domingo, marzo 31, 2013

Viejos y vigentes significados: la Pascua


Autor: José Rafael de Regil Vélez ,  Publicado en Síntesis Tlaxcala el 29 de marzo de 2013

Para Juan García y su equipo, por las ganas que tienen de compartir vida
Cuando los humanos tenemos experiencias profundas, significativas, llenas de sentido, de esas que mueven la mente y el corazón y orientan nuestras acciones, solemos transmitirlas a las siguientes generaciones. Si sucede que a estas también les parece que son importantes y trascendentes las trasmiten a sus sucesores.
 Si lo experienciado tiene que ver con cosas trascendentes que nos religan, que nos unen a lo que consideramos Dios, las religiones aparecen como grandes vehículos que institucionalizan las cosas para garantizar que sean replicadas en distintos tiempos y lugares.
Estructuran un conjunto de explicaciones que pueden ser contadas en diversos tiempos y lugares; instrumentan una serie de preceptos para vivir conforme al espíritu de aquellas experiencias originarias y articulan una serie de ritos y ceremonias que hacen que en la repetición cultual las cosas queden a disposición de otros. Hoy, como hace miles de años, los judíos celebran la Pascua reunidos en familia, recordando cosas antiguas, los cristianos hacen ritos bautismales y los musulmanes saludan a la meca.
 El problema viene cuando esas experiencias originarias, originantes se van revistiendo de símbolos, de ritos y al paso del tiempo las personas empiezan a no entender fácilmente de qué se trata todo eso. Así puede pasar las celebraciones de la semana santa, llenas de símbolos, de gestos, de textos sagrados.
 Para evitar la repetición insensata de acciones que no dicen nada, vale la pena volver los ojos hasta los tiempos en que Jesús de Nazareth deambulaba por los caminos del Medio Oriente y predicaba algo que él había encontrado muy, muy valioso: que sí hay respuesta para las cosas deshumanizantes que entristecen nuestros corazones, como el odio, la violencia insensata, la exclusión, la preminencia teleológica de cualquier otra cosa que no sean las personas, el robo, el ocultamiento de la verdad.
 En sus tiempos como los nuestros la muerte insensata provoca indignación, tristeza y dolor; el despojo de lo trabajado, también. Y cuando esto se da en niveles macro la impotencia es tal que nos sentimos desbordados, expectantes por algo que pueda revertir las cosas y este mundo sea viable humanamente hablando.
 Jesús vio con claridad que el sentirse querido profundamente por Dios, más allá de cualquier querer inmediato y compartir la vida en la fraternidad son dos cosas que no fallan para construir alternativas de vida humana digna.
En esto se encuentran cosas importantes para vivir como la compasión, la inclusión, la misericordia, la verdad, la justicia, la creatividad, la libertad y se tiene el dinamismo para comprometerse como lo hicieron Benito de Nursia, Francisco de Asís, Ignacio de Loyola, Teresa de Ávila, Teresa de Calcuta, Vasco de Quiroga, Bartolomé de las Casas y muchas mujeres y hombres que entregaron lo que eran, lo que tenían lo que sabían a la causa del ser humano, que es la misma causa de su padre-madre Dios y que se concreta en la fraternidad que busca la vida humana justa y digna.
 El empeño de aquel nazareno por la vida humana digna fue tan serio y valió tanto la pena que un mensaje quedó grabado en los corazones de muchísimas personas. A pesar de que haya situaciones tan difíciles que parecieran de muerte, esta no tiene jamás la última palabra sino la de la vida…. La muerte no triunfa, la vida sale victoriosa en el amor, la fraternidad, la promoción de los otros y de uno mismo. Y esto porque hay un amor muy grande que sobre pasa todas nuestras limitaciones e incluso todas nuestras malas disposiciones; un amor divino.
 Quien se ha descubierto amado enormemente, invitado y acogido en la fraternidad que busca la justicia, quien experimente el compromiso de los valores humanizantes que polarizaron todas las energías con las que vivió Jesús, tiene fe en que el mundo puede ser más como Dios quiere, tiene esperanzan en que la apuesta por un futuro en el que se viva como hijos de Dios es algo que vale la pena; se compromete amorosamente en crear mejores condiciones de vida humana digna. Fe, Esperanza y Amor, virtudes que orientan una vida comprometida en la causa de la Vida.
 Los días jueves y viernes santos, el domingo de resurrección portan esta antiquísima experiencia y son días para mirar la propia vida, descubrir cuándo nos hemos sentidos cercados por situaciones de muerte y por oscuro que pareciera el panorama la vida emergió una y otra vez triunfante. Son tiempo propicio para zambullirnos en lo humano, en lo que humaniza y también en lo que trasciende. La experiencia que subyace a los días santos nos llama a sentirnos agraciados, agradecidos e invitados a no bajar la guardia, porque el mundo que vivimos requiere urgentemente una reingeniería humanizante y saber que la vida triunfa sobre la muerte es un motor garantizado para que algo bueno en ello sí suceda

miércoles, marzo 20, 2013

José Guadalupe Posada: del pueblo a la celebridad


Autor: Alfonso Álvarez Grayeb
Publicado: La Primera de Puebla, 15 de marzo de 2013

     Tomemos a un humilde muchacho de Aguascalientes, del barrio de San
Marcos para más señas, nacido en plena mitad del siglo XIX, y que en
cuanto aprende a leer y escribir con un hermano mayor como maestro, se
inscribe a la academia de dibujo del municipio. Ya con 16 años se hace
aprendiz en un taller litográfico, y ahí se relaciona con gente de periódico,
cosa que sirve para empezar a publicar caricaturas de corte político en la
revista El Jicote, que arremete contra el gobernador de su estado;
también invierte su tiempo en copiar imágenes religiosas cuando no está
en su chamba de chalán de un taller de cerámica. Hasta aquí nada
extraordinario, nada del otro mundo, diríamos.
     Pero hagamos ahora un salto hacia adelante en el tiempo dejando a
propósito un hueco de muchos años que llenaremos después, hasta el
momento en un artista mundialmente conocido y celebrado como el gran
pintor Diego Rivera se pinta a sí mismo como el hijo (artístico, moral) de
ese humilde dibujante y grabador apellidado Posada, y de la calavera
catrina, quienes lo toman de las manos, revelando la gran admiración
(¿veneración?) que Rivera guardaba por Posada. Consideremos además
que hoy se reconoce sin ambages que existe una huella innegable de ese
pobre grabador de Aguascalientes en artistas de la talla de José Clemente
Orozco, Francisco Díaz de León y Leopoldo Mendez. ¿Cómo sucedió eso?
¿porqué?
     Retomemos donde habíamos dejado a la vida sencilla de Posada. Se va
para León acompañado del que era el dueño del taller de litografía donde
trabajaba y después se independiza para hacer ilustraciones y grabados
para cajetillas de cigarros, libros y papeles varios. Un año después
regresa a Aguascalientes, tiene 21 años, y a los 23 se casa y poco después
compra el taller de su amigo y ex-jefe. Ahora colabora con varios
periódicos de León, y le toca ilustrar los estragos de la terrible inundación
acaecida en esa ciudad en 1888, que dejó muchos muertos y
desaparecidos. Ya de 36 años se traslada a la ciudad de México, aprende
otras técnicas de grabado en plomo y zinc, colabora en un par de
periódicos, y trabaja en el taller del célebre Antonio Vanegas Arroyo, aquel
gran impresor y editor de gacetas callejeras y deliciosas imágenes de
corridos, historias, adivinanzas y libros para niños, con el que
seguramente aprendió mucho.
     Al fin se hace José Guadalupe de su propio taller en la ciudad de México y
ahí se destapa retratando a las clases populares explotadas por los ricos
porfiristas. Sus grabados, de un verdadero alcance antropológico, ilustran
la vida cotidiana de la gente humilde y sus preocupaciones allá en los
finales del siglo XIX y principios del XX. Gente simple inclinada a la magia,
a la superstición y al miedo al fin del siglo
. y del mundo; Posada retrata
los acontecimientos naturales y los tremendos accidentes tanto como las
manifestaciones populares de las creencias religiosas. Un verdadero
antropólogo involuntario.
     No aspira a más: simplemente quiere narrar acuciosamente las peripecias
de su pueblo; no pretende ser un artista, pero desde esa humildad, la
historia lo ha colocado merecidamente en la celebridad y la admiración
cuasi unánime. Dice el caricaturista Rafael Barajas, El Fisgón, que sin
aspirar a nada, Posada terminó encaramado en el Parnaso. Y es por su
humildad, por su ojo sensible puesto sobre el espíritu del mexicano de a
pié y sus avatares, y no por ser un revolucionario o un crítico radical, pues
a pesar de mostrar y a veces mofarse de las grandes desigualdades de las
clases sociales en el México porfirista y apenas tres años del
revolucionario, no se pasó de la raya en su línea editorial. Con todo,
Posada resulta ser un precursor del movimiento nacionalista mexicano e,
insisto, un antropólogo, al contarnos gráficamente sobre simples historias
populares que lo mismo ilustra crímenes, pasiones y corridos, hasta
historias de aparecidos y de milagros.
     Donde da Posada plenamente en el clavo es con sus celebérrimas
calaveras, forma que escoge para plasmar sus críticas a los despropósitos
sociales y políticos de su tiempo, y las representa en variadas formas, a
caballo, en bicicleta, en los toros, en las procesiones. La más famosa, La
Catrina, sirve para burlarse de los indios enriquecidos durante el
porfiriato, que desprecian sus costumbres y orígenes y que quieren imitar
la moda europea. Por cierto, el nombre de esa calavera no lo puso Posada,
sino tiempo después su
hijo espiritual Diego Rivera. Rememoremos
este año 2013 el primer centenario de la entrada del humilde y genial
grabador José Guadalupe Posada a la posteridad.



Urge una transformación de la educación más que una reforma


Autor: Oscar E. Hernández López*
Publicado: en lado b, 14 de marzo de 2013

     La idea de la mente como almacén cuyo principal instrumento es la memorización, actividad mental que ha sido extremadamente exaltada en la educación tradicional, ha sido el faro orientador en la mayoría de las escuelas en todo el mundo, Bereiter (2005) con su noción de comprensión, pretende tanto superar esta idea reduccionista de la mente como fundamentar la noción de construcción de conoci­miento.
     Con esta teoría se puede trascender ese reduccionismo de la pedagogía tradicional que limita el concepto de aprendizaje a un tópico y a lo que se pueden enseñar y examinar directamente respecto a ese tópico bajo una metodología en la que las actividades se vuelven un fin en sí mismo; otra forma de este reduccionismo pedagógico consiste en limitarse a la expresión personal de lo aprendido y a la sensación que ese aprendizaje le produjo al alumno o lo que le hizo pensar.
     Estos planteamientos de Bereiter son una tremenda crítica a la educación vigente encasillada en esta teoría de la mente como alma­cén. Tal teoría predomina sobre la mayoría de las concepciones del aprendizaje constructivista. Aún prevalece un concepto de educación centrado en el paradigma de la adquisición (sobre todo de información que pocas veces se traduce en conocimiento) en el que abundan las estrategias centradas en el aprendizaje individual.
     Otra camisa de fuerza propia de la educación tradicional es la de cubrir los programas de estudio al 100% y revisar todos los temas que en ellos aparecen con un nivel igual de importancia. Tradicionalmente los cursos se organizan por temas, en algunas asignaturas secuencia­dos pero muchas veces no hay relación entre unos y otros, los criterios de selección son determinados por programas oficiales o particulares y muchas veces responden al índice de un texto, al sentir del profesor o comité que diseñó la materia, casi siempre son temas que se conside­ran relevantes según la profesión o área disciplinar y desde luego con el peligro de que estén totalmente aislados de las demás disciplinas, es decir, lo que prevalece es la excesiva parcelación del conocimiento, desconectado de la realidad, del mundo y de los problemas reales que en él se presentan.
     Pocas veces se toma en cuenta el nivel real de cono­cimientos que poseen los estudiantes y se supone un nivel general ho­mogéneo así como un grado de desarrollo de sus habilidades también homogéneo. El programa suele ser lineal, establecido para ser cubierto en un tiempo considerado adecuado pero que la mayoría de las veces resulta insuficiente y no permite adaptarse a los dinámicos cambios y diferencias que se presentan en el correr del semestre como suspensio­nes de clases, contingencias sanitarias, actividades cívicas, etc.
     La siguiente metáfora ilustra lo que sucede en un curso tradicio­nal cuyo programa está organizado por temas y se rige por las disposi­ciones educativas centradas en la cobertura de contenidos y la realiza­ción de exámenes basados en la memorización:
Metáfora del Microbús
     Juan es chofer de un Microbús de la ruta 13, debe salir a las 6:30 de la mañana de la terminal luego de que el supervisor le dé la autorización de iniciar su recorrido, debe completar éste en una hora con 50 minutos, si se adelanta o se atrasa recibirá una sanción, para toda infracción que cometa él deberá pagar la multa correspondiente y al final del día deberá entregar una cierta cantidad de dinero, es decir, “la cuenta”.
     En el curso impartido por la Secretaría de Comuni­caciones y Transportes para choferes del servicio público, le dijeron que el pasajero es lo más importante, que debe ser cortés, respetuoso y respetar el reglamento de tránsito. A lo que en realidad Juan se enfrenta es a que en ciertos horarios pico el tránsito es muy lento y “no le da tiempo” de hacer su recorrido según lo planeado, entonces como lleva prisa, se pasa los altos exponiendo al pasaje a un accidente, en algu­nos paraderos no recoge gente que le hace la parada porque no le da tiempo de detenerse y esperar a que aborden el microbús, a otros no los baja en el paradero sino luego de cruzar la calle porque “aprovecha” el siga del semáforo y no quiere exponerse a que por descender al pasaje en el lugar correcto, le toque el alto.
     A pesar de tantas reformas educativas, el maestro es un “Juan”, el chofer del microbús y los alumnos son los pasajeros que tienen derecho a un servicio de calidad lo que significa satisfacer las necesidades del pasajero (alumno) y ni el modelo y estado mecánico del microbús, ni los accesorios que pueda tener, constituyen la calidad en el servicio que debe recibir el pasajero, y por supuesto, calidad no significa soportar las prisas y malos tratos del chofer, es decir, el alumno no tiene porqué aguantar la falta de aten­ción, desgano, maltrato e indiferencia del profesor y en general del sistema educativo.
     Lo que se necesita en la educación del siglo XXI es organizar los cursos por procesos lo que implica varias cuestiones: el objetivo principal no debe ser el “cubrir temas” sino el lograr que los procesos sucedan en los estudiantes para lo cual se trabajan los temas, el centro de los procesos debe ser el alumno, no los contenidos ni las actividades y se debe procurar manejarlos de una manera holística de tal manera que se incluya a la persona toda, no solamente su cerebro o su memoria, según Nicolescu (1998) esto implica tres niveles o tipos de relación entre las disciplinas:
     La multidisciplinariedad, que consiste en que en el proceso, el problema o los temas son abordados desde el punto de vista de dos o más disciplinas.
La interdisciplinariedad que consiste en utilizar méto­dos o técnicas de una disciplina para resolver problemas de otra y
La transdisciplinariedad que desborda y trasciende las disciplinas y considera las necesidades del ser humano en todas sus dimensiones.
Se ha hablado de reforma educativa desde hace décadas, ahora se ha­bla de la modernización de la educación y en particular en el año 2009 ha entrado en vigor la Reforma Integral de la Educación Media Superior RIEMS, y en estos días estamos viviendo la aprobación de la última reforma educativa en el marco del pacto por México.
Referencias
Bereiter, C. (2002). Design research for sustained innovation. Cognitive studies.
Hernández, O. (2005). Desarrollo de habilidades cognitivas en educación a distancia usando internet. Tesis doctoral en educación. Universidad Autónoma del Estado de Morelos, Cuernavaca, Morelos. México.
Morin, E. (1999). Los siete saberes necesarios para la educación del futuro.Paris, Francia. UNESCO.
Nicolescu, Basarab. (2008). In Vitro and In Vivo. Knowledge – Methodolo­gy.En Transdisciplinarity: Theory and Practice. New Jersey, USA: Hampton Press.
Scallon, G. (2004). L’évaluation des apprentissages dans une approche par competences. De boek, Éditions du Renouveau pédagogique Inc. France.
Schonfeld, A. (1988). Problem solving in context(s). In R. Charles & E. Silver (Eds), The teaching and assessing of mathematical problem solving.Reston, VA: National Council on Teachers of Mathematics/Erlbaum.
UNESCO (1999). Perspectivas: revista trimestral de educación comparada.Oficina Internacional de Educación, vol. XXIII, págs. 289-305. Paris.
Universidad Iberoamericana Puebla. (2003). Lineamientos y políticas complementarias para el diseño de los planes de estudio de licenciatura.Consultado el 3 de febrero de 2010 en http://www.iberopuebla.edu.mx/biblioteca/docs/nec/lineamientos_y_politicas.pdf
*El autor es profesor de la Universidad Iberoamericana Puebla.Sus comentarios son bienvenidos.



El amor en el tiempo


Autora: Laura Angélica Bárcenas Pozos
Publicado: Síntesis Puebla,  15 de marzo de 2013

     La semana pasada pasó por Puebla la 8° gira de documentales 'Ambulante', que ya se están
convirtiendo en una tradición en nuestra ciudad y en el país, la gente ya los busca y los sigue
porque se sabe que son garantía de buen cine.
Pero no me quiero referir a toda la gira porque, además de que no la vi toda, sólo hubo  un film
?partes de familia?, que trastocó mi alma, por mexicano y porque aborda la relación de una
pareja de viejitos que están viviendo sus últimos años y los protagonistas son padres del
director. La película trata de mostrar una historia de amor, enlazada con la leyenda del
Popocatépetl y el Iztacíhuatl y cómo esta se va convirtiendo con el tiempo en un tipo de
relación particular.
     Mientras avanzaba el film, me iba sintiendo tocada porque veía reflejada la relación de mis
padres a la que mis hermanos y yo cada día estamos más preocupados. Ellos son dos
ancianos que han vivido juntos por más de 50 años, además de los que se echaron en una
relación de noviazgo idílica. Comenzaron su relación en la década de los cincuenta y al día de
hoy pelean hasta porque vuela la mosca. Ella sienta ciertos celos de que todo mundo le rinde
reconocimiento a él y a ella no, y ella se queja, cree que ha hecho mucho más que ser la
esposa de él.
     Él sigue albergando sueños en dónde ella no aparece. Por ejemplo el protagonista de la
película quiere echarse de un cerro en un parapente el día que cumpla 80 años, mi padre
quiere llevar a sus nietos de campamento y en estos planes nunca están ellas. Ambas se
sienten solas y añoran el día en que ellos les dediquen tiempo, se sienten a hablar con ellas de
lo que a ellas les interesa, que no se duerman o quieran ir a otro lado cuando se sientan unos
minutos juntos. Ellos no tienen miedo de nada, ni a morirse, ni a estar solos, ni a caerse de un
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Viernes, 15 de Marzo de 2013 06:43 -
caballo, o a seguir conduciendo en carretera a pesar de sus limitaciones física. El único miedo
que permanece en ellos es estar inactivos.
     Me preguntaba mientras transitaba la película si el director, Diego Gutiérrez, se había asomado
por la ventana de la casa de mis padres, pero no, sólo se asomó a la ventana de la casa de sus
padres y se encontró a dos ancianos como los míos. ¿Será una condición de la pareja, cuando
han vivido tantos años juntos?, ¿será que el amor se transforma en casi nada? o ¿será que el
amor es algo que debes construir todos los días y un día esa construcción ya nos parece cursi?

jueves, marzo 14, 2013

¿Es posible ser bueno en todo?


Publicado: Puebla on Line, 12 de febrero de 2013


     El lenguaje de la mercadotecnia es tan conocido entre las población que la mayoría de las personas se refieren a ella de manera frecuente, en frases como el target del producto es la clase media, o el producto está bien posicionado.  En el mundo de los negocios sucede una situación similar, ya que se abusa de estos términos sin analizar el verdadero significado y sus implicaciones.
      Lo anterior se puede ver plasmado en la afirmación de un director de una empresa en una entrevista que le hicieron por la radio, al preguntarle si conocía a su competencia. Su respuesta fue la siguiente: “Yo me río de la competencia porque nosotros somos los mejores”. Quien lo entrevistaba, inteligentemente le preguntó: “¿Mejores en qué? Obteniendo la siguiente respuesta: “Somos mejores en todo”.
       Quien no conoce a la competencia y sus propios recursos,  puede caer en el error de minimizar sus posibilidades o creer que puede construir una posición sobre algo que hace bien, sin analizar si realmente es una ventaja.
       Las ventajas son de dos tipos: comparativa y competitiva. La primera se refiere a aquello que poseo y que me coloca en una situación mejor que la competencia, por ejemplo, la ubicación o la capacidad de conseguir la materia prima fácilmente. En el caso de la ciudad de Puebla, una ventaja comparativa es la ubicación que históricamente la coloca en un lugar privilegiado como punto neurálgico para la comercialización, por lo que muchas empresas buscan asentarse en este territorio.
       La ventaja competitiva, por su parte, es resultado del manejo eficiente de los recursos y supone un esfuerzo para identificar las fortalezas y utilizarlas para competir, así como las debilidades para trazar un plan de mejora. Una ventaja competitiva, en el ejemplo anterior, se refiere a la inversión en infraestructura de comunicaciones, para que éstas respondan a las necesidades de los inversionistas y de la población en general.
       Identificar la ventaja sobre la cual se va a desarrollar el plan de mercadotecnia – o cualquier plan dentro de la empresa- es resultado de un profundo análisis situacional (o estratégico), que permite visualizar a la competencia, el mercado, los clientes y nuestros propios recursos.
       Las herramientas a utilizar pueden ser un análisis FODA (Fortalezas, Oportunidades, Debilidades y Amenazas) para conocer las tendencias, esto es, cuáles son los nuevos patrones de consumo, económicos y de cuidado del ambiente y ubicar qué tan preparados estamos para cambios en el ambiente. Asimismo, nos da como resultado aquello que hacemos bien y tenemos control,  y sobre los aspectos que aún son débiles en nuestra administración.
       Lo siguiente que debemos conocer de manera profunda y respetuosa es a la competencia. Para ello, es preciso comparar el precio, la variedad y calidad de sus productos, el servicio y la relación con los clientes, entre otros criterios. Lo importante es que nos incluyamos en esta comparación. El resultado del análisis de la competencia nos permitirá ubicarnos ante ella y validar nuestras fortalezas.
       El conocimiento de los clientes es la tercera herramienta que nos permitirá indagar en los gustos, hábitos de consumo y preferencias del consumidor, así como la percepción que tiene de nuestros productos, y así constatar qué tanto lo estamos satisfaciendo y si son leales a nuestra marca y productos, y lo que es más importante, el porqué.
       Como se mencionó en un inicio, el objetivo es identificar nuestra posición en el mercado a partir de lo que hacemos bien, si esto responde a una tendencia del mercado y es lo que nuestros clientes desean. A partir de los análisis realizados se pueden listar las posibles ventajas, de las cuales hay que preguntarse: ¿es única, difícil de igualar, sostenible?
       Con la respuesta a estas preguntas se elige LA VENTAJA, la cual va a fundamentar y guiar todas las actividades de mercadotecnia. Cada elemento del diseño, el precio y el lugar donde se comercializa debe responder a lo queremos que nuestro producto comunique al mercado.
       Una característica importante de la ventaja competitiva es que se puede modificar cuando la competencia ya la alcanzó o cambiaron las circunstancias del mercado, por lo que se elige otra ventaja y se construye ahora sobre ella.
       Para terminar, se concluye que no podemos ser “mejores en todo”, porque se daría un mensaje confuso al consumidor, quien no sabría los motivos por los que debe elegir nuestro producto y no el de la competencia.
*El artículo expresa la opinión personal de la autora, que es académica de la Universidad Iberoamericana Puebla
**Este texto también se encuentra en: http://textoscirculo.blogspot.mx/
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Como perros salvajes


Autor: Laura Angélica Bárcenas Pozos
Publicado: en lado B, 19 de febrero de 2013

     Ayer viví un desafortunado momento de angustia y frustración, cuando mi esposo y yo íbamos en un paseo en bicicleta y nos acompañaba mi pequeña perra schnauzer la “Cándida”. Estábamos subiendo el cerro de La Calera y justo cuando pasamos junto a la vieja fábrica que está abandonada en esta zona, dos perros grandes salieron corriendo del terreno baldío en que se ha convertido aquello, al ver pasar corriendo a la perra, en menos de lo que escribo esto, uno de ellos pescó a la Cándida de la parte trasera y la metió al terreno de donde habían salido, afortunadamente mi esposo reaccionó rápido y lanzó piedras a los perros hasta que soltaron a la Cándida y ella aunque un poco lastimada pudo salir corriendo y no paró de correr hasta que llegó a nuestra casa. Sólo sangraba un poco de una de sus patas traseras, pues el suéter que le había puesto la noche anterior para cubrirla del frío la había protegido.
     Cuando mi esposo y yo fuimos reconstruyendo los hechos nos dimos cuenta que ninguno de los perros soltó ladrido alguno que diera indicio de que defendían tu territorio, ni gruñido que indicara que querían atacarla, habían salido a cazarla y lo que querían de ella era almorzarla. La actitud del perro que la pescó del suéter era la del perro con un hueso entre sus mandíbulas para disfrutarlo, gustoso de tener algo que comer.
     Toda la tarde me rondó por la mente que esta sociedad se ha convertido en una jauría de perros salvajes en donde cada quien piensa en sí mismo y en cómo comerse al de junto para sobrevivir. Y esto lo confirmé esta mañana cuando escuché en un noticiero de radio local que un comando armando había irrumpido en una fiesta de estudiantes de la UNAM en Cuernavaca para robarlos o cuando pienso en las seis mujeres españolas violadas, hace unas semanas. En ambos casos, un grupo de personas llega fuertemente armadas, aprovechando la fortaleza que le dan éstas, para pasar por encima de los derechos más elementales de otros.
¿Cómo es que hemos llegado a esta degeneración social? Tal vez ya no valga la pena responder a esta pregunta, sino más bien creo que debemos plantearnos esta otra, ¿cómo hacemos para que unas personas respeten los derechos y la dignidad de otras? Y aunque como varios pensadores y académicos lo afirman, no es un asunto únicamente de planteamientos individuales, sino que todos los actores sociales debemos hacer lo que nos corresponde para que esto se revierta a un círculo virtuoso.
     Garrett Thomas que estuvo la semana pasada en nuestra ciudad mencionaba que esto se resuelve en gran medida cuando las personas pensamos en el otro como un ser humano que tiene un valor y afirma que la escuela cumple un papel fundamental hacia un camino para la paz y la reconstrucción social.
El señor Thomas menciona que los pueblos tienen que repensar currículum para que éste no sea sólo un cúmulo de asignaturas, sino que favorezca la formación integral de los pequeños y jóvenes que asisten a la escuela, por lo que se debe dar tiempo para reflexionar sobre el propio proceso de aprendizaje, dice que no basta con ir a clases, sino que hay que favorecer que en el espacio áulico se piense, hay que dar tiempo para estar en grupo y reflexionar en la convivencia, para pensar en las emociones, para construir proyectos individuales y que es muy importante que el currículum considere un tiempo para el desarrollo cognitivo. También este académico cree que hay que trabajar en un conocimiento general, dando tiempo para exploración y para que los estudiantes puedan mostrar sus intereses.
     Por otro lado, habló del papel que debe jugar el profesor en este proceso y señaló que los modelos del aprendizaje hacen diferencias acerca del papel que debe desempeñar el docente. Uno lo muestra como el enseñante y en otro es el facilitador, Thomas cree que debemos desconstruir la idea que tenemos de profesor y que tal vez no es ninguno de los que se muestran en estos modelos sino considera que los docentes deben tener un amplio conocimiento psicológico, deben amar a las personas, deben saber manejar las propias emociones y ayudar a sus alumnos al manejo de las propias.
     Además señaló los aspectos que en la escuela se deben trabajar para caminar hacia una educación para la paz. Señaló que paz es la relación que uno tiene con sus propios sentimientos, es decir aceptarse tal y como uno es, sin embargo también se refiere a la relación que establecemos con los otros y en estas relaciones siempre afloran emociones y sentimientos que pueden afectar dicha relación como el rencor y el odio.
Por eso Thomas considera que en la educación para la paz debemos partir de aprender a perdonar, aprender a aceptar al otro como es, superar los prejuicios que tienden a aplastar el pensamiento. Por lo que sugiere que se tengan espacios en la escuela para reflexionar sobre la violencia, para analizar las propias acciones, perdonar a quién nos ha dañado, para llorar. Según este pensador esto es un proceso de curación para el corazón, para liberarse de todas las emociones negativas que pueden producir y llevarnos a la violencia.
     Por supuesto, esto no es lo único que tiene que hacerse, pero por ahí podríamos empezar para transformar esta sociedad que está ahora cimentada en la violencia, antes de que lleguemos al dramático punto de convertirnos en perros salvajes en donde unos nos comamos a otros.
La autora es profesora de la Universidad Iberoamericana Puebla.
Este texto se encuentra en Círculo de Escritores. Sus comentarios son bienvenidos.

miércoles, marzo 13, 2013

LAS ENFERMEDADES ORGANIZACIONALES


Autor: Jorge Luis Flores Romero
Publicado: La Primera de Puebla, 20 de febrero de 2013.

El objetivo de este artículo es desarrollar dos ideas centrales de sus correspondientes autores, ambos preocupados por estudiar por qué las organizaciones no alcanzan a sobrevivir en esto que conocemos como la turbulencia del mercado neoliberal.

En estricto, la operación y funcionamiento de las organizaciones pueden verse afectados por diversos padecimientos, mismos que al no ser detectados ni atendidos a tiempo, pueden derivar en una crisis de salud organizacional. Por supuesto, es comprensible y deseable que los especialistas y responsables de la dirección y control intervengan a tiempo, pues si los ejecutivos y directores empresariales estuvieran en posibilidades de actuar en forma oportuna y con efectividad, presentando propuestas y el tratamiento necesario a las diversas enfermedades, quizás podrían sanarlas y asegurar así, su permanencia y éxito en la vorágine que contextualiza y distingue a las economías actuales.

Es real el hecho de que muchas empresas y organizaciones perviven enfermas, con una menguada pero sostenible salud financiera que asegura su permanencia en los mercados, hoy día, altamente competitivos. Por esta razón, líderes y dirigentes deben tomar muy en cuenta los primeros síntomas, que casi siempre se traducen en malos funcionamientos, es decir, problemas de salud organizacional que se van a reflejar en un bajo rendimiento o productividad. Situación que da pauta a la metáfora de la salud del cuerpo y la mente humanos, y en general de cualquier organismo.

Para abordar el tema central de este trabajo, habría que introducir al lector en esta metáfora desarrollada ampliamente por Henri Savall, quien afirma en sus escritos que la organización es como el cuerpo humano, tiene una cabeza, es decir, un líder. Que tiene también un “brazo derecho”, y quizás el dedo meñique”de la estructura sea un puesto o función específicos. La organización puede tener un “cerebro” que coordina un cuerpo articulado, consciente, con actividad motriz, orgánica y mental.

Si así se percibe a la organización, observaremos que a veces “no avanza”, como si las piernas no le funcionaran. Organizaciones sostenidas por un cuerpo cansado, enfermo. Otras veces, se tienen problemas de visión, y auditivos. Pareciera que no escucha, no ve, no hace caso a lo que pasa en su entorno, o nos damos cuenta de síntomas de esclerosis, insuficiencia respiratoria e incluso, avisos de un próximo infarto.
Podemos ir siguiendo esta idea de la organización como un cuerpo vivo. Un cuerpo que siente, que funciona, que trabaja, pero que también se enferma, y sus enfermedades pueden ser del cuerpo, o de la mente. De simples a graves, pasajeras, crónicas o mortales.
La segunda idea central de este trabajo proviene Vincent De Gaujelac, estudioso del amplio campo del conocimiento que abarca la administración, dirección, planeación, estrategia, negociación y el manejo del conflicto en las organizaciones, que desde la perspectiva posmoderna se debe percibir primero como una entidad social, viva, y por tanto, sujeta como todo ser a las afecciones y enfermedades, pero además, cada empresa, institución u organización, se distingue por su dinamismo y su complejidad lo que hace de su estudio una labor ardua y por demás muy especializada. La comprensión y análisis sistémicos de esa complejidad, es decir su estudio profesional, profundo y total, debe así  comprender tanto a las funciones como a los colaboradores y actores organizacionales, en donde cada elemento no es sino una célula de ese gran organismo que en su gran conjunto, vienen a conformar y dar vida a esa construcción social que conocemos como organización, producto social deliberado que comparten el hecho de que sin excepción, más tarde o más temprano, adolecen de alguna o varias de las enfermedades que las describen como disfuncionales.

Tenemos así las dos ideas centrales ya delineadas: La funcionalidad y las enfermedades. Ambas constituyen los ejes centrales de la metáfora que aquí se ha explicado. Las enfermedades organizacionales.

La relevancia de abordar este tema es debido a que las economías locales y mundiales, se sostienen justamente en esa bastedad de organizaciones, que en estricto sentido, son todas susceptibles de enfermar.

¿La cura a las enfermedades? Extraño, la medicina y el medicamento no provendrán necesariamente de las ciencias de la administración o de la gestión. Corresponderá y debe ser un producto interdisciplinario, pues participan la antropología, la sociología, las ciencias del comportamiento, la psicología, la etnografía y la lingüística, entre otras disciplinas. Un conjunto de ciencias que a su vez conforman la amplia perspectiva de los estudios organizacionales, campo en el que se prepara a los especialistas en el diagnóstico y el análisis organizacional, es decir, a los médicos de las organizaciones.

No obstante, no habrá cura ni enfermedad tratable sin la voluntad y la disposición de los líderes y los gerentes, y de aquellas personas responsables de emprender las propuestas de cambio organizaciones.
Nada es posible sin la colaboración humana y la disposición al cambio.

** El autor es profesor de la Universidad Iberoamericana Puebla.

Este texto se encuentra en: http://circulodeescritores.blogspot.com.

Sus comentarios son bienvenidos

Una mirada a la Responsabilidad Social Corporativa


Autora: Rocío Barragán de la Parra
Publicado: en lado B, 05 de marzo de 2013

En la actualidad la mayoría de las actividades del ser humano involucran en algún sentido un acto de consumo, lo que implica la adquisición o uso de bienes y servicios ofertados por organizaciones gubernamentales, privadas o asociativas.
El distingo entre ellas tiene que ver con la manera en que conciben su filosofía organizacional, el sentido de sus acciones y el grado de involucramiento y responsabilidad con la que asumen su compromiso en la generación y distribución de riqueza, de empleo, de recursos y en el grado de bienestar social que deriva de dichas acciones.
La responsabilidad social corporativa surge como una nueva filosofía empresarial que se realiza activa y voluntariamente para satisfacer las necesidades y deseos del mercado,  brindando soluciones más eficaces y eficientes que incluyen prácticas que promueven además del  bienestar del consumidor, el desarrollo social,  económico y ambiental del entorno.
Para algunas organizaciones esta postura implica una gran oportunidad para agregar valor, diferenciarse en el mercado y obtener una mejor situación competitiva mientras que para otras lejos de ser un distingo se ha convertido en parte de los estándares de permanencia en el mercado.
Sin importar cuál de los dos enfoques apuntale las decisiones de una empresa, lo trascendente es considerar en su filosofía los recursos organizacionales, económicos, de infraestructura y talento humano que posibiliten la Responsabilidad Social Corporativa (RSC).
Las primeras acciones de compromiso organizacional surgen cuando las organizaciones enfrentan la necesidad de diferenciar su oferta de valor ante el mercado; de  esta manera algunas empresas optan por la mejora y eficiencia en el uso de sus productos o servicios, otras desarrollaron acciones enfocadas en la innovación o uso de materiales biodegradables, o reciclables; algunas más apuestan a la donación de un porcentajes de las utilidades a causas como la preservación del hábitat o el apoyo a grupos vulnerables, mientras que otras incluyen en su planeación estratégica contratación de personal con capacidades diferentes, el cuidado y preservación de parques, jardines, centros deportivos o camellones, o la promoción de valores sociales como la familia, la salud pública, el deporte, la cultura y la educación.
Tres factores han obligado a las empresas a replantearse el modo en que abordan la Responsabilidad  Social:
La imitación de sus acciones por parte de otras organizaciones, lo que diluyó el diferenciador inicial.
El deterioro ambiental, el calentamiento global y las nuevas formas de hacer negocios generaron una genuina conciencia de preservación, promoción social y ambiental reformulándose los alcances de las acciones iniciales.
La necesidad de acreditar el desempeño conjunto de la organización y enmarcar la práctica de buenas acciones para dar certidumbre social a través del cumplimiento de leyes y normas.
De este modo surgen organismos certificadores que representan una opción de gestión inteligente y estratégica, como el Centro Mexicano para la Filantropía (CEMEFI), constituida como  una asociación civil privada, no lucrativa y sin afiliación; fundada  en 1988 para “Promover y articular la participación filantrópica, comprometida y socialmente  responsable de los ciudadanos, sus organizaciones sociales y empresas para alcanzar una sociedad más equitativa, solidaria y próspera” www.cemefi.org.
La Responsabilidad Social está apuntalada por objetivos comunes más o menos consensuados y fundamentados en el respeto a la dignidad de la persona, la promoción de una sociedad más equitativa y solidaria y el fomento a una cultura democrática que coadyuve al desarrollo y promoción social a través de las llamadas responsabilidades éticas de la empresa. Dichas responsabilidades e implican la gestión justa y generosa de la empresa con una mirada respetuosa a los derechos humanos, una distribución equitativa de la riqueza generada, supervisión continua de sus insumos y suministros, fomentar la colaboración empresarial e involucrar a los actores sociales en la promoción de buenas prácticas que construyan la reputación corporativa.
Gestionar una empresa con Responsabilidad Social supone considerar que para diferenciarse de la competencia, es necesario invertir en el desarrollo y administración de la relación con los agentes económicos, sociales, ambientales y culturales. Implica detectar oportunidades y liderar la transformación estando conscientes de que el desarrollo estratégico de la empresa está en el talento humano desde donde se promueve la convivencia y el beneficio mutuo; factores clave en la construcción del tejido social.
En este contexto el desafío de una organización inteligente es promover actitudes, acciones y valores favorables, que posibiliten la inclusión social de grupos desfavorecidos sin perder de vista la pertinencia e inserción en el contexto global y la apertura de mercado que rige hoy la actividad económica y social del país.



Masculinidades que se transforman


Autor: Jorge Luis Flores Romero
Publicado: Síntesis Puebla, 14 de febrero de 2012

    ¿El concepto de masculinidad es el mismo con el que se identificaron nuestros padres o abuelos? En este artículo se introduce al lector en el cambio que se ha producido en las identidades de género en las décadas recientes, acentuado en los dos últimos años. Cambio que se explica a partir de dos vivencias: La primera vez que escuché que la identidad de género es una construcción social del imaginario, y que esta construcción es evolutiva y cambiante, simplemente no comprendí nada. Un lenguaje demasiado complejo para mí. Ahora tampoco pretendo ser experto en el terna, ni mucho menos trataré de explicar los resultados de investigaciones, de tal manera que pueda perder a mis interlocutores en la inmensidad de las teorías y tratados feministas y de género. Mis relatos, tienen el propósito de hacer explícito a qué se refieren los especialistas cuando hablan de identidades de género, y del cómo percibo sus cambios de forma, a lo que denomino: transfiguración de las identidades de género.
     Vivencia uno: miércoles 18:40 horas, el metro de la ciudad de México en dirección a Barranca del Muerto. Resulta extraño, un vagón bastante vacío para esa hora de la tarde noche, al grado que sólo unos cuantos viajantes permanecían de pie en el convoy. En la estación Constituyentes sube un hombre joven, pues calculo su edad entre los 25 y 28 años. En la mano derecha un portafolios, al hombro una maleta, con el brazo izquierdo sostiene a un bebé de meses de nacido, a lo mejor de 3 o 6 seis meses. Haciendo malabares se recarga en la puerta para subir la mochila al hombro que resbala continuamente. Ahora me doy cuenta que es la pañalera, de la que sobresale un cobertor azul celeste (luego entonces el bebé es varón, sería inadmisible que la cobija fuera rosa, color apropiado para una niña) No cabe duda, imagino que viene de la guardería o de casa de la mamá de ella o de él, que les ayuda a cuidar el bebé mientras trabajan, Quizás se trate de un joven viudo o papá. soltero ¿Lo abandonó la mujer? El tiempo que transcurre entre el cerrar de la puerta del tren y su puesta en marcha, agitó la pañalera. Tiempo que resulta suficiente para que se agolpen en mi mente estos pensamientos. Reacciono instintivamente. Me levanto para cederle el asiento. Sorpresa, también otro señor se me ha adelantado por fracciones de segundo y casi al unísono decimos siéntese. Mis pies tuvieron suerte porque aceptó la palabra de mi vecino de banca. El joven se sentó a mi lado. Arropó al bebé, le dio sendos besos, acarició sus mejillas y plácidamente sacó de la pañalera un biberón con algo que parecía té y dio de beber cuidadosamente, servilleta en mano, a su hijo.
     Vivencia dos. Me encuentro regresando de una comida de trabajo. En el auto viajamos mi colega y un subalterno. Desvío mi mirada al asiento de atrás y me doy cuenta que el saco de mi colega está arrugado, con claras muestras de que le hace falta un servicio de tintorería. Se percata de mi maliciosa mirada. "Bueno", me dice, "hoy en la mañana apenas me dio tiempo de planchar mi camisa, y al saco también le hace falta ¿verdad?" El otro compañero responde por mi "te recomiendo Niágara en spray, o el nuevo que no sé cómo se llama pero sirve para desarrugar y facilita el planchado, lo venden en el súper, yo tengo la plancha de vapor portátil, de meditas, dos mil y pico de pesos en Palacio, pero la verdad te ayuda mucho" Extraña conversación. Sólo acierto a decir que yo plancho mi camisa a la antigua, cómo debe ser. Rociada con agua y hecha bolita un rato antes de pasar la plancha, aunque sea de vapor.
     ¿Cuándo tres caballeros de respetable talante y apariencia abordarían un tema tan vano como el planchado o las compras del súper? ¿Cuándo un hombre que se preciara de tal, cedería su lugar en el metro a otro caballero? ¿Alguna vez escuchó que los hombres no besan a los hijos? ¿Que la labor del cuidado del bebe es exclusivo de las mujeres? Lo aquí expresado es muestra de que ha quedado rebasado aquello que habíamos construido en la mente acerca de lo que significa ser hombre. La transfiguración de género es ese cambio en la percepción de lo que aprendimos a conocer como masculino o femenino, de lo que significaba ser hombre o ser mujer y sus roles sociales, porque así estaba determinado.  
     Hemos evolucionando hacia nuevas concepciones y atributos de la feminidad y la masculinidad. Afortunadamente más para bien que para mal, en beneficio evidente de nuestros hijos e hijas, que ahora se ven recompensados con las muestras de cariño de su padre, por el simple hecho de ser sus hijos. Afortunados los padres y afortunadas también las mamás que ahora comparten la crianza yel cuidado de los hijos, sin dejar de ser verdaderos hombres o mujeres, ni verdaderos padres o madres.
     Atrás quedará la regla social que establecía lo "normal" y lo "natural". En el recuerdo estarán las asignaciones genéricas que históricamente definían los roles sociales de los sexos, así como los comportamientos correctos y adecuados de cada persona según sus atributos genético fisiológicos. Afortunado el padre que ha dejado de reprimir sus expresiones de afecto, porque esas manifestaciones, le decían, mermaba su masculinidad y le degradaban socialmente.
     Qué bien que sean nuevos referentes y formas las que construyen, estratifican, ordenan, jerarquizan, al ser y lo social. Bienvenidas las nuevas representaciones de la masculinidad.

lunes, marzo 11, 2013

Una mirada a la Responsabilidad Social Corporativa

Autora: Rocío Barragán de la Parra
Publicado: en lado B, 05 de marzo de 2013

     En la actualidad la mayoría de las actividades del ser humano involucran en algún sentido un acto de consumo, lo que implica la adquisición o uso de bienes y servicios ofertados por organizaciones gubernamentales, privadas o asociativas.
El distingo entre ellas tiene que ver con la manera en que conciben su filosofía organizacional, el sentido de sus acciones y el grado de involucramiento y responsabilidad con la que asumen su compromiso en la generación y distribución de riqueza, de empleo, de recursos y en el grado de bienestar social que deriva de dichas acciones.

 La responsabilidad social corporativa surge como una nueva filosofía empresarial que se realiza activa y voluntariamente para satisfacer las necesidades y deseos del mercado,  brindando soluciones más eficaces y eficientes que incluyen prácticas que promueven además del  bienestar del consumidor, el desarrollo social,  económico y ambiental del entorno.
     Para algunas organizaciones esta postura implica una gran oportunidad para agregar valor, diferenciarse en el mercado y obtener una mejor situación competitiva mientras que para otras lejos de ser un distingo se ha convertido en parte de los estándares de permanencia en el mercado.
     Sin importar cuál de los dos enfoques apuntale las decisiones de una empresa, lo trascendente es considerar en su filosofía los recursos organizacionales, económicos, de infraestructura y talento humano que posibiliten la Responsabilidad Social Corporativa (RSC).
     Las primeras acciones de compromiso organizacional surgen cuando las organizaciones enfrentan la necesidad de diferenciar su oferta de valor ante el mercado; de  esta manera algunas empresas optan por la mejora y eficiencia en el uso de sus productos o servicios, otras desarrollaron acciones enfocadas en la innovación o uso de materiales biodegradables, o reciclables; algunas más apuestan a la donación de un porcentajes de las utilidades a causas como la preservación del hábitat o el apoyo a grupos vulnerables, mientras que otras incluyen en su planeación estratégica contratación de personal con capacidades diferentes, el cuidado y preservación de parques, jardines, centros deportivos o camellones, o la promoción de valores sociales como la familia, la salud pública, el deporte, la cultura y la educación.
     Tres factores han obligado a las empresas a replantearse el modo en que abordan la Responsabilidad  Social:
     La imitación de sus acciones por parte de otras organizaciones, lo que diluyó el diferenciador inicial.
     El deterioro ambiental, el calentamiento global y las nuevas formas de hacer negocios generaron una genuina conciencia de preservación, promoción social y ambiental reformulándose los alcances de las acciones iniciales.
La necesidad de acreditar el desempeño conjunto de la organización y enmarcar la práctica de buenas acciones para dar certidumbre social a través del cumplimiento de leyes y normas.
     De este modo surgen organismos certificadores que representan una opción de gestión inteligente y estratégica, como el Centro Mexicano para la Filantropía (CEMEFI), constituida como  una asociación civil privada, no lucrativa y sin afiliación; fundada  en 1988 para “Promover y articular la participación filantrópica, comprometida y socialmente  responsable de los ciudadanos, sus organizaciones sociales y empresas para alcanzar una sociedad más equitativa, solidaria y próspera” www.cemefi.org.
La Responsabilidad Social está apuntalada por objetivos comunes más o menos consensuados y fundamentados en el respeto a la dignidad de la persona, la promoción de una sociedad más equitativa y solidaria y el fomento a una cultura democrática que coadyuve al desarrollo y promoción social a través de las llamadas responsabilidades éticas de la empresa. Dichas responsabilidades e implican la gestión justa y generosa de la empresa con una mirada respetuosa a los derechos humanos, una distribución equitativa de la riqueza generada, supervisión continua de sus insumos y suministros, fomentar la colaboración empresarial e involucrar a los actores sociales en la promoción de buenas prácticas que construyan la reputación corporativa.
     Gestionar una empresa con Responsabilidad Social supone considerar que para diferenciarse de la competencia, es necesario invertir en el desarrollo y administración de la relación con los agentes económicos, sociales, ambientales y culturales. Implica detectar oportunidades y liderar la transformación estando conscientes de que el desarrollo estratégico de la empresa está en el talento humano desde donde se promueve la convivencia y el beneficio mutuo; factores clave en la construcción del tejido social.


En este contexto el desafío de una organización inteligente es promover actitudes, acciones y valores favorables, que posibiliten la inclusión social de grupos desfavorecidos sin perder de vista la pertinencia e inserción en el contexto global y la apertura de mercado que rige hoy la actividad económica y social del país.    



    

Carlos Muñoz Izquierdo: Estudioso del impacto social de la educación en México


Autora: Luz del Carmen Montes Pacheco.
Publicado: La Primera de Puebla, 07 de marzo de 2013

     Estudioso incansable de la realidad educativa, pionero y referente
obligado en investigación educativa en nuestro país, el Dr. Carlos Muñoz
Izquierdo -egresado de Economía del ITAM y del doctorado de Planificación
Educativa de la Universidad de Stanford, y miembro del Sistema Nacional
de Investigadores nivel III- es actualmente profesor e investigador
emérito y director del Instituto de Investigaciones para el Desarrollo de la
Educación (INIDE) de la Universidad Iberoamericana Ciudad de México.
     Con su mirada de economista se ha aproximado desde complejos
modelos, que involucran el manejo de muchas variables, al impacto social
que la educación formal- o variable escolaridad - tiene sobre la
distribución de empleos, la empleabilidad, y en general, sobre la
movilidad social. Entre sus trabajos más relevantes se encuentran:
     La primera investigación de seguimiento de egresados en nuestro país,
realizada con un mismo método de análisis y en la que se compararon
universidades públicas y privadas. El Dr. Muñoz Izquierdo y un fuerte
equipo, por solicitud de la ANUIES (Asociación Nacional de Universidades e
Instituciones de Educación Superior), determinaron la apreciación de los
empleadores sobre el desempeño de los egresados e identificaron
diferencias entre los egresados de las universidades participantes (UNAM,
UAM, UAEM, UIA, ITESM). Algunos resultados, publicados en 1996, están
relacionados con la ocupación inicial, situación laboral, empleabilidad,
niveles ocupacionales e ingresos de dichos egresados; y, con factores que
los determinan como edad, sexo y tipo de institución.
     En el libro
Origen y consecuencias de las desigualdades educativas.
Investigaciones realizadas en América Latina sobre el problema
,
publicado en 1996, se abordan temas como la distribución de la
escolaridad entre los diferentes estratos sociales, los efectos de la
escolaridad en la ocupación en los mercados de trabajo, la asignación de
recursos a la educación y sus efectos en la distribución de escolaridad y
eficacia (relacionada con el nivel de habilidades para el aprendizaje y
acceso a la escuela de acuerdo con la localidad geográfica). Formula
además propuestas para combatir los problemas identificados.
     La construcción de indicadores para el estudio de las desigualdades
educativas, uno de sus aportes metodológicos más relevantes, que
permiten hacer comparaciones entre países, entre regiones y entre
diferentes épocas. Para esta propuesta, se hizo un acercamiento a la
calidad educativa desde las dimensiones filosófica, pedagógica, cultural,
social y económica.
     Por sus aportes a la investigación educativa ha recibido numerosos
premios y reconocimientos, el más reciente es el Premio Nacional de
Ciencias y Artes que en 2012 le otorgó el gobierno federal mexicano; es
doctor Honoris Causa del Sistema Universitario Jesuita (SUJ), ha recibido
además: el premio científico
Luis Elizondo en el área de Educación del
ITESM, el premio Interamericano en Educación
Andrés Bello, el
reconocimiento al mérito otorgado por el Consejo Mexicano de
Investigación Educativa, y el Premio a la Contribución a la Educación
Superior, otorgado por ANUIES.
     La obra del Dr. Carlos Muñoz Izquierdo es un referente obligado para
quien hace investigación en México, sobre todo de corte cuantitativo. En
términos numéricos, se puede decir que es autor o coautor de más de 200
trabajos publicados en libros y revistas de México y del extranjero y que
ha dictado más de 150 conferencias en México y otros países. Como dato
curioso, en la web
académica, su nombre entrecomillado arroja 684
resultados en Google académico y 43,900 en Google libros.
     Si usted quiere escuchar, en palabras del mismo Carlos Muñoz Izquierdo,
cuáles considera sus principales aportes, asista al homenaje que le
haremos en la Universidad Iberoamericana Puebla el 11 de abril de 2013 y
en el que él dictará la conferencia
Reflexiones sobre cinco décadas
dedicadas a la investigación educativa. Hallazgos y propuestas que
merecen mayor atención
. El evento tendrá lugar en el marco del II
Coloquio de Investigación Educativa en donde se presentarán
investigaciones relacionadas con el
Impacto social de la educación,
entre ellas avances una de las investigaciones que dirige el Dr. Muñoz
Izquierdo sobre seguimiento de egresados de las universidades del SUJ.
Para informes e inscripciones escríbanos un correo a la dirección:
isabel.vazquez@iberopuebla.mx

Cambiar para estar igual


Publicado: Puebla on Line, 05 de marzo de 2013

      Hay día en que uno tiene una alegría triste y eso es lo que me sucedió la semana pasada cuando me enteré que la señora Elba Esther Gordillo había sido detenida por delincuencia organizada y por malversación de fondos. Como puse en mi estado de Facebook, no podía dejar de estar contenta, por el gremio docente al cual pertenezco y por la educación en México, pues como todos sabemos, la lidereza del Sindicato de Trabajadores de la Educación (SNTE) se había metido en los temas educativos hasta el fondo, como en el caso de la edición de los libros de texto, la formación de docente, la contratación de profesores y otros temas que no son de la incumbencia de un líder sindical, afectando la calidad de la educación, que tanto ha ido y venido en los últimos años en nuestro país.
      Mi estado de alegría al otro día de la detención de la señora Gordillo era, más bien, porque le estaban quitando el poder acumulado a esta mujer, pero también le estaban restringiendo toda posibilidad de seguir teniendo acceso a las cuotas sindicales de los trabajadores de la educación, que está bien aclarar a los lectores, que no sólo se trata de los profesores sino de empleados administrativos, de mantenimiento e intendencia que trabajan en las instituciones educativas públicas a lo largo y ancho del país, y como ya sabemos, de los que no existe un padrón confiable.
      Los datos millonarios que la prensa dio a conocer en estos días y que la señora Gordillo manejaba para su uso personal, como gastos en ropa, cirugías estéticas (que por cierto no le lucían, más bien le deslucían), transportes de lujo excesivo y otros que ya está por demás mencionar, han sido de un escándalo inusitado. Mi mayor alegría, como ya lo dije pero lo reitero, era porque esta mujer va a dejar de tener injerencia en los asuntos educativos de nuestro país, ¡al fin y gracias a Dios!
      Pero mi tristeza vino enseguida cuando me di cuenta que esto no es más que una cuestión política, tal vez una venganza, un mensaje de “estate quieto” a otros líderes sindicales, una cortina de humo para que el gobierno federal tome otras decisiones que van a impactar terriblemente a nuestro país, como el incremento del IVA en medicinas y alimentos o el incremento a los energéticos como el que se dio el fin de semana cuando aumentó el costo del gas licuado. 
      También el fin de semana nos enteramos que un nuevo líder sindical ya se estaba haciendo cargo del SNTE, que por cierto es pupilo de la señora Gordillo y que seguramente tiene las mismas manías, las mismas visiones cortas sobre la educación en México y las mismas uñas largas para quedarse en sus cuentas personales con las cuotas de los trabajadores de la educación. Nos quitaron a una para traernos a otro, igual o peor.
     Así que estoy más triste que contenta, porque nada va a cambiar, seguiremos con la misma estructura sindical, los profesores y los empleados de las instituciones públicas seguirán aportando cuotas para enriquecer escandalosamente a un nuevo líder, que seguirá metiendo sus ideas en las políticas educativas del país, seguirán las ventas de plazas, las negociaciones negras para la contratación de los profesores, las escuelas sin infraestructura, la deficiente formación de los docentes a nivel inicial y continua. La nueva reforma se operará muy poco, pues es otro atole con el dedo a una sociedad, que ha visto pasar una tras otra las reformas educativas sin que nada cambie.
     La evaluación seguirá utilizándose para señalar y no para la mejora, seguiremos saliendo mal evaluados a nivel internacional porque nada va a cambiar en la educación en nuestro país. La estructura sindical se mantendrá, la estructura de la secretaría de educación pública seguirá como siempre y nuestros profesores y empleados educativos se mantendrán ideologizados por una serie de líderes que tienen intenciones oscuras detrás.
       Me pregunto cuánto tiempo pasará antes de que el nuevo líder sindical caiga detenido por enriquecimiento ilícito, otro veinticuatro años quizá… quizá ya no viva tanto tiempo para ver caer a otro líder sindical del SNTE. 
        Por eso estoy triste queridos lectores, porque por más que nos esforcemos docentes que tenemos un poco más de capacidad crítica, quienes sustentan el poder tomar decisiones que benefician a unos cuantos, pero no a nuestros niños y jóvenes, por más que estos estén presentes en sus discursos políticos.  Por eso creo que cambiamos para estar igual.