martes, enero 23, 2007

¿Educadores o Policías?

Autora: Celine Armenta
Publicación: e-consulta.com 23 enero 2007

Como en lunes anteriores, el primer día de esta semana nuestra todavía flamante titular de la Secretaría de Educación Pública abanderó una escuela. Los reporteros, como cada lunes, casi sin esperar el último acorde del Himno Nacional, rodearon a Vázquez Mota con grabadoras en mano y agudas preguntas en la lengua. Y al menos este lunes, lograron su nota. Una nota preocupante, porque la señora secretaria anunció un programa para combatir el narcomenudeo en las escuelas. En sintonía con su jefe, mencionó un operativo con despliegue de fuerzas, control policíaco, y nada más
Es preocupante que la señora secretaria de educación se sume tan dócilmente al discurso presidencial de control y represión; y que su única propuesta ante la amenaza de las drogas en nuestras escuelas sea igual a la de su jefe, la mano dura de policías y militares.
¿Olvida, o no sabe, Vázquez Mota, que al menos ella y quienes trabajamos en tareas educativas —empezando por las madres y padres de familia— debemos creer en la fuerza transformadora de la educación, y obrar en consecuencia? Controlar el narcomenudeo en las escuelas es importante, pero insuficiente y casi irrelevante, si no se educa para prevenir las adicciones a las drogas. Sin embargo, al menos ante los micrófonos ávidos de declaraciones, la señora secretaria no dijo una sola palabra que reflejara su respeto y confianza en la educación. Parecía que toda su fe para abatir el consumo de drogas en la infancia, estaba puesto en la fuerza y la cantidad de los policías.
¿Y los maestros, los planes de estudio, la investigación educativa, el currículo, los directivos? De ellos no mencionó ni una palabra. Aunque sabemos todos y desde hace siglos, que si damos un pez quitamos el hambre de un día, pero si enseñamos a pescar, quitamos el hambre de por vida. Y que en este caso, si quitamos las drogas de las puertas de la escuela, sólo alejamos la tentación por un tiempo; pero si enseñamos a nuestros niños a cuidarse, a quererse, a construir futuros esperanzadores, a ser fuertes, a sopesar las consecuencias de sus actos, los estaremos alejando de las adicciones de por vida.
Al margen de que obviamente Vazquez Mota aprovecha cámaras y micrófonos para apoyar las políticas de su jefe, en vez de ponerse a aprender el puesto que se le ha encargado, lo cierto es que la sociedad apenas está aprendiendo cómo educar para prevenir las adicciones. Aunque estamos procurando aprender rápido y bien. En varias universidades hemos abierto programas de investigación y posgrado, para que grupos de educadores, promotores sociales, psicólogos, legisladores, médicos y otros profesionales, estudiemos la realidad y construyamos respuestas. Desde las aulas universitarias, revisamos lo que han hecho otros países, analizamos nuestros contextos y generamos modelos de prevención, apropiados y pertinentes para cada entorno, cada grupo social, cada edad, y cada situación.
En este esfuerzo la solidaridad entre personas e instituciones está siendo ejemplar; y la filantropía mexicana está apoyando decididamente. En particular, la Fundación Gonzalo Río Arronte, I.A.P., que hasta hace poco prefería respaldar la rehabilitación de personas con adicciones, ha ampliado sus apoyos y hoy subsidia con generosidad la educación e investigación para la prevención; y a ella se han sumado otras fundaciones, como la Alfredo Harp Helú, A.C.
Las instituciones educativas, por otra parte, estamos sumando esfuerzos: compartimos nuestros hallazgos, nuestras iniciativas, nuestros investigadores. El problema de las drogas no es simple ni único; es complejo, múltiple y cambiante, y las soluciones simplistas no lograrán reducirlo. Se requiere el concurso de muchas disciplinas y saberes. Por ello estamos dialogando los expertos en conducta y desarrollo humanos; expertos en farmacología, bioquímica, fisiología, neurología; expertos en educación no formal y formal; en preescolar, primaria, secundaria, preparatoria y universidad; expertos en grupos vulnerables; en niños en situación de calle, en grupos marginales; en pobreza y pobreza extrema; expertos en género, en adultos mayores, en prevención de violencia; expertos en legislación, en sociología, en psicología y psiquiatría; expertos en cultura, en religiones, en historia, y más y más. E invitamos a quienes lo deseen a que se acerquen a enriquecer el diálogo.
Por favor, si alguien tiene posibilidad de acercarse a Josefina Vázquez Mota, informen a la secretaria, de que ella tiene en sus manos la más poderosa de las estrategias sociales: educar. Que rehabilitar o controlar son soluciones necesarias pero muy limitadas. Educar, en cambio, es una solución a largo plazo, que puede incluso reproducirse de generación en generación. Y que ella, precisa y principalmente ella, debe creer en la educación y actuar y hablar en consecuencia.

jueves, enero 18, 2007

Opciones, decisiones y otras cosas

Autor: Bernardo Reyes Guerra
Publicación: La jornada de oriente, 18 de enero 2007

Hace apenas algunos años decidir sobre casi cualquier tema era un conflicto debido a la falta de información, por lo que la infraestructura de apoyo a la intelección se basaba en tres determinantes: a) tener una buena biblioteca, b) tener una buena descripción de los procesos involucrados y c) una educación en la escuela y en la empresa, que enseñaran a encontrar la información y a ponerlos en el contexto definido, el ámbito involucrado.
Era un mundo donde se creía que los cambios eran solo mejoras de los paradigmas, modelos y patrones que se venían usando, es decir, el mundo sólo consideraba la eficiencia, mejorar para hacer más, más rápido con menos y en menor tiempo; este paradigma justificaba una educación que preparaba sólo para la empleabilidad y los procesos.
La Tecnologías de Información y Comunicación (TIC), en el último cuarto del siglo XX introdujeron cambios muy importantes, como internet, por lo que éste se ha convertido en un ágora, donde se producen opiniones, transacciones y socializaciones, inmersas en un mar de información de diverso formato, texto, audio y video, dando lugar a reforzar fenómenos como la transnacionalización, la transocialización, la transdisciplinaridad y la transformación personalizada del entorno de información.
Estos nuevos determinantes han generado un cambio de época, pues ahora los cambios son tan rápidos, con orígenes tan interrelacionados, que resulta difícil poder determinar con certidumbre el desenlace asociado a una decisión; esto exige nuevas habilidades, actitudes y valores, es decir, nuevas competencias para la persona y para la empresa, sobre todo en un mundo poco solidario, donde la competitividad es feroz, veloz y a veces inesperada.
Esta situación ha promovido el regreso a dar importancia a las comunidades de práctica, se ha resaltado la importancia de hacer legítimo (cierto, genuino, y verdadero) el trabajo en equipo, la cooperación y la comunicación por medio de promover significado, identidad y aprendizaje compartidos en un ámbito de renovación dinámica; la unión ahora la hace el hombre, su visión y su voluntad, y no sólo la productividad y el desenlace del proceso, por lo que desde los años 80 se ha desarrollado la idea de inteligencia competitiva, que pueda dar idea de la tendencia de una organización en relación a la tendencia de una comunidad y basar las decisiones y sus riesgos en el grado de congruencia entre la oferta y lo pertinente para una comunidad.
Esta reflexión nos exige creatividad para diseñar organizaciones distintas en la empresa y en el gobierno, también nos exige creatividad para pertenecer e interactuar con las sociedades, no como mercado sino como humanos dinámicos, interactuantes entre ellos, con las herramientas y con las culturas, por lo que una educación formal o empresarial debe contemplar nuevas competencias y nuevos enfoques, nuevos apoyos de información, por lo que las TIC no son una nueva forma de hacer mejor algo, sino son nuevas formas de construir nuevos paradigmas. Éste es el gran reto de la educación, del gobierno y de la empresa del siglo XXI.

IMAGINACIÓN Y CULTURA DEL VOLUNTARIADO

Autora: Isabel Royo Sorrosal
Publicación: Síntesis, 18 enero 2007

El 6 de enero me encontré en una fiesta de niños y sus Reyes magos con camello y caballos de carne y hueso. Los más de 140 pequeños acogidos en la institución pública por diversas causas, recibieron la regia y generosa visita que les trajo lo que habían pedido en su carta, y algo más.
Sorpresa y gusto en un feliz día para estos niños. También llegaron jóvenes voluntarios: amigos para jugar con sus juguetes y fantasía. Habían confluido junto a la iniciativa pública, las voluntades individuales y grupales. Y es que el voluntariado social consiste precisamente en la participación gratuita, voluntaria, en beneficio de otros y de manera organizada, de los ciudadanos. Para ello es necesaria la “imaginación utópica” que lleva a acciones comprometidas con problemas que padecen otros grupos sociales. Se trata de ofrecer apoyos concretos, atención personal, creatividad y gusto en la amistad sincera que es el medio privilegiado para fortalecer el desarrollo y la personalidad de los seres humanos, especialmente de los más pequeños.
Si atendemos al proverbio rieliano Los niños son voces de la vida, a las que el hombre hiere con su silencio, podemos añadir que la acción voluntaria movilizó, en ese día, energías individuales y colectivas que se oyeron, y lejos de generar dependencias en los asistidos, buscó proporcionar “autonomía personal y crecimiento colectivo” como expresa Joaquín García Roca en su libro Solidaridad y voluntariado.
El horizonte y la imaginación tienen la cualidad de romper la impotencia que impide los cambios y lleva a la pasividad conformista; por el contrario, ambos promueven la participación de la gente al ver los acontecimientos desde la responsabilidad que aporta la sabiduría y sensibilidad humanas.
En tiempos de noticias que desesperan y hechos que llevan a la desconfianza y catastrofismo, vale la pena saborear y tomar fuerzas en estas acciones altruistas, modestas y concretas, que nos vigorizan ante nuestra utopía y ante la libertad de elegirla para bien de uno mismo y de la sociedad que somos. Estamos de acuerdo, entonces, con nuevo proverbio: Amor es que seas tú mismo, después de haber pasado por otro.

martes, enero 16, 2007

ÉTICA, POLÍTICA Y CINISMO

Autora: Ma. Eugenia Sánchez Díaz de Rivera.
Publicación: http://www.e-consulta.com/ 16 enero 2007

El problema de la mayor o menor bondad del comportamiento humano es un tema que ha sido central en la filosofía y que como todo problema que cala en la hondura de la sustancia humana sigue y seguirá siendo tema de reflexión de debate, de confrontación y de búsqueda. La moral, esa manera de enfrentar la cotidianidad de acuerdo a jerarquías de valores, y la ética que es la reflexión sobre la moral, se explican de formas muy diversas. Desde el concepto de virtud de origen aristotélico consolidado por Tomás de Aquino, pasando por la idea de valor de raigambre económica y que se empezaría a utilizar posteriormente, hasta el concepto de criterio ético que asume el carácter dinámico de la moral, hay enfoques esencialistas, historicistas, binarios o complejos que fundamentan la validez de la ética de maneras diferentes.

Algunas corrientes enfatizan el procedimiento como en el caso de la Ética del Discurso, ética formal crítica, que prioriza, como sustento de la moral el diálogo simétrico entre todos los afectados por una norma; otros enfoques le dan prioridad al contenido como la Ética de la Liberación, ética material crítica, que considera que responder al clamor de las víctimas de los sistemas que en vez de generar vida generan muerte es la prioridad ética. El debate entre estas y otras corrientes es fundamental, necesario, productivo, humanizante, pero cuando el debate se termina - y entonces estamos en situación de alerta roja - es cuando se adoptan las posturas límite del amplio espectro de enfoques: el dogmatismo por un lado y el cinismo por el otro. En el primer caso se sacralizan procedimientos y contenidos asfixiando con frecuencia el sentido mismo de la moral. En el segundo el pragmatismo hace caso omiso del impacto humano de las acciones.

Tomar decisiones lo más éticas posible supone un procesamiento intelectual, emocional y espiritual profundo porque la realidad es compleja y habitualmente nos enfrentamos a conflictos de valores de difícil solución. Por lo tanto lo contrario a la seriedad en una decisión ética es precisamente el dogmatismo y el cinismo, porque eliminan el problema moral por cuestiones ideológicas o por cuestiones pragmáticas.

¿En donde estamos en México en lo que toca a la relación entre ética y política?

Edgar Morin, en uno de sus libros más recientes L’Éthique, fiel al pensamiento complejo que él ha elaborado en sus 6 libros sobre El Método, nos recuerda lo que ya decía Max Weber: que en la acción política entran en conflicto la ética de la responsabilidad que lleva a hacer compromisos y la ética de la convicción que lleva a rechazar los compromisos. Morin plantea su postura: Una responsabilidad sin convicción conduce al oportunismo y finalmente a la irresponsabilidad. Una convicción sin responsabilidad conduce a los fracasos y a la impotencia. Una ética de responsabilidad y eficiencia que elimina la convicción termina por ser inhumana e irresponsable Una ética de convicciones que no toma en cuenta la complejidad de lo que está en juego puede traer más problemas que soluciones a la sana convivencia humana. “Ética y política no pueden confundirse, pero tampoco desvincularse. No se puede disolver la ética en la política sin caer en el cinismo puro, no se puede soñar con una política únicamente sierva de la ética” dice el pensador francés. Si toda la realidad es un entramado de relaciones complejas, es decir complementarias, concurrentes y antagónicas a la vez, lo política lo es también.“ Las grandes finalidades éticas necesitan generalmente una estrategia o sea una política. La política necesita un mínimo de finalidades y medios éticos sin reducirse a la ética. La ética y la política con complementarias, concurrentes y antagónicas”.

Regreso entonces al planteamiento inicial: el dogmatismo y el cinismo son una perversión de las relaciones humanas porque cierran los ojos antes los dilemas morales, eliminan el análisis de la conflictividad, se desinteresan en escuchar las diferentes voces que están en juego cuando entran en conflicto individuo y colectividad, lo urgente y lo esencial, la vida presente y la de las futuras generaciones, la vida y la dignidad individual o colectiva.

¿ Qué ocurre en la esfera pública de nuestro país?

¿No es cinismo ver a Felipe Calderón en Hueytlalpan en amistoso diálogo con Mario Marín y además inaugurando un programa focalizado de “combate a la pobreza” ? En febrero de 2006 Felipe Calderón abogaba con enjundia porque el Gobernador de Puebla pidiera licencia y apoyaba a los diputados locales en la demanda de juicio político que interpusieron en contra del llamado Gober Precioso ante la presunta violación a los derechos humanos de Lydia Cacho, y por el uso faccioso del poder a favor de Kamel Nacif involucrado en una red de pederastia. La amigable relación de Calderón con Mario Marín a menos de dos meses de su toma de posesión no es una relación compleja entre ética y política, es simplemente cinismo. ¿ No es cinismo continuar con programas focalizados de atención a la pobreza que lo que han demostrado es que permiten la continuidad de políticas económicas que benefician fundamentalmente al gran capital?

¿Qué podemos pensar cuando vemos a Calderón vestido de militar y organizando una serie de operativos más mediáticos que eficaces contra el crimen organizado para dar a la población SEGURIDAD, tema central en su búsqueda de legitimidad y por otro dejar que el precio de la tortilla suba hasta 15 pesos cuando supuestamente la inclusión en el TLCAN del maíz y el pretexto para desmantelar la agricultura campesina era el abaratamiento de la alimentación de los mexicanos? ¿ En donde queda la SEGURIDAD ALIMENTARIA, principal seguridad que sustenta todas las otras seguridades?

¿ Qué pensar de la impunidad en relación a los hechos de Atenco y Oaxaca? Dice Edgar Morin, que con complejidad y todo, hay un indicador inequívoco de una regresión de barbarie en el corazón de la civilización: la aceptación de la tortura.

Es cierto que estamos desgarrados entre las fuerzas impersonales del mercado y la vida cotidiana, entre la aspiración al “desarrollo” y los límites sociales y ambientales para que dicho desarrollo esté al alcance de todos, entre la y la intencionalidad ética y la dificultad de su operatividad pero eso no justifica que el cinismo se instale de manera explícita en la vida pública, y que se haya vuelto” legal” e “institucional”.

Pero Morin, quien participó en la resistencia francesa, nos pone también en guardia acerca de la degradación ética de la política de resistencia. “Esta puede embarcarse en una espiral infernal en el que el terror del Estado represivo suscita el recurso a un terrorismo que golpea indiscriminadamente a las poblaciones. Un maniqueísmo de odio que exaspera a cada uno de los enemigos y suscita actos innobles. La degradación moral del represor se introduce en el alma del resistente”. ¿ Cómo hacer para que los movimientos de resistencia no se entrampen en esa dinámica? Los movimientos de los que son catalizadores AMLO, Marcos, la APPO, movimientos que mezclan indignación ética, rabia ante la injusticia establecida, organización democrática de diferentes grupos, intereses obscuros de políticos y líderes de diferente perfil, asuman su complejidad sin caer en el dogmatismo y el cinismo de la clase política en el poder?

Frente al déficit de futuro, ante la crisis sistémica y civilizatoria que vivimos, las decisiones morales se vuelven más difíciles, pero tomarlas en serio es la única manera de vivir en humano. Dogmatismo y cinismo nos degradan.

jueves, enero 11, 2007

Conferencia en el futuro

Autor: Guillermo Hinojosa Rivero
Publicación: Síntesis, 11 de enero 2007.

Puebla, año de 2025. Resumen de la conferencia que presentó ayer la historiadora y filósofa de la educación, Dra. Ángela Olvera en el auditorio virtual de la Universidad Iberoamericana Puebla.
“En los primero años de Internet, cuando ésta se volvió muy popular entre los años 2000 y 2010, los educadores no sabían qué hacer con el ‘corta y pega’ de los estudiantes. Trataron de combatir lo que les parecía una costumbre poco honrada apelando a la ética, a la probidad académica, amenazaron con denunciar los plagios, prohibieron estar conectado, etc. En realidad los educadores de esa época trataban de que la enseñanza universitaria siguiera siendo igual a como ellos la habían recibido y a como la entendían en la era preinternética.”
“Los educadores no habían caído en la cuenta del sencillo hecho de que a partir de la www la información es de todos y que las antiguas habilidades de parafrasear, analizar, sintetizar información y redactar un texto coherente ya no son necesarias. La prueba es que el software de composición textual, cuyo pionero fue el EZessay de 2015, lo puede hacer por nosotros. Muchos párrafos de esta conferencia fueron compuestos automáticamente, incluyendo la localización y selección de los datos históricos. Les causará un poco de sorpresa saber que por aquellos años hubo grandes debates legales sobre lo que se llamaba ‘derechos de autor’ que pretendían regular quién podía decir qué cosa y cuáles frases eran originales.
“Lo interesante del caso, que quiero hacer notar aquí, es que los educadores de esa época habían pasado ya por circunstancias semejantes y no era difícil que ajustaran sus prácticas educativas. Unos 30 años antes, alrededor de 1970, habían aparecido los primeros calculadores electrónicos con los que cualquiera podía hacer operaciones aritméticas y obtener rápidamente resultados precisos. Antes de los calculadores, los niños pasaban 8 años aprendiendo a hacer las operaciones aritméticas con papel y lápiz. Tuvieron que aparecer los calculadores para que los educadores se dieran cuenta de que lo importante no era hacer operaciones sino aplicarlas correctamente para resolver problemas.
“A principios del siglo XXI ya habían aprendido las lecciones que trajo la aparición de los calculadores electrónicos pero fueron incapaces de aplicarlas a las computadoras interconectadas. La primera lección, ya lo mencioné, fue que lo importante no es realizar operaciones sino aplicarlas correctamente. Hacer operaciones con toda precisión sin saber para qué, es algo inútil. La segunda y mas importante lección fue que el uso de los calculadores permitió a los estudiantes resolver en una hora de examen problemas que antes les hubieran requerido semanas de cálculos.

“Del mismo modo que en los primeros años de los calculadores, los maestros exigían que los niños hicieran las operaciones a mano ‘sin hacer trampa con el calculador’, en los primeros años de las redes informáticas los maestros pedían que cada quien escribiera su texto sin la trampa del ‘corta y pega’. Finalmente se dieron cuenta de que lo importante no era escribir ensayos que sólo recombinaban información sino usar la información para solucionar problemas. Ahora lo vemos claramente porque la búsqueda y arreglo textual de la información se hace automáticamente. Pero si no se tiene un problema, será un ejercicio inútil.

“Es interesante saber que ahora un estudiante podría, si fuera necesario, componer un ‘marco teórico’ completo en un examen de una hora; antes de las redes le podría llevar meses de búsqueda, redacción, corrección, reescritura. Pero ya a nadie se le pide componer marcos teóricos.

“Es posible que en el futuro inmediato aun la habilidad que nosotros apreciamos más, aplicar la información a la solución de problemas teóricos o prácticos, deje de ser importante. Ya se están haciendo algunos intentos para automatizar el proceso.

“Concluyo diciendo que algunos filósofos de la informática piensan que todo lo que es procesar información puede hacerse automáticamente. Otros creen que hay ciertas habilidades humanas para hacer y valorar asociaciones que están más allá de la automatización. No sé quien tiene la razón pero pienso que lo importante es generar nueva información y ponerla en las redes; aunque no estoy muy segura de cómo entender esa expresión de ‘generar nueva información’.”
Al terminar la conferencia, la Dra. Olvera respondió algunas preguntas del auditorio virtual.

Inseguridad, monopolios y baja productividad, pendientes del nuevo gobierno / I de II

Autor: Gerardo Reyes Guzmán.
Publicación: La jornada de Oriente, 11 Enero 2007

Después de las tribulaciones, jaloneos y empujones en el Congreso de la Unión y una vez constituido el gabinete, el presidente Felipe Calderón Hinojosa comienza su mandato. Se trata de un presidente con muy poco capital político para enfrentar los grandes problemas que heredó del sexenio anterior. El perfil de los miembros del gabinete apunta hacia una política de corte conservador por el lado económico, poco tolerante en lo político y con muy buenas intenciones en lo social. Las metas, ambiciosas de antemano, se resumen en crecimiento económico con empleo, seguridad y democracia. En los primeros días de diciembre la política del nuevo gobierno se observó principalmente en el terreno político a través de la detención de varios miembros de la APPO, entre ellos el connotado Flavio Sosa Villavicencio; en seguridad, el envío del Ejército al estado de Michoacán, en aras de neutralizar el problema del narcotráfico. Sin embargo, la sociedad sabe que el narcotráfico ya está impregnado en los cuerpos de seguridad y dispone de redes de comunicación, armamento y personal que superan a quienes intentan mantenerse al margen. Se trata de un problema congénito que incluye al sistema jurídico en su conjunto. El narcotráfico es sólo la punta del iceberg de un sistema judicial y penitenciario corrupto y decadente; en donde a diario se practica la tortura, se violan los derechos humanos y la delincuencia se mueve en la impunidad bajo la égida del amparo o del favoritismo. El gobierno de Fox fue incapaz de combatir el secuestro y resolver el caso de las muertas de Juárez. México desplazó a Colombia en el primer lugar en secuestros en América Latina; mientras que los asesinatos en Ciudad Juárez aumentaron de 254 en 1998 a 472 en 2005.
El semanario inglés The economist dedica en su número de noviembre de 2006 un artículo especial a México que titula Time to wake up, tiempo de despertar. Admite que el gobierno de Vicente Fox tuvo importantes logros en materia de libertad de expresión, una estabilidad macroeconómica, apuntalada por un auge en los precios internacionales del petróleo –de donde destaca un crecimiento económico moderado y el abatimiento de la inflación a niveles históricos, así como la consecuente venta de bonos gubernamentales a 20 y 30 años por primera vez en la historia de las finanzas públicas modernas–, un programa ambicioso de construcción de vivienda y la disminución de la pobreza en su modalidad extrema, gracias al programa Oportunidades y a las cuantiosas remesas provenientes de los Estados Unidos. Por otro lado, los pendientes heredados a Felipe Calderón se resumen en una caída sustancial de la competitividad internacional, un déficit en la creación de empleos formales, un desplazamiento de México por China como segundo socio comercial de los Estados Unidos y el deterioro de la seguridad pública expresado por un aumento del crimen organizado y el levantamiento social en Oaxaca. En este contexto, Felipe Calderón toma un país dividido en dos regiones; un norte con un crecimiento económico promedio anual de 4 por ciento a 5 por ciento y un sur con sólo 1 por ciento a 2 por ciento. Esta última también registra los niveles más altos de pobreza y deterioro social; 45 por ciento de la población vive en asentamientos de no más de 2 mil 500 habitantes sin acceso a infraestructura básica y con altos índices de analfabetismo. En virtud de la falta de vías de comunicación que reduzcan costos, esta parte del territorio ha quedado fuera de los beneficios del TLCAN.
El empleo fue un rubro pendiente hasta los últimos años del sexenio pasado. Según la revista inglesa, se perdieron 700 mil empleos formales y sólo hasta 2006 se crearon 900 mil a raíz de un repunte en la industria automotriz, un aumento en el consumo y un inusitado dinamismo en el sector de la construcción. En estos dos últimos destaca la participación de los bancos a través de la puesta en marcha de un ambicioso programa de crédito al consumo vía tarjetas de crédito y créditos hipotecarios. Pese a ello, permanecen dos elementos que opacan el avance en el sistema financiero mexicano: el alto margen de spread –diferencia entre la tasa activa y pasiva– y las comisiones que encarecen el crédito en la banca comercial, así como el bajo nivel de ingresos tributarios del gobierno federal como porcentaje del PIB, que equivale a sólo 11.4 por ciento –en comparación con 36 por ciento promedio que registran las economías del OCDE– frente a compromisos crecientes como la deuda de pensiones y jubilaciones del IMSS.

lunes, enero 08, 2007

¿POR QUÉ NO TRATAR DE CAMINAR JUNTOS?

Autor: Rodrigo Saldaña Guerrero
Publicación: http://www.e-consulta.com 8 enero 2007

¿Cómo se inicia un trabajo en colaboración? Un famoso vendedor decía que la venta comienza cuando el cliente dice no. Sin estar del todo de acuerdo con esta manera de entender las ventas, este lema tiene dos valores que reconozco: la conciencia del desacuerdo y la voluntad de superarlo. Y esto me parece importante porque siempre hay desacuerdos. O, para decirlo con otras palabras, nunca estamos totalmente de acuerdo. En cualquier tipo de actividad hay que estar muy alertas para detectar posibles distancias. Porque no estamos totalmente acordes en cuanto al objetivo. Porque tenemos diferencias en cuanto a los medios. Porque no vemos el entorno de la misma manera. Porque no estamos bien sintonizados. Y si pensamos que estamos totalmente de acuerdo, probablemente es porque no nos damos muy bien cuenta de la situación.

A manera de sugerencia, como algo para explorar, propongo que dialoguemos sobre la posibilidad de que no avancemos se debe a que luchamos por el poder (un medio convertido en fin) en lugar de hacerlo por lo que realmente importa (los verdaderos fines). Si de lo que se trata es de luchar por el poder, se explica que la escena nacional sea una pelea entre perros y gatos por los puestos públicos, por el presupuesto, por la atención de los medios. Sólo que si lo que nosotros queríamos era utilizar el poder para que, por ejemplo, haya más seguridad pública o mejor educación, nos encontramos con que aunque alcancemos el poder no podemos alcanzar esos admirables fines. Porque para conseguirlos necesitamos la colaboración de otros actores que no van a cooperar por nosotros porque eso podría aumentar nuestro poder en lugar de impulsar el suyo.

Ahora pensemos en que, en lugar de pensar primero en el poder y después en esos avances públicos, pensamos primero en estos grandes fines. En lugar de poner en primer lugar a quién cargarle el muertito de lo que anda mal, nos preocupamos primeramente por hacer el mejor diagnóstico posible de la situación. Creo que entonces nos daremos cuenta de que lo primero que está mal no está en el reparto de puestos o del presupuesto, sino en las culturas y en las actitudes. Buscar el cambio de las culturas y las actitudes desde el poder es más cómodo, pero puede resultar contraproducente. Hacerlo desde fuera de las instituciones estatales y de los presupuestos es más laborioso y modesto, pero puede ser más eficaz.

De hecho, allí puede haber varios problemas de cultura: de la priísta (vivir fuera del presupuesto es vivir en el error), de la cultura política latina (el puesto público como botín, canonjía y beca), de la cultura moderna (el gigantismo como supuesto y meta). Añadiría uno más, que me parece especialmente importante: el individualismo que nos hace pensar poco en las reacciones de los demás. Quién está en el poder o lo busca supone que ya tiene la solución, y que ya cuenta con el apoyo popular para ponerlo en práctica. Sugiero que partamos, por el contrario, de la idea de que no sabemos como piensan o sienten los otros, o como van a reaccionar. Hay que comenzar entonces por un intenso diálogo para llegar a acuerdos previos, muy anteriores a la puesta en práctica de políticas públicas. Creo que descubriríamos al hacerlo que estamos, por el momento, demasiado alejados unos de otros para poder hacer algo juntos. Pero como necesitamos hacerlo para que nuestra sociedad sobreviva y cumpla su propósito de apoyar el desarrollo de cada quién, tenemos que comenzar desde donde estamos ahora esta aventura de caminar juntos, que es para nosotros la única manera de que cada uno de nosotros pueda, a su vez, andar por esta vida…

jueves, diciembre 14, 2006

El ahora del futuro en la educación de México

Autora: María Isabel Royo Sorrosal
Publicación: La jornada de Oriente, 14 Diciembre 2006

Al dirigirse a jóvenes universitarios, un maestro les exhortaba a vivir en y para el futuro, nunca en el pasado pero tampoco en el ahora del presente. La compleja tarea que tiene México en el campo de la educación la afrontaremos adecuadamente si aprendemos de nuestro pasado y si, además, vivimos el presente del futuro.
A fines de noviembre participamos en la primera reunión nacional del Consejo Mexicano de Investigación Educativa que se llevó a cabo en la Universidad Autónoma de Hidalgo con el propósito de preparar la organización académica del IX Congreso Nacional de Investigación Educativa bianual que se desarrollará en octubre del próximo año. Entre las conferencias, informes de trabajos, investigaciones y espacios de diálogo académico, se presentó el libro Los retos de México en el futuro de la educación realizado en 2006 por el Consejo de Especialistas para la Educación. Este consejo fue creado en 2005 como instancia de asesoría a la SEP para la planeación y diseño de políticas educativas, con el fin de emitir opinión en los temas que el secretario de Educación Pública le encomiende, y de promover alternativas y estrategias para el desarrollo educativo del país. Entre sus miembros se encuentran Pablo Latapí, Carlos Muñoz, María de Ibarrola, Felipe Martínez Rizo, Margarita Zorrilla y Sylvia Schmelkes, especialistas de reconocido prestigio.
Desde este espacio abierto al diálogo y entendimiento entre los diferentes actores sociales y políticos interesados en la promoción del desarrollo educativo de México, los especialistas identifican y presentan los tres propósitos fundamentales que la educación mexicana debería cumplir: formar para la equidad y la justicia; formar para la democracia, cohesión social y responsabilidad ciudadana; y formar para la productividad, competitividad y desarrollo económico.
Efectivamente ésta tendría que ser la agenda en la que empeñar decididamente el capital y esfuerzos, desde el ahora, para el futuro próximo. Es necesaria la búsqueda intencional de la equidad en la calidad, tanto de insumos como de procesos y resultados educativos, de lo contrario sólo tendremos reproducción e incrementación de la desigualdad; es imprescindible la formación cívica y ética en nuestro contexto mexicano de multiculturalidad, para promover el desarrollo de sujetos conscientes, libres y cohesionados; y vinculados a la equidad y convivencia cívica, es indispensable el desarrollo de los sectores modernos de la economía así como de los sectores menos avanzados, para no ser excluidos como grupo, comunidad o país de las dinámicas mundiales.
El ahora es la implicación en los propósitos planteados, el futuro de México será de acuerdo a la capacidad de trabajo y negociación de las diferentes instancias e instituciones para colaborar, con diálogo abierto y crítico, en esta tarea que requiere esfuerzos continuados y a largo plazo, y compromiso de todos los sectores sociales, todas las autoridades y todos los ciudadanos para el desarrollo educativo de todos los mexicanos.

jueves, noviembre 30, 2006

DESAFÍOS DE LAS UNIVERSIDADES EN UN MUNDO GLOBALIZADO

Autora: Mtra. Laura Rodríguez M.
Publicación: Síntesis, 30 Noviembre 2006.

La globalización, como un fenómeno multidimensional e integrado, tiene variadas connotaciones en los diversos ámbitos de la vida humana: en el económico, cultural, político, social, psicológico y educativo. En efecto, Las megatendencias de los procesos globalizadores se traducen en grandes transformaciones en todas las esferas de la vida humana.

Lo expuesto plantea a la Universidad un doble desafío. Por un lado, la formación de cuadros profesionales que respondan a los requerimientos de la nueva economía y a la re-configuración de los mercados laborales. Por otro, la comprensión, análisis y diseño de propuestas ante las problemáticas mundiales que exigen la construcción de una globalización con rostro humano. Esto coloca a la Universidad en la encrucijada que se halla entre la necesidad de capacitar para promover la integración de los futuros profesionistas al proceso globalizador y la exigencia de propugnar por el cambio del paradigma economista y excluyente a otro que dé prioridad al ser humano y a la naturaleza.

Estos desafíos han sido asumidos por diversos organismos nacionales e internacionales. La UNESCO, tras estudiar el panorama mundial y reconocer el papel clave que las Instituciones de Educación Superior tienen en la Sociedad del Conocimiento, establece como objetivo de la mismas: el servicio a un orden mundial que contemple la construcción de una sociedad mejor, más justa, equitativa, tolerante y solidaria.

Por esto, las Universidades requieren responder a estos desafíos que se encuentran íntimamente relacionados, en su estructura y dinámica. Algunos de los ámbitos más destacados en las que las universidades deben hacer labor se desarrollan a continuación:

En el ámbito intelectual, las Universidades enfrentan, en el contexto de la Sociedad del Conocimiento, requerimientos de expansión y diversificación, actualización permanente, generación de conocimiento aplicado, interrelación con sistemas productivos y financieros, incorporación de nuevas tecnologías de información y comunicación en el proceso enseñanza-aprendizaje, entre otros. De ahí la relevancia de que se mantengan dispuestas a una permanente renovación e innovación de métodos y estrategias educativas.

En el ámbito social, las Universidades deben promover la construcción de una nueva ciudadanía, en la que prevalezca el compromiso con desarrollo humano, la cooperación, la solidaridad y la justicia social. De ahí la importancia de favorecer que los universitarios conozcan otras realidades como la migración, el cambio climático o los conflictos internacionales, que los sensibilicen al entorno actual.

En el ámbito laboral, las Universidades deben procurar un medio propicio para el desarrollo tanto de competencias cognoscitivas superiores como de competencias de empleabilidad que permitan al futuro profesionista integrarse y desenvolverse eficazmente en economías con fuertes presiones competitivas. También deben favorecer el análisis crítico de la realidad y la búsqueda del bienestar personal y social sustentado en la justicia, la paz y la equidad.

Finalmente en el ámbito ético, las Universidades deben contribuir al desarrollo de las potencialidades de las personas y formarlas para: realizar una actividad productiva; participar en el mejoramiento de su entorno familiar, comunitario y social; convivir en armonía con otras personas; y para incrementar la propensión a una vida sana y a una mejor calidad de vida.

Como vemos, las Universidades tienen gran injerencia en la vida futura de la sociedad en la medida que preparen a los universitarios a asumir sus futuras responsabilidades sociales, contribuyan a la formación de personas útiles y productivas, aporten a la generación de una convivencia más armoniosa y al ejercicio una participación respetuosa de la diversidad. Todo ello con miras a la construcción de sociedades más democráticas, tolerantes, estables, justas y pacíficas.

lunes, noviembre 27, 2006

¿Listos para la democracia?

Autor: Guillermo Hinojosa R.
Publicación: e-consulta, 27 Noviembre 2006

No se podría culpar a un observador extranjero que llegara a la conclusión de que los mexicanos no están listos para la democracia. Si acaso se le podría reclamar que no se metiera en los asuntos nacionales. En realidad tampoco se podría culpar a un observador mexicano que llegara a la misma conclusión.
¿Cuál sería el razonamiento de nuestros supuestos observadores para llegar a tan indeseable conclusión? Algo así como: México vivió en relativa paz mientras duró el régimen priísta no democrático. Cierto que había represión, miseria y corrupción pero algo se avanzaba; bastaba la voluntad del presidente para que las cosas se hicieran. Hubo algunos presidentes medio desenfrenados pero sus locuras las corregía el sucesor.
En el año 2000 la presión popular, y la votación, fue tal que el viejo régimen tuvo que ceder la presidencia y el nuevo declaró formalmente que México ya era democrático. Quizá el presidente Fox no fue un buen político, lo cierto es que fue el único que creyó que de veras ya había democracia en México y actuó en consecuencia. Pero nadie más.
Los diputados siguieron pensando que su deber era desbaratar la omnipotencia presidencial. Aún los del mismo partido del presidente siguieron comportándose como si siguieran siendo la oposición de siempre. Los poderes informales como los sindicatos corporativos, los luchadores sociales, los líderes de movimientos populares, todos siguieron actuando como si el presidente fuera todopoderoso, como si no hubiera democracia y viviéramos en un régimen autoritario.
Cuando el presidente respondía que no le tocaba resolver este o ese problema, lo criticaron por débil. Cuando los diputados probaron su poder y bloquearon todas las iniciativas presidenciales dijeron que el presidente era inepto porque no sabía negociar con ellos y no lograba hacer aprobar sus proyectos.
Todo el sexenio de Fox se perdió políticamente porque muy pocos supieron comportarse como demócratas. Las costumbres y tradiciones del viejo régimen no se pudieron cambiar de la noche a la mañana. Aun hoy, los líderes de la APPO exigen hablar ‘directamente con el presidente’ como si quisieran hablar con su majestad el rey, el último recurso, el único que puede resolverles el problema. No oyeron la declaración formal de que México ya era un país democrático donde el presidente encabeza uno de los tres poderes y no puede obligar a los otros dos, ni meterse en asuntos internos de los estados.
Lo que ha sucedido a partir de la elección del dos de julio de 2006 no hace más que confirmar la sospecha de que los mexicanos no están listos para la democracia; no la quieren; no saben cómo es; no pueden vivir en ella. ¿De qué otra manera se puede entender que intelectuales generalmente sensatos, opinadores públicos, líderes sociales, un partido político íntegro con todo y sus senadores y diputados electos democráticamente, crean que las acciones de López Obrador son benéficas para el país? Sólo que tengan otras prioridades más importantes que la democracia. Lo cuál demostraría la conclusión: los mexicanos no están listos para la democracia.
Creer esa conclusión de los supuestos observadores de ninguna manera es aceptar que más nos vale volver a un régimen no democrático y autoritario; al contrario, debemos avanzar a paso más veloz por el camino a la democracia y al mismo tiempo dejar de fingir que ya somos en realidad lo que proclamamos ser. Quedan muchas instituciones y costumbres del antiguo régimen, más las que florecieron en el nuevo como las tomas de calles y plazas, que deben irse al diablo antes de pensar que estamos listos para la democracia.