martes, abril 29, 2008

La mala educación

Autor: Martín López Calva
Publicación: La Jornada de Oriente, 29 de abril de 2008

“Evaluar es hacer a otros lo que no quieres que te hagan a ti” decía irónicamente un profesor. Tenía razón, porque los procesos de evaluación en nuestro sistema educativo han sido siempre vistos como mecanismos de castigo o “ajusticiamiento” por parte de quien ejerce el poder dentro del aula, la escuela o el gobierno.
Conviene reflexionar sobre esta cultura distorsionada de la evaluación a propósito de la reciente aplicación de la prueba ENLACE.
Si bien es cierto que todo instrumento de evaluación es mejorable y que los procesos de aplicación de esta prueba necesitan irse afinando, también es verdad que la existencia de una evaluación nacional estandarizada cuyos resultados se dan a conocer públicamente es un gran avance para nuestra educación.
Porque los resultados anuales de ENLACE, revisados desde una visión positiva de la evaluación educativa, es decir, desde la concepción de la evaluación como un proceso necesario y permanente de retroalimentación para la mejora de la calidad, pueden ser de gran utilidad para que cada escuela trabaje de manera colegiada y colaborativa con sus docentes los aspectos en que sus estudiantes muestren deficiencias concretas.
Lo anterior redundaría en una cultura de mejora continua que resulta muy necesaria en nuestras escuelas.
Para lograr este objetivo, tendrían que cumplirse dos condiciones mínimas: 1.-Que los directivos, profesores y padres de familia sepan exactamente qué es lo que ENLACE evalúa y no pretendan sacar conclusiones o tomar decisiones pedagógicas más allá de lo que la prueba mide y 2.-Que cada escuela revise los resultados comparando con otras instituciones similares pero sobre todo, analizando los aspectos en los que la misma institución avanza o retrocede año con año en cada nivel (la competencia fundamental es respecto de sí mismos).
Por otra parte, una sociedad como la mexicana, que está luchando -con muchos problemas y contradicciones- por llegar a ser verdaderamente democrática y equitativa, tiene que construir un sistema educativo que se sustente en una cultura de la transparencia y la rendición de cuentas.
La construcción de una auténtica cultura de la evaluación a través de elementos como ENLACE, puede ser un factor que contribuya de manera gradual a una reforma educativa en nuestro país puesto que proporcionará información para una participación social más efectiva y corresponsable en la gestión escolar.
Los resultados de México en este tipo de pruebas a nivel internacional son preocupantes y el desempeño de Puebla en ENLACE no es tampoco satisfactorio.
Pero “la mala educación” no es resultado de las deficiencias de los instrumentos o de la aplicación de las pruebas. “La mala educación” es resultado de procesos de enseñanza-aprendizaje marcados por la rutina, la falta de reflexión y retroalimentación, así como de la opacidad y la falta de rendición de cuentas de nuestro sistema educativo.

lunes, abril 28, 2008

“EMPRESARIOS” MEXICANOS

Autor: Alexis Vera
Publicación: e-consulta, 28 de abril de 2008

En toda sociedad los empresarios son un factor clave del desarrollo económico y social, eso es incuestionable. Los países con mejor cultura empresarial tienen sin duda uno de los mejores niveles de vida. Es decir, sí existe una correlación interesante entre nivel de vida de una sociedad y la calidad de sus empresarios.
En México, como en todo el mundo, la clase empresarial es un buen reflejo de la cultura nacional. Una cultura de distancia jerárquica grande (donde la gente acepta con mayor facilidad la desigual distribución del poder) tiende a presentar un patrón muy desigual de distribución de beneficios en las empresas. En culturas de alta distancia jerárquica, como la mexicana, es aceptado –y hasta bien visto- que el dueño o el director de la empresa viva espléndidamente y sus empleados o subordinados apenas tengan para cubrir lo mínimo para subsistir en la vida. En efecto, el síndrome de empresarios ricos, empresas pobres, es bien característico de culturas como la nuestra.
A pesar de que cada día hay más conciencia en México de que esta situación es dañina para el desarrollo económico y social del país, todavía tenemos décadas –quizás siglos en ciertos casos- de retraso con respecto a los países más avanzados en esa materia (los países nórdicos). En México todavía es muy común ver empresarios que viven de maravilla, y trabajadores (de sus propias empresas) que viven miserablemente. Lo curioso es que para muchos mexicanos esto es normal, porque para la mayoría de nosotros un empresario o alto ejecutivo/funcionario debe vivir exponencialmente mejor que los subordinados.
Conozco a una joven mujer poblana que puede ejemplificar un poco de la injusta situación laboral que viven muchos compatriotas hoy día. Ella es una de las mejores maestras de danza clásica que hoy tiene la ciudad. En los últimos cuatro años, ha tenido que presentar renuncia en tres empleos porque las condiciones laborales han sido sumamente pobres, incluso indignas. Su más reciente renuncia nos puede servir para ilustrar a grandes rasgos la mentalidad del empresario promedio de nuestro país. Una exalumna de esta profesora (hija de un importante político y alto funcionario del gobierno del Estado de Puebla), la invitó a trabajar como coordinadora académica de la escuela de danza que su papá le iba a montar. El acuerdo inicial de contratación fue una plaza de medio tiempo para ayudar a esta “empresaria” con el montaje técnico de la escuela y, ya operando, con la coordinación académica de la misma. Una buena tarde –después de un mes de abierta la escuela-, la “empresaria” le dijo que el pago originalmente pactado con ella era demasiado alto, así que le pedía ascender su jornada semanal a 40 horas. La maestra no estuvo de acuerdo porque ese no había sido el arreglo inicial por el cual ella decidió trabajar en dicha escuela. La siguiente quincena, su pago llegó más pequeño de lo acordado. En efecto, la “empresaria” decidió bajarle su ya pequeño sueldo y avisarle de ello el mismo día de pago. Además, le descontó de su quincena la aportación patronal al IMSS, AFORE e INFONAVIT. Si quería tener todos estos beneficios, tendría que pagarlos ella.
La “empresaria” cometió otras atrocidades con la maestra de ballet, quien evidentemente renunció, pero solo con esta tenemos para darnos una idea su visión de ser empresario. Esta es la realidad de muchos (no de todos afortunadamente) “empresarios” y trabajadores mexicanos. Los primeros tienen mucho y los segundos muy poco, y lo poco que tienen se los tratan de quitar en un despliegue de egoísmo sínico y total ausencia de la más mínima responsabilidad social. En países con altos niveles de calidad de vida, la responsabilidad social empieza por pagar lo justo a la gente. Y lo justo es no sólo lo necesario para comer y poder ir a trabajar. Todo ser humano requiere desarrollo en lo físico, moral, intelectual y espiritual; pero en nuestro país eso es solo privilegio de unos cuantos.
El “empresario” mexicano debería ser capaz de observar que todo en la vida está conectado; que mejores seres humanos es necesariamente equivalente a mejores trabajadores, y mejores trabajadores es necesariamente equivalente a mayor riqueza (en todos los sentidos). Esto no solo lo dicen estudios científicos, mejor aún, lo dice la realidad de varias naciones que hoy vemos tan avanzadas con respecto a la nuestra en el tema del desarrollo social y económico. Necesitamos, como sociedad, ver con otros ojos el rol de la empresa, y los primeros en cambiar su visión al respecto deben ser sus directivos.

Monólogos compartidos: ¡no es suficiente!

Autor: José Rafael de Regil Vélez
Publicación: Síntesis, pendiente.

La escena es típica: el profesor pide que en equipos discutan el texto que acaba de ser leído y pide que todos participen. Obedientemente —y en claro orden de participación— uno a uno comentan sus aportes.

Mientras uno habla, algún otro escucha (generalmente el relator), y los demás oyen, sin necesariamente estar en acuerdo o desacuerdo: han establecido monólogos compartidos o diálogo de sordos.

Hoy nos quejamos de que los actores políticos son incapaces de dialogar para llegar a los consensos legales, de ejercicio gubernamental y de impartición de justicia que el país requiere. Y se les acusa de no querer diálogo.

El problema es serio: la mayoría de los mexicanos no hemos sido formados para dialogar. En las escuelas se refuerza la práctica de hablar sin ser escuchado o sin ser cuestionado o contra argumentado.

El docente promedio no exige llegar a síntesis grupales, previamente discutidas y acordadas, mucho menos que su punto de vista como docente sea debatido.

Posiblemente para un México presidencialista eso era suficiente. El gran tlatoani hablaba y todo lo demás era accesorio. Y la escuela era la puerta de entrada a ese civismo.

Hoy ya no es suficiente. Los educadores —profesores, padres, líderes de grupos infantiles y juveniles— comienzan a buscar métodos y técnicas que los lleven a ellos mismos y sus educandos a construir colaborativamente una renovada misión del mundo, cimiento de toda participación política real.

En lo personal valoro los esfuerzos pedagógicos y tecnológicos de Carl Bereiter y Marlene Scardamalia, quienes han ido edificando una red transfronteriza de construcción real de conocimiento, en la cual el diálogo no sólo es permitido sino se constituye en la piedra angular que sostiene el edificio de una relación más auténtica del aula con la realidad que hay que asumir y re-crear para que haya condiciones de vida digna y sustentable para nosotros y nuestra descendencia.

Hoy hay grupos de construcción de conocimiento en varios países. En México es Puebla la pionera en sumarse a este múltiple esfuerzo pedagógico. Si alguien quiere acercarse a este tipo de propuestas puede consultar este vínculo: http://www.ikit.org/ .

jueves, abril 24, 2008

¿UNA BRÚJULA PARA TIEMPOS NUBLADOS?

Autora: Ma. Eugenia Sánchez D. de R.
Publicación: La jornada de oriente, 24 de Abril 2008

Es un hecho que vivimos enfrentados a numerosos desgarramientos. El desgarramiento entre las fuerzas impersonales del mercado y la vida cotidiana, el desgarramiento ante la imposibilidad de articular multiculturalidad, ciudadanía y equidad, el desgarramiento entre las aspiraciones al desarrollo y su inviabilidad ecológica y política. Es un hecho que experimentamos rabia e impotencia frente a la impunidad de los que detentan el poder. Es un hecho que la violencia, las violencias parecen estarse convirtiendo en sentido de existencia.

Vivimos tiempos obscuros y necesitamos aprender a caminar dignamente a través de esa penumbra. Porque, o bien, se intenta uno refugiar en el pasado o en diversas formas de comunitarismos y fundamentalismos cuyos efectos los tenemos a la vista; o bien, aguzamos la mirada y emprendemos el camino paso a paso, de pequeña alegría en pequeña alegría, de esfuerzo en esfuerzo.

Por ello creo que es útil elaborarnos una brújula, unas pistas que pueden ayudarnos a caminar con rumbo en la incertidumbre, y que nos permitan afrontar dignamente lo inesperado y en cualquier contexto. Esbozo algunas propuestas que articuladas conforman un cauce para los intentos de construir un poco de fraternidad y sororidad. Unas propuestas de orientación cotidiana y de repercusiones políticas:

La búsqueda de un bienestar sencillo para todos
La construcción de relaciones horizontales
El diálogo intercultural
Una sexualidad responsable y afectuosa
Un anclaje espiritual

La coexistencia cotidiana de la abundancia y la miseria es algo así como un crimen de lesa humanidad. Es posible en la cotidianidad favorecer un bienestar sencillo y diseñar mecanismos creativos de compartición de bienes - no generosidades filantrópicas que avalan las jerarquías y generalmente encubren explotaciones - no, solidaridad económica cotidiana enmarcada en acciones y luchas políticas de largo aliento.

Es claro que la naturalización de las asimetrías de poder y por lo tanto de las jerarquías del tipo que sean, fundamentadas en el sexo, en la religión, en la gestión de la polis, en la edad, en la paternidad, en el saber, deshumanizan. Trabajar por la horizontalidad de las relaciones humanas supone la confrontación no violenta de toda forma, real o simbólica, por sutil que sea, de abuso de poder; y recordar activa y permanentemente la igualdad que nos fundamenta aunque las funciones sean diferenciadas, y sobre todo la igualdad sustancial que compartimos con las personas que están en la base de la pirámide social que hemos construido

Vivir juntos iguales y diferentes es un desafío que parece imposible de enfrentar. ¿Cómo favorecer una igualdad que no homogenice y una diferencia que no discrimine? Creo que es posible, en lo cotidiano y desde cualquier instancia, favorecer el diálogo intercultural a pesar de que el racismo y el clasismo con su consecuentes resentimientos formen parte de nuestra cultura “nacional” y estén inscritos en nuestras mentes.

¿Y la sexualidad y los círculos de intimidad? No tengo la menor idea de cómo se va a reconfigurar la familia, ni de cómo se van a expresar las sexualidades en el futuro, lo que si me queda claro es que, independientemente de sus expresiones, favorecer una sexualidad responsable y afectuosa, será siempre difícil y siempre positivo. Por otra parte, favorecer el bienestar de los niños no puede sino ser una prioridad.

Finalmente propongo un anclaje espiritual. Creo que la vida del ser humano, nuestra vida, tiene diversos registros, y hay uno en lo más hondo de nuestra humanidad que nos pone en comunión con todo el cosmos, con todo el género humano; que nos conecta con los demás - cercanos y lejanos -, y con lo más profundo de nosotros mismos. Creo que esa dimensión por momentos parece trascender la ambigüedad inherente a la condición humana y nuestra propia ambigüedad; que por momentos nos permite gustar de una armonía que no tiene que ver con estar bien o que las cosas vayan bien, que atraviesa la cotidianidad y genera eso que se llama esperanza, eso que nos alienta a continuar atravesando el espesor de la vida con confianza a pesar de la incertidumbre.

Elaborarnos una brújula cotidiana para tiempos nublados puede ser útil.

martes, abril 22, 2008

El extraño caso de la modernización

Autor: Rodrigo Saldaña Guerrero
Puboicación: E-Consulta, 22 de Abril de 2008

A principios del tercer milenio se escuchan cosas ultramodernas como éstas:

El presidente Correa se molesta por qué se le reclame la existencia de campamentos de las FARC en Ecuador alegando que en Colombia hay un número mucho mayor.

Y distinguidos periodistas mexicanos (orgullosamente egresados de la UNAM) nos dicen que es lo más lógico y racional del mundo que los estudiantes lleguen a saciar su sed de saber al corazón mismo de una organización que fue revolucionaria y que ahora se dedica al secuestro y tiene vínculos con los traficantes de drogas. Si las FARC de verdad se tragaron ese cuento, ¿cuántos estudiosos a sueldo de la CIA estarían estudiando la disidencia colombiana en sus campamentos?.

Académicos prestigiados consideran muy sesudamente la propuesta de un prolongado debate sobre la reforma petrolera, hecha por el mismo político que públicamente dijo estar dispuesto a diez debates y después no quiso ni dos. Hay que hacer del conocimiento de todos los mexicanos este asunto. ¿Cuántos mexicanos creen ustedes que están dispuestos a estudiar en serio este tema? ¿cuántos diputados y senadores lo harán?

El doctor Carrancá, lumbrera del derecho mexicano, ha dicho que la iniciativa de reforma petrolera es violentísima. Dicen que Confucio consideró que la primera tarea de un estadista era reformar el lenguaje. ¡Y cuanta razón tenía!

Hace ya cerca de un siglo los alemanes invadieron Bélgica sin tener ni la sombra de una excusa. Ya allí, nada los horrorizaba más que el hecho de que uno de ellos fuera ultimado por un francotirador. Y varias veces dijeron que, como el hijo del alcalde había matado a un oficial alemán, ¡no les quedó más remedio que quemar el pueblo!. Durante la invasión incendiaron la biblioteca de la Universidad de Lovaina. Y 95 de los más prestigiados académicos alemanes firmaron una carta justificando ese vandalismo.

Millones de estadounidenses han encontrado muy natural que su país invada a otro porque allí había armas de destrucción masiva… y que después resulte que siempre no estaban allí, y que se alegue que todo fue para liberar a un pueblo oprimido. También les parece muy lógico endeudarse en muchos miles de millones de dólares por esa invasión, y escatimar algunos dólares en atención médica a los pobres, y ¡hasta sus propios veteranos de guerra!

Todo esto nos recuerda la famosa afirmación atribuida a Einstein, no sé con que armas se librará la Tercera Guerra Mundial, pero sí sé que la cuarta será librada con piedras. ¿Es un progreso el gigantesco crecimiento del poder bélico? ¿lo es la cada vez mayor contaminación?. Hoy más personas que nunca están al borde de morir por inanición. ¿Es eso un avance, o una señal de progreso, o compatible con la creencia en un proceso general de mejoramiento social?. Los antiguos griegos no creían en tal proceso. Con el Cristianismo surgió la creencia en la Historia de la Salvación, que suponía una cierta dinámica unilineal en la historia. No postulaba la inexistencia de retrocesos, todo lo contrario, pero si sostenía que había un movimiento histórico central, y que este movimiento se dirigía hacia el establecimiento del Reinado de Dios en el universo.

Apareció después una versión secularizada de esta creencia, la fe en el progreso indefinido. A cada etapa debería suceder otra mejor que la anterior. Expuesta así, tal visión resulta absurda. Puede ser comprendida, con su talante religioso, a partir de su carácter de superstición nacida de una creencia religiosa. Por muy absurda que sea, la vemos en acción a cada paso. El aborto legal y el matrimonio gay son conquistas definitivas de la sociedad, y los que no los acepten marchan hacia el Cementerio de los Dinosaurios. ¿De verdad? ¿ya nunca habrá, en mil, diez mil, un millón de años, una sociedad que los rechace?. El capitalismo ha derrotado definitivamente al socialismo. Si no fuera trágico sería hilarante. ¿Cómo creer que un sistema económico nacido accidentalmente hace unos tres siglos regirá por millares y millones de años?. Uno de los espectáculos más entretenidos que hay es el de quiénes creen que la religión debe quedar recluida en el ámbito privado para que allí se vaya desvaneciendo, ante el fenómeno de un fundamentalismo religioso que amenaza con mandarlos a ellos al basurero de la historia.

Aplicadas estas lecciones a los temas del momento, nos dicen que las estructuras sociales, políticas y económicas no son ideas platónicas atemporales, sino construcciones humanas con una historia, promovidas por nuestros aciertos y que pueden desaparecer a causa de nuestros errores. No se puede aspirar a fundar un nuevo Reich de Mil Años y al mismo tiempo jugárselo todo a la conquista de la presidencia en un momento dado, omitir un proceso de formación de militantes y juntar en un solo día la elección de muchos miles de funcionarios partidistas, como lo ha hecho el PRD. Ni se puede seguir el guión priísta de cómo se hace la política y ofrecer un guión completamente nuevo para el futuro de México, como ha hecho el PAN. Ni decir, como hacen tantos, que los priístas si saben hacer las cosas, sin precisar que esas cosas que los priístas si saben hacer tienen más que ver con cacicazgos que descuartizan todo lo que está a su alcance y acaban cortándose en pedazos ellos mismos que con una política constructiva.

Se dice a todas horas que hay que modernizar a PEMEX, pero ¿es ese realmente el problema?. Lo malo no es que el viejo PEMEX sea viejo, sino que nunca debió haber algo así, una empresa pública dedicada a servir intereses muy privados (no sólo de empresarios-empresarios, también de políticos-empresarios, de líderes sindicales-empresarios, y de todos sus cuatachos y parientes). Ni se gana nada con envolverse en la bandera, entonar el himno con voz solemne y decir que PEMEX debe volver a ser… lo que realmente nunca fue. No es, ni será jamás, la empresa pública ideal ni la empresa privada ideal. La verdad es que todo México sigue viviendo mentalmente en la jaula de oro priísta, incapaz de ver el mundo real que está allá afuera.

Lázaro Cárdenas Del Río no nacionalizó el petróleo, éste era de la Nación desde 1917. Ni estaba en contra de la participación de empresas privadas en su explotación. Su Ley Reglamentaria permitía esa participación. Lo que hizo fue expropiar las instalaciones de unas empresas que se negaban a acatar su autoridad. Ese es el mundo real, fuera de las abstracciones y más allá de la mitología. Se puede mantener a PEMEX como es, en toda su pureza platónica de idea atemporal y en toda su inmundicia de estercolero priísta. Se la puede privatizar para que patrióticos empresarios como Montiel, Peña, Marín, Ruiz, Beltrones, Gamboa, Muñoz Ledo, Camacho Solís, Ebrard y demás pintoresca fauna política mexicana inviertan sus ahorritos.

O, enfrentémoslo, se puede hacer toda una serie de combinaciones creativas que podrán, también, tener éxito o fracasar. Preguntemos, entretanto, ¿quién está formando al personal administrativo, público y privado, capaz de jugar en la Liga Mundial de los Negocios sin caer en la primera eliminatoria? ¿quién está formando a un personal político capaz de hacer política en el Siglo XXI sin tropezarse con sus propios pies al tratar de bajar del carruaje de Juárez o del tren de Carranza para entrar al estadio ultramoderno de los tigres asiáticos? ¿quién está trabajando con el pueblo mexicano para que sepa que su papel no es el de apostar o vitorear por los jugadores de la cancha política, sino el de protagonizar en esa cancha su propio destino?

jueves, abril 17, 2008

PEMEX: el regreso al porfiriato

Autor: Miguel Santiago Reyes
Publicación: La Jornada de Oriente, 17 Abril 2008

Durante el porfiriato, era práctica muy común el que a través de los Consejos de Administración, se sellaran alianzas de largo alcance. La conformación de esa densa red de negocios casi única en América Latina, era el resultado del nulo funcionamiento de las instituciones formales, entiéndase por ejemplo, las leyes. Esta red era el mecanismo informal mediante el cual las élites económicas y políticas funcionaban de manera simbiótica. En muchas ocasiones, los líderes de alguna red de negocios, eran políticos que les permitían a las empresas, contar con ciertos privilegios y canonjías. Al mismo tiempo, los políticos eran el mecanismo ideal para intercambiar información entre las firmas de la élite, dado que pertenecían a muchos consejos de administración. Dentro de la élite, obviamente se encontraban los legisladores, quienes paradójicamente desde el marco institucional fortalecieron la interacción informal vía estas redes, al diseñar leyes que pudieran perpetuar la débil estructural institucional formal.

En términos generales, aunque existía capitalismo, no había protección a los derechos de propiedad de todos los capitalistas. El gobierno y las élites desarrollaron un pacto regulatorio implícito sobre la distribución de privilegios y rentas, garantizando la defensa de los derechos de propiedad de grupos selectos que daban apoyo político y mostraban lealtad al régimen. Ello le permitió al régimen tener altos niveles de crecimiento económico (que incluso muchos historiadores económicos lo llaman desarrollo), pero también altos niveles de desigualdad en riqueza y en oportunidades. Un capitalismo desarrollado de esa manera, donde una densa red de negociantes donde los políticos tuvieron un papel preponderante, incrementó las tensiones sociales y políticas que llevaron al estallamiento de la llamada Revolución Mexicana.

La cuestión de la iniciativa sobre PEMEX no es un hecho aislado, ni se debe obviamente a problemas financieros que tuviera la paraestatal (PEMEX el año pasado tuvo ganancias por encima de la mayor petrolera mundial Exxon Mobil, por alrededor de 22 mil millones de dólares). La iniciativa se enmarca en una estrategia económica de regresarnos a la época porfirista. ¿Quién de nosotros comprará bonos ciudadanos? Seguramente no lo hará la señora con la que compramos cotidianamente memelas, ni tampoco nuestra “chacha” (para estar ad hoc con la modernidad). Quienes se están frotando las manos con ello, son los grandes especuladores, que en un país como México donde los derechos de propiedad de los pequeños accionistas y tenedores de instrumentos financieros no cuentan.

La propuesta de incluir 4 consejeros independientes en el Consejo de Administración, no es más que una manera de fortalecer los nexos y compromisos con las grandes corporaciones petroleras internacionales, mediante sus personeros. La densa red de negocios configurada desde el salinismo será la gran beneficiaria. La literatura económica sobre redes, tiene mucha evidencia de que una de las causas del cruzamiento de consejeros de consejos de administración entre empresas, es la de apropiarse de recursos estratégicos. El petróleo, aunque nos lo nieguen cotidianamente con propaganda, es un recurso altamente estratégico. Sino habría que preguntarle a Estados Unidos porqué razón invadió Irak, ya que no encontró armas de destrucción masiva.

Y sin embargo, todo, absolutamente todo lo que se haga con PEMEX y con nuestro país dependerá de nosotros también. Asumamos nuestra corresponsabilidad en la omisión de la entrega de los recursos estratégicos del país, o defendamos abiertamente y con argumentos lo que pensamos muchos que es nuestro.

Convivencia escolar y formación ciudadana.

Autor: Martín López Calva
Publicación: Síntesis, 17 Abril 2008

Autobuses apedreados afuera de los estadios, intentos de agresión a jugadores por parte de pseudo-aficionados, connatos de agresión a jóvenes “emos” por parte de jóvenes de denominaciones distintas, “secuestro” del congreso y “clausura” de la posibilidad de debatir y legislar por parte de los mismos que tienen la obligación de debatir y legislar, defensa legalista de cargos públicos por parte de gente que sabe que ha tenido una actuación éticamente reprochable. Estos casos se repiten cotidianamente en diferentes ámbitos de la vida del país.
La realidad actual está pidiendo urgentemente que la educación trabaje para hacer que en las aulas se “aprenda a convivir”.
Aprender a convivir es un proceso difícil, dado que cada persona tiene naturalmente una tendencia a ocuparse de buscar lo que la haga mantenerse en la vida frente a las amenazas externas. Pero al mismo tiempo todo individuo tiene una tendencia natural a relacionarse con otros y a buscar lo que conviene a la generalidad.
Si los mexicanos queremos construir un país verdaderamente democrático, el aprender a convivir se convierte en una dimensión esencial a atender en nuestras escuelas y universidades.
La democracia requiere de una formación ciudadana eficaz que se oriente hacia el respeto, la búsqueda de comprensión del otro, el diálogo razonable sobre las diferencias y la tolerancia respecto a expresiones distintas.
La estrategia educativa para la formación ciudadana necesita, además de materias de “Educación ética” o “Civismo”, de la construcción de una convivencia escolar basada en dichos elementos.
Es momento de preguntarnos todos: directivos, profesores, alumnos y padres de familia: qué tanto contribuimos a la construcción de una convivencia escolar que forme ciudadanía democrática o la obstaculizamos pretendiendo imponer nuestras verdades y valores sin tomar en cuenta que en educación y en democracia, como decía Antonio Machado: “Todo lo que sabemos lo sabemos entre todos”.

martes, abril 15, 2008

El desmontaje de la lógica unitaria del entorno.

Autor: Benjamín Ortiz Espejel
Publicación. E-consulta, Pendiente.

De una forma cada vez mas creciente, y ante los apremiantes retos del cambio climático, las ciencias básicas y las ingenierías comienzan a comprenden la necesidad de entender el medio ambiente como un sistema complejo y con ello la problemática ambiental inaugura una nueva perspectiva de investigación. El primer paso en la construcción de este nuevo horizonte de perspectiva, es establecer las posibilidades de encuentro de disciplinas, lo que implica necesariamente el derrumbamiento de la distinción entre ciencias blandas y ciencias duras y con ello posibilitar levantar el dialogo para la producción de nuevos saberes.
La eficiencia energética en la toma de decisiones de mercado, una planificación urbana de forma cada vez mas autosuficiente y una producción de bienes y servicios sin menoscabo de la regenerabilidad de los ecosistemas se inscriben, entre otros, en los nuevos desarrollos metodológicos que, mediante la caracterización de indicadores significativos y procesos de diferentes órdenes de materialidad permiten comprender la dinámica los sistemas complejos, tanto en la industria, como en los servicios y en la producción primaria.
De esta forma se comienzan a vislumbrar nuevos efectos de este tipo de decisiones sobre el uso de los recursos y de la aplicación de modelos tecnológicos en la vunerabilidad, estabilidad y desestabilidad de mercados, ecosistemas, empresas, gobiernos y organizaciones de la sociedad civil. Cabe mencionar que esta nueva perspectiva de pensamiento rompe con el proyecto unitario de “La Ciencia” de su formalización y matematización como únicos criterios de legitimidad y abre el espacio de construcción de conocimientos sobre un dialogo disciplinario, generando nuevos sentidos que movilizan el potencial de toda sociedad.
El nuevo milenio requiere del desmontaje de los discursos unicausales y monolíticos de explicación de la realidad. Las universidades del siglo XXI, en este sentido se convierten en espacios estratégicos de debate de ideas en respuesta a los desafíos de un mundo cada vez mas complejo. Asistimos a una crisis ambiental del siglo XXI que solo el anuncio de una crisis de las formas de conocimiento, de la construcción de los sistemas de significación. De esta forma el entorno a la vez de que deja de ser “lo que nos rodea” “lo que esta fuera”, “lo ajeno” se transforma en la fuente de la crisis del desarrollo en la que estamos inmersos. Lo ambiental se torna así en una crítica al modelo de conocimiento dominante en su negación de la otredad, de lo distinto, de lo diversos, como espejo de miedo ante lo diferente. El conocimiento miedoso y ciego de lo diverso se ha vuelto contra el mundo, lo ha intervenido y dislocado.
Revertir la actual crisis ambiental solo es posible a partir de una reconfiguración en los modos de construir el conocimiento y ello conlleva necesariamente a establecer una nueva relación de significación con el entorno, con el otro.
En este sentido reviste una gran importancia el próximo congreso nacional sobre experiencias sociales exitosas a favor de un desarrollo sustentable. Se trata de miles de organizaciones alrededor de todo el mundo que han iniciado nuevos estilo de modernidad, donde sin estar exentos de tensiones y conflictos, exponen sus testimonios como esperanzas de que nuevos estilos de vida y de conocimientos son posibles.

jueves, abril 10, 2008

Contra elAhorro de Energía Intelectual

Autora: Celine Armenta
Publicación: Síntesis, 10 de Abril, 2008.

Otra vez llegó el primer domingo de abril, precedido por la habitual campaña de argumentos científicos que trata de convencer a escépticos ciudadanos de que despertarnos siempre a oscuras es saludable para el planeta y para las finanzas nacionales; que debemos sacrificarnos ahora y aquí en aras de un futuro de abundancias, y para evitar asarnos globalmente por los siglos de los siglos.
En consecuencia los niños de secundaria que empezaban a disfrutar las mañanitas primaverales, volverán a caminar rumbo a sus escuelas en la riesgosa penumbra. Y sus maestros también, junto con millones de trabajadores y estudiantes. ¡Adiós a la luz!
No sé si la propaganda sea exacta; sé bien que yo prefiero despertarme con sol, al menos durante algunos meses del año. Y esto me lleva a reflexionar sobre ¿por qué deben entrar a la escuela nuestros adolescentes y jóvenes a las 7 de la oscura mañana? Pocas veces se debe a que los inmuebles albergan tres turnos escolares. ¿Realmente creemos que los jovencitos están más alertas en el primer periodo, cuando tradicionalmente los forzamos a tomar clase de matemáticas y otras disciplinas consideradas difíciles?
Las investigaciones dicen que estamos errados. Particularmente los jóvenes tienden a ser torpes en las mañanas. Y muchos de sus maestros, entre los cuales me incluyo, a las 7 no tenemos ni la lucidez ni el entusiasmo para hacer esa clase disfrutable. Entonces, ¿por qué seguimos programando así las clases? La respuesta es vergonzosa: por costumbre, por tradición, porque los ámbitos educativos están plagados de decisiones irracionales.
Lo irónico es que los educadores generalmente sabemos realizar investigaciones válidas y confiables. Si en vez de dedicarnos a educar fuéramos dueños de una miscelánea, investigaríamos cuáles son las mejores horas para abrir y cerrar el negocio. Nuestro negocio es lograr que los estudiantes aprendan lo mejor posible, lo más posible. ¿No sería conveniente investigar a fondo y aplicar lo que más convenga? ¿No será momento de generar e invertir toda la energía intelectual posible a fin de optimizar la educación?

martes, abril 08, 2008

Prácticas educativas y visión ética de la educación.

Autor: Martín López Calva
Publicación: e-consulta, 8 de abril, 2008

La profunda crisis del mundo actual está exigiendo un cambio en la visión ética de le educación. Este cambio tiene que traducirse, a partir de una adecuada y renovada trans-formación de los educadores, en prácticas educativas totalmente nuevas y distintas que respondan a las exigencias de la reforma del espíritu y de la reforma del pensamiento que piden los tiempos.
Porque más que requerirse la enseñanza de contenidos morales, se está planteando la necesidad de que las prácticas educativas capaciten a los educandos para comprender la complejidad del conocimiento, entender la incertidumbre del mundo y saber moverse en ella, arraigarse críticamente en su propia herencia histórica y cultural, ser capaces de vivir una ciudadanía planetaria y de comprender a los seres humanos empezando por comprender su propio misterio como seres humanos.
Lo anterior conduce a visualizar prácticas educativas que deben centrarse más que en contenidos, en procesos, operaciones estructuradas, métodos de trabajo, de pensamiento y de toma de decisiones.
Esto requiere una preparación totalmente distinta de los docentes que se forman para transmitir conocimientos pero no para lograr generar estos procesos humanos complejos. Pero esta formación no puede consistir en la mera enseñanza de métodos didácticos para la incertidumbre, métodos de pensamiento complejo, etc.
Moira Carley -investigadora educativa norteamericana- dice bien que cuando sucede que la formación docente se convierte en enseñanza de métodos, se produce una “apropiación acrítica de métodos de enseñanza” como resultado de la falla en los procesos de reflexión crítica de los profesores que no tienen el hábito de preguntar siempre ¿por qué? ¿Realmente es así? ¿Es bueno que así se enseñe? y terminan aprendiendo métodos como recetas de cocina que se aplican tajantemente y generalmente sin buenos resultados.
Un profesor que tiene un horizonte limitado a partir de una experiencia no reflexionada, seguramente va a generar un horizonte igualmente limitado en los estudiantes. Se requiere entonces que el profesor viva una experiencia de auto-reflexión, de autoanálisis, que se capacite en el hábito de la introspección y en la toma de decisiones, pues como dice Shavelson: “Todo acto de docencia es el resultado de una decisión, sea consciente o inconsciente…” por tanto “la habilidad docente básica es la toma de decisiones”.
A partir de esta capacitación en la toma de decisiones y en el hábito de introspección, los docentes tendrían que vivir un proceso de auténtica transformación intelectual y moral que los llevara a reconceptualizar su misión y a replantear todas las estrategias que utilizan para llevarla a cabo.
Desde esta nueva visión, las sesiones de clase deberían ser planteadas como espacios para vivir experiencias de aprendizaje conjunto e integrado en el que se plantearan los contenidos en forma de problemas complejos que requirieran del concurso de conocimientos de distintas disciplinas puestos en juego en torno a preguntas generadas en el mismo proceso.
Estos problemas tendrían que contemplar, tanto la parte cognoscitiva en la que los estudiantes llegaran a la comprensión y la reflexión crítica que los llevara a afirmar como juicios de hecho los conocimientos básicos del curso, pero también tendrían que incorporar cuestiones sobre las implicaciones éticas, humanas, sociales y ambientales que tendría cada solución posible del problema para orillar al grupo a la deliberación y al planteamiento de jucios de valor y a la toma de decisiones –reales o supuestas- respecto al problema estudiado.
Estos procesos serían concebidos ya no como intercambios exclusivamente intelectuales, sino como procesos humanos en los que la dimensión afectiva está integrada al proceso de aprendizaje. Una educación emocional adecuada, el cultivo de una cultura psíquica, es indispensable para que exista un proceso de desarrollo ético pertinente.
Solamente una real transformación de las prácticas educativas desde un cambio de visión ética podría ayudar a que la educación se convirtiera en una auténtica formación moral que aportara elementos para construir una sociedad más humana y más justa, tal como se está requiriendo en este cambio de época en México y en el mundo.