctica y la formal, que posteriormente se convierten en una tercera que pretende la integración de ambas, esto último al parecer como consecuencia del paso del tiempo y de la consolidación de la investigación educativa que la ha llevado a un estado de institucionalización.

Un tercer elemento, consiste en que cuando se habla de formación de investigadores, se hace referencia básicamente a la dimensión externa del sujeto que conoce, centrando la atención a las condiciones y circunstancias experienciales en las que se forma. Aun cuando la relacionan con los procesos cognitivos o bien emocionales aterrizados en lo que podríamos llamar actitudes y percepciones que sobre sus experiencias tienen los sujetos en formación o bien reconstruyendo trayectorias personales, pareciera una oportunidad para incursionar en propuestas innovadoras que den continuidad a lo ya logrado, dirigiendo la atención a los procesos que tienen lugar en el sujeto en proceso de formación; con esto, se vislumbra una pregunta que ofrece posibilidades para construir un problema de investigación educativa: ¿Qué posibilidad existe para considerar la dimensión interna referida a las operaciones conscientes e intencionales que suceden en el sujeto que se forma, como objeto de estudio?

La Escuela al Centro: nuevo capítulo de la Reforma Educativa

Autor: José Guadalupe Sánchez Aviña
Publicado en E-Consulta el 3 de febrero de 2016

El pasado 15 de octubre de 2015, mediante un comunicado, el secretario Nuño Mayer dio a conocer los siete ejes temáticos para hacer posible la implementación de la reforma educativa promovida por el actual gobierno: 1.- Fortalecimiento de la escuela; 2.- Servicio Profesional Docente; 3.- Mejoramiento de infraestructura y equipamiento educativos; 4.- Revisión de planes y programas de estudio para un nuevo Modelo Educativo; 5.- Vinculación de la escuela con el sector productivo; 6.- Fortalecimiento de equidad e inclusión educativa; y, 6.- Reforma administrativa de la SEP.
Ahora, el 25 de enero 2016, anuncia la puesta en marcha la primera de estas siete prioridades: “La Escuela al Centro”, estimándola como una acción estratégica que haría posible la transformación del sistema educativo mexicano, a través de mejorar las estructuras organizativas de la escuela para llevar la reforma hasta el interior de las aulas.
La propuesta considera a la escuela como “…el corazón del sistema educativo” y pretende concentrar los esfuerzos en fortalecer la actuación de cada escuela a favor de la educación. Para lograr lo anterior, han definido seis líneas de acción:
1.    Una nueva organización en las escuelas para aligerar la carga burocrática de maestros y directores, de modo que se puedan concentrar en su tarea más importante: la educación.
2.    Más recursos directos a las escuelas para que puedan resolver sus problemas cotidianos sin depender de una larga cadena burocrática o tener que pedirle dinero a los padres de familia.
3.    Fortalecimiento de los Consejos Técnicos Escolares para que se consoliden como el principal órgano de decisión técnico pedagógico de cada escuela. Continuará habiendo seguimiento mensual a la ruta de mejora, pero ya no tendrán que sesionar el último viernes de cada mes.
4.    Participación social efectiva y responsable, para promover la transparencia y la rendición de cuentas en las escuelas.
5.    Mejorar el uso del tiempo en la jornada escolar, dando flexibilidad a cada escuela -dentro de ciertos parámetros- para seguir con un calendario de 200 días o cambiar a uno de 185 días con jornadas más largas.
6.    Un programa de escuelas de verano, en las que se ofrecerá a los alumnos de escuelas públicas actividades deportivas, culturales y de reforzamiento académico, cuando así lo deseen los padres de familia.
Ahora bien, en la actualidad se pueden identificar cuatro enfoques que orientan las políticas educativas existentes, asociadas todas al logro de la calidad educativa: 1.- Centrada en la Escuela; 2.- Implicación del maestro; 3.- Implicación de la comunidad; y 4.- Una considerada como Integradora. Al parecer la iniciativa a la que hacemos referencia corresponde al primer enfoque mencionado.
El enfoque Centrado en la escuela ha seguido dos tendencias, por un lado mayor autonomía de las escuelas, adelgazamiento de unidades centrales o una privatización de los servicios educativos, así como el hecho de que el sistema evalúa los resultados logrados de la escuela, pero la utilización de resultados de manera punitiva; y por otro, la descentralización con reorganización de los sistemas educativos.
Un nuevo capítulo en la Reforma Educativa empeñada en la modernización de nuestro sistema educativo mexicano; habrá que permanecer atentos a los verdaderos alcances posibles y sobre todo a las implicaciones “laterales” que implica una acción de esta naturaleza.
Seguiremos comentando al respecto pues hay mucho que decir aún.