lunes, enero 30, 2012

Salario mínimo y pobreza


Autor: Miguel S. Reyes
Publicado: Puebla on Line, 25 de enero de 2012

     En la actualidad, el tema del salario mínimo ha sido un tópico que se ha retomado a raíz de varias situaciones, entre las que destacan, la persistencia de aumentos irrisorios (2.6 pesos, equivalente al 4% para 2012) y algunas declaraciones de próximos candidatos a la presidencia de la República como el caso de Enrique Peña Nieto, quien dos veces ha fallado en "atinarle" al salario mínimo que se paga en México. Pero la realidad es que el salario mínimo en México, no cumple con lo estipulado en la Constitución Mexicana en razón de que debería ser el ingreso mínimo de un jefe de familia para poder sustentar sus necesidades materiales, sociales, culturales y de educación de los hijos, como lo marca la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos en su artículo 23.
      El Observatorio Salarial de la
Universidad Iberoamericana Puebla tiene entre sus objetivos, el estudio de ese salario mínimo para dos consideraciones: el cumplimiento de la Constitución Mexicana con fines de bienestar y niveles de vida mínimos de la población trabajadora y, el fomento del mercado interno. Para nadie es un secreto que el salario mínimo actual, sea la zona geográfica en la que se encuentre el trabajador, no cumple con el mandato constitucional, no otorga condiciones de vida digna al trabajador, no permite la adecuada reproducción de la fuerza de trabajo, ni fomenta el mercado interno. Un cálculo realizado por este observatorio para 2010, indica que éste debería ser de $8,412.47 pesos al mes y no de $1,634. Actualizando ese cálculo para enero de 2012, ajustado con la inflación presentada en 2010 y 2011 y el aumento que publicó la Comisión Nacional de Salarios Mínimos (CONASAMI) para enero del 2012 de 4.2%, el salario mínimo constitucional resultaría de $9,143.70 pesos mensuales ó $304.73 pesos diarios.
     Ahora bien, si consideramos que un recién egresado de licenciatura de cualquier carrera universitaria, obtiene un ingreso promedio de $4,500 a $7,000, ni siquiera alguien con más de 15 años de escolaridad promedio (19 años para licenciaturas de 4 años y 20 para licenciaturas de 5 años) es capaz de alcanzar el salario mínimo según la Constitución Mexicana. La razón es que la caída del salario mínimo no sólo afecta a los trabajadores que lo perciben, sino a toda la masa trabajadora, empujando en promedio el salario a la baja. 
     De acuerdo a este mismo Observatorio, el salario mínimo de 1976 equivale a una cuarta parte aproximadamente del salario mínimo actual, esto es, un trabajador que en 1976 percibía el mínimo, debería tener un equivalente a 2012 de $236.32 pesos diarios o $7,089 pesos mensuales, en lugar de los irrisorios $59.08 diarios o $1,772 pesos mensuales que rigen el mínimo en la zona "C", en la que se encuentran la mayor parte de los municipios del país, incluyendo a los de Puebla.

Por otro lado, según cifras recientes publicadas por el Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social (CONEVAL) institución encargada de la medición oficial de la pobreza en México, la cantidad de personas que se encuentran por debajo de la línea de bienestar, la cual es establecida en $1,035.00 pesos para zonas rurales y $2,218.00 para zonas urbanas, aumentó para 2010, pasando del 49% al 52%, es decir que 58.5 millones de mexicanos no alcanzan a obtener un ingreso superior al marcado por las líneas establecidas.
      El CONEVAL utiliza como muestra la Encuesta Nacional de Gastos e Ingresos de los Hogares (ENIGH) para varios años, donde calcula el ingreso per cápita del hogar asignando un valor ajustado a cada uno de los integrantes del hogar en base a la edad. Pero ¿qué ocurría si cada uno de estos hogares obtuviera un ingreso mensual de $9,143? Esto es, si en cada uno de esos hogares, el jefe de familia tuviera un empleo digno y remunerado según los preceptos constitucionales. Los resultados de esa simulación, indican una disminución del 32% de la población que se encuentra por debajo de la línea de bienestar que establece el CONEVAL, lo cual quiere decir que el porcentaje de personas que se encuentran bajo la línea de bienestar, que están en pobreza pues, disminuiría un 66%. Del 52% que prevalece hoy en día pasaría al 20% aproximadamente: ¡32%, producto del establecimiento del salario de acuerdo a la constitución!… Ni 20 años de política social de Salinas, Zedillo y panistas ha significado una disminución importante de la pobreza, dado que ese 32%, son nada más ni nada menos que 35 millones de personas que salen de la pobreza, que mejoran su nivel de vida y, que por supuesto, contribuyen a la creación de un mercado interno sólido.
      Desde nuestra perspectiva, consideramos que existen muchas posibles soluciones para este problema, y si bien tenemos conciencia que de un día para otro no se puede aumentar el salario en esa magnitud, si sabemos que con voluntad política puede fomentarse la recuperación paulatina y constante de los salarios mínimos y promedio. Simplemente pensemos que la estrategia económica actual, nos ha llevado a más pobreza, más desigualdad y mercado interno deprimido. Se requiere por tanto, de cambio de rumbo, de golpe de timón, tal como lo han hecho países latinoamericanos como Brasil en esa materia, donde México pueda ahora insertarse en esa economía global como un país soberano que se diferencia de los demás en cuanto a que no ofrece salarios de hambre para atraer inversión maquiladora, sino salarios con los que haya producción industrial de avanzada.

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