lunes, diciembre 15, 2008

El tiempo, las organizaciones sociales y las dimensiones de la sustentabilidad*

Autor: Benjamín Ortiz Espejel
Publicación: E-consulta, 15 diciembre 2008

A diferencia de aquellas interpretaciones sociales que reducen la participación de los sujeto a piezas de una estructura ya dada, sin movilidad ni horizontes de futuro, el fin de la historia dirían algunos, sugiero que la comprensión del mundo supera con mucho la comprensión occidental del mundo. Desde tiempos inmemoriables, el control del tiempo se tornaba en legitimación del poder social. Esta circunstancia ha llevado a construir un presente donde no caben las diferencias y la experiencia social se reduce a los tiempos y espacios establecidos por los centros de poder económicos. Esta peculiar concepción del tiempo transformó el presente en un instante efímero atascado entre el pasado y el futuro. Esta tradición occidental del tiempo alimento la concepción lineal del tiempo y una suerte de planificación de la historia llena de promesas fuertemente confrontadas con las experiencias del presente. Así pues, el paradigma de la sustentabilidad surge en respuesta al agotamiento del modelo de desarrollo modernizador. Sin embargo es preciso distinguir que este paradigma se construye no solo en los escenarios de diplomacia y política internacional o en los discursos académicos sino que emerge también de las múltiples experiencias concretas de grupos sociales organizados que trabajan cotidianamente a favor de un desarrollo mas justo y humano. De esta forma recuperar, documentar, acompañar a estas organizaciones sociales implica también un esfuerzo inédito de construcción de nuevos enfoques teóricos.
*Versión abreviada que el autor presentó en la Cátedra Alain Touraine Oct. 2008 UIA Puebla.
Proponemos que las organizaciones sociales hacia la sustentabilidad construyen al menos cinco dimensiones de futuro:
La dimensión cognitiva: Se constituye como un espacio de revaloración de los saberes locales que se diferencian de la monocultura del saber y del rigor científico. Son saberes bajo otros criterios de rigor y que operan creíblemente en contextos y prácticas sociales históricamente establecidas. Establecer estos contextos históricos de credibilidad debe ser condición suficiente para que estos saberes tengan legitimidad epistemológica frente a otros saberes, entre ellos el científico. Así mismo y como lo propone Edgar Morin, el saber nunca es total, este principio de reconocer lo límites del conocimiento abre a su vez la posibilidad de diálogo y disputa epistemológica entre los diferentes saberes.
La dimensión cronológica: la racionalidad del tiempo lineal se rompe en las dinámicas de las organizaciones sociales. El tiempo lejos de ser una esencia es una condición indisociable de la complejidad de la materia y que tiene su máxima expresión en la mente humana. Así pues el tiempo lineal es una entre muchas concepciones del tiempo. El dominio del tiempo cronométrico no resulta de su primacía en cuanto concepción temporal sino de su imposición desde la modernidad. Así podemos proponer la presencia de otras concepciones de temporalidades que van desde el tiempo circular hasta el tiempo oscilante de la complejidad.
La dimensión de la escala: esto implica avanzar en un reconocimiento de que toda experiencia histórica esta ligada a un territorio, incluso en los momentos actuales de globalización donde lo virtual lleva a perder de vista la ineludible dependencia de nuestra condición física. La experiencia de las acciones territorializadas es a la vez afirmación de una identidad propia no homogeneizada sino construida localmente. Esto significa que lo local sea conceptualmente des-globalizado de la hegemonía y a la vez sea re-globalizado en la ampliación de la diversidad de las prácticas y experiencias sociales.
La dimensión productiva: las organizaciones sociales hacia la sustentabilidad se distinguen en primera línea por una lógica de producción basada en sistemas alternativos de baja dependencia de insumos provenientes del petróleo. Se trata de estrategias milenarias de producción que la lógica de producción capitalista oculto o desacreditó. Es sin embargo evidente que hoy día el discurso de producción capitalista ha llega a su límite. Existen sin embargo múltiples ejemplos de sistemas de producción alternativos que son practicados por estas organizaciones sociales hacia la sustentabilidad.
La dimensión del control: esta dimensión de la sustentabilidad esta relacionada con los procesos de democracia y poder al interior de estas organizaciones. Se trata de experiencias políticas alternativas al centralismo de decisiones, la corrupción y a la ausencia de mecanismos efectivos de control. Frente a esta situación las organizaciones sociales esta explorando viejos y novedosos instrumentos de participación efectiva ya no solo para casos de puestos de dirección sino en prácticamente cada puesto de la vida social. Esto implica una recuperación del poder local, municipal y regional. Esta última dimensión es pieza estratégica en la construcción de toda experiencia social hacia la sustentabilidad y hoy día se puede constatar que la exigencia de la participación ciudadana esta ya presente en diversos espacios de la vida social.

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